miércoles, 8 de mayo de 2013

MALOS EJEMPLOS || MALAS CONDUCTAS || Cada día se producen 70 agresiones sexuales en el Ejército de EE UU | Internacional | EL PAÍS

Cada día se producen 70 agresiones sexuales en el Ejército de EE UU | Internacional | EL PAÍS

Cada día se producen 70 agresiones sexuales en el Ejército de EE UU

“Puede que se consideren patriotas, pero este comportamiento no es patriótico, es un crimen”

 

El secretario de Defensa califica las agresiones como "uno de los mayores desafíos a los que se enfrenta el Ejército" de EE UU. / BRENDAN SMIALOWSKI (AFP)
 
 
En 2012 se produjeron 26.000 agresiones sexuales a miembros del Ejército estadounidense, con un aumento del 35% desde 2010, según un estudio presentado este martes por el Pentágono. Las estimaciones apuntan a que cada día hay 70 asaltos en los que está involucrado el personal militar, aunque la mayoría de ellos ni siquiera son denunciados.
 
El presidente Obama condenó este martes el número de agresiones y afirmó que sus responsables “traicionan al uniforme que visten” y merecen ser juzgados, condenados y expulsados "sin honores" del Ejército. “Es inaceptable”, afirmó en una rueda de prensa en la Casa Blanca. “Necesitamos un cambio en toda la cadena de mando”.
 
“Puede que se consideren patriotas, pero este comportamiento no es patriótico, es un crimen”, aseguró.
El mandatario estadounidense, preguntado por las cifras durante una comparecencia junto a la presidenta de Corea del Sur, reconoció que no se trata de un fenómeno nuevo y que el secretario de Defensa deberá acelerar las medidas implementadas por su predecesor para responder a la gravedad de la situación.
 
El secretario de Defensa, Chuck Hagel, declaró este martes que las agresiones sexuales son “uno de los mayores desafíos a los que se enfrenta el Ejército” estadounidense. Hagel anunció además que ha encargado una serie de cambios para luchar contra la epidemia de acoso sexual, entre los que se incluyen iniciativas para procesar legalmente a los comandantes que no creen un ambiente de protección para las víctimas y reducir el estigma de aquellos que denuncien las agresiones.
Para aquellos miembros del Ejército que hayan sufrido abusos, quiero que escuchen estas palabras directamente de su Comandante en Jefe: tienen todo mi apoyo"
 
La publicación del informe anual del Pentágono llega en un momento en el que cada vez más autoridades piden la erradicación de los abusos y apenas dos días después la detención del responsable de un oficial de la Fuerza Aérea, encargado de la Unidad de Respuesta y Prevención de Acoso Sexual, por agredir a una mujer en un aparcamiento.
 
“Aunque nuestro sistema legal establece que toda persona es inocente hasta que se demuestre que es culpable, esta detención dice mucho del estado y la efectividad de los esfuerzos del Departamento [de Defensa] para detectar la plaga de agresiones sexuales en el Ejército”, declaró este martes el senador Carl Levin, durante la audiencia en la que se ha presentado el informe.
 
“Para aquellos miembros del Ejército que hayan sufrido abusos, quiero que escuchen estas palabras directamente de su Comandante en Jefe: tienen todo mi apoyo y quienes adopten este tipo de comportamiento serán perseguidos”, declaró el presidente. “Nosotros no somos así, esto no es lo que define Estados Unidos y es un insulto para la mayoría de hombres y mujeres que cumplen honradamente con sus responsabilidades todos los días”.
 
El informe del Pentágono reconoce que “el acoso sexual es un problema persistente” entre los miembros del Ejército y que “todavía queda mucho trabajo por hacer”. Según el estudio, adelantado este martes por el diario USA Today, solo una de cada 10 víctimas presenta una queja formal tras ser asaltada. A pesar de que los mandos del Ejército abrieron 3.374 casos por agresión sexual en 2012, el Pentágono estima que el número de asaltos pudo superar los 26.000.
 
“Apenas una minoría de las víctimas informa de que han sido asaltadas, en comparación con las que creemos que lo sufren cada año”, reconoce el informe. Los datos revelan además que, mientras que el porcentaje de víctimas masculinas de estos asaltos se ha mantenido estable desde 2010, el porcentaje de mujeres sí ha aumentado. Hace tres años, una de cada 23 víctimas era una mujer. En 2012, ascendieron a una de cada 16.
 
El portavoz del Departamento de Defensa, George Little, condenó también las agresiones, afirmando que “no tienen cabida en el Ejército estadounidense”. “Los ciudadanos, incluído nuestros soldados, deberían tener garantizada una cultura de tolerancia cero hacia este comportamiento deplorable”.
 
El Departamento de Defensa, liderado por el secretario Chuck Hagel, ha solicitado al Congreso una nueva normativa para responder al número de agresiones y a la falta de denuncias por parte de las víctimas. En 2011, las Fuerzas Aéreas protagonizaron varios casos que dejaron al descubierto la impunidad de las agresiones.
 
Una investigación en una base de San Antonio, Texas, desenmascaró 59 agresiones por parte de especialistas en el reclutamiento de nuevos soldados. Poco después se sabría que el responsable de otra base en Italia había devuelto a su cargo y suspendido la pena de prisión de un año a un teniente condenado por asalto.
 
Hechos como éstos han llevado a Hagel a solicitar a los legisladores que limiten las competencias de los responsables de las bases militares, así como dejar que letrados militares lleven este tipo de casos, y no los mismos comandantes. Según las autoridades, esta es una de las causas por las que las víctimas rechazan denunciar cualquier agresión.
 
el dispraciau dice: cada vez peor... las agresiones sexuales no sólo son expresiones de un machismo ridículo, antes bien lo son de "ignorancias" personales y sociales que aceptan aquello que en sí mismo, representa a un anti-valor, algo que sólo denigra la dignidad del otro, su condición humana. Cuando ello sucede, la sociedad que lo acepta, lo oculta, lo adecúa, promoviendo nuevos y peores dramas, está enferma. Que cada cual saque sus propias conclusiones... ¿quién puede ser juez de su prójimo?... Mayo 08, 2013.-

ULED FAYET, LA OTRA CATÁSTROFE HUMANITARIA ▼ El vertedero de Uled Fayet, un volcán de basura activo en Argelia | Ciencia | elmundo.es

El vertedero de Uled Fayet, un volcán de basura activo en Argelia | Ciencia | elmundo.es

MEDIOAMBIENTE | Catástrofe ecológica

El vertedero de Uled Fayet, un volcán de basura activo en Argelia

Un hombre, en su chabola ubicada en el vertedero de Uled Fayet, a un kilómetro de la población de igual nombre, en Argelia. | EfeUn hombre, en su chabola ubicada en el vertedero de Uled Fayet, a un kilómetro de la población de igual nombre, en Argelia. | Efe
  • Una montaña de desechos a unos 15 kilómetros al suroeste de Argel
  • Las empresas Impulsa y Amenhyd construirán barreras de contención
  • Cientos de personas compiten por las toneladas de basura de las que viven
  • Las obras suponen un presupuesto superior a los 13 millones de euros
El vertedero de Uled Fayet, situado apenas a un kilómetro de las últimas casas de la población que le da su nombre y de una extensión de 40 hectáreas, se levanta como un volcán de basura activo, con columnas de humo que emergen de sus costados y pútridos ríos de lixiviados que desembocan en los caudales del valle que lo rodea.

Sin redes de desgasificación ni de tratamiento de los líquidos resultantes de la degradación de los residuos o del agua que se filtra a través de la basura (lixiviados), hace años que Uled Fayet se convirtió en una "catástrofe ecológica", como reconoció recientemente el ministro argelino de Medioambiente, Amara Benyunes.

Sin embargo, esta imponente y contaminante montaña de desechos que se levanta a unos 15 kilómetros al suroeste de Argel y en la que cientos de personas compiten por las toneladas de basura que la alimentan cada día, tiene los días contados.

La empresa española Impulsa junto a la argelina Amenhyd serán las encargadas de levantar en los próximos 20 meses las barreras necesarias para contener esta "catástrofe", después de que el Gobierno argelino la catalogara como una obra "de emergencia".

"El trabajo que vamos a realizar consiste básicamente en hacer el cierre y el sellado del vertedero como primera medida de gestión medioambiental", aseguró el director de Impulsa en Argelia, Ángel Luis Mora Ávila, durante una visita al basurero.

Mora Ávila explicó que Impulsa también llevará a cabo "la instalación de toda la red para la canalización del biogás y la instalación y gestión de la red de lixiviados, para controlar todos los vertidos medioambientales, tanto los atmosféricos como los que van al subsuelo".

13 millones de euros

La red de desgasificación para la combustión del gas tendrá una capacidad de 3.000 metros cúbicos por hora y la planta de tratamiento de fluidos de 160 metros cúbicos por hora.

La actuación de Impulsa, que incluye una explotación del vertedero de dos años, cuenta con un presupuesto superior a los 13 millones de euros (17 millones de dólares), según indicó el director general de esta empresa andaluza, Ismael Mora, hermano de Angel Luis.

Desde su creación, ha recibido "de manera anárquica" y sin apenas control unas 228.000 toneladas de residuos anuales provenientes de 18 comunidades del oeste de la provincia de Argel, lo que equivale a la basura producida por unas 750.000 personas.

Un problema medioambiental que, como indicó Mora Ávila, se reproduce en otros puntos del país.
"Argel tiene un problema importante y no es menor que el que tienen otras ciudades", declaró el director de Impulsa en Argelia, cuya empresa tiene previsto también abordar una intervención similar a la de Uled Fayet en la localidad de Skikda, a 450 kilómetros al este de la capital.

Estas acciones, al igual que la construcción de una nueva planta de tratamientos sólidos urbanos en Regaia (Argel), que también emprenderá Impulsa, forman parte, tal y como relató Mora Ávila, de "un proyecto muy ambicioso en materia de gestión de recursos" lanzado por el Estado argelino y que cuenta con una inversión de 150 millones de euros (casi 200 millones de dólares).

Este plan debería estar concluido para 2014, pero como reconoce el responsable de esta empresa andaluza en Argelia, "todavía quedan muchas actuaciones pendientes por hacer".

Los camiones de basura llegan sin descanso al vertedero de Uled Fayet. De distintos tamaños y modelos van descargando la basura uno tras otro, mientras decenas de personas se abalanzan sobre los desechos recién esparcidos.

No hay ningún control, ni medida higiénica, ni planta alguna de "triaje" (criba, o selección y separación de basura). Con las manos desnudas y provistos únicamente de sacos, recogen selectivamente los residuos, para después venderlos.

Un olor insoportable

Muchos viven allí, sobre ese cráter de basura, entre las bandadas de gaviotas hambrientas y el trajín de las palas y los camiones. El olor es penetrante, casi insoportable, pero quienes trían los desechos parece que ya no lo perciben.

Uno de ellos, en su chabola, donde solo se cabe sentado, ofrece su té a quien quiera compartirlo. Asegura que ya no recuerda desde cuándo vive ahí. "Años", se limita a contestar mientras enciende una colilla de cigarro.

Uno de los vigilantes del vertedero asegura que tiene una voz hermosa y que muchas tardes, tras la oración de la puesta del sol, canta. Canta durante horas y muchos trabajadores, confiesa el vigilante, se quedan allí solo para escucharlo.

Según los planes del Gobierno, dentro de unos tres años, cuando finalice el proyecto, donde ahora solo es visible la contaminación y la miseria, se levantará un parque.

martes, 7 de mayo de 2013

ECOS DE MARITA VERÓN ► La llamada de Amanda Berry a la Policía | Internacional | EL PAÍS

La llamada de Amanda Berry a la Policía | Internacional | EL PAÍS

La llamada de Amanda Berry a la Policía

La joven llevaba secuestrada diez años junto a otras dos chicas en un barrio de Cleveland

La Policía ha detenido a tres hermanos de 50 años

La Policía de Cleveland recibió ayer por la noche una llamada de una chica desesperada, que se identificaba como Amanda Berry y que aseguraba que llevaba desparecida 10 años. Berry, de 27 años, es una de las tres jóvenes, junto a Georgina Lynn Dejesus, de 23 y Michelle Knight, de 31, que desaparecieron en casos separados entre 2002 y 2004. La Policía ha detenido a tres hombres, hermanos de unos 50 años, en relación con el caso. Al parecer uno de ellos es el dueño de la casa, donde habían sido retenidas. Ahora las chicas están libres y se encuentran en buen estado de salud. A continuación, puedes leer la transcripción de la llamada de Berry.

Amanda: ¡Ayúdeme, ayúdeme! Soy Amanda Berry.
Operador: ¿Necesita a la Policía, a los bomberos o una ambulancia?
Amanda: Necesito a la Policía.
Amanda Berry cuando tenía 16 años, en una foto distribuida por el FBI.
Operador: Vale, ¿y qué está pasando?
Amanda: He estado secuestrada y llevo desaparecida 10 años y... y estoy aquí, ahora soy libre. [Solloza]
Operador: Vale, ¿cuál es su dirección?
Amanda: 2207 Seymour Avenue.
Operador: 2207 Seymour. Parece que me estás llamando desde 2210.
Amanda: ¿Eh? No le oigo
Operador: Parece que me estás llamando desde 2210.
Amanda: ¡No le oigo!.
Operador: Parece que me estás llamando desde 2210.
Amanda: Estoy en la acera de enfrente, estoy llamando por teléfono.
Operador: Vale, quédese ahí con esos vecinos y hable con los agentes de policía cuando lleguen.
Amanda: Vale..
Operador: Hable con los agentes de policía cuando lleguen.
Amanda: Vale, ¿hola?
Operador: Sí, hable con los agentes de policía cuando lleguen.
Amanda: Vale, no quiero marcharme ahora mismo.
Operador: Le enviaremos a alguien tan pronto como tengamos un coche listo.
Amanda: No, necesito que vengan ahora, antes de que él vuelva.
Operador: Vale, se los mandamos ahora, ¿vale?
Amanda: Vale.
Operador: ¿Quién es ese hombre que ha salido?
Amanda: Su nombre es Ariel Castro.
Operador: ¿Cuántos años tiene?
Amanda: Tiene como 52 años, y yo soy Amanda Berry. He estado en las noticias durante los últimos 10 años.
Operador: Sí, lo he entendido, querida, ¿me repite el nombre del hombre?
Amanda: Ariel Castro.
Operador: ¿Cómo va vestido?
Amanda: No lo sé porque no está aquí ahora mismo.
Operador: ¿Cómo iba vestido cuando salió?
[Amanda llora]
Operador: La Policía está en camino, hable con ellos cuando lleguen. Le digo que están en camino, hable con ellos cuando lleguen.
Amanda: Vale, adiós.


Halladas con vida tres jóvenes desaparecidas en EE UU hace 10 años

Tres hermanos, de entre 50 y 54 años, han sido detenidos, uno de ellos el dueño de la casa

Las chicas tenían 14, 16 y 20 años cuando desaparecieron

Amanda Berry, en el centro, abraza a su hermana, de negro, en el hospital donde ha sido trasladada tras ser hallada / Vídeo: Atlas / Foto: AFP

Tres jóvenes que desaparecieron en casos separados entre 2002 y 2004 han sido halladas con vida y en aparente buen estado de salud en una vivienda de un barrio residencial de Cleveland (Ohio), muy cerca de donde fueron vistas por última vez. La policía ha informado en un comunicado del arresto de tres hombres, hermanos de unos 50 años, en relación con el caso. Al parecer uno de ellos es el dueño de la casa donde las chicas habían sido retenidas.

Las chicas son Amanda Marie Berry, desaparecida en abril de 2003 un día antes de cumplir los 17 años; Georgina Lynn Dejesus, que tenía 14 años cuando fue raptada en abril de 2004 y Michelle Knight, desaparecida en 2002 con 21 años. Según las primeras informaciones, las mujeres fueron halladas tras una llamada a la policía, hecha pública por los medios, en la que una, asegurando ser Berry, se identificaba, decía haber estado "desaparecida durante 10 años" y pedía ayuda antes de que regresase el hombre que la retenía.
EL PAÍS
Charles Ramsey, vecino de la casa donde las chicas estaban retenidas, ha declarado a los numerosos periodistas congregados en el barrio que los gritos de una mujer lo llevaron a la vivienda en cuestión. Entonces, escuchó a una mujer "aporrear la puerta y gritar que estaba secuestrada, que llevaba mucho tiempo en esa casa y que quería salir". En ese momento, Ramsey, con ayuda de otros vecinos, echaron la puerta abajo y salió Amanda Berry con un niño pequeño. No se sabe si es suyo. Según la cadena CNN, Berry podría haber dado a luz a una niña que hoy tendría 3 años durante su reclusión. A continuación, llegó la policía, entró y sacó a las otras dos mujeres.
Amanda Berry, de 27 años ahora, fue vista por última vez cuando dejaba su trabajo en un Burger King de Cleveland en abril de 2003. Justo un año después, desapareció Dejesus, que ahora tiene 23 años, mientras volvía a casa desde el colegio. El caso menos claro es el de Michelle Knight, que desapareció alrededor del año 2000, según la policía aunque se asumió entonces que había huido de su casa.
Las mujeres han sido trasladadas a un centro médico local y tanto la policía local como el FBI planean interrogarlas cuando les den el alta, según indicó el diario local The Plain Dealer de Cleveland. Al parecer, las tres se encuentran en buen estado de salud, sin daños aparentes. Gerald Maloney, un portavoz del hospital donde han sido trasladadas, confirmó a periodistas el lunes por la noche que "se encuentran bien" y los doctores están "evaluando sus necesidades médicas", sin dar más detalles. Se espera que la policía ofrezca este martes una conferencia de prensa sobre el asunto. El alcalde de Cleveland, Franck Johnson, indicó en un comunicado que aún hay "muchas preguntas por responder" sobre el caso y deberá investigarse a fondo.
Amanda M. Berry, a la izquierda, y Georgina L. Dejesus en fotos distribuidas tras su desaparición. / REUTERS
La policía ha arrestado a tres hombres, los tres alrededor de los 50 años, en relación con el caso. Uno de ellos ha sido identificado como Ariel Castro, un hombre hispano de 52 años y que residía en la vivienda desde 1992. Al parecer, Castro huyó de la vivienda después de que el vecino Ramsey escuchara a Berry gritando "ayúdenme".
Ramsey asegura que conocía a Castro, le veía todos los días y nunca habría imaginado que pudiera retener a las jóvenes en su casa. Otro vecino, Victor Pratts, coincidió en que nunca pensaron "que ese hombre pudiera hacer daño a nadie". "Era un conductor de autobús", señaló.
Su prima, Tasheena Mitchell, se mostró incrédula al conocer la noticia, ya que, como recordó, ha recibido varias falsas alertas al respecto en los últimos años. "Era mi mejor amiga", dijo al diario de Cleveland. “Estoy muy agradecida, Dios es bueno", ha declarado, por su parte, Kayla Rogers, amiga de la infancia de Dejesus. “He estado rezando, nunca la he olvidado, nunca".



Cronología de otros horrores

Amstetten, Viena, Budapest, São Paulo o Charleroi han alojado otros infiernos


Josef Fritzl, a su llegada al tribunal en Sankt Poelten donde fue juzgado. / France Press

Amstetten, Viena, Budapest, São Paulo o Charleroi han alojado otros horrores. En muchos de los casos, la Policía descubrió a las víctimas tras años de cautiverio. Algunas lograron escapar y denunciar a su captor; otras, no. 
El monstruo de Amstetten
Josef Fritzl, un electricista jubilado, mantuvo a su hija Elisabeth secuestrada durante 24 años en el sótano de su casa en Amstetten (Austria), una localidad de 23.000 habitantes. Aunque ninguno de sus vecinos sospechó nunca él. Fritzl estaba considerado por su comunidad como una persona afable. Nada que ver con el monstruo que era en realidad. Comenzó abusando de su hija cuando esta tenía 11 años. Con 18 la encerró en el sótano, que había construido años antes con esa intención, y la hizo escribir una carta a su madre diciéndola que estaba en una secta y que no la buscase. Hasta 2008 no vio la luz del sol. Como consecuencia de las violaciones, Elisabeth tuvo siete hijos de su padre, que fue condenado en 2009 a cadena perpetua por asesinato, esclavitud, violación, encarcelamiento, asalto grave e incesto. Un informe psiquiátrico aseguró entonces que Josef Fritzl no sufría ninguna enfermedad mental.
Caso Natasha
"Él no era mi amo. Yo era igual de fuerte". Natascha Kampusch fue secuestrada en 1998 con 10 años por el ingeniero Wolfgang Priklopil. El raptor había construido un zulo debajo del garaje de su casa unifamiliar, cerca de Viena, donde la niña vivió ocho años. Durante ese tiempo, Priklopil abusó de ella, la maltrató y la humilló. Pese a lo cual, Kampusch nunca se consideró una víctima de su captor, que se suicidó tirándose a la vía del tren al descubrir que esta había huido. "Él fue una parte de mi vida. Por eso, de alguna manera me entristece su muerte. Naturalmente, es cierto que mi juventud es diferente a la de otros, pero en principio no tengo la sensación de haberme perdido nada. Me he ahorrado algunas cosas, no haber comenzado a fumar y a beber y no haber tenido malas amistades", explicó entonces.
La Natasha húngara
Poco se sabe del caso de esta joven húngara de 27 años, encerrada durante 13 años por su padre, que la sometió a un infierno de malos tratos y repetidas violaciones, además de pegar a la madre, gravemente enferma. Su historia conmocionó a Hungría, en una época en que estaba muy reciente el secuestro de Natascha Kampusch. Su versión húngara fue encontrada por colaboradores del servicio de asistencia social del distrito 9 de Budapest, que fueron llamados a la casa después de que la salud de su madre empeorara. Para entonces, su padre había muerto por lo que no pudieron juzgarle. La joven húngara fue descrita como "una niña de 12 años con canas".
María Aparecida Rosa
María Aparecida Rosa y a sus dos hijas sufrieron durante años las amenazas de Ary Hernández Castijo, un agricultor brasileño, detenido en 2008 acusado de haber mantenido encerrada durante 18 años a su esposa e hijas, de 14 y 6 años, en Pedranópolis, a 563 kilómetros de São Paulo. Durante ese tiempo, las pequeñas apenas pudieron ir a la escuela mientras que su mujer estuvo recluida todo ese tiempo.
Jaycee Lee Dugard
La policía de California resolvió en 2009 la misteriosa desaparición de Jaycee Lee Dugard, una joven, de 33 años, secuestrada en 1991 en los alrededores de su casa en el lago Tahoe, al este de San Francisco. Durante el tiempo que estuvo cautiva, Lee Dugard tuvo dos hijas de su presunto secuestrador, que mantuvo a las tres escondidas en tiendas y cobertizos instalados en la parte trasera del jardín de su casa. El captor fue identificado como Phillip Craig, de 58 años, y se supo que había estado un tiempo en prisión por violación y secuestro y que se encontraba en la lista de agresores sexuales del Estado de California. Junto con él fue arrestada su esposa, Nancy Garrido.
Caso Dutroux
El pederasta belga Marc Dutroux secuestró y violó entre 1995 y 1996 a seis niñas, de las que mató a cuatro en un zulo cerca de Charleroi (Valonia, Bélgica). Durante el juicio, Dutroux descargó su culpa en el jefe de una supuesta banda mafiosa, que, según afirmó este, era quien le encargó los secuestros. Al pederasta se le describió como un hombre manipulador, egocéntrico, histriónico y con afán de notoriedad que secuestraba y torturaba sin piedad a sus víctimas y que actuó con la colaboración necesaria de su exmujer, Michelle Martin, y un toxicómano, Michel Leliévre. Las dos mujeres que sobrevivieron al cautiverio lo hicieron tras sufrir 80 días de secuestro y torturas con 12 años.


el dispreciau dice: la bajeza, la miseria humana está sobre expresada por un ángulo de la sociedad humana atrapada por el lado oscuro, un algo que existe más allá de las pobres interpretaciones de las películas... muchas son las personas, mayormente mujeres y niñas, que han sido privadas de sus libertades y sus destinos. Todos los casos son paradigmáticos... y detrás de ellos está lo peor del ser humano y sus sociedades. Para nosotros, aquí en culismundis, el caso Marita Verón es el más emblemático, no el único... este caso es un ejemplo de las omisiones policiales y sociales, ni qué hablar de las judiciales, envueltas en peores miserias humanas académicas donde el estado político ausente se une a las mafias, a individuos sin moral, concediéndoles los beneficios de la sociedad con el poder. La sociedad humana debe terminar y exterminar a este eje de la barbarie... del mismo modo que no debe permitir el regreso de los genocidios, de los holocaustos, de los campos de exterminio, como así tampoco debe permitir los desahucios, los despidos, los asaltos a la salud, los procesos desintegradores de la educación, todos hechos aberrantes que son en sí mismos delitos de lesa humanidad. Mayo 07, 2013.- 

lunes, 6 de mayo de 2013

ESCLAVOS HOY ▼ Telares en las mazmorras | Internacional | EL PAÍS

Telares en las mazmorras | Internacional | EL PAÍS

Telares en las mazmorras

EL PAÍS accede al primer eslabón de la industria textil de Bangladesh, lúgubres fábricas de telas con terribles condiciones laborales


Fábricas de telas de las afueras de Dacca / Z. Aldama

Es imposible competir con la fealdad de Dacca. La capital de Bangladesh es el caos hecho ciudad, un amasijo de edificios inacabados, amontonados sin plan urbanístico alguno, que tratan de cobijar a unos 14 millones de habitantes. Solo la mitad son residentes oficiales. El resto ha llegado, procedente de los cuatro puntos cardinales de uno de los países más pobres del planeta, con la esperanza de darle un mordisco al 6% de crecimiento económico, un porcentaje que llena de orgullo al Gobierno y que convierte a la antigua Pakistán Oriental en uno de los ejemplos más exitosos del milagro económico del subcontinente indio.

Pero a los emigrantes rurales no se les encuentra en los relucientes centros comerciales que sirven de oasis de tranquilidad a la emergente clase media. No, hay que bregar con un tráfico imposible durante al menos una hora para dar con ellos en el cinturón industrial de Ashulia. Allí, cientos de miles de personas cuecen ladrillos con técnicas propias de la Edad Media, dan forma a pucheros, pegan suelas de zapato y, los más afortunados, tejen prendas de vestir en alguna de las innumerables fábricas que componen la Zona de Procesamiento de Exportaciones (EPZ, en sus siglas en inglés), escenario de las mayores tragedias de la industria textil del país.

Por 54 horas de trabajo a la semana, y siempre bajo la amenaza de derrumbes como el del Rana Plaza —más de 430 muertos— o incendios como el de Tazreen Fashions, con 110 fallecidos, la mayoría de los trabajadores cobra el salario mínimo más bajo del planeta: 3.000 takas (algo menos de 30 euros) al mes. No obstante, como apunta Jesmin, una joven que ha estado empleada tanto dentro como fuera de la EPZ, “aunque no existen medidas de seguridad adecuadas y muchas veces no se abonan las horas extra ni se conceden bajas por maternidad, todo el mundo quiere trabajar allí porque las condiciones laborales son mucho mejores”.

Abrimos la puerta para no asfixiarnos. Lo peor es en la temporada de lluvias, no hay forma de impedir que entre agua
No en vano, de las EPZ —creadas en los ochenta para impulsar las exportaciones, disparar el crecimiento económico y crear empleo en barrios deprimidos— sale gran parte de la producción textil del país, ya la segunda en el mundo. El sector aporta en torno al 80% de los productos que Bangladesh exporta —casi 20.000 millones de euros—, y emplea a tres millones de personas en unas 4.500 fábricas.

“El empresario los fija en base a piezas por hora. Saben que ningún humano podría cumplirlos, pero da igual. Para llegar al cupo tenemos que trabajar dos o tres horas extra al día sin cobrar”, asegura Moni, empleada en Inmaculate. “Cada vez hay más presión de los clientes extranjeros para cumplir códigos de conducta que reducen los márgenes de beneficio”, reconoce Hashi, que cobra 3.500 takas (33 euros) en vez de los 4.200 takas que le corresponden por el nuevo baremo, y que ha llegado a trabajar tres meses sin un día de descanso y 15 noches seguidas en temporada alta. “Por eso, el peor trabajo se subcontrata a talleres a los que jamás ha ido un inspector”.

Lo sabe bien Ahmed R., un adolescente de 13 años que opera un vetusto telar en un cobertizo de uralita. Hay que alejarse varios kilómetros más del centro para dar con estos talleres, que nunca aparecen en los medios de comunicación y que, sin embargo, sufren condiciones laborales mucho peores. “Aquí producimos telas que, muchas veces, acaban en la EPZ y llegan a Europa y América ya confeccionadas”, reconoce el propietario, quien teme represalias, bajo condición de anonimato. “Muchos empresarios bangladesíes mienten sobre el origen del material”.

Ahmed y sus compañeros de trabajo, algunos niños de 12 años, son los subcontratados de los subcontratados, el último eslabón de una cadena que acaba en los escaparates de todo el mundo. La mayoría no ha oído hablar jamás de la responsabilidad corporativa de las grandes multinacionales que, de forma indirecta, acaban utilizando sus productos. “Muy pocas empresas controlan toda la cadena de producción”, reconoce Nazma Akter, presidenta de la Federación Textil Sommilito. “La presión ha conseguido que se realicen auditorías en las fábricas de las que sale el producto final para evitar la pésima publicidad de tragedias como la de Spectrum [que producía para Inditex y cuyo edificio se desmoronó provocando 64 muertos], pero pocos van más allá”.

La propia Inditex, que respondió a EL PAÍS a través de una dirección genérica de correo electrónico, reconoce que no era consciente de que allí se fabricara material para el principal grupo textil español. “Había recibido de un proveedor del grupo —sin nuestro conocimiento y, por tanto, sin nuestra autorización— una única orden de trabajo de 2.000 unidades”.


El pequeño Ahmed R. junto al telar en el que trabaja. / Z. Aldama

Otras marcas internacionales han tenido problemas similares, muchas veces por culpa de la opacidad de sus socios locales. “Las compañías extranjeras tienen gran responsabilidad, pero muchas veces los empresarios bangladesíes faltan a sus promesas y subcontratan sin dar cuenta a nadie”, apunta Amirul Haque Amin, presidente de la Federación Nacional de Trabajadores del Textil de Bangladesh.

Poco importan esos tejemanejes en la fábrica en la que trabaja Ahmed. En el interior, el tremendo golpeteo de las máquinas impide oír siquiera los propios pensamientos, y el adolescente ríe con ganas cuando se le pregunta si tiene protección para sus tímpanos. Apunta con su dedo índice a los pies descalzos, y asegura que lo que le preocupan son las agujas que se caen. Trabaja una media de 11 horas al día, y tiene suerte si le pagan a tiempo los 75 takas (unos 70 céntimos de euro) que gana por jornada. “No es mucho, pero ayudo a mantener a la familia”, asegura con orgullo indisimulado mientras posa en jarras frente a la máquina que opera.

La uralita del techo y las planchas de metal de las paredes convierten el lugar en un horno insufrible, pero el centenar de hombres que maneja la maquinaria parece no acusar el calor. La única corriente de aire que circula, y que levanta una fina capa de polvo que provoca estornudos constantes, es la que se cuela por las rendijas que ha dejado una construcción chapucera. “Y la puerta, que tenemos abierta para no asfixiarnos. Lo peor es en la temporada de lluvias, cuando no hay forma de impedir que entre agua”, comenta uno de los trabajadores, que, sin embargo, relativiza su trabajo. “Peor están los que fabrican ladrillos o trabajan el campo”.

El capataz de la fábrica reconoce que la situación no es ideal. “No nado en la abundancia, como los empresarios de la EPZ. Tengo problemas para pagar a los empleados porque mis clientes me abonan los pedidos tarde y mal. Al final, lo único que importa son el precio, la calidad y las fechas de entrega. No cómo se produzca”.


El precio social de la ropa

La tragedia de la fábrica textil de Bangladesh reabre el debate de la responsabilidad de las marcas

El país es tan atractivo porque tiene el sueldo mínimo más bajo del mundo: 29 euros al mes


Un trabajador de una de las fábricas de telas de Bangladesh. / Z. Aldama

El papa Francisco verbalizó en su homilía del Primero de Mayo lo que, seguro, muchos habían pensado. “Me impresionó un titular del día de la tragedia de Bangladesh: ‘Vivir con 38 euros al mes’. Esto es lo que pagaban a los que murieron... ¡Eso se llama trabajo esclavo!”. Tras el primer impacto, todas las miradas se han vuelto, una vez más, hacia las grandes marcas que venden estilosos pantalones vaqueros por 19,95 euros, biquinis a la última por 14,90 o vestidos de cóctel por 39,99. Compañías con enormes beneficios que corrieron a Bangladesh cuando los costes laborales en China empezaron a subir.

 Porque el negocio de la confección se traslada a toda velocidad. Bastan unos trabajadores, sus máquinas de coser y un techo. Bangladesh, tan atractivo con el peor sueldo mínimo del mundo (29 míseros euros al mes, varias veces menos de lo que una ONG calculó como necesario para llevar allí una vida decente), se ha convertido en problemático porque el derrumbe de la semana pasada —con más de 500 muertos y 2.500 heridos, incluidos muchísimos mutilados— llega tras otra tragedia en noviembre en Dacca y reabre el debate sobre las condiciones en las que las empresas fabrican la ropa que vestimos.

A Eva Kreisler, coordinadora en España de la red internacional Ropa Limpia, le inquieta especialmente que el edificio Rana Plaza, que colapsó un día después del descubrimiento de grietas, hubiera pasado dos auditorías de empresas occidentales. No es la primera vez. “Eso demuestra que el sistema no funciona, que las auditorías y los códigos de conducta son insuficientes”. La responsabilidad social corporativa (RSC) tiene hace años un lugar destacado en todas las grandes marcas. Y en sus informes anuales.


El edificio siniestrado pasó dos auditorias de empresas occidentales

“Lo esencial es ser coherente. No pedir milagros. La clave es que la relación con el proveedor se consolide en el tiempo”, asegura Macarena Gross, coordinadora de RSC de Hoss Intropia. Ropa Limpia insiste en esa idea: “Las empresas deben abordar la conflictiva lógica de buscar precios más baratos y al mismo tiempo pretender el cumplimiento de unos mínimos laborales”.

Fuentes de los grandes españoles de la confección, Inditex (que fabricó 835 millones de prendas en 2011) y Mango (105 millones), sostienen que solo trabajan con plazos y volúmenes razonables y que está tajantemente prohibido que sus proveedores subcontraten sin permiso. Pero también es cierto que los fabricantes, agobiados por los plazos, subcontratan con tal de cumplir con el pedido, como ha quedado al descubierto en varias tragedias.

Walt Disney, la empresa que más vende vía licencias en el mundo, ha anunciado que abandona Bangladesh. Otras sopesan seguirle, pero las ONG quieren que se queden, den trabajos y salarios dignos y ejerzan presión —ellos que sí tienen el poder— para que mejoren las leyes y se apliquen. La corrupción es cotidiana en Bangladesh, y sus autoridades están ávidas por atraer extranjeros al sector textil, que ha convertido a mucho político en empresario. Es el caso de Sohel Rana, el dueño del edificio, ya detenido.


Es un negocio de 15.000 millones que da trabajo a tres millones de personas

Es un negocio de 15.000 millones de euros al año que da trabajo (precario o incluso esclavo, pero trabajo) a tres millones de personas, supone el 70% de las exportaciones y el 17% del PIB. “Las compañías que se abastecen aquí y conocen las condiciones tienen que hacer mucho más para asegurarse de que las fábricas de las que se surten cumplen las normas, están bien construidas, correctamente inspeccionadas, tienen salidas de incendios y tratan a sus trabajadores correctamente”, declaró a la BBC Peter McAllister, director de Ethical Trading Initiative, una alianza de empresas, sindicatos y ONG que busca reducir el impacto social y medioambiental de la industria de bienes de consumo.

Fuentes de Inditex, Mango y El Corte Inglés presumen de transparencia, destacan su trabajo de auditoría social, los cursos de formación para trabajadores y otras iniciativas enmarcadas en la responsabilidad corporativa. Aseguran que solo empiezan a trabajar con un proveedor tras una inspección independiente. La suelen hacer empresas externas con personal local. Cuando el taller en cuestión ya cose para ellos, llega la auditoría. Se revisa que no haya trabajo infantil o forzado —por ahí sí que no pasan, recalcan—, los salarios, las horas extras (cuántas y a cuánto se pagan), la salubridad, las salidas de emergencia y, esencial, el derecho a sindicarse y a la negociación colectiva. Aunque sería útil para hacer frente a los poderosos capataces, a menudo es papel mojado. Solo el 1% de los bangladesíes están organizados, según la activista Kreisler. Una fuente del sector menciona que las peleas entre los departamentos de responsabilidad social corporativa y de compras son a menudo feroces. Gross precisa que “la auditoría es una guía, una foto de la situación”.

El Corte Inglés, que admitió que tenía “relación comercial con una de las cuatro fábricas” del edificio derrumbado —como la irlandesa Primark y la canadiense Loblaw— y ha anunciado ayudas de emergencia aún sin detallar, hizo en 2011 el 13% de sus auditorías en Bangladesh, según su memoria de 2011. El taller en cuestión pasó una inspección de Business Social Compliance Initiative (BSCI), otra alianza enmarcada en la responsabilidad corporativa. Una de las medidas que compañías, sindicatos y ONG contemplan para evitar futuros desastres es incorporar inspecciones de las infraestructuras en sus auditorías, según acordaron esta semana en Alemania. Las empresas del sector han recalcado desde que las ocho plantas del Rana Plaza se colapsaron que carecen de la capacidad técnica para evaluar el estado de los edificios. Human Rights Watch recuerda que solo hay 18 inspectores para ocuparse de los 100.000 talleres de la capital. Tras la anterior tragedia —cien muertos—, las ONG promovieron un pacto de seguridad que solo firmaron dos empresas.

Mango, que vinculó las etiquetas halladas entre los escombros con “unas muestras” para la empresa que “aún no se habían iniciado”, fabricó en Bangladesh el 4% de los 105 millones de prendas hechas en 2011 mediante 250 proveedores. Su memoria de 2011 destaca que trabaja con una firma de auditores recomendada por la ONG Setem, impulsora en España de la red Ropa Limpia.


Walt Disney ha anunciado que abandona Bangladesh. Le siguen otras empresas

Fuentes de Inditex explican que el año pasado salió de Bangladesh el 6% de sus prendas y que hicieron en ese país 250 auditorías, de las 3.500 totales. Añaden las fuentes que ante los incumplimientos, salvo los gravísimos, se aplican planes correctivos a los proveedores con un plazo tras el que se repite la auditoría. La memoria de 2011 (la última publicada) indica que tienen unos 1.400 proveedores. En torno a un 70% de ellos trabajan para ellos (nunca en exclusiva) hace más de tres años. El 91% de los proveedores examinados sacaron en 2012 una nota de A o B, las mejores en una escala que incluye también C y D, indican desde la sede de la compañía. La memoria de 2011 recoge “los últimos pagos al fondo de pensiones para los damnificados en el colapso de la fábrica Spectrum Garments [ocurrió en 2005 en una subcontrata no autorizada]”. Ropa Limpia quiere que el sistema de indemnizaciones de aquel caso sea ahora el modelo.

Kreisler, la representante de esta red de 300 organizaciones, entre ONG y sindicatos, sostiene que tras dos décadas de trabajo en la denominada responsabilidad social “en muy términos generales, sin entrar en empresas y países concretos, las condiciones laborales no han mejorado en absoluto”. Lo que sí ha cambiado, explica, “es que ya no se escaquean [en caso de tragedia]”. Asumen cierta responsabilidad.

Ropa Limpia hizo hace unos años un durísimo informe, titulado Buscando un apaño, que criticaba las auditorías anunciadas —ahora las hay por sorpresa— o que los capataces instruían a los trabajadores sobre qué responder —incluye el comentario de un jefe en Rumanía que exclama: “¿Quién ha dicho eso? ¡Lo despido!”—. Un trabajador de una fábrica que producía para WalMart y Sears en Kenia describía así las visitas de inspección: “Las auditorías [sociales] tienen más que ver con asegurarse pedidos que con la mejora del bienestar de los trabajadores, por eso los gerentes hacen solo cambios cosméticos para impresionar a los auditores y no mejoran nuestras condiciones”. El informe aseguraba que las marcas más conocidas están desarrollando sistemas auditores más exhaustivos y participativos.

El sindicato IndustriALL, que representa a 50 millones de trabajadores en todo el mundo, recuerda que en una camiseta fabricada en Bangladesh que se vende a 20 euros los costes laborales suponen 1,5 céntimos. Otro dato que impresionaría a Jorge Mario Bergoglio.


el dispreciau dice: mientras la Tierra gira y oscila como un trompo, el hombre miserable somete a sus hermanos, a sus prójimos, a sus otros de manera implacable... luego los medios corporativos venden una realidad china y/o india y/o asiática inexistente... donde los pobres se han vuelto más pobres que nunca antes, más parias que nunca antes, más esclavos que nunca antes... donde el tráfico de personas es algo temiblemente "natural", que esos mismos medios se preocupan en ocultar a los ojos de las gentes, del resto de ellas. La barbarie que se ejerce en el Asia o en África son delitos de lesa humanidad, protegidos por otros estados ausentes que alientan la mano de obra sacrificada al precio que sea, incluyendo en ella la destrucción de la dignidad humana. No sirve, pero se insiste... la trata reinante es una evidencia plena de la barbarie dominante... algo que no podría suceder si los estados cumpliesen con su rol. Hoy mismo, 6 de mayo de 2013, los excluidos superan en número largamente a los incluidos en sistema económico alguno [dos tercios de la humanidad está excluida versus un tercio que se está desarmando vertiginosamente]... todo ello mientras la crisis domina el paisaje, enriqueciendo a los pocos, empobreciendo a los muchos, excluyendo a los todos que no encajan en las inequidades impuestas. No hay mucho más que agregar... porque todo está expuesto a quien/es lo quiera/n ver... y un concierto humano, desconcertado y frustrado por inducción de mezquinos y miserables... no guarda futuro alguno. El universo entero lo sabe... el hombre lo desconoce. Mayo 06, 2013.- 

domingo, 5 de mayo de 2013

ANTI REVOLUCIÓN ► La muerte lenta del chavismo | Opinión | EL PAÍS

La muerte lenta del chavismo | Opinión | EL PAÍS

La muerte lenta del chavismo

PIEDRA DE TOQUE. Al mismo tiempo que el Gobierno de Nicolás Maduro convertía el Parlamento en un aquelarre de brutalidad, la represión se amplificaba y se detenía a funcionarios por votar a la oposición


FERNANDO VICENTE

Una fiera malherida es más peligrosa que una sana pues la rabia y la impotencia le permiten causar grandes destrozos antes de morir. Ese es el caso del chavismo, hoy, luego del tremendo revés que padeció en las elecciones del 14 de abril, en las que, pese a la desproporción de medios y al descarado favoritismo del Consejo Nacional Electoral —cuatro de cuyos cinco rectores son militantes gobiernistas convictos y confesos— el heredero de Chávez, Nicolás Maduro, perdió cerca de 800 mil votos y probablemente sólo pudo superar a duras penas a Henrique Capriles mediante un gigantesco fraude electoral. (La oposición ha documentado más de 3,500 irregularidades en perjuicio suyo durante la votación y el conteo de los votos).

Advertir que “el socialismo del siglo XXI”, como denominó el comandante Hugo Chávez al engendro ideológico que promocionó su régimen, ha comenzado a perder el apoyo popular y que la corrupción, el caos económico, la escasez, la altísima inflación y el aumento de la criminalidad, van vaciando cada día más sus filas y engrosando las de la oposición, y, sobre todo, la evidencia de la incapacidad de Nicolás Maduro para liderar un sistema sacudido por cesuras y rivalidades internas, explica los exabruptos y el nerviosismo que en los últimos días ha llevado a los herederos de Chávez a mostrar la verdadera cara del régimen: su intolerancia, su vocación antidemocrática y sus inclinaciones matonescas y delincuenciales.


Diosdado Cabello celebraba que María Corina Machado fuera arrastrada por los cabellos

Así se explica la emboscada de la que fueron víctimas el martes 30 de abril los diputados de la oposición —miembros de la Mesa de la Unidad Democrática—, en el curso de una sesión que presidía Diosdado Cabello, un ex militar que acompañó a Chávez en su frustrado levantamiento contra el Gobierno de Carlos Andrés Pérez. El Presidente del Congreso comenzó por quitar el derecho de la palabra a los parlamentarios opositores si no reconocían el fraude electoral que entronizó a Maduro e hizo que les cerraran los micros.
Cuando los opositores protestaron, levantando una bandera que denunciaba un “Golpe al Parlamento”, los diputados oficialistas y sus guardaespaldas se abalanzaron a golpearlos, con manoplas y patadas que dejaron a varios de ellos, como Julio Borges y María Corina Machado, con heridas y lesiones de bulto. Para evitar que quedara constancia del atropello, las cámaras de la televisión oficial apuntaron oportunamente al techo de la Asamblea. Pero los teléfonos móviles de muchos asistentes filmaron lo ocurrido y el mundo entero ha podido enterarse del salvajismo cometido, así como de las alegres carcajadas con que Diosdado Cabello celebraba que María Corina Machado fuera arrastrada por los cabellos y molida a patadas por los valientes revolucionarios chavistas.

Dos semanas antes, yo había oído a María Corina hablar sobre su país, en la Fundación Libertad, de Rosario, Argentina. Es uno de los discursos políticos más inteligentes y conmovedores que me ha tocado escuchar. Sin asomo de demagogia, con argumentos sólidos y una desenvoltura admirable, describió las condiciones heroicas en que la oposición venezolana se enfrentaba en esa campaña electoral al elefantiásico oficialismo —por cada 5 minutos de televisión de Henrique Capriles, Nicolás Maduro disponía de 17 horas—, la intimidación sistemática, los chantajes y violencias de que eran víctimas en todo el país los opositores reales o supuestos, y el estado calamitoso en que el desgobierno y la anarquía habían puesto a Venezuela luego de catorce años de estatizaciones, expropiaciones, populismo desenfrenado, colectivismo e ineptitud burocrática. Pero en su discurso había también esperanza, un amor contagioso a la libertad, la convicción de que, no importa cuán grandes fueran los sacrificios, la tierra de Bolívar terminaría por recuperar la democracia y la paz en un futuro muy cercano.

Todos quienes la escuchamos aquella mañana quedamos convencidos de que María Corina Machado desempeñaría un papel importante en el futuro de Venezuela, a menos de que la histeria que parece haberse apoderado del régimen chavista, ahora que se siente en pleno proceso de descomposición interna y ante una impopularidad creciente, le organice un accidente, la encarcele o la haga asesinar. Y es lo que puede ocurrirle también a cualquier opositor, empezando por Henrique Capriles, a quien la ministra de Asuntos Penitenciarios acaba de advertirle públicamente que ya tiene listo el calabozo donde pronto irá a parar.
No es mera retórica: el régimen ha comenzado a golpear a diestra y siniestra. Al mismo tiempo que el Gobierno de Maduro convertía el Parlamento en un aquelarre de brutalidad, la represión en la calle se amplificaba, con la detención del general retirado Antonio Rivero y un grupo de oficiales no identificados acusados de conspirar, con las persecuciones a dirigentes universitarios y con expulsiones de sus puestos de trabajo de varios cientos de funcionarios públicos por el delito de haber votado por la oposición en las últimas elecciones. Los ofuscados herederos de Chávez no comprenden que estas medidas abusivas los delatan y en vez de frenar la pérdida de apoyos en la opinión pública sólo aumentarán el repudio popular hacia el Gobierno.


Da tristeza un Gobierno, cuyo jefe de Estado silba, ruge o insulta porque no sabe hablar

Tal vez con lo que está ocurriendo en estos días en Venezuela tomen conciencia los Gobiernos de los países sudamericanos (Unasur) de la ligereza que cometieron apresurándose a legitimar las bochornosas elecciones venezolanas y yendo sus presidentes (con la excepción del de Chile) a dar con su presencia una apariencia de legalidad a la entronización de Nicolás Maduro a la Presidencia de la República. Ya habrán comprobado que el recuento de votos a que se comprometió el heredero de Chávez para obtener su apoyo, fue una mentira flagrante pues el Consejo Nacional Electoral proclamó su triunfo sin efectuar la menor revisión. Y es, sin duda, lo que hará también ahora con el pedido del candidato de la oposición de que se revise todo el proceso electoral impugnado, dado el sinnúmero de violaciones al reglamento que se cometieron durante la votación y el conteo de las actas.

En verdad, nada de esto importa mucho, pues todo ello contribuye a acelerar el desprestigio de un régimen que ha entrado en un proceso de debilitamiento sistemático, algo que sólo puede agravarse en el futuro inmediato, teniendo en cuenta el catastrófico estado de sus finanzas, el deterioro de su economía y el penoso espectáculo que ofrecen sus principales dirigentes cada día, empezando por Nicolás Maduro. Da tristeza el nivel intelectual de ese Gobierno, cuyo jefe de Estado silba, ruge o insulta porque no sabe hablar, cuando uno piensa que se trata del mismo país que dio a un Rómulo Gallegos, a un Arturo Uslar Pietri, a un Vicente Gerbasi y a un Juan Liscano, y, en el campo político, a un Carlos Rangel o un Rómulo Betancourt, un Presidente que propuso a sus colegas latinoamericanos comprometerse a romper las relaciones diplomáticas y comerciales en el acto con cualquier país que fuera víctima de un golpe de Estado (ninguno quiso secundarlo, naturalmente).

Lo que importa es que, después del 14 de abril, ya se ve una luz al final del túnel de la noche autoritaria que inauguró el chavismo. Importantes sectores populares que habían sido seducidos por la retórica torrencial del comandante y sus promesas mesiánicas, van aprendiendo, en la dura realidad cotidiana, lo engañados que estaban, la distancia creciente entre aquel sueño ideológico y la caída de los niveles de vida, la inflación que recorta la capacidad de consumo de los más pobres, el favoritismo político que es una nueva forma de injusticia, la corrupción y los privilegios de la nomenclatura, y la delincuencia común que ha hecho de Caracas la ciudad más insegura del mundo. Como nada de esto puede cambiar, sino para peor, dado el empecinamiento ideológico del Presidente Maduro, formado en las escuelas de cuadros de la Revolución Cubana y que acaba de hacer su visita ritual a La Habana a renovar su fidelidad a la dictadura más longeva del continente americano, asistimos a la declinación de este paréntesis autoritario de casi tres lustros en la historia de ese maltratado país. Sólo hay que esperar que su agonía no traiga más sufrimientos y desgracias de los muchos que han causado ya los desvaríos chavistas al pueblo venezolano.
© Derechos mundiales de prensa en todas las lenguas reservados a Ediciones EL PAÍS, SL, 2013.
© Mario Vargas Llosa, 2013.


el dispreciau dice: no son pocas las cosas que están muriendo en la América Latina... los estados están ausentes más que nunca antes... ausentes de responsabilidades sociales... ausentes de compromisos sociales, culturales y fundacionales...  saturados de palabras sin sentido que alimentan discursos vacíos... en contextos que no son leídos por clases políticas esencialmente pobres de capacidades, porque parten de la premisa del desprecio por el prójimo, asumiendo que la inteligencia social no existe y que los ciudadanos son idiotas consuetudinarios. Lamentable visión... Chávez podía ser criticado por su verborragia, pero más allá de sus "rayes" le sobraba cultura, lectura, visión territorial y militar... (¿estratega?), al menos eso él pretendía... pero Perón fue Perón en otro tiempo, en otra circunstancia... algo que hoy no puede suceder porque los momentos no se repiten... no obstante Chávez no lo entendió e insistió con la inmortalidad en el poder, algo que siempre la historia traduce como "inmoralidad", mal que le pese a los actores. América Latina está asistiendo a la caída de los socialismos, que ya estaban retrógrados de lecturas en la ex Unión Soviética y que hoy, por estas mismas horas, atrasan a lo loco en la China mentirosa, donde los derechos humanos no existen y donde los desconciertos sociales visten a las utopías, todo ello mientras los medios corporativos venden el "modelo" anti-gentes. América Latina está exacerbando fronteras... algo ilógico, contrapuesto a las necesidades sociales... en vez de abrirse y liberar a las sociedades, los genios de la anti política se cierran a sus discursos y detrás de ellos a sus conveniencias, de allí que el Mercosur se esté diluyendo a manos de miopías y cegueras de los poderes que no oyen, no ven, pero hablan y hablan de la nada inconsistente. Los políticos siguen sin entender que ya no hay espacios ni para derechas, ni tampoco para izquierdas, que los republicanos son tan mentirosos como los demócratas y actúan negando las demandas sociales, donde la justicia se torna paradojal y hasta contraria a las necesidades de las personas. ¿A quién le importa?... no al poder político verborrágico y cínico... y los resultados están a la vista... las sociedades latinoamericanas se han empobrecido y la mediocridad domina el paisaje de las ignorancias sobre expresadas... mucha delincuencia... mucho secuestro... mucho asesinato al modo colombiano... mucho operativo comando setentista... mucho tráfico de personas y caras políticas del "yo no sé, yo no fui"... mucho tráfico de drogas... mucho tráfico de órganos... mucha respuesta sin sentido... Sudamérica se está ahogando, pero sus políticos insisten en sus cinismos, en sus perversidades y en sus hipocresías... por ende, se está demostrando que hay plena inmadurez para la conducción social del poder. Venezuela sin Chávez se presenta quebrada... sin capacidad para enfrentar al verdadero quiebre en ciernes, el del mundo occidental y sus falsas economías... algo que a estas alturas se presenta como inevitable. Nadie se pregunta qué será de Cuba después de los Castro... pero la revolución terminó siendo un ariete en contra de las gentes... y la historia les pasará factura, indefectiblemente... y lo mismo sucederá en el resto de la América Latina... ya que la pobreza y la ignorancia, siempre de la mano, sólo engendran más pobreza y más ignorancia... si no pregunten a la Europa Medieval, que bien sabe de exclusiones. MAYO 05, 2013.-

CEIBOS Y CIRUJAS ► LA OTRA ARGENTINA ▲ La oportunidad que nació de la basura - 05.05.2013 - lanacion.com  

La oportunidad que nació de la basura - 05.05.2013 - lanacion.com  


Vale la pena

La oportunidad que nació de la basura

Hija de la crisis de 2001, la Cooperativa El Ceibo emplea a 100 personas que recuperan residuos y aportan al cuidado del medio ambiente
Por   | Para LA NACION
 De cirujas a recuperadores : la diferencia no es sólo semántica, sino también conceptual. Con esta consigna, la Cooperativa de Trabajo y Medio Ambiente El Ceibo se propuso convertir el cartoneo en un trabajo digno con impacto ambiental positivo. Lograron comprometer a vecinos y empresas para que comenzaran a separar los residuos en origen; le sumaron logística (dos camiones) y un centro de almacenamiento (galpón) donde procesan y enfardan cartones, papel, bolsas de nylon, botellas PET, tetra pack y vidrio. Y por último, el fardo empaquetado es vendido a empresas recicladoras que ponen ese material nuevamente en circulación.

La historia de El Ceibo es inseparable de cada una de las crisis que atravesó la Argentina en los últimos 30 años. Cristina Lescano, fundadora y coordinadora de la cooperativa, comenzó a cirujear luego de que la hiperinflación la dejara literalmente en la calle. En aquellos años, recuerda, revolvía la basura en busca de comida junto a su hijo Martín en su barrio, Palermo. "Fue una crisis tremenda", dice, sentada sobre una mesa de plástico cubierta con un mantel de hule floreado -que hace de oficina- y rodeada de números, papeles y tres celulares que no paran de sonar. Mientras ordena, se queja y pelea con los intermediarios (los que acopian mayor cantidad de material para obtener un mejor precio), Cristina cuenta que cuando ya estaba conformada la cooperativa se dieron cuenta de que la basura "no es ni de la empresa que la recoge ni del Estado, sino que pertenece a quien la genera. Hacia ahí apuntamos".

El Estado les facilitó, en 2003, un galpón de grandes proporciones en la colectora de la autopista Illia. "Nos otorgaron este lugar a cambio de la firma de un convenio que dice que lo podemos utilizar sólo para recuperación de residuos y para generar trabajo." En el amplio galpón el movimiento es incesante. Entran y salen los camiones, que dejan la basura en contenedores. Un grupo de trabajadores separa lo reciclable desde una cinta. "Ahí donde alguien ve basura, nosotros vemos algo que se puede recuperar", aseguran. La cooperativa logró la sustentabilidad del negocio reforzando la autogestión a partir del vínculo con vecinos de Palermo, Belgrano y Núñez, y también gracias al aporte de varias empresas que se comprometen todos los días a donar su basura ya clasificada a El Ceibo. La experiencia es tan exitosa que vienen de varios países (la India y Turquía, por ejemplo) a estudiar cómo trabajan.

En el entrepiso del galpón funciona un centro de experimentación con materiales reciclados a los que un grupo de profesionales en ingeniería industrial y diseño les está dando valor agregado. Por ejemplo, pronto saldrán a la venta una línea de juegos para niños con mensajes ecológicos. Y en carpeta está también la confección de otros objetos como bolsas para supermercados, carteras y mesas de jardín. Todo fabricado con materiales recuperados: cartones, bolsas de arpillera y plásticos.

El Ceibo tiene hoy casi 100 empleados. La jornada laboral se extiende de 7 a 16. El salario va de 2400 a 5000 pesos, según las tareas. Hay topes por excedentes e incentivos. Todo el material que esta cooperativa recupera (unas 18 toneladas diarias) no se entierra en la Ceamse. "Ese es el principal activo ambiental que generan, pero también significa un beneficio económico para el conjunto de los porteños, ya que la ciudad le debe pagar a la provincia por tonelada de residuos enterrados en el conurbano", explica Manuel Mateu, uno de los ingenieros que colabora externamente con la cooperativa. "Los cartoneros son desde hace años actores fundamentales en el cuidado ambiental de la Ciudad y son los que día a día impiden el enterramiento de grandes cantidades de residuos", añade.

Cristina termina su té y explica cuál es su sueño: "Quiero escribir un libro contando mi vida y la de los que me rodean para demostrar que no todo está perdido. Cuidamos el medio ambiente, tenemos un vínculo hermoso con los vecinos y las empresas. El mensaje es que, aunque es difícil, se puede salir adelante"..
 
el dispreciau dice: para no herir susceptibilidades fáciles... a los cincuenta años me quedé sin nada, viéndome obligado a recomenzar, a trazar una vida que supuestamente ya lo estaba... no importan las circunstancias... importa entender que uno se debe a sí mismo... lo demás lo concede la gracia del destino, del vivir, de saber que tal vez haya un mañana que nos contenga. MAYO 05, 2013.-

sábado, 4 de mayo de 2013

NO / LA PALABRA MÁGICA ▲ Crisis económica: Las palabras que la crisis nos dejó | elmundo.es

Crisis económica: Las palabras que la crisis nos dejó | elmundo.es

Crisis económica

ECONOMÍA | VIII Seminario Internacional de Lengua y Periodismo

Las palabras que la crisis nos dejó

Manifestacion en Madrid contra por los recortes en Sanidad. | Alberto di LolliManifestacion en Madrid contra por los recortes en Sanidad. | Alberto di Lolli
  • Abundan las metáforas y eufemismos para disimular la realidad
  • Ajuste por recorte y plan de saneamiento por despido, ejemplos
Las metáforas como modo de explicar mejor una realidad compleja y los eufemismos que tratan de suavizar o disimular la realidad son dos de las figuras que encuentran su máxima expresión en momentos de crisis.

Austericidio, escrache, prima de riesgo, indignados, hombres de negro, recesión, crecimiento negativo, quita o miniempleos son palabras, expresiones y términos que ya se han arraigado en la vida diaria.

¿Cómo influye la situación que vivimos desde hace años en el modo en que hablamos? ¿Y cómo influye nuestra manera de hablar, de contar y de contarnos la crisis, en el modo en que la vivimos?

Sobre esas dos preguntas girará este año el VIII Seminario Internacional de Lengua y Periodismo, que organizan la Fundación del Español Urgente (Fundéu BBVA) y la Fundación San Millán los días 16 y 17 de mayo.

El seminario, que será inaugurado por la Princesa de Asturias y cuya lección inaugural corre a cargo del catedrático de Metafísica y ex ministro de Educación Ángel Gabilondo, reune a lingüistas, periodistas y economistas para debatir sobre aspectos como el uso de las metáforas y los eufemismos a la hora de hablar de la crisis o la creatividad del lenguaje de la contestación.

Para Elena Gómez, coordinadora del seminario, "el uso de los sustitutos eufemísticos en el terreno económico puede contribuir a que determinadas decisiones, difíciles de justificar, queden disimuladas".

"De este modo, los daños que esas decisiones pudieran causar -añade- a la imagen de sus promotores quedan también minimizados". Gómez, profesora de Redacción Periodística de la Universidad Europea de Madrid, explica que uno de los procedimientos más utilizados es "el uso de unos términos más genéricos que otros, a los que sustituyen, pues esto contribuye a disminuir su concreción y, por tanto, su claridad".

Es el caso de reformas o ajustes en lugar de recortes; planes de saneamiento y viabilidad o redimensionamiento de la red para obviar despidos o reducción de plantilla; devaluación competitiva de los salarios por bajadas salariales; crecimiento negativo por recesión, o ticket moderador del gasto en vez de copago.

Casi tabú

Pero, si hay un término que los políticos evitan cuidadosamente y para el que buscan sin descanso alternativas menos dolorosas es subida de impuestos. Recargo temporal de la solidaridad, modulación del esfuerzo fiscal, novedad tributaria y cambios en la ponderación fiscal son sólo algunas de las que han podido escucharse en los últimos tiempos. Si los eufemismos tratan de disimular la realidad, las metáforas intentan explicarla.

Como señala Carmen Llamas, profesora de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Navarra, "el funcionamiento de la economía y, por ello, la crisis económica, no son realidades fáciles de entender, por lo que se explican por medio de la metáfora, un procedimiento que tiene como base la analogía, esto es, la semejanza que nuestra mente percibe entre dos realidades".

"Ahora bien -aclara-, las metáforas interpretan la realidad desde una determinada perspectiva, y ahí reside su poder. Quien las emplea puede tener la intención de explicar mejor la crisis, pero también puede ofrecer intencionadamente una determinada visión".

Las metáforas sobre la crisis recurren a todo tipo de imágenes. Así, la crisis es una fuerza natural (tormenta, tsunami financiero...), un ser vivo (la crisis amenaza, sigue un proceso, crece...), un espacio cerrado (del que se entra y del que se espera salir) o una enfermedad (que se diagnostica y para la que se aplican remedios). O hasta un animal bravo frente al que otros nos ayudan ('Alemania echa un capote a España ante la crisis de deuda').

Abono para el idioma

Los problemas para explicar una realidad compleja a un público heterogéneo y el dilema entre el catastrofismo y la corrección política serán otros de los asuntos sobre los que se hablará en San Millán.
Salvador Gutiérrez, catedrático de Lingüística General de la Universidad de León y miembro de la Real Academia Española, señala que "las crisis no solo constituyen un fértil humus para la filosofía, sino también para la lengua. Surgen nuevas realidades, problemas con diferente fisonomía, circunstancias que aportan angustia, reacciones no conocidas...". "Ante estas situaciones, el hombre, que es ante todo hablante, necesita nuevas denominaciones para nombrar y comprender mejor lo que está viviendo".

En la misma línea, el catedrático de Lingüística General de la Universidad de Valencia, Ricardo Morant, subraya que "la crisis es una buena oportunidad para demostrar que el lenguaje no es ajeno a la realidad de los que lo emplean, sino que está en constante ebullición y se adapta a las necesidades expresivas de sus hablantes".

A menudo, los términos que ahora afloran en las conversaciones cotidianas habían estado escondidos para el gran público en lenguaje especializado en la economía o el derecho (dación en pago, prima de riesgo, deuda soberana, rating, recesión...).

Préstamos de Latinoamérica

Algunos términos han ampliado su significado original, como desahucio, que inicialmente hacía referencia solo a los casos de desalojo de un inquilino y no al de un propietario en apuros.

Otros han pasado, en ciertos contextos, a tener significados muy concretos (indignados, como nombre de un colectivo y un movimiento; marea, para referirse a cierto tipo de protesta, o acampada, que ya no remite sólo a una actividad de ocio).

Y no faltan los que han viajado desde lejos para sembrar la polémica, como escrache, una palabra usual en el español de Argentina y Uruguay y cuyo desembarco en España, de la mano de los activistas contra los desahucios, ha sido y es objeto de discusiones que van más allá de lo lingüístico.

Muchas de estas palabras pasarán, como tantas otras, y no serán sino una moda. Otras habrán llegado para quedarse, habrán ampliado sus significados o habrán recuperado los que tuvieron y se habían olvidado.

¿Preocupa eso a la Real Academia Española, la encargada de velar por la pureza del español? En absoluto. Salvador Gutiérrez, que ocupa el sillón 'S' de esa institución, lo tiene claro: "Todo lo contrario: es síntoma de que la lengua sigue viva, de que se renueva y se enriquece".

Ya lo decía Horacio, apunta Gutiérrez: "Renacerán muchas palabras que ya habían muerto, perecerán otras que hoy gozan de prestigio, si así lo decide el uso, del que dependen la ley, el arbitrio y la norma del habla".