domingo, 3 de enero de 2016

VATICANO: LA SEDE DONDE CASI NADIE CREE EN DIOS ▼ EL INFIERNO COMO NEGOCIO DE POCOS ▼ El enemigo número uno del Vaticano | EL PAÍS Semanal | EL PAÍS

El enemigo número uno del Vaticano | EL PAÍS Semanal | EL PAÍS



El enemigo número uno del Vaticano

Conversación con Emiliano Fittipaldi, el hombre que ha investigado las entrañas financieras de la Santa Sede

El enemigo número uno del Vaticano

JORDI SOCÍAS




Un día le llegó a Fittipaldi una extraña carta con una relación de propiedades inmobiliarias de la Iglesia en Londres, París y Roma por valor de 4.000 millones de euros. Investigó. Tiró del hilo y consiguió que varias fuentes denunciaran un buen número de oscuros negocios de la curia vaticana. Lo ha desvelado en sus reportajes publicados por el semanario L’Espresso y ahora enAvaricia (Foca), un libro que revela los secretos de la Iglesia y que puede costarle ocho años de cárcel por culpa de un proceso abierto en su contra. Emiliano Fittipaldi (Nápoles, 1974) es uno de los periodistas de investigación más rigurosos y controvertidos de Italia. Su sumario y el de su compañero Gianluigi Nuzzi han cosechado una avalancha internacional de apoyos. Él está dispuesto a defenderse. Mientras, ha decidido encarar el riesgo de la pena. “No puedo permitir que fabriquen mentiras sobre mí y no rebatirlas”. No comprende la ira del papa Francisco en su contra.
¿Es usted católico? Soy agnóstico, pero bautizado. A los 10 años. Lo decidí yo. Mis padres eran de izquierdas y pensaban que sus hijos debían tomar esa decisión cuando fueran mayores.
Recién nacido, escogen por ti, pero a los 10 años, ¿se decide con juicio? Decidí que quería meterme en catequesis, solo, no en grupo, con una monja muy simpática que me hablaba de política. Me bauticé, fui durante unos años a misa, pero perdí la fe y ahora no sé. Soy agnóstico. No ateo, pero agnóstico.
¿Cómo se vive ese proceso? De niño en ­ambiente laico, de descreído a creyente. En el ambiente, pese a ir a una escuela pública, todos mis compañeros eran creyentes, acudían a misa, celebrábamos la Navidad con ritos. Yo les decía a mis padres que quería lo mismo y que por qué no me habían bautizado al nacer.
La fuerza del teatro, lo ritual, que se contagia tanto… Sí, de hecho todas las religiones lo tienen. Mi hermano se convirtió al Hare Krishna y también lo ejercen con sus ritos tan particulares. Pero vas creciendo y quieres pruebas, como santo Tomás. Te alejas, es un proceso natural. La misa te aburre, puede que no tuviera suerte con los curas que me tocaron, no sé. Después, en la universidad, estudiando Filosofía…
¡Un gran antídoto! Exacto. Potente.
No es un libro sobre la fe, sino sobre la gestión financiera
Le pregunto estas cosas porque, después de escribir un libro como Avaricia, si queda cualquier resquicio de fe en la Iglesia, salta por los aires. Pero este no es un libro sobre la fe. Sino que habla de la gestión de las finanzas por parte de la curia romana. Tengo mucho respeto por la Iglesia de base. Curas que realmente se mojan con los más desfavorecidos en Italia, en España, en América Latina… Me han escrito muchísimos sacerdotes dándome las gracias por haberlo publicado, pero sugiriéndome al tiempo que hiciera otro. “No todos en la Iglesia somos iguales”, me dicen. No se trata de un libro que ponga en duda la labor de unos curas que ganan 800 euros al mes y encima les sobra para repartir entre los pobres. Habla de sus jefes, que, obligados a dar ejemplo, son los peores de todos.
¿Y Francisco? ¿Por qué un Papa jesuita elige llamarse como el santo que más identificamos con los desfavorecidos? Creo que en la intención de nombrarse así existe un mensaje: quiero una Iglesia de los pobres para los pobres y esa será mi revolución. El libro está completamente a favor de su filosofía. Y sin embargo todavía me pregunto por qué el Papa se lo ha tomado tan mal. No lo entiendo.
Pero mucho, se ha enfadado mucho. Paradójico, ¿no? Me asombra y me preocupa. El primer Vatileaks dio lugar a un cambio penal dentro del Vaticano. Esto todo el mundo lo está llamando segundo Vatileaks. En 2011, al final del pontificado de Ratzinger, aparecieron esos documentos reservados que proporcionó su mayordomo. Me da mucha rabia que ambos casos se comparen. El primero eran cartas privadas de cardenales que se insultaban entre ellos, pero no pasaba de meros cotilleos. Esto no. Esto demuestra cómo la Iglesia se mueve con su dinero. Aporta documentos muy precisos, cartas e investigaciones sobre las mismas. Viene de un intento por parte del Papa de pulir la gestión oscura del dinero. La comisión para reformar las finanzas del Vaticano (Cosea) ha tratado de aclarar estas cosas. Y la ha promovido el Papa, absolutamente.
¿En un fiable intento de transparencia? Un intento, pero para ellos. El Vaticano tiene el deber de serlo. No es una banca privada, el dinero del que dispone pertenece a todos los fieles. No han dado una rueda de prensa para informar de sus resultados. Existen casos de corrupción tratados en esta comisión y otros que nada tienen que ver que, pese a desvelarse, al final, no han producido cambios.
Los hechos son los hechos, pero otra cosa es la intención de quien los desvela. ¿De dónde proceden esos documentos? ¿De resquicios de la antigua curia? Este es un libro que habla de la curia. Y no bien.
Uno puede sacar la conclusión de que, tras la propia confusión que ha generado en el papa Francisco, son filtraciones interesadas de fuerzas que se resisten al cambio. Se puede sacar esa conclusión, pero no es así. No revelaré las fuentes, pero el prelado español Lucio Ángel Vallejo Balda es la única fuente que ha confesado haberme pasado documentos. Yo lo confirmo, pero con lo que él me proporcionó no me ha dado más que para el 5% del libro. Cinco páginas. Y ya. Me ayudó y me ofreció consejo sobre el capítulo de la fábrica de santos. Cuánto cuesta promover un santo.
Que provocó también una reacción del Papa en cuanto a la reforma de las tarifas. A la baja. Cuando vio las cuentas, casi le da un infarto. ¡482.693 euros para la beata española Francisca Ana de los Dolores! Lo que no entiendo es que no se produzca esa transparencia, tan acorde con los tiempos que vivimos y no con 20 siglos de silencio. Si la impulsas, necesitas hacerlo con todas las consecuencias. Las fuentes que proporcionan la información tienen dos motivaciones: unas son honestas, ofrecen datos porque verdaderamente creen que deben ser revelados. Otras no, buscan un interés concreto, una venganza, no perder influencia o poder. Ocurre en todos los ámbitos: en la política, en las finanzas. Es importante para mí que las fuentes se presenten con honestidad. Muchos periodistas me echan en cara que hago uso de materiales interesados. Pero para mí esa es una apreciación equivocada. Debemos ceñirnos a los hechos. Verificarlos y luego publicarlos es nuestro deber.
Así funciona. Los hechos carecen de moral. Son hechos. Pero respecto a sus fuentes, ¿usted qué cree? ¿Le venían con buenas o con malas intenciones? Mitad y mitad. Los hay que se refieren al nuevo responsable de las finanzas de la curia, George Pell, o a la vieja curia. En cuanto a mí, no hay complot. Hablo de todos. Españoles, polacos, estadounidenses, latinoamericanos, italianos… Se odian entre ellos, están enfrentados.
La Iglesia siempre ha sido una institución cerrada. Pero qué interesante. Resulta que los más partidarios de esa cerrazón se abren a proporcionar informes justo en la etapa de Francisco. Curioso, ¿no? ¿Supone la confirmación de que se trata de un peligro para los más cerriles? Un peligro mortal.
El enemigo número uno del Vaticano

JORDI SOCÍAS


Esas cosas en tiempos de Juan Pablo I se resolvían rápido…Espero que no ocurra ahora lo mismo. Lo que sí demuestran mis investigaciones es que el Papa está mucho más solo de lo que la propaganda vaticana quiere transmitir o ha venido tratando de contar en estos dos años de pontificado. No hay unión a favor de su reforma. Es un cuento. Existen muchas resistencias a su revolución. Debe iniciarse, no solo con palabras. Creo que eso es lo que más le ha enfadado del libro, la constatación de dicha des­unión. Lo puedo entender. Todo esto demuestra que el Papa se encuentra en una posición débil, frágil, aunque se trate de un líder extraordinario. Su mayor fuerza recae en los fieles. Tiene el apoyo de la gente para cambiar las cosas, pero muchos frenos de dentro. Esta es mi esperanza, aunque el camino se presenta estrecho.
¿Está cercado? Necesita alguien cercano, de fiar. Los que le rodean hasta ahora nombrados por él, como el propio cardenal George Pell y sus consejeros laicos, no lo son. En seis meses gastaron medio millón de euros a cuenta de su trabajo en minucias. O le propusieron hacer una sociedad para aunar en un solo lugar las inversiones de la Iglesia que tuviera sede en Luxemburgo. El Papa les contestó: “¿Estáis locos o qué?”. No se ha llevado a cabo, pero la propuesta la hicieron. Este es hoy el número dos de la curia. O problemas como el del obispo de Limburgo, en Alemania, que había gastado 31 millones de euros para construir su palacio episcopal. ¿Sabe dónde ha terminado? No en una parroquia de Groenlandia expiando sus pecados: en el Vaticano, como número tres de un ministerio. ¿Quién decide esto? O el caso de un crack financiero de los franciscanos, que acabó invirtiendo 50 millones de euros por medio de un bróker italiano que a su vez se ha suicidado. Una locura. Ocurren cosas que se les escapan de las manos. Sobre todo a las intenciones, honorables, de Francisco. Da la impresión de que existe voluntad de cambiar algunas cosas para que en realidad todo siga igual.
Lampedusa. Eso. Muchas de estas actitudes se reflejan en el libro. El Óbolo de San Pedro. Una beneficencia que depende solo del Papa. Se hace por los pobres: recauda 70 millones de euros al año. Al final de cada ejercicio deberían quedar a cero. Repartir todo. Han llegado a juntar 400 millones, que se invierten como si se tratase de fondos de una banca. Funciona hace siglos. Pero se dedica a los gastos de la jerarquía. Podrían decir: este dinero va ­destinado a nosotros. Sin problema. El asunto es cuando tratan de convencernos de lo contrario, que se destina al funcionamiento externo de la Iglesia, los pobres y necesitados. Pero no. El IOR, la banca vaticana, tiene cuatro fondos de beneficencia. Francisco lo quería cerrar. Le han convencido de no hacerlo. Genera 100 millones al año. ¿Sabes cuánto dinero se ha destinado a obras fuera del Vaticano? 17.000 euros.
Una limosna. El cepillo. El resto ha ido a parar a cardenales que nos hemos enterado que viven en áticos de 500 metros cuadrados, viajan en primera clase…
¿Como el pobre cardenal Bertone y su vivienda?Efectivamente, pero lo más escandaloso no es la vivienda en sí, sino que haya sacado los fondos para reformarla de los donativos a la Fundación Bambino Gesù, destinada a curar niños enfermos. Yo se lo pregunté directamente. “Querido Bertone: ¿cómo ha sucedido esto?”. “No lo sé, no he tenido conocimiento”. Tampoco de un pago de 24.000 euros a un helicóptero para ir a un lugar cercano a Roma. “El cardenal tenía prisa”, me han dicho responsables de la institución.
Pero sus investigaciones comenzaron por el lado inmobiliario. Cierto, con una carta que me llegó contando que el Vaticano poseía con dos entidades inmobiliarias en varias ciudades, París, Londres, Roma, propiedades por valor de 4.000 millones de euros. Para mí es normal que la Iglesia posea este tipo de cosas. Si alguien muere sin hijos y desea donarlo a la Iglesia, está bien. Lo malo es que las utilice a precio de mercado o haga negocios con ellas, y no para sus misiones o para acoger a quienes lo puedan necesitar, sino que se las alquilen a empresarios, políticos, periodistas, que pagan alquileres muy bajos, imagino que a cambio de favores, creando conflictos de intereses. Calculan que la Iglesia posee en Italia un 25% de la propiedad inmobiliaria. Es mucho.
Hablemos del proceso. La cosa más triste de todas.
¿Por qué se somete usted a la jurisdicción vaticana? No la tienen, pero después del primer Vatileaks se ha impuesto una ley muy severa para todos aquellos que difunden noticias de interés nacional. Así se escribe.
¿Pero en qué medida afecta a los italianos? Hay un artículo que dice que el Vaticano puede incriminar a ciudadanos extranjeros que han dañado su imagen fuera.
¿Digamos una especie de extensión de la justicia universal en clave inquisitiva? Sí, el problema es que cuando se aplica a tiranos, no está mal. Pero a un periodista… Hay diferencia. Lo puedo entender si hablamos de falsedades o errores, pero ninguna línea de este libro ha sido desmentida. Si yo cuento que fondos de instituciones vaticanas han sido invertidos en empresas como Exxon o Dow Chemical, que han contribuido a algunos desastres ecológicos, y luego predicas encíclicas contra las multinacionales, son paradojas difíciles de sostener. Puede ser un prejuicio para el Papa, no para el Vaticano. No entiendo que se esgrima aquí el interés nacional.
Podría pensarse también que le encanta hacerse la víctima. No, las víctimas son otras.
Pero corre mucho riesgo. Lo sé. Aunque solo sea porque el director de Radio María ha sugerido que debo ahorcarme, como Judas. Eso me preocupó. Lo hago por dos motivos. Porque he cumplido mi deber como periodista, con mi oficio. La segunda razón estriba en que si yo rehúso el proceso, se llevaría a cabo igualmente en mi ausencia. Ganarían peso las acusaciones que me han hecho referentes a que yo he presionado a Vallejo Balda para que me diera información. ¿Qué cosas pueden inventarse si yo no estoy allí para rebatirlas? Puedo aceptar su ley, pero no que se inventen mentiras para destruir mi reputación profesional. Si acudo, puedo desmontar con documentos sus inventos. Que fue Vallejo ­Balda quien me buscó para darme información y no al contrario.
¿Qué tipo de presiones alega él? No las ha especificado. Chantajes verbales, cosas así.
Soy ciudadano italiano; si me condenan, pediré la extradición
Supongamos que lo condenan a ocho años de cárcel, pena máxima en esta causa. ¿Qué hará? Soy un ciudadano italiano. Si me condenan y me meten en la cárcel, pediré la extradición. Si un juez italiano la rechaza y decide que debo quedar en prisión, me tendré que aguantar. Pero en Italia el artículo 21 de nuestra Constitución habla de la libertad de prensa. Y demuestra que lo que yo he hecho es mi deber. Espero que el juez conceda la extradición. Sería gravísimo no concederla, incluso si el Papa me ofrece el perdón. Crearía un precedente grave.
Lo lógico, acorde con la Iglesia, sería que le concedieran el perdón. Sí, pero no para mí. Si yo no soy culpable ni he hecho nada malo, ¿qué perdón pueden concederme?
O sea, ¿no aceptaría usted ese mismo perdón? Hay que ser precisos. El Papa es un monarca absoluto. Concede la gracia. No puedes aceptarla o lo contrario. Es automática.
Otro supuesto un tanto kafkiano. Pues sí, no podría ni oponerme. Es cosa ­exclusivamente suya. Pero, insisto, tampoco se la agradeceré, porque no he hecho nada malo. Al contrario, le he hecho un favor desvelando todo.

Emiliano Fittipaldi (Nápoles, 1974) es uno de los periodistas de investigación italianos más sólidos y prestigiosos. Ganador de premios como el Ischia, el Gaspare Barbiellini Amidei o el Sodalitas, todos ellos en su país, ha publicado libros como Così ci Uccidono o Profondo Italia, con su compañero Dario Di Vico, y ahora Avaricia, que ha superado los 100.000 ejemplares. Ha trabajado para el diario Il Mattino, con sede en Nápoles, pero también enCorriere della Sera. Ahora desarrolla su labor en el semanario L’Espresso, donde ha revelado a la opinión pública gran parte de los escándalos referentes a la política, las finanzas italianas y ahora la Iglesia.
Seguramente él también lo crea. Pero ¿se impone ahí la razón de Estado más que la lógica personal? Puede ser. Íntimamente, espero que se alegre de poner todas estas cosas de manifiesto. Pero se impone la coherencia. Es lo único que me disgusta. Que vayan tratando de hacer creer que se han robado documentos. En ningún caso: esos documentos me los proporcionaron. No hemos robado nada. Se ha abierto un proceso por divulgación de información reservada, no por robo. No tienen pruebas para demostrar eso.
Parece usted una persona sensata, pero se necesita un punto de locura para meterse en este lío. ¿Qué cree? ¡Me lo han dicho montones de veces! Llevo 10 años dedicado al periodismo de investigación en Roma. Dentro de la política, la mafia, y estoy vivo. Contra empresas multinacionales. ¿Por qué debo tener miedo a meterme a investigar dentro del Vaticano? Si lo tuviera, debería cambiar de oficio. Mi trabajo consiste en contar todo aquello que los poderes quieren ocultar.
¿Ha visto la serie italiana 1992? En Italia, durante décadas, ha funcionado un pacto no escrito entre la Democracia Cristiana, hoy quizá travestida en fuerzas del berlusconismo, la mafia y la Iglesia para cerrar el camino a la izquierda. ¿Sigue vigente? Confirmo que fue así. Aunque en eso del paralelismo entre el berlusconismo y la Democracia Cristiana, prefiero la segunda. Un mal menor. Lo digo yo, que he votado a la izquierda siempre. Pero lo cierto es que la Iglesia ha tenido y tiene un poder enorme. A derecha e izquierda. Con Berlusconi y ahora con el PD. Sobre este proceso apenas se ha escrito en Italia mojándose. Ha levantado más repercusión en el exterior. Los políticos apenas han mostrado su opinión. Siempre en sentido negativo. ¿Por qué? Tienen miedo. La Iglesia aporta todavía millones de votos. Volverse en contra es perder las elecciones.
De ese triángulo, pues, perdura la Iglesia. Inmutable. Así es. La misma a lo largo de 2.000 años.
No sé si a usted le ocurre como a tantas personas alejadas de la Iglesia: que no creen en Dios, pero sí en Francisco. Yo creo en valores universales y morales que forman parte de toda la humanidad. Creo que él representa muy bien todo esto: la paz, la justicia social. Es un Papa, creo que izquierdista, que transmite bien los valores del Evangelio. Puede ser un ejemplo de esto. Creo en su intención y espero que continúe de verdad con lo que ha prometido hacer. La historia lo juzgará por los hechos.
elpaissemanal@elpais.es

EL SUEÑO AMERICANO ES HOY LA PEOR DE LAS PESADILLAS ▼ La debilidad de la clase media enfría el sueño de prosperidad | Internacional | EL PAÍS

La debilidad de la clase media enfría el sueño de prosperidad | Internacional | EL PAÍS



La debilidad de la clase media enfría el sueño de prosperidad

Los cambios demográficos y la creciente desigualdad cuestionan su tradicional papel de ascensor social



Si se equipara la sociedad estadounidense con una cinta elástica, los extremos no cesan de estirarse y el centro de debilitarse. El resultado es que la clase media ha dejado de ser el segmento socioeconómico dominante, según una investigación del Centro Pew de las últimas cuatro décadas. La clase media es un elemento clave de la identidad de EE UU: vertebra el ideal de que cualquiera que se esfuerce puede progresar. Pero los cambios demográficos y la creciente desigualdad económica cuestionan ese mito. En paralelo, el debate político trata de adaptarse a la realidad cambiante.
La suma del número de ciudadanos adultos con ingresos altos y bajos (121,3 millones) superó a principios de este año al de ciudadanos con ingresos medios (120,8), según el estudio de Pew, publicado en diciembre. Es la primera vez que ocurre desde 1971, cuando se inicia la serie estadística de la investigación. En ese año, había en EE UU 80 millones de adultos de clase media en comparación con 51,6 millones de clase alta o baja.
El aumento de familias en el club de la clase alta es un dato positivo, pero también han aumentado las bajas. Además, hay otros aspectos negativos, ya que, al mismo tiempo, los ingresos también han migrado hacia la clase alta: si en los años setenta del siglo pasado reunía el 29% de los ingresos, en 2014 ya acumulaba el 49%. Para la clase media, el paso ha sido del 62% al 43%.
El informe de Pew utiliza datos del censo y de la Reserva Federal, y el valor del dólar es el de 2014. La investigación basa su definición en indicadores económicos, pero admite que el concepto de clase media tiene también connotaciones sobre el tipo de trabajo, educación o valores de una persona.
Numerosos informes han documentado en los últimos años la creciente desigualdad de ingresos en EE UU y el estancamiento del ascensor social.
La investigación indica que en estas cuatro décadas han crecido los ingresos de todos los estratos sociales, lo que refleja el avance económico de la primera potencia mundial. Pero el crecimiento ha sido mucho más vigoroso en la clase alta. En 1983, las familias de ingresos altos acumulaban tres veces más riqueza que las de ingresos medios; en 2013, era siete veces más.
La disparidad se explica, en parte, porque en los momentos de pérdidas los más acaudalados han capeado mejor la tormenta. La Gran Recesión (2007-2009) rebajó la riqueza de todas las capas sociales, pero las familias de altos ingresos fueron las únicas que lograron mantener ganancias notables de riqueza en el período 1983-2013.
Los hallazgos de la investigación se han vinculado con el sorprendente auge de Donald Trump. El magnate inmobiliario encabeza desde julio las encuestas de los candidatos republicanos a las elecciones presidenciales del próximo noviembre gracias a su retórica polémica contra la inmigración, la globalización comercial y el establishment político.
“Hay pocas dudas de que lo que le ha pasado a la clase media americana ha ayudado a crear el clima que ha alimentado el repentino ascenso de Trump”, ha escrito Dan Balz, veterano periodista político del diario The Washington Post.
Balz ve conexiones entre el público más golpeado por el desmoronamiento de la clase media y los simpatizantes de Trump. Menciona una encuesta que indica que el respaldo al republicano entre la gente blanca sin título universitario (41%) supera al conjunto de su apoyo (32%) y al de blancos con título universitario (23%)

EL OMBLIGO DEL MUNDO CADA VEZ MÁS LLENO DE PELUSA ▼ La desigualdad parte Nueva York en dos | Internacional | EL PAÍS

La desigualdad parte Nueva York en dos | Internacional | EL PAÍS



La desigualdad parte Nueva York en dos

Pese a la recuperación económica, la brecha crece en la ciudad. El censo de los sin techo ha crecido un 86% en 10 años y llega al récord pese al pleno empleo





Una mujer pide limosna e una esquina de la Quinta Avenida en Nueva York, a finales de noviembre. / JEWEL SAMAD (AFP)


El metro de Nueva York, esa gigante y envejecida red de trenes que turistas y artistas han convertido en un fetiche, es el único lugar de la ciudad donde las fronteras sociales se diluyen. El subsuelo tiene algo igualitario, ocho millones de personas con poco que ver entre sí se mezclan cada día en él y comparten espacio con las mismas ratas que campan por las estaciones. Al salir a la superficie, cada uno se va a su compartimento social: a sus dispares colegios o barrios, a servir bagels, a vender acciones o a tomar fotografías, todo a un ritmo frenético.
Solo caminan lentos los que cargan con maletas raídas y carros de la compra pero no pueden comprar nada, los sin techo, descolgados del sistema, ajenos al trajín. Nueva York siempre fue una ciudad de extremos, darwinista y algo tirana, pero ahora está partida en dos: el censo de indigentes ha aumentado hasta un 86% en los últimos 10 años y no ha sido en lo más duro de la Gran Recesión cuando ha tocado su máximo histórico, sino entre 2014 y 2015, cuando la ciudad ha vuelto a la cresta de la ola, con pleno empleo y un crecimiento más que robusto.
El martes durmieron 57.838 personas en los centros de acogida y casi la mitad son niños. Hay que volver a la Gran Depresión para encontrar esos niveles, dice la ONG Coalición para los Homeless.
El precio de los alquileres se ha disparado con la recuperación pero los sueldos de los trabajadores apenas han mejorado
Porque, paradójicamente, para muchos neoyorquinos la recuperación es un quebradero de cabeza. En octubre de 2009, el alquiler de un apartamento de dos habitaciones costaba una media mensual de 2.399 dólares, en el mismo mes de 2015 eran 4.058 dólares, según la base de datos inmobiliaria Rainmaker Insights.
Los sueldos no han acompañado. Si las ganancias de los negocios en el Estado de Nueva York han subido un 61% entre 2001 y 2013, los salarios de los trabajadores han crecido la mitad y no basta para cubrir la inflación, según el Instituto de Política Fiscal. Entre 2009 y 2012 los ingresos del 1% más rico del Estado han aumentado el 32% y la media del 99% restante mengua el 1%.
Cleotildo Polanco anda en alguna parte de esa ensalada de estadísticas. Toma el metro cada día en su barrio, Queens, para limpiar el aeropuerto JFK de diez de la noche a seis de la mañana. Saca 10,10 dólares por hora (1.616 al mes) que, cuenta, apenas le llegan para vivir. “Con menos no es que no se pueda pagar una vivienda; es no se puede pagar una habitación”, se queja.
Para valorar esos 1.600 dólares mensuales en Nueva York sirve uno de los anuncios del portal Oportunidades de Vivienda. Para poder solicitar un estudio en el Bronx de 867 dólares mensuales, que fue construido en un programa dirigido a “bajos salarios”, hay que acreditar un sueldo anual de entre 31.098 y 36.300 dólares.
La llamada 'gentrificación' está expulsando a las familias trabajadoras cada vez más lejos
Polanco, de 62 años, paga 650 dólares por una habitación en un piso compartido, a lo que se añaden 100 dólares mensuales por el seguro médico, electricidad, teléfono… “Pedimos un incremento hasta los 15 dólares por hora, que son una demanda justa”, dice.
Cuando en España se aborda la desigualdad, suele decirse que con más crecimiento y empleo la brecha menguará, pero EE UU enmienda esta idea. La capital de las finanzas, de la moda, de la cultura y del turismo carga no es capaz de resolver esa bolsa de pobreza. “Hay que desvincular el auge de la desigualdad con el crecimiento y fortalecer el poder de negociación de los trabajadores, si no, tendremos trabajadores pobres”, recalca Héctor Figueroa, presidente del sindicato del sector servicios, SEIU 32BJ. La campaña por los 15 dólares la hora ha tomado fuerza en ciudades como Los Ángeles o Nueva York y avanza en el sector público.
Para optar a un estudio en el Bronx protegido en un programa para personas con bajos salarios hay que ganar entre 31.000 y 36.000 dólares anuales



“La población de la ciudad seguirá siendo más y más rica, pero si llegásemos a un extremo, ¿dónde vivirán los que conducen los taxis, los que sirven la comida rápida o limpian las oficinas? Cada vez tendrán que desplazarse desde más lejos y llegará el momento en el que busquen empleo en otra ciudad”, advierte Sharon Zukin, profesora de Sociología de la City University of New York, que ha estudiado la gentrificación (de gentrification, en inglés), el fenómeno por el que los barrios desfavorecidos se van renovando y atrayendo a habitantes más pudientes que acaban por desplazar a los vecinos originarios.
Es algo sobre lo que también llama la atención Bruce Berger, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad de Fordham. “De momento el mayor impacto de la creciente desigualdad es que la clase media tiende a desaparecer y en algún punto esto afectará a la mano de obra. Será más difícil contratar profesores, policías o empleados medios del sector privado, aunque el mercado inmobiliario en os barrios periféricos no son aún tan caros como para que una familia de clase media no pueda permitírselo”.
Bill de Blasio asumió hace dos años la alcaldía con la promesa de acabar con “la historia de dos ciudades”, parafraseando la novela de Dickens. Era el primer demócrata en llegar al Ayuntamiento en 20 años y prometió construir o preservar 200.00 viviendas asequibles. Está muy lejos de ello.
Polanco no se ha planteado volver a la República Dominicana, de donde procede, pese a la dureza de su vida en Nueva York. "Yo me quiero quedar aquí y luchar por tener unas condiciones y una vida dignas", recalca.
La ciudad recibe oleadas de estudiantes y profesionales que sueñan con hacer un hueco en la que no deja de ser es una de las ciudades más seductoras del mundo. Los bonus de los bancos baten récords y los teatros de Broadway siguen atestados de turistas que toman fotografías en el metro, esa red de trenes que los hombres de Dickens comparten con Wall Street

sábado, 2 de enero de 2016

OCÉANOS ÁCIDOS || LA ASOCIACIÓN ILÍCITA ENTRE ESTADOS AUSENTES Y PODERES CORPORATIVOS VAN CONTRA LA HUMANIDAD Y SU EXISTENCIA || El mar sufre un exceso de acidez

BAJO EL MAR

El mar sufre un exceso de acidez

La alteración del océano al absorber un exceso de CO2 de la atmósfera impide que muchos organismos formen sus esqueletos y puede afectar a sus procesos fisiológicos















Cuando una mezcla de gases está en contacto con una masa líquida se produce un intercambio de moléculas entre ambas. Debido a este proceso una pequeña parte de los gases se disuelve en el medio líquido. Esto es lo que ocurre entre el aire y el agua de los océanos, puesto que una parte de los gases disueltos en el mar, entre ellos el dióxido de carbono, procede de la atmósfera.
La tendencia al equilibrio hace que si aumenta la concentración de CO2 atmosférico se produzca también un incremento de este gas en el medio marino.
Desde el inicio de la Revolución Industrial se está produciendo un progresivo incremento del CO2 atmosférico. Esto se debe, entre otras cosas, al uso de combustibles fósiles en el transporte y en muchos procesos industriales así como en la producción de energía eléctrica, lo cual coincide en el tiempo con la destrucción masiva de bosques y selvas en todos los continentes.
La consecuencia de esto es que en unos pocos decenios la concentración de CO2 en la atmósfera ha aumentado más del 30%, lo que está contribuyendo al efecto invernadero y al calentamiento global. Otra secuela es que aumenta notablemente la cantidad de este gas que está disuelto en el medio marino y, por tanto, está incrementándose la acidez del mar a un ritmo vertiginoso.
Todos los estudios señalan que ya está afectando, entre otros, a los corales, los moluscos y los crustáceos, aunque tampoco se libran de ella algunas especies planctónicas

El impacto en la atmósfera del dióxido de carbono generado por las actividades humanas queda mitigado, en parte, por la absorción marina. Se calcula que más de una cuarta parte de este gas se disuelve en el mar y esto contribuye a reducir su efecto sobre el calentamiento global del planeta.
En el mar el incremento de dióxido de carbono disuelto tiene sus consecuencias. El CO2 reacciona con el agua formando ácido carbónico. Una cantidad anormalmente alta de este gas conlleva un aumento de la acidez del medio. Esta alteración reduce la disponibilidad de los iones carbonato necesarios para que muchos organismos formen sus esqueletos y puede dificultar el funcionamiento correcto de sus procesos fisiológicos y metabólicos.
Todos los estudios actuales señalan que la acidificación ya afecta a ciertos organismos que tienen estructuras calcáreas como son, entre otros, los corales, los moluscos y los crustáceos aunque tampoco se libran de ella algunas especies planctónicas.
Si no se revierte la situación actual la acidificación del mar provocará cambios en los ecosistemas marinos
Si no se revierte la situación actual la acidificación del mar provocará cambios en los ecosistemas marinos y en su biodiversidad, afectando también a la producción de alimentos y al desarrollo económico de las zonas litorales. Sus efectos se notarán durante siglos.
Haciendo un resumen de las consecuencias de la acidificación de los mares y océanos se puede afirmar que, a medio plazo, se observarán cambios en los ecosistemas marinos, entre ellos los arrecifes coralinos, las comunidades de corales de profundidad y las poblaciones de ciertos organismos planctónicos. También tendrá efectos en la fisiología de los seres vivos alterando su metabolismo o su capacidad reproductiva. Como consecuencia de todos estos impactos se modificará sustancialmente la cadena trófica y la producción de alimentos afectando, por tanto, a las actividades humanas y a la economía de muchas familias, ya que podrá disminuir la pesca o ser la causa de que el turismo no se sienta atraído por un mar empobrecido.
A medio y largo plazo la única manera de limitar los daños de la acidificación es la reducción de las emisiones de CO2, para lo cual es necesario que disminuya el uso de combustibles fósiles, aumentar la eficiencia energética y potenciar el uso de energías alternativas.http://elpais.com/elpais/2015/12/30/ciencia/1451496396_452337.html



VENEZUELA SIN BOLÍVAR || CUANDO UNA "REVOLUCIÓN" VA CONTRA EL ESTADO DE DERECHO || La destrucción de Venezuela | Internacional | EL PAÍS

EL FRACASO DE LA REVOLUCIÓN BOLIVARIANA (I)

La destrucción de Venezuela

El Gobierno de Nicolás Maduro torpedea a la oposición, que logró la mayoría de escaños en la Asamblea Nacional, mientras se acentúa la crisis económica y social en el país







Agentes controlan la entrada de un supermercado en San Cristóbal. / REUTERS
El Gobierno de Maduro ha llevado a Venezuela a una situación insoportable, tanto desde el punto de vista social y económico, como en materia de seguridad ciudadana, de libertades democráticas o de corrupción generalizada.
Esto explica el hartazgo de los ciudadanos que votaron el 6 de diciembre dándole a la oposición dos tercios de la Asamblea. Pero Maduro mantiene el poder ejecutivo y maniobra toscamente para impedir que haya un poder legislativo que represente la voluntad soberana de los venezolanos.
Nada parece frenar el afán destructivo de la pareja Maduro-Cabello. En lugar de reconocer la voluntad soberana del pueblo, ponen por delante del bien común sus oscuros intereses. En vez de iniciar un diálogo con la mayoría indiscutible de la Asamblea, amenazan con profundizar en la vía de su fracasada revolución, manipula el nombramiento de jueces de la Corte Suprema, recurre los resultados para impedir esa mayoría, amenaza con vetar la amnistía para presos políticos y exiliados, o pone en marcha Asambleas comunales.
Las cifras de la economía son muy graves. A pesar de que el Gobierno, o el Banco Central, niegan a los ciudadanos esas cifras, a lo que están obligados por sus propias leyes, las tienen que dar a la SEC [Comisión de Valores] de EE UU, porque Venezuela tiene bonos cotizados en Wall Street.
El PIB caerá en 2015 un 10% y la inflación en los últimos seis meses indica un ritmo anual superior al 250%. Cuando esto ha ocurrido históricamente en otros países de la región —Bolivia, Argentina o Brasil—, se precipitaron rápidamente hacia inflaciones de entre el 1.000% y el 10.000%. En los casos de hiperinflación el producto bruto cayó en torno a un 20%.
Nada parece frenar el afán destructivo de la pareja Maduro-Cabello



El déficit público ronda el 20% del PIB. Pero incluso cuando el petróleo estaba a 100 dólares por barril, el déficit superaba los dos dígitos. Con los precios actuales en torno a 30 dólares, este déficit seguirá creciendo de manera exponencial y lo están financiando dándole a la maquinita de hacer bolívares (monetizándolo). Es un acelerador imparable de la inflación.
Las expectativas de inflación alimentan un tipo de cambio paralelo que ya supera los 900 bolívares por dólar. Más de 120 veces el cambio oficial de 6,30 bolívares por dólar. Maduro ha devaluado tanto la moneda como la figura del Libertador que le da su nombre.
A pesar de que las importaciones se han desplomado en torno a un 30% sobre lo habitual, el colapso de las exportaciones lleva a un déficit por cuenta corriente que supera los 2.000 millones de dólares. A esto hay que añadir el servicio de la deuda pública y privada —de unos 22.000 millones de dólares—, el saldo de los servicios y la salida de capitales que sortean el control de cambios. Esto supone un agujero externo superior a 25.000 millones de dólares.
Para evitar el default —o la reestructuración de la deuda de PDVSA [Petróleos de Venezuela,SA]— Venezuela tendría que reproducir en 2016 las fuentes de financiación que ha utilizado en 2015. Pero la operación se presenta cada vez más difícil:
—Tendrían que tirar de reservas, que han pasado de 14.000 a 7.000 millones de dólares. Pero estas son muy poco líquidas, porque ya Chávez las colocó en oro, justo en el momento en que este metal empezó a caer.
—Tendrían que hacer uso de los activos externos, que son otros 7.000 millones de dólares de Citgo [comercializadora de combustibles en EE UU y filial de PDVSA] y vender activos líquidos, que en el mejor de los casos ya no deben ser superiores a esos 7.000 millones.
—Tendrían que seguir vendiendo Petrocaribe, aunque el margen de maniobra es casi cero, porque ya han vendido la deuda que tenía mercado (Jamaica y República Dominicana) y solo les queda Nicaragua, Surinam y Haití.
—También pueden intentar que los préstamos de China les sigan dando oxígeno. Este año han conseguido 4.000 millones netos de financiación. ¿Estarán dispuestos los chinos a reducir las compras de petróleo ligadas a los créditos para que Venezuela pueda vender más petróleo a EE UU?
Así que con las reservas por los suelos y el tipo de cambio disparado, más el actual precio del petróleo, parece inevitable el default o la reestructuración voluntaria de la deuda en 2016. Dicho en otros términos, o default o rescate chino.


El aparato productivo es tierra quemada y hay que reconstruirlo
El drama social es lo más visible, lo que no pueden ocultar después de 15 años de experimento revolucionario: Se han perdido todos los avances del chavismo en términos de niveles de pobreza y, de paso, se han esfumado más de 800.000 millones de dólares de ingresos petroleros, en buena parte por la corrupción rampante del régimen.
—El indicador de pobreza supera el 70% de la población y la pobreza extrema alcanza al 50% de los venezolanos. O sea 25 millones de pobres, un 150% más que en 2013 cuando asumió Maduro.
—La cesta básica para una familia de cinco miembros está por encima de los 80.000 bolívares al mes y el salario mínimo, si trabajan dos de estos cinco miembros, no da para más que una semana al mes de esta canasta básica.
—La escasez de alimentos o de medicamentos y la ineficiencia llena de corruptelas en la distribución sitúan al pueblo de Venezuela ante un escenario bastante peor que el que vivió Cuba en aquel periodo especial de 1992 a 1995.
La oposición, que ha ganado ampliamente las elecciones legislativas, sabe que el Ejecutivo es el que tiene que hacer el ajuste y propone diálogo para enfrentar los desafíos. El Gobierno cree que la victoria de la oposición es un error de los votantes y trata de responder radicalizando la ya fallida revolución.
Venezuela está ante una crisis humanitaria grave, que exigirá ayuda internacional rápida. Se han vivido momentos dramáticos como este durante el caracazo, pero el país producía más. Ahora el aparato productivo es tierra quemada y hay que reconstruirlo. No queda tiempo para enfrentar esta emergencia.
La destrucción de Venezuela | Internacional | EL PAÍS

viernes, 1 de enero de 2016

LA HUMANIDAD COMO PRIORIDAD ESTRATÉGICA || Vieja política, nueva política: “Es lo mismo, no más que diferente”

OPINIÓN
http://politica.elpais.com/politica/2016/01/01/actualidad/1451654649_759276.html

Vieja política, nueva política: “Es lo mismo, no más que diferente”

Vivimos un momento culminante de esa tentación egocéntrica que consiste en despreciar la opinión contraria



Rivera, Sánchez e Iglesias, en el debate organizado por EL PAÍS. / ULY MARTÍN
En la última medianoche del año 2015 un representante de la nueva política decía en la Cadena Ser, hablando de la transición a este tiempo que se supone mejor o distinto, que lo que distingue lo viejo de lo nuevo es que en los peores tiempos (según se deducía de lo que él iba diciendo) la discusión se centraba en negar al otro sus razones para que prevalecieran las propias. Ahora, según él, ellos, los nuevos, proponen lo contrario. Vaya por Dios con las comparaciones.
La sensación que legítimamente podemos tener es que eso, el desprecio de la opinión contraria, no ha variado nunca, y que ahora estamos en un momento culminante de esa tentación egocéntrica de la política, que permite a unos y a otros (a los viejos, a los nuevos e incluso a los novísimos) mostrar sus propios músculos y desdeñar los músculos ajenos como si estos fueran obsoletos o miserables, nacidos en una cuna bastarda de la mente.
Durante la reciente campaña electoral, en la que participaron, juntos y a veces muy revueltos, los viejos y los nuevos, el desdén de losnuevos por los viejos fue tal que alguno de los nuevos dio por muerto a su discrepante más directo, no en el sentido literal, naturalmente, pero le faltó muy poco para darlo por muerto en ese sentido también.
Como Sánchez no salió muerto del todo de la contienda, en su partido pretenden rematarlo

No pareció entonces, ni ha parecido después, que el núcleo de la discrepancia tuviera como origen una argumentación filosófica, e incluso política, que sustentara un lenguaje verdaderamente distinto o nuevo. De lo que se trataba, como en los tiempos más conspicuos de Fraga, por poner en primera fila al más intransigente, era de derribar al otro, costara lo que costara, incluso aunque costara precipitar la muerte del adversario para que dejara de existir, para que dejara de argumentar, o para que dejara de estar ahí enfrente, simplemente. En el caso concreto de la campaña, ese momento tuvo su esplendor cuando acabó el debate a cuatro; unos instantes después Iglesias, Rivera y Rajoy (que no fue al debate, por cierto) declararon fallecido al candidato Sánchez. En el partido de éste, los que ahora quisieran llorarle bien muerto no dijeron una palabra en su defensa. Y como luego no salió muerto (del todo) de la contienda pretenden rematarlo. Que lo hagan en la plaza pública no disminuye la voracidad de sus dientes.
En fin. Es como antes, lo que pasa es que sucede ahora. A Felipe González también lo trataron de trastabillar los suyos; y luego a Borrell, a Almunia, a Rubalcaba… A Zapatero lo dejaron estar, pero hubiera tenido la misma suerte si dura más. Y que los nuevos, los que ahora se proponen como salvadores de la patria, y han entrado de lleno con su nuevo lenguaje en el lenguaje viejo, que también remojen sus barbas, porque, como decía Blas de Otero, aquí no se salva ni Dios, “lo asesinaron”…
Así pues, por volver al inicio, la nueva política no ha atraído al debate político la frescura que presumía aquel representante de lo nuevo, ni mucho menos. Esa vieja leyenda que le dijo Andreotti a Areilza sobre la falta de finura en la política española se refería precisamente a eso, a que nada es tan nuevo ni nada ha cambiado de veras: el desprecio por lo que el otro ofrece es equivalente al de antaño; apurando las metáforas, este momento es incluso peor, porque antes no se disimulaba y ahora se disimula, hasta que las costuras amanecen.
Andreotti, que era un demonio, arbitró en su país muchas situaciones como la que ahora vive España; amañó lo que pudo, y se alió hasta con su mala sombra para seguir cobijándose. De Gaulle les decía a sus negociadores en Argelia (esto también lo contaba Areilza, por cierto) que pusieran verdes a los contrarios por el día pero que acordaran por la noche.
En España falta hondura intelectual, capacidad emocional de escuchar al otro como si en efecto lo estuvieran escuchando

La nueva política (es decir, el nuevo discurso de los nuevos políticos) incluye tantas babas (babas del diablo, que diría Cortázar) como las que ya tenían y tienen los políticos viejos. En España, por lo que se oye en lo que dicen los nuevos en torno a los viejos, y viceversa, no sólo falta finura política, sino hondura intelectual, capacidad emocional de escuchar al otro como si en efecto lo estuvieran escuchando.
La sensación que produce el debate actual es que las posiciones están tan tomadas de antemano que hablan tan solo por hablar, los nuevos y los viejos. De vez en cuando, además, se producen algunos ramalazos del peor surrealismo, cuando los de un lado (en este caso, los del Partido Socialista, pongamos nombres) se sitúan en la trinchera para ver cómo abaten al propio, cómo lo hacen morir, de modo que en esa renovación apresurada de seres humanos en la que se convierten, en definitiva, los llamados debates internos, caiga en seguida aquel que estorba aunque sea el candidato más reciente.
En este sentido, llama la atención que la argumentación sobre el futuro que esgrime el presente secretario general (a Rajoy ni agua, con Podemos sólo si dice no al referéndum catalán) sea la misma que la que esgrimen los oponentes de su misma acera y sin embargo pareciera que hay que derribarlo antes incluso de que empiece a cruzar dos palabras. No lo quieren y punto, para qué andarse con chiquitas.
En esa acera los hay que han dicho de todo, y luego se han callado un poco, y los hay que han callado como corderos, pero alguien tendrá que salir a decir que el rey (o la reina) está desnudo, o desnuda, porque lo que está pareciendo es que lo que no les gusta es la manera de cazar que tiene Sánchez y que muerto el perro (lo que quería la nueva política, y lo que quería Rajoy, por cierto) se acabó la rabia.
La metáfora no nació hoy; ese final conocido (recuerden el poema de Ángel González, sobre lo que hizo Pilatos al lavarse las manos “habiendo comido entrambos doce nécoras”) que están preparando en el PSOE con tanta alevosía es vieja política, pero a la nueva le va de maravillas, porque por caminos distintos, con lenguajes parecidos, con desdenes similares, dice lo mismo. Como le decía un taxista mexicano a Bryce Echenique cuando el peruano se extrañaba de que la cerveza Corona se anunciara como la cerveza de barril embotellada: “Es lo mismo, no más que diferente”. La nueva política, ese nuevo lenguaje, es, en efecto, “lo mismo, no más que diferente”. Ya lo verán, y si no, me desdigo, que maestros hay en esto de desdecirse.

el dispensador dice: como vulgar mortal, no sé en qué momento todo el concierto (des) político se fue al carajo... pero la intolerancia se instaló en los unos a efectos de descalificar a los otros... al tiempo que los otros despreciaron a los primeros, burlándose de ellos... en una escalada atroz que nunca condujo a ninguna parte, pero que se ha hecho costumbre... para la misma clase política globalizada, donde todos son enemigos hasta que se arrodillen... en la caduca institución del matrimonio según la mentida Biblia de una peor cultura (in) religiosa donde las creencias son meras excusas o argumentos vacíos para justificar falsedades... y de allí para adelante en la descartabilidad de las corporaciones hacia las gentes, sean colaboradores, funcionarios o consumidores a los que se le aplica la teoría del felpudo... "o te dejas pisar y basurear o te defenestro"... y esta escalada de idioteces sostenidas por las miserias humanas de ignorantes y mediocres... separa criterios de viejas políticas utilizadas por nuevas gentes... así como nuevas políticas esgrimidas por viejas gentes... traducido la "mierda" está en todo el ámbito de los estados de derecho, donde los derechos han pasado a ocupar un tercero, cuarto y/o quinto planos, dejando en claro que la prioridad no son las gentes, sino las traiciones y sus cinismos...
el desprecio como argumento es mala brújula y peor sextante...
la intolerancia, por su parte, enseña cuán grande es la miseria humana en el doble discurso que recita una realidad para luego proceder en contrario...
sucede en España como en Venezuela... sucede en la Argentina como en Francia... sucede en cualquier parte... porque el procedimiento es semejante... siempre se parte de las premisas equivocadas y por tanto las ecuaciones siempre alcanzan resultados errados...
como ciudadano mortal podría decirte que las sociedades están a años luz de sus políticos... pero el problema reside en que mientras sociedades humanas avanzan, mejor o peor, los políticos retrogradan junto con los dueños del mundo y sus depredaciones corporativas... cuando digo retrogradan quiero decir involucionan... restan... dividen... niegan lo evidente... convenciéndose de una realidad que no existe, e intentando convencer a los mortales que ése mundo que no existe es real... según sus ojos... insultando la consciencia pública así como inteligencia social...
desde hace más de cinco años esta realidad está marcando el curso de la humanidad en la Tierra... el discurso dice una cosa... la realidad es bien otra... y los problemas han dejado de ser tales para transformarse en calamidades, dramas, tragedias y cataclismos, de los que ningún estado se ocupa... y donde si no se procede solidariamente, no hay ayuda que valga... ya que los estados niegan que haya desplazados, refugiados, afectados, y numerosos etcéteras propios del desmadre en curso...
el argumento madre siempre es que no hay plata... no hay presupuesto... no hay partidas... no hay... un conjunto de falacias que no resisten ningún análisis ya que lo importante antes y después del drama, es la gente, y sólo las gentes... 
las sociedades humanas aún contienen pizcas de humanismos y de razonamientos críticos... esto es que ven lo que los políticos no ven... detectan lo que los funcionarios corporativos ni siquiera intuyen... vislumbran lo que los dueños del mundo niegan... y ello profundiza el abismo entre los unos y los otros... estableciendo una grieta de tal envergadura que es irrecuperable... 
en los ámbitos políticos, los unos se creen superiores a los otros... y los otros se creen más inteligentes que los anteriores, no obstante lo cual el conjunto sigue dominado por las miserias, las ignorancias y las mediocridades propios de los soberbios y los cínicos... algo parecido a lo que sucede en los claustros de la Iglesia Católica depreciada... 
la gobernabilidad no es importante para la clases políticas ni tampoco para las mentidas democracias... lo es para las gentes de las calles... de las veredas... para los pobres... los despojados... los marginados... los indigentes que se cuentan por miles de millones y no figuran en ninguna estadística, ni tipo INDEC... ni tipo Naciones Unidas... ni tipo FMI... ya que todos son indicadores manipulados para mentir realidades...
2016 representa una quiebre en la historia humana... ya no hay espacio para más cinismos ni para más mentiras, aún cuando sus actores e intérpretes consideren un todo lo contrario... ¿por qué?... con el curso de los meses te irás dando cuenta... y cuando lo hagas... será demasiado tarde. enero 01, 2016.-
cuando las conveniencias y los intereses reemplazan a las razones sociales, la únca consecuencia posible es la desintegración y el estallido...
una vez más, todo lo que tiene precio... no vale un centavo...