viernes, 2 de agosto de 2019

Trump escala la tensión con China con la amenaza de nuevos aranceles | Estados Unidos | EL PAÍS

Trump escala la tensión con China con la amenaza de nuevos aranceles | Estados Unidos | EL PAÍS





Trump escala la tensión con China con la amenaza de nuevos aranceles

El mandatario anuncia que impondrá una tasa del 10% a productos chinos por valor de 300.000 millones de dólares

Sandro Pozzi
Periodista en Nueva York
Ante el escaso avance en las negociaciones comerciales con China, Donald Trump parece decidido a poner la guerra comercial con Pekín a toda máquina. El presidente de Estados Unidos ha anunciado este jueves, a través de Twitter, que a partir del 1 de septiembre los productos chinos que hasta ahora quedaban al margen del conflicto —valorados en 300.000 millones de dólares (270.600 millones de euros)— soportarán un arancel del 10%. De esta forma, EE UU castigará prácticamente a todos los productos chinos que entren por sus fronteras, lo que se dejará notar en el bolsillo de los consumidores. Trump quiere seguir negociando con Pekín, pero las posibilidades reales de acuerdo se alejan día a día.
Donald Trump se dirige a los reporteros, este jueves en la Casa Blanca. 
El anuncio se produjo tras la reunión de Trump con el representante de Comercio Exterior, Robert Lighthizer, y el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, en la Casa Blanca a su regreso de la ronda negociadora con China que ha tenido lugar esta semana en Shanghái. El republicano aseguró, en un primer tuit, que las discusiones con China habían sido “constructivas” pero inmediatamente después pasó a reprochar a Pekín sus varios incumplimientos y a recordar que el acuerdo se esperaba para hace tres meses. “Lamentablemente decidieron renegociar”, añadía el mandatario.
Por un lado, el republicano insistió en que China se comprometió a comprar mayor cantidad de productos agrícolas, uno de los sectores más afectados por la guerra comercial en EE UU. “Pero hasta ahora no lo ha hecho”, se quejó. Tampoco que, como le prometió el presidente Xi Jinping en la reunión que ambos mantuvieron en el G20 de finales de junio en Japón, que Pekín no haya puesto fin a las ventas de fentanilo a empresas estadounidenses que comercializan el potente medicamento que ha disparado la adicción a los opiáceos en EE UU y ha provocado una oleada de muertes en el país.
Pese a ello, Trump insistió en que “las conversaciones continúan” —en principio deberían reanudarse en septiembre— y confió en que el diálogo abierto acabe dando frutos. Pero eso no le impidió anunciar el arancel del 10% a partir del 1 de septiembre sobre importaciones chinas por valor de 300.000 millones de dólares, que se sumarán así al gravamen del 25% que ya soportan productos chinos por 250.000 millones. En 2018, EE UU importó bienes chinos por 557.900 millones de dólares, según el Departamento de Comercio, así que prácticamente la totalidad de esas compras estarían gravadas.
Es el método que el propio Trump describe en su libro Arte de la negociación, el del palo y la zanahoria, presionar a su oponente mientras sigue negociando para ganar ventaja. Pero Pekín ya advertía el miércoles, al fin del encuentro con Lighthinizer y Mnuchin, que “no tiene ningún sentido” que Washington use esa vía.

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