domingo, 16 de febrero de 2020

The Last Encyclopaedic Mind | Lifestyle News,The Indian Express

The Last Encyclopaedic Mind | Lifestyle News,The Indian Express

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The Last Encyclopaedic Mind



An original thinker, George Steiner’s mark on our intellectual scene is indelible.

‘Will they take me away?’ | North East India News,The Indian Express

‘Will they take me away?’ | North East India News,The Indian Express

'Will they take me away?'

‘Will they take me away?’



As the narrative moves on to CAA and a possible nation-wide NRC, the Assam list hangs in a limbo. So does the fate of children out of it. The Centre has assured the Supreme Court, Parliament that such children, whose parents are on the list, won’t be taken to detention centres. But that hasn’t lessened their dread, of being sent away to “a place called Bangladesh”.

The end of Australia as we know it | World News,The Indian Express

The end of Australia as we know it | World News,The Indian Express

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The end of Australia as we know it

FEBRUARY 16, 2020 12:14:40 PM
A recent Australia Institute survey found that 57% of Australians have been directly affected by the bush fires or their smoke. With officials in New South Wales announcing Thursday that heavy rain had helped them finally extinguish or control all the state’s fires that have raged this Australian summer, the country seems to be reflecting and wondering what comes next.

Inside track: Prashant Kishor thinks big | The Indian Express

Inside track: Prashant Kishor thinks big | The Indian Express

From ‘achhe beete paanch saal’ to black and yellow colours, how I-PAC left its imprint

Inside track: Prashant Kishor thinks big

FEBRUARY 16, 2020 12:56:11 AM
Pollster Prashant Kishor, who is from Bihar, wants to create a viable opposition political alliance for the Assembly polls later this year.

Tavleen Singh writes: Living with hate | The Indian Express

Tavleen Singh writes: Living with hate | The Indian Express

Tavleen Singh writes: Living with hate

FEBRUARY 16, 2020 12:07:00 AM
Home Minister Amit Shah has acknowledged what happened during the campaign for Delhi, but has he noticed the venom and vitriol vomited out daily by his team on social media?

P Chidambaram writes: The tukde-tukde gangs win | The Indian Express

P Chidambaram writes: The tukde-tukde gangs win | The Indian Express

Delhi assembly elections: Shaheen Bagh had resonance but not impact, BJP overestimated gains

P Chidambaram writes: The tukde-tukde gangs win

FEBRUARY 16, 2020 12:37:24 AM
There is nothing unusual or inherently wrong about a right-wing ideology. It is only when right-wing leaders politicise their religion and attempt to divide people on the ground of religion that the Constitution is violated and social harmony is disrupted. The BJP has done just that.

She Said: Shaheen Bagh, from my safe distance | The Indian Express

She Said: Shaheen Bagh, from my safe distance | The Indian Express

She Said: Shaheen Bagh, from my safe distance

FEBRUARY 16, 2020 1:07:01 AM
When they come to “clear the road”, what will they do with the India map made of scrap and beautified with lights in what can only be a labour of love? What happens to that man playing songs of protest? What happens to those songs even?

Meghnad Desai writes: Why Kejriwal win is a game changer | The Indian Express

Meghnad Desai writes: Why Kejriwal win is a game changer | The Indian Express

Meghnad Desai writes: Why Kejriwal win is a game changer

FEBRUARY 16, 2020 2:22:34 AM
Arvind Kejriwal ran an astute campaign for Delhi elections which did not allow the BJP to distract voters from the solid achievements of the Aam Aadmi Party in delivering public services. He did not fight PM Narendra Modi on the CAA, and treated it as irrelevant for Delhi polls.

El potencial de la migración de América Latina y el Caribe | IPS Noticias

El potencial de la migración de América Latina y el Caribe

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El potencial de la migración de América Latina y el Caribe

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Carmen y Sonia, de Perú, y Edith y Sally (las dos niñas al centro), de Venezuela, son parte de Brigadistas en Acción Contra la Violencia, una plataforma para la integración social entre la población peruana y los migrantes venezolanos. En asociación con el PNUD, trabajan para erradicar la violencia contra las mujeres. Crédito: Jasmin Ramírez Romero/PNUD Perú
PANAMÁ, 7 feb 2020 (IPS) - El panorama migratorio en América Latina y el Caribe ha cambiado rápidamente en la última década. Entre 2010 y 2019, el número de inmigrantes en la región aumentó en 66%, mientras que el número de emigrantes aumentó 26%. Unos 42,7 millones de personas viven fuera de sus países de nacimiento. Esto se debe principalmente a la migración venezolana, la cual no va a desaparecer pronto.
A fines de 2019, había un estimado de 4,8 millones de migrantes venezolanos, incluyendo refugiados y solicitantes de asilo.
Aproximadamente 85% de los que huyeron de los fallos económicos, sociales, de política y de desarrollo en Venezuela se han mudado a otro país de la región. Colombia, país que comparte más de 2000 kilómetros de frontera con Venezuela, ha recibido el número más alto de migrantes de este país: alrededor de 1,6 millones.
Pero Venezuela no es la única razón por la que cambia la migración en América Latina y el Caribe.

Jairo Acuña-Alfaro
Como resultado de la pobreza y la violencia, el triángulo norte de América Central se enfrenta a un número creciente de personas en movimiento. Desde 2014, se estima que 265.000 migrantes en tránsito, provenientes de El Salvador, Guatemala y Honduras, se han ido a los Estados Unidos cada año.
Un número creciente de ellos son mujeres y niños no acompañados. Según las estimaciones, solo uno de cada cinco tiene éxito. El otro 80% es detenido por las autoridades mexicanas o estadounidenses. Un número creciente de migrantes varados también genera tensiones en las comunidades locales.
Los migrantes contribuyen al desarrollo
Los países de tránsito y destino tienden a ver a los migrantes como una carga. Sin embargo, la experiencia internacional muestra que los inmigrantes, incluidos los refugiados, también contribuyen al desarrollo de sus países de acogida.
Pero aprovechar el potencial de desarrollo de la migración requiere que las autoridades públicas promuevan la integración socioeconómica y la cohesión social de los migrantes.
En un momento en que el potencial impacto adverso de la inmigración es una preocupación para muchos países, debemos asegurarnos de que la migración respalde el desarrollo.

David Khoudour
El gobierno colombiano, con el apoyo del PNUD (Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo), ha diseñado una estrategia de generación de ingresos para los migrantes de Venezuela y las comunidades de acogida.
La estrategia fomenta la inversión en programas de capacitación y educación para ayudar a los migrantes a encontrar trabajos adecuados.
Las políticas de integración socioeconómica también deben venir con medidas específicas para promover la convivencia cívica.
Por un lado, los países de acogida deben proteger los derechos de los migrantes y deben luchar activamente contra todas las formas de discriminación y trabajo forzoso.
Varios países han llevado a cabo campañas de sensibilización pública sobre  por qué las personas tuvieron que abandonar sus países y cómo contribuyen positivamente a las comunidades de acogida.
Por otro lado, para evitar el resentimiento y la xenofobia, las poblaciones nativas necesitan ver los beneficios directos de la inmigración.
Esto implica que los programas diseñados para apoyar a los migrantes incluyan a las comunidades de acogida vulnerables y que los programas de inversión contribuyan al desarrollo de servicios públicos e infraestructura para lidiar con el rápido aumento de la población.
Desafíos regionales
La Cumbre del Foro Mundial sobre Migración y Desarrollo, celebrada en Quito en enero de este año, ha sensibilizado a la comunidad internacional sobre los desafíos de migración y desarrollo en la región.
Reconoció que, además de la ayuda humanitaria, la migración es un asunto de desarrollo y que los países deben invertir en programas de generación de ingresos para permitir a los migrantes, incluidos los refugiados y solicitantes de asilo, integrarse en los mercados laborales de sus países de acogida.
También requieren inversiones masivas en infraestructura y desarrollo local para ayudar a crear empleos que puedan absorber tanto a las poblaciones migrantes como a las de acogida.
Pero, debido a que esto implica recursos financieros que la mayoría de los países de la región no tienen, la cooperación internacional necesita aumentar su apoyo para ayudarlos a convertir la migración en una oportunidad para el desarrollo.
La migración está en aumento en la región y, para los países que optan por acoger a los migrantes de manera productiva e inclusiva, presenta oportunidades de desarrollo y gobernanza. El PNUD, con su Centro Regional para América Latina y el Caribe y sus 26 oficinas en los países, está listo para apoyar a las autoridades nacionales y locales.
RV: EG
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Un año para combatir las plagas del cambio climático | IPS Noticias

Un año para combatir las plagas del cambio climático

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Un año para combatir las plagas del cambio climático

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Cultivos de pimientos que se han logrado adaptar al cambio climático en Nigeria. Crédito: Fida
NACIONES UNIDAS, 14 feb 2020 (IPS) - Actualmente 40 por ciento de los cultivos alimentarios mundiales se pierden cada año a causa de plagas y enfermedades vegetales, esto hace que millones de personas sufran hambre y perjudica gravemente la agricultura, el principal medio de vida de las comunidades rurales.
De hecho, Las plantas son la base fundamental para la vida en la tierra, y son el pilar más importante de la nutrición humana. Nos proporcionan 80% de los alimentos que consumimos y producen 98% del oxígeno que respiramos.
Las plagas y las enfermedades siempre han repercutido en la producción de alimentos, ya sea directamente causando pérdidas en las cosechas y en la ganadería, o indirectamente por la disminución de los ingresos debida a la insuficiencia de las cosechas de los cultivos comerciales.
Sin embargo, el cambio climático ha entrado a jugar un gran papel en esta problemática: la diferencia de temperaturas, la humedad y los gases de la atmósfera modifican el crecimiento y la capacidad con que se generan las plantas, los hongos, y los insectos, alterando la interacción entre las plagas, sus enemigos naturales y sus huéspedes.
Hoy en día, el cambio climático y su inestabilidad cada vez mayor exacerban las pérdidas de los cultivos, y representan una amenaza para la seguridad alimentaria y los medios de subsistencia rurales en todo el planeta.



Más de 25% de la población mundial dependen de los bosques para su subsistencia. Crédito: FAO
La importancia de proteger las plantas
«Prácticamente todos los alimentos que consumimos ya sean frescos, como una manzana u otras frutas, o procesados como son el trigo, el maíz, el arroz, así como la base primaria de alimentación de la proteína animal que consumimos, huevos, carne, pollo… Todos provienen de las plantas. Esa es una razón suficiente para que sean un patrimonio de la humanidad”, asegura el doctor  Francisco Javier Trujillo, director del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria de México. 
El experto explica que las plantas, entre las que se encuentran los árboles en los bosques, algunos tan grandes como el Amazonas, funcionan como un arma contra el cambio climático.
“Las plantas nos dan servicios ambientales muy importantes: participan en el ciclo del agua, evitan que el agua de lluvia se pierda y en vez se incorpore a flujos de formación de acuíferos y que podamos crear pozos. Son las que estabilizan la temperatura y aportan a un clima más estable. También nos defienden de la contaminación a través del secuestro de dióxido de carbono que sabemos que será lo que a su vez nos va a defender de un efecto invernadero”, indica el especialista mexicano.
El doctor Trujillo aclara que además de ser nuestra fuente de alimento y oxígeno, son también la materia prima de muchas medicinas que utilizamos en todos los sistemas de salud.
“Se estima que 40% de las medicinas de patente provienen de una planta, pero también nos dan material de construcción, nos dan combustible, nos dan fibras para nuestra vestimenta. Las plantas son la base del bienestar humano».
Proteger las plantas puede ayudar a erradicar el hambre, reducir la pobreza, y proteger el medio ambiente e impulsar el desarrollo económico.





Langosta arcoiris en Madagascar. Crédito: PNUMA
Las plagas: una amenaza al sistema alimentario
Las plagas y enfermedades transfronterizas de las plantas afectan a los cultivos alimentarios, lo que causa pérdidas significativas a los agricultores y amenaza lo que técnicamente se conoce como la seguridad alimentaria, es decir nuestro acceso a los alimentos de una forma estable
Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), la propagación de estas pestes ha aumentado drásticamente en los últimos años. La globalización, el comercio y el cambio climático, así como la menor capacidad de recuperación de los sistemas de producción debido a la intensificación de la agricultura durante años contribuyen a ello.
Estas enfermedades vegetales pueden propagarse fácilmente a varios países y alcanzar dimensiones de epidemia. Los brotes y los recrudecimientos pueden provocar pérdidas enormes de cultivos y pastos, poniendo en peligro los medios de vida de los agricultores vulnerables y la seguridad alimentaria y nutricional de millones de personas cada vez.
Las langostas, las orugas, las moscas de la fruta, la roya del trigo y las enfermedades del banano y de la mandioca son algunas de las plagas y enfermedades transfronterizas de las plantas más destructivas.
Las plagas y enfermedades de las plantas se propagan principalmente de tres maneras:
  • el comercio o los movimientos migratorios de las personas
  • los factores ambientales y meteorológicos como el viento
  • los insectos u otros patógenos transmitidos por vectores
El cambio climático y las actividades humanas están alterando los ecosistemas, mermando la biodiversidad y creando condiciones en las que las plagas pueden prosperar. Al mismo tiempo, los viajes y el comercio internacional se han triplicado en la última década y pueden propagar rápidamente plagas y enfermedades por todo el mundo, causando importantes daños a las plantas autóctonas y al medio ambiente.
En el caso de México, por ejemplo, se lleva a cabo una batalla contra la mosca del Mediterráneo, una especie que puede dañar a más de 200 especies de frutas y hortalizas, afectando directamente la producción y el comercio de estos productos.
“Ya hemos combatido tres generaciones de esa plaga que identificamos en un puerto que es el de mayor comercio con Asia Esto es solamente un ejemplo de a lo que estamos expuestos en el país al ser tan activos en el comercio internacional. Otra plaga como el gorgojo Khapra de productos originarios de Asia y África pueden llegar a invadir el territorio mexicano, y estas son plagas que actualmente no están en todo el continente”, añade el experto.
México ha logrado detectar tempranamente la plaga del gorgojo Khapra en varios puntos de ingreso del país y evitarla a través de inspecciones de embarques provenientes de Nigeria, Sudán, y Burkina Faso, entre otros.



Campo de maíz arrasado por la plaga del gusano cogollero en Namibia. Crédito: FAO
Temperaturas que cambian, plagas que crecen
El doctor  Trujillo dice que en México ya se pueden ver los efectos del cambio climático en las plagas, especialmente en el caso de la roya del café.
“Lo hemos vivido en los últimos años, antes la roya del café solo se veía a una altura de 300 metros o menos sobre el nivel del mar, y ahora la estamos viendo arriba de los 600 metros. Ha habido un cambio en las temperaturas de uno a dos grados que le ha dado la oportunidad de crecimiento a este hongo”, explica.
La roya es un hongo parásito cuyas esporas pueden dispersarse por el viento a miles de kilómetros de distancia y causa que se enfermen y pierdan las hojas de las plantas de café.
Según la FAO, México ha tenido un declive en la producción cafetera desde 2012, ligado principalmente a los brotes de roya, un ejemplo de como el cambio climático puede directamente afectar un producto alimenticio y a su vez la economía de una nación.
México ha pasado de ser el cuarto productor de café a nivel mundial a situarse en el undécimo puesto en 2017
Pero no son solo los cambios de temperatura los que representan el peligro, sino los fenómenos climáticos en sí mismo.
“El cambio climático se asocia a tormentas tropicales, a movimientos violentos de viento que pueden trasladar una plaga. Plagas como la de la mosca de la fruta, que se encuentran en el Caribe, podrían llegar a territorio continental mexicano a través de una tormenta”, asegura el experto.
Las moscas de la fruta pueden crear enormes daños a la producción de fruta y hortalizas y, conforme sigan aumentando las temperaturas mundiales, aparecen en más regiones.
“La salud de las plantas y el cambio climático están irreversiblemente relacionados. El cambio climático está influyendo en el movimiento y los ciclos de vida de las plagas de manera impredecible, y, además, puede destruir en si a las plantas debido a eventos climáticos extremos o también a cambios en las temperaturas”, explica Mirko Montuori, especialista de información pública de la mencionada Organización.
En África, por ejemplo, actualmente los eventos climáticos han facilitado un brote de langostas del desierto sin precedentes que han devastado miles de hectáreas de tierra en Etiopía, Kenia, Somalia, y ha llegado hasta Djibouiti y Eritrea, gracias a las lluvias inusualmente intensas y el aumento de la frecuencia de los ciclones en el Océano Índico. La plaga consume diariamente vegetales que podrían alimentar a 35.000 personas. Y se teme que pueda saltar al continente asiático.
Precisamente los países en desarrollo que dependen más de la agricultura son los más vulnerables a las transformaciones de hoy en las pautas de las plagas y las enfermedades, pero es algo que afecta a todos los niveles de la sociedad, asegura la FAO.
Cientos de millones de pequeños agricultores dependen exclusivamente de la agricultura y la acuicultura para sobrevivir, pero mientras los agricultores rurales luchan por producir alimentos, las personas pobres de las zonas urbanas cercanas tienen que afrontar una menor disponibilidad de alimentos a precios más elevados.
La economía de los países también sufrirá cuando las nuevas plagas y enfermedades reduzcan el acceso de sus productos agrícolas a los mercados internacionales o incurran en costos más elevados asociados a la inspección, el tratamiento y el cumplimiento de las normas.



Los pesticidas altamente peligrosos deben ser eliminados paulatinamente ya que se ha comprobado que es muy difícil asegurar su manejo adecuado. Crédito: FAO
La salud humana y animal también está en juego
La FAO explica que para combatir estas plagas muchas veces se necesita usar plaguicidas, que pueden producir serios efectos secundarios en la salud humana y el medio ambiente, en particular en la población rural pobre, que no puede permitirse el uso de compuestos menos tóxicos ni cuenta con equipo para aplicar estas sustancias o de protección.
El cambio climático también puede intervenir en la inocuidad de los alimentos. La proliferación de plagas y enfermedades puede propiciar el aumento hasta niveles inadecuados, de la cantidad de residuos de plaguicidas y medicamentos veterinarios en el suministro de alimentos.
Además, los océanos del mundo actualmente absorben un millón de toneladas de dióxido de carbono por hora y se crea un ambiente cada vez más ácido, inadecuado para la vida marina, lo que reduce la pesca de ciertas especies y pone en peligro a quienes dependen de la acuicultura.
El cambio climático también exacerba la aparición de insectos transmisores de enfermedades.
Por ejemplo, la lengua cianótica, una devastadora infección de los rumiantes que siempre se ha limitado al sur de Europa, a lo largo del Mediterráneo, ahora se ha trasladado al norte del continente cuyo clima es cada vez más cálido.
La modificación de las temperaturas también ha permitido que nuevas especies de insectos, más abundantes, transmitan esta enfermedad que afecta la producción de carne.



Campo de maíz arrasado por la plaga del gusano cogollero en Namibia. Crédito: FAO
¿Qué podemos hacer para proteger la biodiversidad vegetal?
La FAO recalca que proteger las plantas de plagas y enfermedades es mucho más rentable que hacer frente a las emergencias fitosanitarias a gran escala. Las plagas y enfermedades son a menudo imposibles de erradicar una vez que se han establecido, y su manejo requiere mucho tiempo y dinero.
El cambio climático es un problema que afecta a todos los países, por lo tanto, se necesita la cooperación mundial para afrontarlo a través de, por ejemplo, la reducción de emisiones de dióxido de carbono y otros gases de efecto invernadero a la atmósfera. Sin embargo, las plagas de las plantas necesitan estrategias a nivel local y regional, por lo que se debe invertir en sistemas de combate y detección precoz.
Para el doctor Trujillo, la fórmula perfecta es que la Organización Nacional de Protección Fitosanitaria de cada país tenga todos los elementos operativos, incluso económicos, científicos, para estar siempre atentos y actualizados sobre los riesgos.
“Establecer mecanismos de detección oportuna, por un lado, y si ya se detecta por primera vez la presencia de agentes exóticos hacer acciones de contención y de erradicación.
Los países deben tener una organización nacional de protección que cumpla con una estructura básica determinada por la Convención de Protección Fitosanitaria y que opere con recursos suficientes, con capacidad legal, y con personal para ejercer actos de autoridad que siempre defiendan a los países ante la eventual presencia de una plaga”, afirma Trujillo.
El experto añade que con o sin cambio climático, los esfuerzos deben enfocarse en la detección: “el peor escenario es que se introduzca una plaga y nosotros nos enteremos seis meses después, cuando es prácticamente imposible erradicarla.
Tenemos que desarrollar métodos efectivos y rápidos de búsqueda de esas enfermedades teniendo en cuenta que el factor climático va a ayudarles a avanzar geográficamente”.





Plantación de café cerca de Manizales, Colombia. Crédito: FAO
El caso de América Latina
Mirko Montuori, de la FAO, resalta que, gracias a organizaciones regionales de protección fitosanitaria como el Organismo Regional de Sanidad Agropecuaria y Comunidad Andina se han logrado establecer sistemas de alerta y respuesta a brotes de plagas que están en funcionamiento.
“Esta es una excelente herramienta para coordinar con las autoridades gubernamentales y facilitar la erradicación de las plagas de manera oportuna. Un ejemplo fue la erradicación exitosa de la incursión de la langosta. Eso se hizo en algunos países de la región latinoamericana dentro de las 18 horas posteriores a su primera detección”, afirma Montuori.
El especialista asegura que se trata de un mecanismo necesario para compartir información y actuar con bastante rapidez para combatir los problemas de salud de las plantas en la región.
“Todas estas organizaciones nacionales de protección de plantas en la región están trabajando arduamente para combatir algunas de las plagas emergentes en la región, incluida la mosca de la fruta mediterránea o la raza tropical Fusarium 4, que está afectando a los bananos en la región y otros cultivos. Por lo tanto, es un trabajo continuo que realizan estas autoridades nacionales en cooperación con su campo y la secretaría de la Convención de Protección Fitosanitaria”, explica.
Por su parte el doctor Trujillo, afirma que a pesar de que hay países en la región muy maduros en la aplicación de medidas para proteger a las plantas, hay otros que necesitan ayuda.
“Por ejemplo, algunos países del Caribe, donde ni siquiera la agricultura es un componente importante de su economía quizá por ser países turísticos o de extracción de petróleo. Entonces, cuando un país no tiene una institución eficiente para aplicar medidas internacionales de control de plagas, se convierten en un riesgo aún para los países que tienen medidas bien establecidas”, dice.
Trujillo pone como ejemplo la plaga del gusano cogollero del maíz en África, que inicialmente invadió a un país del continente y ahora se encuentra en otros 30.
“Es un ejemplo de cómo una enfermedad que no se vigiló, que no se detectó a tiempo, quizá por omisión, y ahora ha progresado y causado daños incluso en la capacidad de producir alimentos en países enteros. Queremos que el mundo ponga atención a esos puntos de vulnerabilidad para que sean atendidos y lograr, en la medida de lo posible, el estándar de buen desempeño que sea cada vez más homogéneo a través de todos los países, explica.
Según la FAO, al prevenir la propagación y la introducción de plagas en nuevas zonas, los gobiernos, agricultores y otros actores de la cadena alimentaria -como el sector privado-, pueden ahorrar miles de millones de dólares y garantizar el acceso a alimentos de calidad.
“Mantener las plantas o los productos vegetales libres de plagas y enfermedades ayuda además a facilitar el comercio y garantiza el acceso a los mercados, en especial para los países en desarrollo. Para ello, es importante reforzar la adhesión a los reglamentos y normas fitosanitarias armonizados a nivel internacional”, afirma Montuori.
Este artículo fue publicado originalmente por Noticias ONU.
RV: EG
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Ciudad de México, una megalópolis en guerra contra las bolsas plástica | IPS Noticias

Ciudad de México, una megalópolis en guerra contra las bolsas plástica

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Ciudad de México, una megalópolis en guerra contra las bolsas plástica

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Vista de Ciudad de México. Crédito: Sedema
Vista de Ciudad de México. Crédito: Sedema
MÉXICO, 14 feb 2020 (IPS) - Conos de papel, conocidos como cucuruchos, se han utilizado tradicionalmente en los comercios de Ciudad de México para llevar especias y granos. Estas y otras alternativas al plástico, como las cestas de paja y las bolsas de tela reutilizables, están de vuelta en la megalópolis, desde que entró en vigor la prohibición de las bolsas de plástico el 1 de enero de 2020.
La urbe, que es una de las más pobladas del hemisferio occidental, declaró la guerra a las bolsas de plástico desechables en un movimiento audaz como parte una iniciativa más amplia para mejorar la gestión de las casi 13000 toneladas de residuos que se producen cada día en esta vibrante ciudad.
La nueva ley prohíbe la comercialización de las bolsas de plástico en supermercados y tiendas. Poco a poco, hasta 2021, las autoridades locales planean vetar otros artículos de plástico de un solo uso, como popotes, vasos, cubiertos y globos.
Alrededor de 12 millones de personas viven en la Ciudad de México, pero la población aumenta a un total de 21 millones si se considera el área conurbada. La ciudad de habla hispana más grande del mundo se está uniendo al club de la megalópolis (aquellas con 10 millones o más de habitantes) que intentan prohibir la distribución gratuita de bolsas a nivel minorista, su fabricación y, en algunos casos, su importación.
Se estima que se consumen 10 millones de bolsas de plástico cada minuto en el mundo.  En América del Norte, las otras dos megaciudades existentes también han impuesto alguna forma de restricción: Los Ángeles prohíbe la mayoría de las bolsas, excepto las más gruesas, y Nueva York lo hará a partir de marzo de 2020.
En América Latina, todas las megaciudades restringen actualmente las bolsas de plástico: Río de Janeiro, Sao Paulo y Buenos Aires prohíben su venta, mientras que Lima y Bogotá imponen impuestos.
“Todos tenemos que entender que el planeta hay que cuidarlo, que el desarrollo económico tiene que ser compatible con el cuidado del medio ambiente. No puede seguir siendo algo antagónico», ha dicho Claudia Sheinbaum, jefa de gobierno de la Ciudad de México.
Para 2050, la cantidad de residuos sólidos municipales en todo el mundo aumentará a 3400 millones de toneladas anuales, según un informe del Banco Mundial. Hasta 12% de todos estos desechos son plásticos, y la mayor parte termina en vertederos o en nuestros océanos.
“Estaba muy preocupada por las noticias de animales muertos en los océanos debido a la contaminación, la extinción inminente de especies y el poco tiempo que queda para adoptar acciones concretas y revertir el daño que hemos causado. Todo eso me inspiró a trabajar en el proyecto de ley”, dice Alessandra Rojo de la Vega, diputada local que lideró la propuesta legislativa sobre las bolsas de plástico en Ciudad de México.
«México tiene ecosistemas marinos de gran valor y hoy hay una mucho mayor conciencia pública sobre el impacto de los desechos plásticos en la biodiversidad», señala Dolores Barrientos, representante del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente en México. La organización ha asesorado a varios estados mexicanos sobre legislaciones relacionadas con los plásticos.

Desde que la prohibición entró en vigor, más empresas en Ciudad de México están ofreciendo alternativas a la bolsa plástica. Soriana, uno de los mayores comercios minoristas, ya promovía el reemplazo del plástico. Su primera bolsa reutilizable fue lanzada en 2005. Crédito: PNUMA
«Actualmente no existe un instrumento nacional legalmente vinculante que prohíba las bolsas de plástico, pero 27 de los 32 estados mexicanos ya han aprobado leyes para prohibirlas y otros más están considerando imponer restricciones», explica Barrientos.
El apoyo ciudadano es clave cuando se trata de hacer cumplir las leyes: 200 organizaciones no gubernamentales lanzaron en 2019 la Alianza México Sin Plástico, una iniciativa destinada a promover el consumo sostenible.  Se estima que cada familia en Ciudad de México desecha anualmente 650 bolsas de plástico de un solo uso, pero muchos ciudadanos responsables no esperaron la aprobación de la ley para comenzar a cambiar sus hábitos.
«Esta medida ha sido bien recibida por nuestros clientes, que ya estaban reduciendo el consumo de sus bolsas de plástico de manera voluntaria desde 2005, cuando lanzamos nuestra primera bolsa reutilizable», dice Humberto Fayad Wolff, director general comercial de Soriana, un importante grupo minorista en México, que ha cumplido con entusiasmo la prohibición.
“El plástico y sus consecuencias sobre el medio ambiente se han convertido en un desafío de gran trascendencia social en México y en todo el mundo,” añadió Fayad Wolff.  La producción mundial de plástico alcanzó alrededor de 360 millones de toneladas en 2018 y se prevé que esta cantidad se duplicará en los próximos 15 años. El compromiso de los países más poblados del mundo es urgente.
Paradójicamente, la ciudad más poblada del planeta, Tokio, con más de 37 millones de habitantes, no prohíbe las bolsas y apenas comienza a discutir un posible impuesto. Ninguna de las tres megaciudades africanas (El Cairo, Lagos y Kinshasa) prohíbe las bolsas y tampoco Moscú, una de las tres megaciudades de Europa. París y Estambul han aprobado restricciones.
India alberga tres megaciudades —Nueva Delhi, Mumbai y Calcuta— y su industria del plástico emplea a alrededor de cinco millones de personas. En agosto de 2019, el primer ministro, Narendra Modi, se comprometió a dar un «primer gran paso el 2 de octubre de 2019 para liberar a la India de los plásticos de un solo uso», aunque aún no se ha anunciado una prohibición nacional.
El verdadero salto adelante podría darlo China, que alberga a 1400 millones de personas y sigue siendo el mayor generador mundial de residuos de empaques plásticos. El gobierno dio a conocer un plan para prohibir las bolsas de plástico no biodegradables en las grandes ciudades a fines de 2020 y dos años después en todo su territorio.
Este artículo fue publicado originalmente por la Oficina para América Latina y el Caribe del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente.
RV: EG
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