jueves, 7 de marzo de 2013

CADA VEZ MÁS DESIGUALES ► La mujer camina hacia la precariedad | Sociedad | EL PAÍS

La mujer camina hacia la precariedad | Sociedad | EL PAÍS

La mujer camina hacia la precariedad

Los recortes en educación, sanidad y dependencia lastran la igualdad

Aumenta la preocupación de los españoles por la brecha salarial

La conciliación retrocede

El goteo de recortes penaliza la igualdad entre mujeres y hombres. La precarización del mercado laboral, la supresión de planes de educación infantil, los recortes en el transporte escolar y las ayudas para el comedor, el tijeretazo en la ley de dependencia o el copago farmacéutico amplían el desequilibrio. El resultado de las medidas de austeridad tiene rostro femenino, y sus efectos elevan la preocupación ciudadana. El 37% de los españoles cree que la crisis ha agrandado la brecha salarial. El 36% opina que dificulta también la conciliación. Las consecuencias, alertan instituciones como la Eurocámara o la OCDE, es que los avances en igualdad logrados durante décadas peligran.

“La crisis está provocando un retiro silencioso de las mujeres de la vida profesional, y ahonda los problemas que ya existían y estaban corrigiéndose”, asegura la eurodiputada francesa Elisabeth Morin-Chartier (Partido Popular Europeo), vicepresidenta del Comité de Igualdad de la Eurocámara. Aunque para la mayoría de los europeos, la principal consecuencia de la recesión es la dificultad de que los jóvenes encuentren su primer empleo (así lo asegura el 46%) y el aumento de la precariedad laboral (el 42%), los temas de igualdad asoman entre los problemas destacados por los ciudadanos, según un Eurobarómetro presentado ayer en el Parlamento de la UE en Bruselas. Para uno de cada tres europeos la recesión ha agravado el desequilibrio salarial y está poniendo serias trabas a que las mujeres tengan una familia y una carrera profesional.

En España, donde ellas ganan al año 5.744 euros menos que los hombres por un trabajo de igual valor, según datos del INE, esta es la segunda discriminación más importante para los ciudadanos. Por encima sitúan la violencia de género (para el 49%), un problema que también se agrava por la crisis, según el Eurobarómetro, que ha analizado los resultados de más de 25.000 entrevistas telefónicas, 1.001 hechas en España.

Porque el tijeretazo también ha afectado a los fondos destinados a luchar contra el maltrato. Las campañas de prevención perdieron en 2012 un 21%; a lo que se añade otro 18% en los fondos destinados a igualdad, partida que en 2013 llega con otro mordisco del 24%. La igualdad no destaca como prioridad para el Gobierno de Mariano Rajoy. Los recortes en la ley de dependencia —aumento del copago, reducción en las prestaciones a las cuidadoras, retraso en la entrada en el sistema de dependientes moderados—, la supresión del plan Educa3 (para crear guarderías) y que se haya aplazado el aumento de la baja de paternidad —de los 15 días a un mes— alimentan el desnivel.
“Los recortes afectan más a las mujeres porque son más vulnerables. Tanto los directos, en materia de igualdad, como los generales en educación o sanidad. Todos cargan sobre ellas aún más el peso del cuidado familiar”, incide Laura Nuño, directora de la cátedra de Género de la Universidad Rey Juan Carlos, que vislumbra también una “línea ideológica” tras las tijeras del Gobierno. De hecho, las españolas emplean 100 minutos diarios más que los hombres en trabajos no remunerados como cuidar niños o el trabajo doméstico, según un reciente informe de la OCDE, que alerta de que la reducción de las ayudas para el cuidado agravarían el dato.

Edite Estrela, europarlamentaria socialista de Portugal, cree que los Gobiernos se escudan tras los datos económicos para aparcar las iniciativas de igualdad. “La crisis está sirviendo de coartada para todo. Incluso para bloquear la iniciativa de ampliar las bajas por maternidad”, remarca durante un seminario organizado por la Eurocámara. Las instituciones revisan ahora una propuesta de directiva para tratar de ampliar estos permisos laborales hasta las 20 semanas —en España son 16—, pero Estrela no es optimista.

Y es que el avance en igualdad, que había despuntado los años previos a la crisis, crece ahora a una velocidad inversamente proporcional al incremento del desempleo. Sobre todo en España, que encabeza la tasa de paro femenino, que se ha multiplicado por dos entre 2007 y 2011. “Se está expulsando a las mujeres del mercado laboral”, dice Almudena Fontecha, secretaria de Igualdad de UGT. “Pero como muestra el aumento en su tasa de ocupación, mantienen la voluntad de trabajar”, abunda. Ganas que, sin embargo, como remarca la eurodiputada Iratxe García (PSOE), no se traducen en mejores datos. “Son ellas quienes ocupan los puestos más precarios y los contratos de jornadas reducidas”, apunta García, que pide agudizar las inspecciones para luchar contra la brecha salarial y la discriminación de la mujer en la empresa.

Y lo tienen peor si además son madres. El 45% de los españoles cree que los empleadores tienen en cuenta si una candidata tiene hijos a la hora de contratarla —en España, la edad media de maternidad es de 31,5 años, la más alta de Europa—. Solo un 9% de los ciudadanos opina que las empresas se fijan en esta condición cuando el candidato es hombre. Y los datos medios de la UE son similares. Solo algo más del 20% de los europeos cree que las compañías valoran primero el nivel de cualificación o la experiencia profesional antes que tener o no hijos.


Las ONG son las instituciones que más se acercan a la paridad

La presencia de mujeres en sus direcciones ronda el 35%

La tasa triplica la que se encuentra en empresas

De las distintas instituciones, las ONG son las que más se acercan a la paridad. Un estudio de la Fundación Lealtad, una organización especializada en la auditoría y control de las buenas prácticas de las organizaciones sin ánimo de lucro, ha detectado que las mujeres ocupan el 35% de los puestos directivos de las ONG. “Este porcentaje triplica la presencia de mujeres en otros ámbitos como el empresarial, donde el porcentaje de consejeras se sitúa en el 12%”. Del grupo de las más controladas, el 48% está dirigida por mujeres.

Otros datos del trabajo son que en el 30% de las ONG, el número de mujeres en el órgano de gobierno iguala o supera al de los hombres; que en el caso concreto de las asociaciones, el promedio de mujeres en sus juntas directivas se sitúa en el 44%; en seis de cada diez entidades el cargo de presidenta, el de directora o ambos son ocupados por mujeres y que las mujeres mantienen este nivel de responsabilidad en una de cada dos ONG con un presupuesto superior a los 10 millones de euros.

El plan de cuotas que actualmente tramita la Comisión Europea implica que las empresas españolas necesitarán reclutar consejeras para cumplir con los requerimientos de Bruselas. “La experiencia acumulada por las mujeres tanto en puestos directivos como de gobierno de las ONG, convierten al Tercer Sector en un campo donde encontrar mujeres que puedan incorporarse a los consejos de administración empresariales”, ha explicado Patricia de Roda, directora general de la Fundación Lealtad.

Esta presencia de las mujeres en cargos de responsabilidad, que en sí es buena porque aporta pluralidad, tiene sin embargo otra lectura: el hecho de que sea en ONG parece perpetuar el estereotipo de cuidadora/maestra/ayudante en vez de el de eficaz y emprendedora.
Las ONG son las instituciones que más se acercan a la paridad | Sociedad | EL PAÍS


el dispreciau dice: la exclusión social es una estrategia política... simultáneamente, la precarización de la mujer es otra estrategia manipulada desde la conceptualización corporativa... en muchos casos, organizada por mujeres que nacieron peleadas con ellas mismas y con la vida. Aunque los mecanismos de poder traten de ocultar, deformar, y hasta explicar el hecho, la realidad enseña una creciente marginación vinculada con criterios eclesiásticos medievales, fundamentalismos estúpidos, y aparentes argumentos culturales que hacen de la mujer un objeto que se transforma en víctima. No hay lugar de la Tierra donde esto no esté sucediendo, así como no hay lugar de la Tierra donde esto mismo no se perciba como un hecho social. Desde luego, esta estrategia forma parte de una "inteligencia" globalizada que intenta incrementar las indigencias, las pobrezas, las ignorancias, y desde luego la exclusión social, de modo de someter voluntades y arrasar con los esfuerzos de los prójimos. Se observa que cuando ciertas mujeres alcanzan posiciones de poder, inmediatamente juegan en contra de su propio género, convirtiendo la vida de sus colaboradoras en un verdadero infierno de vanidades y esclavitudes... expresando un odio que pareciera haber estado guardado desde siempre. Hay excepciones notables, pero son las menos... El hombre, por su parte, parece no entender que el desmadre compromete a la raza humana como un todo, y este empecinamiento en despreciar al sexo opuesto, no hace más que denigrar a los varones... finalmente, ni hombres, ni mujeres, consiguen nada, ni tampoco alcanzan ninguno de sus propósitos, salvo el coyuntural y oportunista, desde luego efímero. No sirve, pero el modelo tragicómico que domina al mundo humano impide el dimensionamiento del problema, y pero aún, impide resolverlo. La gesta europea en contra de las musulmanas, ya suficientemente golpeadas por sus familias, maridos, hijos y los fundamentalismos ignorantes, es una clara muestra de la miseria humana enquistada en políticas que atrasan respecto de los conciertos sociales, insultando las inteligencias del común, o lo que es lo mismo, de todos los anónimos. Las sociedades ya portan demasiadas cargas impuestas por y desde los estados ausentes, como para que encima de ello se le agreguen otras tales como las violencias, las violaciones, las vejaciones, los desprecios, los ninguneos, y todo aquello que implica denigrar la condición humana del otro... en este caso, de la otra. Algo hay en el aire que tiene a toda la humanidad encerrada en un doble discurso... te quiero pero te odio... y te odio pero te quiero... exponiendo una dualidad irracional que está lejos de conducir a la raza a alguna parte. Y este es el contexto de esta fecha... mal que nos pese... Me pregunto, los demonios que andan sueltos, habrán nacido de madre?... o serán vampiros que se esconden en los poderes políticos y corporativos, disfrazándose de humanos, cuando en verdad no son más que despojos de mal paridos?... no hay respuesta... y el silencio se transforma en evidencia. Marzo 07, 2013.-

miércoles, 6 de marzo de 2013

Y AHORA QUE?... ▲ “El comandante nos dio identidad” | Internacional | EL PAÍS

“El comandante nos dio identidad” | Internacional | EL PAÍS

“El comandante nos dio identidad”

Los seguidores del presidente venezolano se congregan cerca del hospital entre lágrimas

El chavismo alaba su legado y grita vivas por toda la capital


Seguidores de Hugo Chávez lloran en las calles de Caracas. / JUAN BARRETO (AFP)
Los chavistas son una masa compacta y uniforme y lo demostraron anoche tras el anuncio de la muerte de su líder. Nadie se fue hasta el Palacio de Miraflores, quizá porque los accesos estaban cerrados. Grupos de simpatizantes caminaron por la avenida San Martín hacia el Hospital Militar, donde se concentraban todos aquellos para quienes Hugo Chávez significó algo o cambió su vida.
Desde esta noche todos ellos le agradecerán por siempre cuán diferentes son de aquellos que alguna vez fueron. Dispuestos en círculos concéntricos frente a la entrada del recinto hospitalario, cientos de chavistas voceaban consignas para honrar la memoria del comandante presidente. Los más radicales gritaban vivas y advertían a la concurrencia: “Chávez vive, la lucha sigue”. Los manifestantes se pasearon por todo el repertorio que siempre gritaron en las concentraciones chavistas, aceleraban sus motocicletas y sonaban sus bocinas afónicas.

Pero al caminar un poco, en los círculos más gruesos de la esfera, sobresalían las caras largas y las lágrimas sentidas. Durante 14 años en el poder, el chavismo organizó marchas festivas y casi delirantes. Eso este martes era un recuerdo. José Holguín, un vecino de la parroquia San Juan, había llegado con un grupo de camaradas a este velorio improvisado. Aunque se notaba tranquilo, la voz se le quebraba al hablar. “Chávez vivirá para siempre”, dijo este hombre que ha sido un beneficiario en todos los sentidos de la burocracia creada por el Gobierno: es estudiante de la Misión Sucre, el programa social que permite obtener una carrera universitaria en menos tiempo que en una universidad tradicional, y egresado de la Misión Ribas, el programa que gradúa bachilleres de forma expedita. De modo que Holguín quiso agradecerle a Chávez todo lo que hoy está a punto de ser: un profesional universitario tomado en cuenta por el sistema.

Una de sus acompañantes, Nadai Bonilla, lo secunda en esa idea que el chavismo ha patentado: “el comandante nos dio identidad, nos enseñó a no vivir equivocados y a ubicarnos en lo que realmente somos. Ahora tenemos patria”. Ella parecía orgullosa de su origen humilde. Ellos eran los más callados. Lucían sin fuerzas para gritar. Vieron en el aguacero vespertino y en la salida de un arcoíris el anuncio de una noticia.

En Venezuela rara vez llueve en marzo. Este martes llovió con una fuerza inusitada poco antes del triste anuncio del vicepresidente Nicolás Maduro. Desde que se supo la noticia, Nadai y José se dirigieron hasta el Hospital Militar. No tenían intención de moverse de allí en lo inmediato. Muy cerca de ellos se apostaron los piquetes de la Guardia Nacional Bolivariana, justo frente a la entrada del Hospital. La fuerza pública ni siquiera permitía la entrada de la feligresía a la capilla de la Esperanza, el pequeño recinto construido por sugerencia de la hija del líder bolivariano, María Gabriela, para que los feligreses oraran por su salud.
Las camionetas que intentaban entrar al estacionamiento se quedaron varadas entre la multitud. Solo se podía salir caminando. Unos consolaban a otros en su llanto amargo. Un reportero del canal oficial, VTV, palmeaba a una señora que parecía a punto de desvanecerse. Todos tenían conciencia allí de que había muerto un padre.

Y más allá también. En una plaza cercana a los edificios de la Gran Misión Vivienda Venezuela, en la avenida Lecuna, al pie de una gigantesca imagen del rostro de Chávez, sus seguidores miraban al suelo y caminaban con las manos entrelazadas a la espalda. Otras viviendas del programa lucían las banderas de Venezuela a media asta clavadas dentro del afiche que promocionó a Hugo Chávez como candidato en las pasadas elecciones presidenciales. Todo el sentimiento de ellos estaba resumido en una pancarta colgada en el segundo piso de una vivienda frente al Hospital Militar: “Chávez, nuestro libertador del Siglo XXI”.


el dispreciau dice: América ha tenido sus modelos, sus combatientes ideológicos, sus idearios sociales... la realidad es que las américas fueron diezmadas de identidades desde la conquista española hacia adelante... se exterminaron indios/nativos/naturales transplantando la inquisición eclesiática europea a las conveniencias de reinos quebrados... las consecuencias fueron más notorias en algunas regiones y en todos los casos significativas para las gentes involucradas, directamente o por herencia. Eso se nota, aún hoy, en las calles de cualquier país de las américas hispano-portuguesas. De alguna manera los intereses "acabaron" con las culturas ancestrales... y lo demás es historia. La imposición de colonialismos se sostiene a pesar de las independencias del siglo XIX... y perduran en sectores que siguen creyéndose poseedores de "esclavos"... erigidos como dueños de los destinos de los otros. Dicho esto, no creo en los populismos, mucho menos en los personalismos, porque todos derivan en "comedias trágicas" o bien en "dramas que no tienen fin". Chávez ha significado en sí mismo, un quiebre de la historia... y para bien o para mal ya forma parte de ella... su idea, tal se aprecia, fue rescatar a los desabrigados de su tierra, retomando un modelo que intentó mucho antes, el propio Bolívar. Pero a la hora de los conciertos y los desconciertos políticos, nada es fácil, porque las presiones existen y aunque no se las vea, siempre está, defendiendo intereses perversos y otros tantos mezquinos, esos mismos que descalifican a los marginados imponiéndoles la doble carga de víctimas... primero los desprecian, luego los someten. Las Américas hispano-portuguesas sufren hoy intensas presiones, semejantes a las que padecen los socios periféricos de la falsa Unión Europea... o la misma que padecen los ángulos sociales de una democracia paradigmática como la de EEUU... nadie está a salvo de los miserables, y ello ha quedado en evidencia con la renuncia apresurada de Benedicto XVI, atrapado en y por las miserias humanas de cardenales que poco saben de Dios. Contexto horrible para la partida de Chávez... se avizoran horas difíciles para el mundo humano, ya que los poderes están empecinados en capturar los bastiones que fueron cediendo desde la Segunda Guerra Mundial a la fecha... y desde luego, ello encuentra al mundo con sociedades hartas de ser ninguneadas por sus respectivas clases políticas y por socios corporativos que siembran corrupciones a cambio de captar dignidades, e imponer mecanismos de desprecios masivos. Indudablemente, lo que sigue no será fácil, tampoco bueno... porque no hay salidas en este túnel. Queda claro que la humanidad deberá adoptar una temible decisión... o se queda bajo los imperios del demonio suelto, liberado desde la Europa Medieval... o se sube al tren de Dios, olvidándose de una vez por todas las diferencias ideológicas de religiones que no conducen espíritu alguno a ninguna parte. Casi una Guerra Santa... que puede terminar con la especie humana según sea la decisión de la raza. Si el demonio conserva su rango y su poder, el mundo se envolverá en aberraciones hasta consumirse, y eso está claro a partir de los hechos de la Europa medieval del Siglo XXI... Si las gentes despiertan a sus derechos ciudadanos y humanos, la clase política mundial se verá exterminada y las corporaciones sucumbirán a sus miserables planes que han transformado a la sociedad humana en una hoguera de vanidades. En tal sentido, Hugo Chávez ha dejado posición tomada... no me gustaba su estilo... pero dado que la única verdad es la realidad, justo es reconocerla. Ojalá Venezuela no se olvide del paradigma, ya que detrás de él (paradigma) no hay nada. Marzo 06, 2013.-
Ah!, chau Hugo... nos vemos.

martes, 5 de marzo de 2013

FRAUDE ORGÁNICO ► Se venden huevos de gallinas no estresadas | Sociedad | EL PAÍS

Se venden huevos de gallinas no estresadas | Sociedad | EL PAÍS


Se venden huevos de gallinas no estresadas

El fraude de las granjas ecológicas en Alemania es un hecho puntual en un sector en auge

Los productores y consumidores llaman a aprovechar el impulso para reforzar los controles

Los productos orgánicos son entre un 20 y un 40% más caros, de media, que los normales. / reuters
 
 
Con o sin crisis, lo ecológico está de moda. Las lechugas orgánicas, los huevos biológicos o la cosmética natural desafían los malos tiempos y se erigen como un sector en expansión en todo el mundo. También en España —más en la elaboración que en el consumo—, que ha pasado de contar 346 productores en 1991 a 32.200 en 2011, y que se sitúa ya como el primer país productor de la Unión Europea. Naranjas, aceite de oliva, queso o vino desarrollados bajo unos estándares muy estrictos en cuanto al uso de pesticidas antibióticos (en el caso de los animales) o métodos de cría. Fórmulas de elaboración más costosas que se traducen también en un precio más alto para el consumidor. El mercado es goloso. Cada vez más. Y ese crecimiento amplía el riesgo de que entren en él actores que traten de colocar como ecológicos productos que en realidad no lo son. Expertos, productores y consumidores creen que hay que aprovechar el auge del sector para endurecer los controles y evitar el fraude.

Como el que se detectó hace unos días en Alemania, donde las autoridades descubrieron que más de 150 granjas de ese país estaban comercializando como biológicos huevos que en realidad no lo eran. Las gallinas que los ponían no se criaban al aire libre y sin jaula, como marca la norma sobre productos biológicos, sino que procedían de corrales tipo, según los investigadores de la Fiscalía de Oldenburgo (Baja Sajonia). Y es que los huevos biológicos son entre un 30% y un 70% más caros que los normales. El Ministerio de Agricultura de Alemania habla ya de “estafa a gran escala”, y ha anunciado que seguirán las inspecciones. El caso —aunque se trata de algo puntual— ha levantado un gran revuelo en uno de los países que más agricultura biológica consume. Y si se revelan más infracciones, lamentan los productores europeos, el escándalo puede llegar a dañar gravemente la imagen de todo el sector.

Un mercado que trata precisamente de convertir esa garantía de calidad en su bandera. Orgánico, biológico o ecológico están en la misma línea de una producción diferenciada. Pero ninguno de esos tres adjetivos pueden aparecer asociado a un producto —ni recibir por él las subvenciones agrarias especializadas— sin que se haya acreditado que de verdad lo es. Para ello, debe solicitarse el sello europeo que avala estos productos como biológicos, y superar los controles de los organismos autorizados. En España, existen empresas certificadoras privadas, pero son mayoritariamente los consejos reguladores dependientes de las autonomías quienes vigilan el buen hacer de los productores. Los técnicos, explica Margarita Campos, presidenta de Intereco —la organización que agrupa a las autoridades públicas de control españolas—, revisan las instalaciones, las semillas, la tierra, los productos que se utilizan, que en el entorno no haya ninguna fuente de contaminación (cultivos transgénicos vecinos, por ejemplo) o, en las compañías ganaderas, que los animales están en condiciones óptimas de bienestar y que no reciben más que alimentos y tratamientos naturales.

Los inspectores visitan las empresas orgánicas al menos una vez al año

“Las empresas reciben como mínimo una visita anual de los inspectores, pero también se hacen controles aleatorios y por sorpresa”, remarca Campos, que insiste en que en España la vigilancia es muy rigurosa. “De momento, no se han localizado casos de fraude relevantes. Casi todo lo que vemos son cosas accidentales: un operador que ha descuidado sus instalaciones, otro que ha fumigado con algún producto antimosquitos...”, apunta. La presidenta de Intereco trata de quitar hierro a lo ocurrido en Alemania. “No es que hayan descubierto que a las gallinas se les daban alimentos no autorizados o fármacos, sino que las aves estaban en unas condiciones de hacinamiento no permitidas. En España, el control de todos esos elementos es constante; pero es cierto que siempre, y como en cualquier sector, puede haber algún pirata”, dice.

Juan Serna, pionero en el desarrollo de este tipo de la agricultura y ganadería, no cree, sin embargo, que los controles actuales sean suficientes. “La agricultura ecológica se ha puesto de moda y por eso se han enganchado a ella grandes grupos o personas sin escrúpulos que, de manera oportunista, solo buscan el negocio al margen de la normativa oficial”, opina. Serna, que tiene cultivos en Extremadura, cree que hay agujeros en la vigilancia que, con la expansión del mercado, se agrandarán. Y el problema está no solo en la producción, sino también, y cada vez más, en los comercializadores. Desde una pequeña tienda a una gran superficie. Serna tampoco confía en que las estadísticas oficiales reflejen la situación real del sector. “Fueron muchos los que se inscribieron como explotaciones orgánicas pero que ahora han vuelto a la agricultura tradicional”, asegura.

El subdirector de Calidad Diferenciada y de Agricultura Ecológica del ministerio del ramo, Clemente Mata, cree por el contrario que los controles actuales son adecuados y suficientes. Como Campos, el responsable de Agricultura resalta que los productos españoles pasan el doble de controles que otros. “Se exporta más del 80% de lo que se produce y eso implica que los exámenes son dobles, dentro y fuera de las fronteras españolas”, sostiene.

España es el mayor productor, pero en consumo está a la cola de la UE

La carne, los cereales o las aceitunas procedentes de explotaciones ecológicas españolas viajan a Alemania, Dinamarca, Italia o Suiza. Allí, encuentra a consumidores mucho más ávidos que los españoles por meter en sus cestas de la compra productos certificados. Tanto porque son más naturales —aunque no más nutritivos, como han indicado las últimas investigaciones— como porque su huella ecológica es menor. Un ejemplo: el gasto medio por persona y año en estos productos es de más de 150 euros en Suiza, 90 en Austria y Luxemburgo o 70 en Alemania; frente a los seis euros en España.

Algo que no tiene que ver con la calidad ni los controles, sino con la disponibilidad y la cultura de consumo. “En países como Suiza o Alemania se encuentran productos ecológicos en casi todas las tiendas. En España consumirlos es un ejercicio de militancia, porque encontrarlos no es tan fácil; la distribución aún no está generalizada”, apunta Francisco Casero, responsable del Consejo Regulador de Agricultura Ecológica de Andalucía, el mayor de España. Casero teme el daño que lo ocurrido en Alemania pueda provocar en el sector. Pero el de las gallinas de Oldenburgo no es el primer caso de fraude que se detecta en Europa. A finales de 2011 las autoridades suizas descubrieron que parte de los productos ecológicos que estaban recibiendo desde Italia no lo eran en realidad. Los controles destaparon un macrofraude que implicó a 30 empresas y a algunos miembros de los organismos certificadores italianos. Las compañías compraron más de 700.000 toneladas de harina, soja o frutas desecadas a empresas tapadera de Rumanía, las certificaron como orgánicas de manera fraudulenta en Italia y las comercializaron en una decena de países de la UE. En total, según las autoridades, estafaron más de 220 millones de euros.

Por sucesos como estos, Rubén Sánchez, portavoz de la organización de consumidores Facua, pide que se agudicen más los controles. “Seguro que la mayoría de los productores se esfuerzan por cumplir los estándares y la reglamentación, pero si la administración no pone en marcha controles más rígidos y generaliza las inspecciones públicas, puede haber rendijas por las que se cuelen productos fraudulentos”, insiste. El portavoz de los consumidores cree, además, que los propios productores se beneficiarían de una vigilancia más estricta.

Casero explica que lograr el sello bio implica un coste, y que en la mayoría de los Estados miembros los organismos certificadores son privados. “Cada país controla como considera oportuno, pero sería positivo revisar qué está haciendo cada uno para unificar los sistemas. Ahora que el sector está creciendo es el momento de hacerlo”, argumenta. Según un informe de 2012 del Tribunal de Cuentas Europeo, esos mecanismos de vigilancia no son todo lo solventes que deberían en algunos Estados. No tanto en materia de seguridad alimentaria sino en la información que se da a los consumidores. Este documento será analizado por la presidencia irlandesa de la UE, que también tiene en su agenda la elaboración de un nuevo marco normativo sobre el sector. De hecho, la semana que viene las autoridades comunitarias se reunirán para analizar un nuevo reglamento que simplificaría y armonizaría los controles.

Los productos orgánicos son entre un 20% y un 40% más caros que los normales. Un precio que para algunos es excesivo pero que los expertos justifican por las necesidades de espacio o alimentación especiales en las producciones ganaderas o, en los productos agrícolas, por la obligación de usar abonos orgánicos o productos fitosanitarios más caros. “Además, los rendimientos son hasta un 30% inferiores a los cultivos con un laboreo convencional”, dice José Manuel Delgado, responsable de Medio Ambiente de la organización agraria UPA. También la escasez de estructuras de distribución conlleva, según el director de la Sociedad Española de Agricultura Ecológica, Víctor González, un encarecimiento de estos productos que están, según los expertos, cada vez más cuidados.

Se acabó, dicen, aquello de que para tener ese sello de autenticidad deben ser más feos o algo más polvorientos. No se trata de naranjas que se abrillanten, por ejemplo, o a las que se apliquen ceras; pero tampoco tienen por qué dar una imagen pobre. “Hay que huir de ofertas de productos ecológicos que se refugian en esa imagen para reafirmarse como más naturales”, insiste Delgado.

el dispreciau dice: para qué agregar algo?, todo está dicho. Marzo 05, 2013.-

lunes, 4 de marzo de 2013

ABISMO || El paro registrado supera los cinco millones tras sumar 59.444 personas | Economía | EL PAÍS

El paro registrado supera los cinco millones tras sumar 59.444 personas | Economía | EL PAÍS


El paro registrado supera los cinco millones tras sumar 59.444 personas

El desempleo se ha incrementado en 328.124 personas, el 6,96% más, en el último año

La contratación vuelve a caer y menos del 10% son contratos indefinidos

El número de afiliados a la Seguridad Social desciende en 28.691 trabajadores en febrero



Fuente: Ministerio de Empleo y Seguridad Social. / El País

La larga recesión que atraviesa la economía española sigue pasando factura al empleo. Según los datos de paro registrado que este lunes ha publicado el Ministerio de Empleo, el número de desempleados registrados en las Oficinas de los Servicios Públicos de Empleo (antiguo Inem) aumentó en febrero en 59.444 personas y superó por primera vez los cinco millones (5.040.222 desempleados, un 1,19% más). La afiliación a la Seguridad Social bajó en 28.691 personas, hasta poco más de 16,1 millones de ocupados, el nivel más bajo en una década, mientras la contratación vuelve a caer.

Se trata del menor incremento del paro registrado en un mes de febrero desde 2008, pero esta desaceleración sirve de poco consuelo para las 328.124 personas que han pasado a engrosar las listas del antiguo Inem en el último año, un 6,96% más. El mes pasado el paro subió sobre todo entre el colectivo sin empleo anterior, con 8.711 personas (2,39%), y también en todos los sectores, encabezados por el de los servicios con 39.788 desempleados más (1,28%), seguido de la agricultura, con 7.987 (3,93%); la industria, 1.581 (0,29%) y la construcción, 1.377 (0,28%).

VIDEO: ATLAS

El desempleo volvió a ensañarse con los más jóvenes. Entre los menores de 25 años se incrementó en 16.026 (un 3,46% más) y entre quienes tenían esa edad o más años en 43.418 (0,96 %). Entre los extranjeros el desempleo subió en 5.591 personas respecto a enero (0,9%) y bajó en 27.517 en un año (4,2 %), lo que situó el total de parados en este colectivo en 628.070. En comparación con el mismo mes de 2012, el paro entre los hombres subió menos entre los hombres (creció un 6,39%) que entre las mujeres (7,54% más). En febrero, en cambio, la subida fue algo mayor entre los hombres (1,25% frente a 1,14%).

El desempleo subió en dieciséis comunidades autónomas, especialmente en Andalucía (22.722) y Madrid (8.120) y solo bajo en Baleares (1.562).

Contratación y afiliación

Respecto a la contratación, en febrero se registraron 949.844 contratos, lo que supone una bajada de 40.144 (4,05%) respecto al mismo mes de 2012. Menos del 10% de contratos en febrero fueron indefinidos.

Mientras tanto, el número medio de afiliados a la Seguridad Social se situó en 16,1 millones de ocupados en febrero, lo que supone 28.691 personas menos (0,18%) que en enero. A pesar de la caída, esta ha sido menor que la registrada en el mismo mes de 2012, cuando se perdieron 61.156 afiliados, el 0,36%. Se trata del tercer mes de febrero consecutivo que cae el número de afiliados.

En términos interanuales la afiliación total del sistema ha registrado un descenso de 746.365 trabajadores, un 4,42%. El secretario de Estado de la Seguridad Social, Tomás Burgos, ha subrayado en nota de prensa que se aprecia una ralentización en la caída interanual, lo que "no se puede considerar como un cambio de tendencia aunque sí se valora en términos positivos.

Tras ocho meses de deterioro desde junio de 2012 (cuando la tasa estaba en una caída del 3,18%) "febrero es el primer mes en el que mejora, pasando del 4,59% de enero al 4,42%, lo que sin duda es un dato esperanzador", ha insistido Burgos.

La afiliación al régimen general disminuyó, con respecto al pasado mes de enero, en 18.521 personas, con lo que contabiliza una media de 13 millones de ocupados. En particular, los descensos más significativos se registraron en comercio, reparación de vehículos de motor y motocicletas (29.880 ocupados menos); actividades sanitarias y servicios sociales (9.604 menos); actividades administrativas y servicios auxiliares (1.175 menos).

Educación y hostelería

En sentido contrario, los mayores incrementos corresponden a educación (12.373), hostelería (6.673), administración pública (5.040), transporte y almacenamiento (4.389) y construcción (2.718).
Por género, el número de afiliados masculinos alcanzó en enero los 8,6 millones, mientras que la afiliación femenina se situó en 7,4 millones. El descenso de cotizantes es mayor entre los hombres que entre las mujeres, tanto en términos absolutos como relativos, tanto en términos mensuales como interanuales. En cuanto a la afiliación de trabajadores extranjeros, el mes pasado se registraron 1,5 millones de ocupados.

Además, los gastos totales de los servicios públicos de empleo en prestaciones de desempleo ascendieron a 2.777 millones de euros el pasado mes de enero, lo que representa un aumento del 2,6% respecto a igual mes de 2012. El gasto medio mensual por beneficiario, incluidas las cotizaciones a la Seguridad Social y excluyendo el subsidio agrario de Andalucía y Extremadura, se situó en 928,4 euros, lo que supone un incremento del 0,8% sobre el mismo mes del año anterior.


el dispreciau dice: mientras los fondos buitres acosan a la Argentina, retrotrayéndola a la década infame y sus negocios vernáculos, Europa medievalizada se acerca metro tras metro al abismo que supieron sembrar en otras latitudes décadas antes... implacablemente la realidad va quedando expuesta al igual que las intenciones subyacentes. El mecanismo aberrante está dando sus frutos, España es víctima de una especie de ARGENTINAZO no reconocido por su clase política, asociada a corporaciones que saben de depredación pero muy poco de creación... y la única verdad es que las gentes se están quedando sin empleos, sin alternativas, y también sin dignidades... a manos de los oportunistas de siempre, que desde la Bélgica nazista conducen los destinos de los otros, a favor de unos pocos que aún portan corona. Triste imagen, pero real en sus fundamentos. Y Europa repite los errores del siglo pasado... Guerra Mundial mediante, vuelve a usar a sus socios periféricos, España, Portugal, Italia, Irlanda, achacándoles fallos de gestión que se inciaron con la impericia de sus mentores, banqueros corporativos que siguen entender cómo es la cosa... y que los modelos trágicos replicados sólo conducen a la tragedia social, sin resolver ningún problema de fondo. Desde luego, esto no es importante para los victimarios, y las víctimas no tienen tiempo siquiera de pensarlo. Algo anda mal y promete empeorar... ¿qué hacen las gentes cuando se ven expulsadas de la misma sociedad que debiera contenerlas?... ¿para qué sirven las fronteras y las banderas que se utilizan para negar derechos ciudadanos legítimos?... ¿para qué sirve una clase política que se viste de etiqueta a costillas de las pobrezas de sus propios pueblos?... ¿para qué sirven los reinados carentes de sentidos sociales básicos?... ¿para qué sirve la parafernalia de explicaciones políticas que enseñan resultados destructivos a cada paso?... Las sociedades no pueden ser las variables de ajustes de las conveniencias de unos pocos "vivos" que empujan a las personas hacia afuera de sus propios destinos, esclavizándolos en la exclusión. Las autoridades políticas españolas niegan lo evidente... España es hoy una fiel imagen de la Argentina de la década infame (1990-1999) y eso ya forma parte de la historia... sin embargo, esa misma España no es la única víctima... ya que las gentes de la Europa lo son en su totalidad, sólo por el antojo de una unión desunida en las conveniencias y las corrupciones que luego endilgan al primero que se les cruza. Con o sin razón, este mundo inequitativo no da para más... las gentes no son culpables de las barbaries de sus gobiernos, porque estos (gobiernos) no responden a sus gentes, sino a sus socios. Marzo 04, 2013.-

domingo, 3 de marzo de 2013

LOS DERECHOS... ¿SON HUMANOS? || “Hemos llegado a castigar la solidaridad” | Andalucía | EL PAÍS

“Hemos llegado a castigar la solidaridad” | Andalucía | EL PAÍS

“Hemos llegado a castigar la solidaridad”

Rafael Lara lleva 20 años en la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía. “He sentido impotencia por no poder parar el sufrimiento”



Rafael Lara, portavoz de la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía en Cádiz. / EDUARDO RUIZ

Pedía limosna y murió a las puertas de un banco. Antonio El Portugués, conocido indigente de Cádiz, se convirtió la semana pasada en otra víctima de la exclusión. La Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía ha organizado una concentración en su memoria. Y también de condena contra la falta de protección, el desprecio social y las políticas inhumanas. Es la última acción de este colectivo con 20 años de existencia. Rafael Lara, su actual portavoz en Cádiz y responsable de relaciones internacionales en Andalucía, siempre ha estado ahí. Y en dos décadas la lucha no ha cesado. “He sentido impotencia”, admite al ver que no siempre sus batallas dan resultado. Y ahora todo se agrava. “Hay más represión. Hemos llegado al punto de castigar la solidaridad”.

Para hablar de la creación de este colectivo, Lara recuerda a Diamantino García, el precursor de aquel movimiento que aglutinó pacifistas, sindicalistas, trabajadores sociales, ciudadanos de a pie preocupados por la dignidad de la persona y el cumplimiento de los derechos humanos. “Entonces había también desahuciados, desfavorecidos y excluidos”. La asociación, más que prestar una asistencia como hacían ya otras organizaciones, se centró en vehicular la denuncia sobre personas discriminadas. “Han pasado 20 años pero los problemas esenciales de ahora también existían entonces. Y más en Andalucía con una economía débil, centrada en los servicios y el turismo, con el campo a punto de desaparecer y muchísimos problemas de exclusión”.

Entonces empezaron las oleadas de pateras. Y Pro Derechos Humanos de Andalucía se convirtió en la voz de la protesta contra agresiones a principios básicos. “Recuerdo que Diamantino llegó a visitar la plaza de toros de Tánger, en Marruecos, en la que metieron a miles de personas para devolverlas a sus lugares de origen. Se cometieron verdaderas barbaridades. Y se siguen cometiendo”. Lara presenta anualmente el informe Frontera Sur, en colaboración con organizaciones internacionales, que analiza el número de víctimas de inmigración clandestina y el nivel de represión que sufren en otros países. “La represión sigue y hay una vulneración continua y grave de derechos básicos de los seres humanos”, dice tajante.

La crisis en España no ha hecho desaparecer los viajes clandestinos por el Estrecho. La asociación recuerda que en Argelia o Marruecos miles de subsaharianos aguardan la partida y en unas condiciones muy precarias. “La presión contra ellos ha aumentado, el racismo está creciendo en África”, asegura.

Subirse a la marea

  • La lucha histórica de la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía se ha encontrado en estos últimos meses con múltiples movimientos sociales que buscan el mismo fin: la protección de derechos básicos y la denuncia de los ataques más importantes contra ellos.
  • Rafael Lara cree que la sociedad tiene dos salidas: aguantar medidas cada vez más favorables a los ricos y de represión a los que se opongan, o iniciar acciones para fortalecer al ciudadano y evitar los abusos. Él se sube a la marea.
  • “Las plataformas contra los desahucios o las mareas son ejemplos de movilizaciones con una enorme trascendencia”, sostiene Lara.

Es la crisis crónica de los que nunca han tenido nada. Y contra ellos han estado los centros de internamiento, los hacinamientos, las bodegas de los barcos, las vendas en los ojos para no ver su sufrimiento. Las denuncias de Pro Derechos Humanos de Andalucía servían para quitarlas, para evitar que la sociedad siguiera ciega.

Y esa lucha ha tenido su precio. “Hemos sufrido la persecución de la policía y de las administraciones. Yo recuerdo todavía la compañera de Tarifa a la que se le impuso una multa enorme porque participó en una manifestación en defensa de los derechos de los inmigrantes. Hemos llegado al punto de castigar la solidaridad”, repite Rafael Lara. Y explica que ese castigo a la solidaridad ha crecido con el Gobierno de Mariano Rajoy. “Cuando vimos los resultados de las elecciones temimos una tolerancia cero a los movimientos sociales, pero es que ha sido mucho peor”, cree. Y lo ejemplifica con las prohibiciones de manifestaciones y concentraciones de colectivos. “Es la represión de todo el que se mueva”, añade.

Recuerda la creación en Granada de una coordinadora antirrepresión. “Se criminaliza al que protesta, nos tachan de antisistema, de violentos, de delincuentes. Tratan de desprestigiarnos. Es su coraza. Es una política de autismo frente a los problemas”, declara.

Lara arremete contra el Gobierno del PP pero no salva al PSOE en la Junta de Andalucía. “Llevan 30 años y tienen que tener alguna responsabilidad. No se puede echar balones fuera continuamente y culpar siempre a Madrid. Han fallado en muchas cosas: no tenemos ley de inclusión, no se han aprobado las rentas básicas que establece el Estatuto de Autonomía, se ha eliminado el servicio de orientación jurídica de presos porque no se han puesto de acuerdo con el Gobierno”, enumera.

“También han recortado en salud y educación. Vale que menos que en otras comunidades pero lo han hecho. Lo que tienen es que enfrentarse al Gobierno central y no perder ninguna nueva oportunidad como han venido haciendo hasta ahora”.

La lucha de Rafael Lara sigue. Con derrotas y triunfos. Como la muerte de Antonio El Portugués, un excluido que no encontró entrada al sistema. A él dedicó Pro Derechos Humanos su última concentración. Pero también ha habido victorias. “Son pequeñas pero llenan de satisfacción como cuando evitamos que una inmigrante sea expulsada porque le hemos conseguido ayudar con los papeles”. Lara pone voz a su asociación con la impotencia natural del que no puede resolver los grandes problemas. “No es una frustración porque no tengo esperanzas de que las cosas cambien de un día para otro, pero sé que lo hacemos es útil. En las pequeñas y las grandes cosas. Cuando ayudamos a una persona o cuando presionamos para cambiar una ley”. Y es cuando encuentra nuevas razones para seguir al frente. “Hay sufrimiento pero tenemos mecanismos para aliviarlo”.


“Si de verdad quieres algo, haz que ocurra”

La británica Joan Hunt dirige la Fundación Cudeca, que ha atendido gratuitamente a 7.500 enfermos oncológicos terminales en 20 años



Marisa Martín y Joan Hunt pasean por el centro Cudeca en Benalmádena. / julián rojas
La enfermedad de su marido unió los destinos de Joan Hunt (Liverpool, 1929) y la doctora Marisa Martín (Cambridge, 1961). Un tumor cerebral se llevó a Fred Hunt en 1991 y con él los planes del matrimonio de disfrutar de un retiro dorado en la Costa del Sol, donde acudían a veranear desde los años cincuenta y donde habían fijado su residencia en 1984. “Estaba sola con él y en España no existía todavía la cultura de los cuidados paliativos. Acudí a la Cruz Roja, pero por aquel tiempo contaban con pocos recursos y su unidad de cuidados paliativos era un pequeño proyecto que arrancaba por entonces. Allí conocí a Marisa y Fred recibió el cuidado que precisaba”, recuerda esta vivaz británica de 84 años y de sonrisa perenne. Sin hijos, Hunt decidió quedarse en España. “Es mi casa, no tenía nada por lo que volver”, pero sus planes de vida cambiaron por completo.

La experiencia vivida con su marido le impulsó a crear un centro donde los enfermos oncológicos terminales pasasen lo más dignamente posible sus últimos días, de manera independiente, con el cuidado médico necesario y arropados por el cariño de sus familias. “Pretendía que los cuidados paliativos que yo había necesitado otros los pudiesen recibir. Lo hablé con Marisa y se sumó al proyecto, así que decidí ir a por el primer centro”, recuerda.

Era 1992 y la Fundación de Cuidados del Cáncer (Cudeca) daba sus primeros pasos en Arroyo de la Miel (Benalmádena). Empezó gracias a las donaciones de sus amistades —“Ya en el funeral de Fred recibí donaciones de mis amigos”— y a unos terrenos municipales cedidos por el Ayuntamiento, que ahora promueve que la rotonda donde se alza Cudeca lleve el nombre de su fundadora.

“Lo más complicado al principio fue tener que pedir dinero y explicar que era para un hospital. Ella llegaba con su mentalidad anglosajona de servicio a la comunidad y yo le decía que eso no entraba en la forma de ser de los españoles, más dados a ayudarse en su círculo íntimo”, cuenta Marisa Martín. “Pero no hubo quien la parase y sin conocer el idioma, sin grandes apoyos y sin atesorar fortuna alguna levantó Cudeca, que ahora cuenta con 1.300 socios y una amplia red de voluntarios que ronda las 700 personas”, añade Martín, directora médica y gerente y en la que Hunt ve a su heredera. “Me encontré que una de las etapas más difíciles en este camino para afrontar con optimismo el dolor, enfocado a la comunidad, era pedir dinero. No era fácil para mí pedirlo, pero todo fue más sencillo a medida que se iban consiguiendo pequeñas aportaciones”, subraya Hunt, a quien una reciente operación de cadera ha restado algo de agilidad física, pero que mantiene una cabeza privilegiada, como corroboran su discurso y su vitalidad.

Han pasado ya 20 años y en este tiempo Cudeca ha atendido a más de 7.500 pacientes de forma totalmente gratuita en un centro que emplea a 63 personas que nada tiene que envidiar a un hospital y que cuenta hasta con un servicio de atención domiciliaria que en la actualidad atiende a 170 enfermos. “Tenía mucha experiencia profesional, organizativa y mucha energía. Así empecé a plantearme desafíos. Siempre digo que si de verdad quieres algo, haz que ocurra”, afirma Hunt, que en Inglaterra fue jefa de personal en una multinacional y tuvo a sus órdenes a 14.000 empleados.

Pese a vivir rodeados de enfermedad, Hunt y su equipo transmiten optimismo y buenas energías. “Es muy importante cómo se afrontan la enfermedad y el dolor. Por eso en nuestra filosofía es fundamental la atención, el cariño y el calor, no solo el cuidado médico. Nuestro lema es: ‘no sabemos si podemos añadir días a la vida, pero sí vida a los días”, explica Hunt, cuya labor ha sido reconocida con numerosos galardones, entre ellos la medalla de honor de la Orden del Imperio Británico, Mujer Europea 1997 y la Cruz de Malta. Su trabajo le ha ofrecido también la posibilidad de ganarse la amistad y colaboración de personalidades como Antonio Banderas, Luz Casal o Ana Belén, entre otros.

Precisamente, la buena relación con Banderas se ha traducido en una estrecha colaboración a través de la Fundación Lágrimas y Favores que dirige el actor. Así, el próximo 15 de marzo se celebrará una cena benéfica en el Museo del Automóvil de Málaga elaborada por cocineros de gran prestigio, como David Muñoz (dos estrellas Michelin), Diego Guerrero (dos estrellas) y Jordi Roca (tres estrellas). Parte de la recaudación irá destinada a Cudeca.

Fondos que Hunt desearía que fueran más sustanciosos para poder acometer otro de sus sueños. “Un centro para niños”, dice mientras esboza una gran sonrisa al ver jugar en la ludoteca del centro al hijo de uno de los enfermos. Pero ese nuevo desafío, de momento, tendrá que esperar. El desafío que afronta para 2013 y 2014 es enorme: mantener el modelo de atención integral para las personas con cáncer u otra enfermedad avanzada en fase no curativa que lo necesiten. Y una de las primeras medidas para recortar gastos ya en marcha es la reducción salarial de personal, posible “gracias al esfuerzo y compromiso de todos los trabajadores”.

Hunt afronta ahora con cierta preocupación el reto de mantener en pie Cudeca, pues los ingresos por donaciones, actos benéficos, de su propia red de tiendas de segunda mano y cafeterías o ayudas públicas se han visto mermados por la crisis.

“Lo poco que alguien pueda dar para nosotros es mucho”, asegura Martín, recordando que Cudeca existe “porque la gente la construyó con sus pequeños donativos”.

Reducción de presupuesto

  • La Fundación Cudeca tampoco se ha librado de los embates de la crisis en 2012. Si bien el año 2011 fue positivo gracias a los ingresos originados por la venta de tres propiedades procedentes de herencias, Cudeca cerró 2012 con pérdidas de más de 400.000 euros.
  • "La crisis afecta desde 2010 a las subvenciones públicas y ayudas de entidades financieras. Y en 2012, por primera vez en 20 años, ha causado una fuerte caída de ingresos de españoles y extranjeros, que han sido la base firme desde los inicios”, explica Martín.
el dispreciau dice: no nos une la convicción, sino el espanto...alguien aseveraba en una vereda desolada de solidaridades y compasiones... los derechos, ¿son humanos?... ¿o son valores elementales que el humano usa pero dista de entender?... hay mucho de todo un poco... pero lamentablemente, los derechos humanos de los pobres, de los indigentes, de los marginados, de los ignorantes, de los excluídos de cualquier número y factor... son hoy un NEGOCIO... comenzando por aquel que manipula la propia Iglesia Católica y que luego se traslada a los estados ausentes que cobran por dar, y también por quitar, y desde luego cobran por mendigar y por qué, facturan por negar... léase, los estados además cínicos son perversos, mientras que la Iglesia Católica es hipócrita por excelencia... todos asaltan a los derechos, desmereciéndolos, para luego llenarse las bocas con dádivas que jamás llegan a traducirse en promesas cumplidas... o lo que es lo mismo, las promesas pesan en las almas de los excluídos, no en la de los incluídos. Y todo está al revés, a pesar de los discursos y los subsidios... lo que se pretende es comprar las dignidades y a través de ellas capturar reconocimientos esclavizados. Mientras las gentes siguen tan pobres y marginadas como siempre o como nunca antes. Las inequidades están a flor de piel... se declaman equidades, pero reinan las inequidades... y todo es algo semejante a una carrera con obstáculos, cuanto más cansado estás, más alta será la valla... y no sirve, pero la máquina de impedir lo ejerce sobre las voluntades, los esfuerzos y las desesperaciones ajenas, sin pieda alguna, porque lo que dominan son las miserias humanas vestidas de solidaridades mentidas. Entonces, los derechos se han vuelto una entelequia política que sirve para "marear" a las masas... pero de hecho no existen... como tampoco lo hacen los genuinos valores implícitos en el humanismo... ¿qué humanismo?, ¿el de las tragedias y sus genocidios?, ¿el de los holocaustos?, ¿el de los conflictos inducidos para sostener vivas economías muertas?... ¿cómo es esto?... ¿hacia dónde conduce?... los resultados están a la vista... se habla de mercados comunes, pero ellos son en sí mismos mentiras monumentales... luego se habla de la Unión Europea, pero ella existe a costillas de los socios marginales... más tarde... y el modelo es inservible, pero los mecanismos de poder lo mantienen vivo porque se han quedado sin ideas solidarias, sin ideas sociales, y sólo apelan al marketing de la urgencia presupuestaria, esa que salva balances de empresas quebradas que sólo existen por juegos financieros maquiavélicos, peor, afines a los infiernos humanos. No hay derechos humanos en el infierno... tampoco los hay en la Tierra. Marzo 03, 2013.-

sábado, 2 de marzo de 2013

ROLES TRASTOCADOS || El periodismo fosforescente | Cataluña | EL PAÍS

El periodismo fosforescente | Cataluña | EL PAÍS

El periodismo fosforescente

Lluís Bassets disecciona en el demoledor ensayo 'El último que apague la luz' la extinción de una manera de entender el oficio



Josep Cuní (izquierda) y Lluís Bassets, durante la presentación del libro de este, 'El último que apague la luz. Sobre la extinción del periodismo', en el Colegio de Periodistas de Cataluña. / JOAN SÀNCHEZ
Se acabó lo del periódico en papel; durará, como mucho, hasta el 2025, por poner una fecha optimista. Lo demuestran la sangría de la desaparición de cabeceras y la eliminación de los puestos de trabajo, así como la más silenciosa pero constante desinversión en contenidos. Y es que por no quedar, empieza a ni encontrarse quioscos donde los vendan. Moraleja: el oficio de periodista, tal y como se ha conocido hasta ahora, ya no da más de sí. “A partir de ahora quienes quieran seguir deberán pensar en cambiar de oficio o en cambiar radicalmente el oficio, que quiere decir cambiar ellos mismos”, escribe Lluís Bassets, director adjunto de EL PAIS, que como lleva 40 años a sus espaldas de ejercicio profesional y desde atalayas privilegiadas, se comporta como tal y, sin tapujos, disecciona con descarnada frialdad la situación del periodismo en El último que apague la luz. Sobre la extinción del periodismo (Taurus).

“Lo que me angustia es que la añoranza no nos entretenga: hay que pasar página del absurdo debate sobre la pervivencia o no del diario de papel; éste está liquidado, la nueva etapa será totalmente digital; lo que urge ahora ya es cómo encontrar los recursos para poder ejercer el periodismo de máximo nivel y rigor en los nuevos entornos”, resumió Bassets durante la presentación de su trabajo en el Colegio de Periodistas de Cataluña, moderado por el no menos reconocido Josep Cuní, que definió el libro como “demoledor y clarividente, escrito con coraje y honestidad”.

El diario de papel está liquidado; lo que urge ahora ya es cómo encontrar los recursos para poder ejercer el periodismo de máximo rigor en los nuevos entornos

El mismo escenario del evento ya funcionaba de metáfora de la situación del oficio: mezcolanza entre jóvenes y veteranos periodistas, algún exconsejero delegado de gran diario de papel hoy promotor y accionista de un diario en la red y una quinta parte del auditorio, como mínimo, escuchando mientras deslizaba dedos por las pantallas de sus móviles.

Aprovechando que se encontraba frente a uno de los pocos “periodistas intelectuales” que dice que conoce, Cuní fue ladinamente sacando los ejes que recorren el ensayo, trabado a partir de cinco textos escritos a lo largo de los ya casi seis años que la crisis azota especialmente al sector. Por un lado está la decadencia del negocio (“los lectores perdidos difícilmente se recuperarán y la publicidad, tampoco”), que no parece que la versión digital de los diarios vaya a subvertir. “El margen comercial
de los periódicos de papel ha oscilado entre el 20 y el 30%; el de los diarios digitales se calcula sobre un 3%”, puso en su sitio Bassets.

La moraleja de esa situación es inmediata: “La clave del oficio está en el precio de la información de calidad”. Algo muy vinculado, según Bassets, a la función institucional de los medios: “La vitalidad social y democrática se verá afectada si no sabemos crear un modelo de negocio periodístico, si no logramos reformas de tipo empresarial que garanticen un periodismo de calidad en la red; si no lo conseguimos, cuestionaremos los valores centrales del oficio y acabaremos con él”.

Ante un hipotético fracaso de esa vía, el periodista ya detecta dos graves peligros: la consolidación y proliferación de lo que bautiza en el libro como “periodismo soberano” (tipo cadena Al Jazeera o la china CCTV), descaradamente a favor de intereses familiares y políticos, al que se unen ya también los grandes conglomerados empresariales (fondos de inversión, petroleras, lobbies…), “que crean plataformas informativas en la red respondiendo tácitamente, claro, a sus intereses; o, tanto o más peligroso, plataformas periodísticas “esponsorizadas, no una mala salida según quién sea el mecenas”.

Bassets cree que sobrevivirá el espíritu del corresponsal de guerra, en el sentido de los que saben “generar una noticia que nadie más podrá contar, ya sea porque él está sobre el terreno o porque es el único en verla, entenderla y desentrañarla”

Wikileaks y Julien Assange no podían quedar al margen, un fenómeno fruto de “la ruptura de la mediación periodística, como en tantos otros ámbitos sociopolíticos han comportado el movimiento del 15-M o las primaveras árabes en tiempos de sociedades muy fragmentadas”. Bassets, sin embargo, deja muy cerca el famoso Cablegate de los escándalos provocados por las actuaciones de los periodistas de Rupert Murdoch, “cuya posición moral estaría muy cerca de la de Assange y sus hackers”. De ese episodio le preocupa “la arrogancia de Assange, que al final necesitó al viejo periodismo para descodificar sus cables, y la sensación última de que todo el mundo puede ser espiado”. Bautiza Bassets como “práctica del preperiodismo” otro de los males de la Red: “La trascendencia que se le da al rumor, no hay muchas veces verificación”, una característica de una red social demasiado usada también por los propios periodistas de manera irreflexiva “al confundirlas con un canal a caballo entre el teléfono particular y el medio masivo, lo que mancha su imagen profesional”.

Apagada la luz, quedan por los menos algunas fosforescencias. Si es cierto que en el periodismo digital no hay cierre (es el 24 horas sobre 24); no hay posibilidad de scoops o noticias exclusivas (las red las difunde al nanosegundo y sin citar la fuente, claro) y no hay noticias estrictas (“hay muchas menos de lo que creemos: se da mucha no-noticia sobre no-acontecimientos”), siempre sobrevivirá, cree Bassets, el espíritu del corresponsal de guerra, en el sentido de los que saben “generar una noticia que nadie más podrá contar, ya sea porque él está sobre el terreno o porque es el único en verla, entenderla y desentrañarla con su contextualización”. Y algunos de esos valores y códigos de calidad de los periodistas de papel es lo que éstos pueden aportar al mundo digital y a las generaciones profesionales más jóvenes, enriqueciendo sus códigos de calidad aún en construcción. Una luminiscencia en la noche periodística.


el dispreciau dice: los diarios impresos han muerto... los noticieros televisivos y radiales están viviendo sus últimos momentos... y el periodismo se verá obligado a revisar su performance de las últimas décadas, ya que por impericia de corporaciones cambio dignidades por roles que jamás debió haber asumido. Tal vez, y sólo tal vez, el peor de los errores fue intentar reemplazar a la "justicia ausente" de contenidos sociales, con lo cual juzgaron a víctimas y victimarios, asumiendo un papel para el cual no estaban preparados, y que tampoco les cabía en la profesión. Lejos están los romances de los corresponsales de guerra, y más lejos están aquellos que aparecían como corresponsales en el extrajero, exhibiendo capacidades de lecturas diplomáticas y de derecho internacional que se han extinguido a manos de poderes corporativos que dicen qué les conviene y qué no, mintiendo noticias para favorecer intereses de sectores amigos. El periodismo pasó de amarillo a fosforescente, y se empobreció hasta mostrarse incoherente en sus contenidos tanto como en sus apreciaciones... las gentes se fueron cansando según sus niveles, hartando podría decirse, y por ende el periodismo se tornó poco creíble, salvo las excepciones de siempre, muchas, algunas, pocas, según el país, según la cultura, según las voluntades y sus disposiciones. Internet está exterminando el periodismo fosforescente del mismo modo que acabó con los amarillismos... ahora las gentes se comunican en tiempo real y todo se sabe, y lo que no se sabe se supone sobre bases bastante cercanas a cualquier realidad... acompañando necesidades sociales que no necesitan del oportunismo periodístico, sino de unir las partes para alcanzar un fin simple, ya que las gentes siempre se arreglan con poco. La crisis a la que se sumió la Argentina durante la década infame de los años noventa, ahora se ve reflejada en la falsa y falaz Unión Europea, una Europa medievalizada por los mismos criterios que le impusieron las tragedias de mediados del siglo pasado, donde unos pocos delincuentes de guante blanco pretendieron vaciarla de pobres a costillas de campos concentradores de marginados... hoy, aquella realidad argentina se replica en todo Europa, y hasta podría decirse que en todo el resto del mundo, siempre teniendo en cuenta que los socios periféricos de cualquier realidad (España, Grecia, Portugal, Italia, Irlanda, etc.) serán las principales víctimas a efectos de salvar a los inútiles de siempre, los bancos, los banqueros, las corporaciones, y sus socios en los poderes ausentes. El periodismo ha perdido capacidad de lectura y se ha empobrecido en sí mismo... por ende se ha vuelto demasiado gris, tan gris que ha pasado a estar casi negro... comprado en silencios... comprado en obsecuencias... comprado en miopías... comprado, finalmente comprado, y lo que se compra y se vende, termina siempre vacío y alejado de cualquier realidad. Hoy, los diarios están muriendo al igual que los portadores de catástrofes a escalas... y el hecho es en sí mismo, irreversible... a pesar de las conveniencias y sus otros intereses. Marzo 02, 2013.-

viernes, 1 de marzo de 2013

EL FIN DE LAS IDEOLOGÍAS || La militancia languidece | Sociedad | EL PAÍS

La militancia languidece | Sociedad | EL PAÍS

La militancia languidece

Los afiliados políticos acusan la corrupción y el mal gobierno de sus líderes

La pérdida de efectivos se debe también a las anquilosadas estructuras organizativas



Reunión de jovenes socialistas en el local de Usera. / Samuel Sánchez


El estado de ánimo de los militantes políticos solía ser cíclico: ufanos cuando su partido ganaba las elecciones, alicaídos cuando les tocaba estar en la oposición. Pero a veces llueve en un lado y en el otro. La tormenta que está cayendo sobre los dos grandes partidos políticos en España tiene a la militancia sumida en la desazón, por razones distintas, o quizá no tanto. Los militantes no perdonan la corrupción, porque son ellos los que salen a la calle a defender a sus dirigentes y reciben las críticas que merecen otros. Esto ahora arrecia en el PP. Pero en las agrupaciones socialistas, que también se duelen de sus casos de corrupción, la depresión viene de lejos: calculan que en los dos últimos años han desertado de sus filas unos 26.000 afiliados. Están entre 205.000 y 210.000. Pedir a los partidos cifras exactas de militantes es pedir demasiado. El PP presume de más de 860.000, pero los requisitos para considerar a alguien afiliado levanta discrepancias entre partidos.

La militancia es un destilado de las opiniones políticas que se escuchan en la calle, en el bar, en la tienda. “Somos partícipes del disgusto general, y lo vivimos con más intensidad, pero también con más cautela”, resume Antonio Sánchez Molledo, de 50 años, afiliado al PP desde antes de que se llamara así, en 1982, cuando todavía era la Alianza Popular de Fraga Iribarne. Una escalera enmoquetada de azul sube hasta la sede de este partido en el barrio madrileño de Carabanchel, una de las más populosas y activas de la capital. Sánchez Molledo recuerda aquellos tiempos, eran difíciles:

“Entonces, salir con una bandera de las nuestras en este barrio era arriesgase a que nos la quemaran, pero eran momentos felices, no éramos ni opción de Gobierno, ni había tarta que repartir. Sobraba ilusión”, dice. Ahora es absurdo no reconocer el desánimo que la marea de corrupción y sobresueldos ha extendido entre las bases del partido y no les cuesta abrazar una de las famosas proclamas de María Dolores de Cospedal: “El que la haya hecho, que la pague”, repiten. Mas no sabrían decir si este es el momento más duro para la militancia en las filas azules: “La guerra de Irak fue un momento terrible para nosotros, cuando salíamos a la calle y nos llamaban asesinos”, recuerda Sánchez Molledo.

“Los militantes, antes, se formaban en los partidos, reforzaban su identidad, se movilizaban ante situaciones conflictivas, eran la base sobre la que después se lograba plasmar unos u otros resultados electorales... Ahora, son espectadores, unos espectadores más de lo que acontece, con el agravante de que en su hábitat normal se ven obligados a defender opciones, situaciones y decisiones que ni han olido y que muchas veces les repugnan”, señala Joan Subirats, catedrático de Ciencia Política e investigador del Instituto de Gobierno y Políticas Públicas (IGOP) de la Universidad Autónoma de Barcelona.

Las luchas de poder en las agrupaciones y sedes ahuyentan a los afiliados

O se apartan del partido. Lo que no quiere decir que abandonen una ideología con la que comulgan, aunque ahora no la perciban con la intensidad que desearían entre sus líderes.

Los militantes no encuentran cauces de comunicación con los dirigentes

Los afiliados socialistas han estado en todas las manifestaciones que se han convocado estos últimos meses: contra las reformas laborales, por la educación y la sanidad públicas, al lado de los funcionarios y de los mineros que bajaron desde Asturias hasta Madrid. Debajo de las camisetas verdes, blancas, naranjas, hay militantes socialistas, pero muchos ya no llevan las pegatinas de su partido. “En las manifestaciones nos han insultado por llevar la bandera. ¡No!, les dije: esta lucha también es nuestra”, defiende Alejandro Castro, un viejo socialista que muestra con orgullo su carné número 276. Pablo Iglesias fue compañero de trabajo de su padre y en el salón de su casa está el retrato del fundador del partido, un óleo que estuvo 40 años enterrado. Héctor López, de 22 años, es compañero de Alejandro en la agrupación socialista de Ciudad Lineal y reconoce que la calle es a veces un sitio hostil: “En las manifas lo estamos pasando mal. Si no llevamos pegatinas no se nos ve.

Estamos pagando los pecados del partido. Nosotros ponemos la cara y nos la parten. A veces te dan ganas de desconectar”, asegura. Se quejan del encono que muestran hacia ellos “los del 15-M” en todas las protestas, a pesar de que eran muchos los socialistas que apoyaron con su presencia aquel movimiento que llenó la Puerta del Sol. “Los líderes políticos tienen que salir a protestar y a manifestarse, aunque les chillen. Lo harán una vez, y otra, y otra. Ya se cansarán”, añade otra compañera de esa agrupación, Gema González, abogada de 28 años, afiliada desde hace año y medio.

Pero no es solo el desgaste de los líderes políticos, su mal gobierno o la corrupción lo que hiela el ánimo de los afiliados, luchadores incansables que trabajan desinteresadamente “a las duras y a las maduras”, como resume Natalia González, de 25 años, militante popular en Carabanchel. El funcionamiento de las agrupaciones, o de las sedes, como se llaman en el PP, no es del todo del agrado de los que allí conviven. Viejas estructuras que reproducen el aparato de los partidos, donde muchos medran para llegar al poder, para encaramarse a las listas de candidatos, sin dar respiro a los que solo quieren colaborar con el partido y que su opinión se tenga en cuenta. Esa es otra vía de desafección que ha dejado muchas ausencias por el camino. “De cada dos bajas, una se produce en el primer año de militancia”, reconoce el secretario de Organización del PSOE, Óscar López. Sabe que “el partido está tocado”, que se han pasado “años muy duros”, pero cree que parte de los que han dicho adiós lo hicieron por la crisis, por falta de dinero para pagar las cuotas, y que los militantes se animarían si hubiera elecciones.

Pero algo más debe haber para que uno se afilie y antes de que pase un año salga pitando. “Las estructuras son tan rígidas, hay poderes fácticos, familias, corrientes, lo que sea, que te obligan a posicionarte para seguir perpetuando su poder... Así que, cuando llegas a una agrupación o te sitúas en el lado correcto o te hacen la vida imposible, te vas apartando hasta que un día dejas de ir, no quieres ser útil solo cuando hay algo que votar”, dice Luis Felipe Barrio, otro militante socialista.

Las corrientes y las familias desazonan también a los militantes cuando se establecen duras luchas de poder. ¿Son solo propias del PSOE? “Qué va, en el PP ha habido corrientes, catarros y gripes”, dice Antonio Sánchez Molledo, del PP. Y duelen. Concha Aparicio, de 88 años, fue concejal en Madrid con Tierno Galván dos legislaturas. “No entiendo los enfrentamientos. Las primarias ponen patas arriba a los militantes. Y no lo entiendo. Cada uno que exponga su opinión y luego todos a una con el ganador. Punto”.

Los militantes no se sienten del todo escuchados por sus partidos. O, como denunciaba la socialista Beatriz Talegón, están hartos de aparecer en los mítines detrás del candidato para que la foto quede bonita. “Es verdad que a veces el militante no se siente del todo representado. La red de transmisión de nuestras opiniones está creada, pero creo que llegan en un 50%. Habría que mejorarlo”, sostiene Antonio Sánchez Molledo, del PP.

Al otro lado de Madrid, en la agrupación socialista de Ciudad Lineal, Gema González, la joven abogada, una chica despierta que ha montado un gabinete con otras dos amigas —y no les va mal a pesar de la crisis— cuenta: “Cuando me afilié, tardé meses en enterarme de cómo funcionaba todo esto, la estructura es rígida, debería simplificarse: una persona, un voto, y menos delegados. Adolece de falta de democracia”, se queja. Y al otro lado, en el PP, Sánchez Molledo, afirma: “A veces debatimos en la sede, arreglamos el mundo y no pasa de aquí, debería haber reuniones en las sedes y un órgano que las debatiera. Un congreso cada cuatro años se queda corto”, asegura.

Las antiguas estructuras quizá ya no sirven. “La sociedad ha cambiado, los vínculos sociales también; la vieja fidelidad a una organización ya es más impensable, pero si no hay fidelidad ni en el matrimonio, ni veraneamos en el mismo pueblo de siempre. Estamos en esa modernidad líquida, que define [Zygmunt] Bauman”, explica la profesora de la Complutense María Luz Morán. “Todo eso se ha ido sustituyendo por el asociacionismo civil, donde las organizaciones jerárquicas y cerradas tienen poca cabida. Ahora se trata de una ciudadanía intermitente; la gente se engancha a distintas plataformas, se pone una chapa en la solapa y una vez que se consigue el objetivo se van a otra cosa, tanto da que pelees por la sanidad pública que para que no talen los árboles de tu barrio, son causas concretas. Los partidos han sido incapaces de adoptar estas formas aunque tratan de ampliar la esfera hacia los simpatizantes para que les sean útiles”, sostiene María Luz Morán.

“La decadencia de la forma de partido es bastante universal, con las lógicas diferencias en capital social, en educación, en trayectoria democrática... Están naciendo nuevas formas y entramados de movilización política, más horizontales, más compartidas, menos institucionales; por tanto, surge un eje de contradicción claro entre nueva y vieja política que se une (o sustituye) a los clásicos de derecha-izquierda, religioso-laico... Pero aún está por ver dónde nos llevará todo ello, lo que parece evidente es que no se trata de una crisis pasajera”, sostiene Joan Subirats.

En el PSOE tiene numerosos planes, algunos aún sobre el papel para remediar la tristeza de muchos de sus militantes: por un lado quieren mimar la agrupación tradicional, volver la mirada a las casas del pueblo, con actividades concretas, con asesoría para la gente de la calle, actividades culturales, algo en lo que están de acuerdo algunos militantes. Por otro, mirar al futuro, con las nuevas tecnologías, participación activa desde casa, afiliaciones temáticas (sanidad, educación). Y abrir las opiniones y el voto a los simpatizantes de la mano de las primeras abiertas. Además de flexibilizar las cuotas.

En el PP, el vicesecretario general de Organización Carlos Floriano, también admite dificultades, “las mismas que tiene el resto de la sociedad, el paro...”. Pero cree que en su partido la militancia está bien organizada, “en comisiones de estudio, convenciones nacionales y nuevos canales de comunicación a través de las redes sociales que facilitan la participación de todos. Podemos detectar las cuestiones que les preocupan”, afirma. “Notamos su apoyo y respaldo. Superaremos esta situación difícil”, asegura.

La militancia alicaída de los grandes partidos tiene su envés en algunos pequeños, que han estado privados de poder, como en IU. Ramón Luque, secretario de Acción Política y Electoral de esta formación, opina que entre los suyos hay un renacer que se apoya en “un proyecto político con un norte bien definido”, en que no han perdido la calle, sino que han estado al lado de los movimientos reivindicativos, y en nuevos referentes, “una nueva camada de dirigentes, jóvenes que sintonizan con los militantes”. Luque habla de unos 34.000 afiliados que asocia con adjetivos como “confianza y autoestima”.

Sí, las victorias electorales animan a los afiliados. O la esperanza en la recuperación. Pero algo más habrá que hacer para que no se escuche el largo silencio de un joven militante como Héctor López, socialista de 22 años, cuando se le pregunta ¿para qué sirve una agrupación?


el dispreciau dice: las ideologías sirvieron a la estrategia de amigos versus enemigos... luego de un siglo de enfrentamientos dramáticos, tanto vencedores como vencidos aparecen como "perdedores" de sus propias batallas... traducido, las ideologías no aportaron equidad, antes bien fueron funcionales a fabricar exclusiones... mayores o menores, mejores o peores. En un mundo donde la comunicación se ha transformado en llave de la conexión entre individuos de distinta raza, religión, cultura, costumbres, etc., las ideologías se fragmentan como cristales arrastrados por una piedra... adquieren valor las gentes y sus diversidades... y las ideologías se ocultan hasta extinguirse. Claro está, el mundo humano aún atrasa y aún desconoce lo antedicho, ya que va en contra de las conveniencias partidario-políticas, sus negocios y sus corrupciones "amigables", esas que se rompen acercando intereses entre diferentes ideologías, muy opuestas. El comunismo se destrozó a sí mismo, y sus bases y fundamentos ya no son resucitables... curiosamente, las democracias se están extinguiendo ante las narices de un mundo de marginados y excluídos, también funcionales a un pequeño grupo de intereses que arrasan con todo lo que no les conviene, insultando las inteligencias públicas y tampoco midiendo las consecuencias de acciones que les juegan en contra por peso específico propio. Priman las corporaciones, multinacionales que no tienen fronteras ni banderas, pero sí estrategias de emponderamiento permanente, una fuerza que se retroalimenta a costillas de gentes descartables, meros números que guardan espacio hasta que el siguiente cataclismo accionario modifica el impacto de los vientos... detrás, las clases políticas están muriendo a manos de sus negligencias, de sus miopías y de sus incapacidades, esas mismas que les impiden "leer" las realidades. ¿Aberrante?, sí... ¿reparable?, no... porque una vez iniciado el proceso de oxidación, el mismo no tiene retorno. Los militantes, esos que defienden trincheras virtuales, ven cómo sus líderes se visten de corrupción y se disfrazan de ángeles y hasta de dioses de mentiras aceptadas... más tarde se ven defraudados y abandonan sus lugares, cediéndolos a otros hambrientos de incoherencias... la consecuencia está a la vista, todos se roban a todos, y nadie atiende a nadie. Las sociedades humanas de los anónimos se han ido hartando de demócratas y republicanos, ya que las divisiones no les resuelven sus problemas rutinarios, peor aún, cada vez que necesitan de cualquier estado, éste los abandona y más tarde los atropella hasta consumirlos, exhibiendo buenos ejemplos que nacen en la falsa Unión Europea y se cierran en la China, en Rusia, en India, y hasta en la propia EEUU, donde las divisiones partidarias niegan de modo permanente los principios de los "padres fundadores"... claro está, ayer fue ayer, hoy es hoy, y mañana es sólo para los idealistas. No obstante ello, y las estadísticas falaces de cualquier país, hay más excluídos que incluídos, por ende el sistema se ha quebrado y no se puede pegar con plasticola, ni con pegamento alguno, porque detrás de cada problema siempre hay gente olvidada, negada o ninguneada, justamente por los principios ideológicos del amiguismo. Desde luego, los "dueños" del mundo no están para analizar esto, mucho menos para interpretar sus consecuencias, antes bien priorizan los negocios y los demás que revienten. Sin embargo, la humanidad ha llegado a un punto de no retorno, y la barbarie engendrada en el corporativismo ha llegado a su fin, acompañados por las sociedades que se han sostenido con las clases políticas... no hay ideas... por ende apenas si quedan oportunismos. El mundo abunda en ejemplos... y los que no lo comprenden, atrasan tanto como sus líderes, hoy vacíos de contenidos más que nunca antes. ¿Cómo seguirá?... todo indica que la Revolución Humana está en marcha y no dará un paso atrás en la recuperación y el sostenimiento de los espacios... las gentes están demasiado indignadas para ceder... y eso por sí solo, promete un cambio mayúsculo. Mientras tanto los populismos andan tan ciegos como los pseudo socialismos... Marzo 01, 2013.-