Hoy es 28 de mayo de 2008. Podría ser un día como tantos otros, sin embargo no lo será. ARGENTINA se está sumiendo en la impaciencia social al tiempo que sus gobernantes y funcionarios se están licuando en su propia incapacidad manifiesta de las más diversas formas: soberbias, necedades, negligencias, mentiras, atropellos, avasallamientos, violaciones, etc.
Indudablemente ya no hay regreso aún cuando se les ocurra apelar a algún artilugio mágico de esos que siempre aparecen en estas tierras.
Para la historia queda claro que estas horas no son muy diferentes de las transitadas en alguna otra ocasión, por ejemplo allá por enero y febrero de 1976, preludio de una de las etapas apocalípticas de la realidad nacional. Pero ello, a esta altura de las circunstancias ya no guarda demasiada importancia.
La realidad, esa mentida hasta el hartazgo, nos está atropellando debido a que en verdad está atropellando al gobierno nacional que está encaprichado con los mismos antojos que guardan las almas de la usura.
Cualquiera sea el final de este lamentable conflicto entre la sociedad argentina y su clase política en ejercicio del poder ya nada será igual, apenas mañana.
A los jugadores compulsivos les gusta subir la apuesta en la creencia que eso los salvará del desastre y esta clase política está haciendo justamente eso y para ello necesita proceder amparándose en la obsecuencia de los incapaces que otrora fueron "aprendices" de "magos", "guerrilleros", "sindicalistas", etc. Ninguno de ellos aportó nada a la ARGENTINA como un todo, por el contrario fueron instrumentos propiciatorios de depredación de los esfuerzos ajenos.
En tal sentido el modelo puesto en vigencia por la conducción política de los noventa está mejor que nunca y goza de perfecta salud, esto es que pretende seguir con el modelo, más sofisticado, más elaborado, sin atinar a darse cuenta que además de los tiempos cambiaron las circunstancias, llámense variables.
Parece entonces que transitamos un tiempo con dos realidades:
* Aquella real que la sociedad aprecia cada segundo
* Una virtual que es propia de la obsecuencia, donde todo es falso: sonrisas, abrazos, besos, pronunciamientos...
Ahora sí definitivamente la Señora Presidenta ha desmerecido a su género. Ya no hay regreso. Sin embargo, justo es reconocer que el Señor Presidente virtual, artífice de todo esto, también ha desmerecido a su género. ¿Qué nos queda entonces?.
Sólo resta esperar que la SOCIEDAD ARGENTINA compuesta por todos los ilustres desconocidos que somos, SÍ esté a la altura de las circunstancias y una vez más dé el ejemplo suficiente para sortear el obstáculo presentado.
La HISTORIA se hará cargo del resto...
Entiendo que esta vez, además de espectadores sorprendidos, debemos ser una masa de actores que participen activamente de esta crónica que conlleva un final anunciado y que a esta altura ya nadie puede negar... Seguramente el 09 de JULIO de 2008, ARGENTINA tendrá la misma bandera y entonaremos el mismo HIMNO NACIONAL, sin embargo los oportunistas difícilmente permanezcan donde estan hoy...
La historia siempre otorga una segunda oportunidad a aquellos que proceden con coherencia y son fieles a sus convicciones porque están construidas con esfuerzo, sudor y lágrimas verdaderas, propias, no robadas a terceros.
Hoy es 28 de mayo de 2008.
Ya no queda más espacio para las mentiras.
Ya no queda más tiempo para los atropellos.
Los DERECHOS HUMANOS son propiedad de la SOCIEDAD ARGENTINA toda, NO de un grupo oportunista fabricado por las conveniencias de un matrimonio.
Los DERECHOS CIUDADANOS son propiedad de la SOCIEDAD ARGENTINA toda, NO son patrimonio de la clase política que ha acumulado una deuda social más grande, de mayor volumen y peores consecuencias que la propia deuda externa. La deuda social es enorme, tan grande como huecas son las almas que la fabricaron e instalaron el consciente colectivo.
Si una sola persona se transforma en VÍCTIMA de este atropello, los victimarios quedarán en evidencia perpetua. Espero que dichos victimarios no sean ni miembros de la GENDARMERÍA NACIONAL como así tampoco de la PREFECTURA NAVAL ya que ninguna de ambas instituciones lo merecen, por sus propias historias.
DIOS ilumine a los actores, todos nosotros, por estas tristes horas.
CERASALE
miércoles, 28 de mayo de 2008
martes, 27 de mayo de 2008
LA PUERTA SE CERRÓ
Queda claro que el propio Gobierno cerró la puerta y esta vez lo hizo definitivamente escudándose en sus propias incapacidades de gestión y licuándose en su propia soberbia. Esta clase pobre clase política será responsable ante la historia del atropello que promueve contra la sociedad argentina toda, del campo o no... La PATRIA los demandará seguramente excluyéndolos de la consideración pública. Como ciudadano espero y deseo que la sociedad argentina que conserva el sentido común y el sano juicio repudie esta acción respaldando al campo, que está en la propia esencia de cada uno de nosotros. Como ciudadano espero que las entidades ruralistas expongan públicamente todo su PROYECTO-PROGRAMA de producción a diez años dejando constancia histórica de las bases de su propuesta y del fondo técnico de su gestión, de la que todos vivimos. Corresponde que así sea. Espero que el PERIODISMO de quilates que tiene el país se tome el trabajo de interpretar, desarrollar y exponer los fundamentos que movieron al campo a rechazar el atropello del que está siendo objeto. Una vez más, la clase política ha dado plena muestra de que además de inconsciencia e incapacidad, los mueve la falta de vergüenza. Qué pena ARGENTINA. Qué tristeza. Cuántas oportunidades desperdiciadas.
lunes, 26 de mayo de 2008
MONUMENTO AL ARGENTINO DESCONOCIDO
Estimada Señora Senadora María Eugenia Estenssoro: Lo expuesto por Usted me lleva a una reflexión: Si la sociedad europea, si la sociedad japonesa, si la sociedad americana, y en general si las sociedades que se vieron involucradas en los conflictos de la segunda guerra mundial no hubiesen mirado hacia adelante, seguirían hoy debatiendo acerca de las razones de unos y otros y todo aquel holocausto innecesario permanecería sin resolverse.
De hecho, las visiones han ido cambiando.
No es lo mismo estar en la trinchera que escuchar la historia contada. Mucho menos leerla. Ni que hablar de recibir los mensajes transmitidos por el cine, digeridos, metabolizados y contados según las interpretaciones individuales.
Alemania, debió indemnizar a muchos familiares y herederos de los afectados por sus acciones (con las que seguramente gran parte de la sociedad alemana no estaba de acuerdo, pero fueron responsables solidarios o al menos así ha quedado estampado en la historia). Hoy, muchos años después de la locura y el genocidio, muchos judíos viven en Alemania tal lo habían hecho sus familiares antes de 1940.
Indudablemente muchas heridas no se han cerrado.
Indudablemente los afectados “desconocidos” [NN] son más, muchísimos más que los reconocidos por la historia. Ninguno de ellos figura en los libros, salvo honrosas excepciones.
Los ARGENTINOS tenemos la singular particularidad de nunca enterrar la historia y de cuestionar hoy cosas que no pueden modificarla, no de fondo, no de forma. Pareciera que no terminamos de comprender que lo que ocurrió hace un segundo ya no se puede borrar y que quedará en cada uno darle la interpretación que ello amerite.
Nuestra historia reciente, la de los setenta debería llamarnos a reflexiones serias y ciertas. A nadie escapa que los afectados fuimos todos, no sólo los guerrilleros, no sólo algunos de sus familiares, no sólo los miembros de las fuerzas armadas. Como en todo conflicto armado, fratricida o no, toda la sociedad sufre consecuencias de alguna índole, haya participado o no.
A nadie escapa tampoco, que los afectados por la estúpida guerra de Malvinas fuimos todos, no sólo los soldados que se chuparon el frío de las trincheras, no sólo sus familias, no sólo algunos miembros sensatos de las fuerzas armadas. La sociedad argentina toda fue atropellada por las consecuencias de una aventura dibujada entre el delirio y el alcohol. Como en todo conflicto armado, la sociedad como unidad cultural ha sufrido las consecuencias, queramos aceptarlo o no.
Desenterrar el espíritu de los odios no es bueno. Darles vida para que tomen entidad y permanezcan en el imaginario colectivo es altamente peligroso. Intentar sostener su latencia es demencial y demuestra una vez más que en ARGENTINA nunca se resuelve nada. Lo que se traduce en que nunca hay mañana porque nunca terminamos con el ayer…
Es curioso que estamos aún hoy discutiendo la importancia del genocidio de los setenta y no nos hallamos sentado a reflexionar seriamente la importancia de haber dejado que la historia, los hechos que ya nadie puede negar, hubiera atropellado a los actores políticos de entonces. Todos se han ido yendo a sus tumbas libres de cargo y culpa cuando en verdad tenían sus espaldas plenas de responsabilidades incumplidas y de negligencias ejercidas.
Curioso es también que quiénes nos instalaron en el desmantelamiento y destrucción del país, la sociedad y sus fuentes culturales durante los noventa, y amaneciendo el tercer milenio, estén sueltos, libres de cargo y culpa, cuando la sociedad toda sabe cuán cargadas están sus espaldas de responsabilidades incumplidas y de negligencias ejercidas y reiteradas hasta el hartazgo.
A esta altura de los acontecimientos, los argentinos de bien, los sacrificados por las circunstancias y por la clase política deberíamos estar erigiendo junto al MONUMENTO A LA BANDERA en ROSARIO, el MONUMENTO al ARGENTINO DESCONOCIDO, ese que aún no hemos descubierto pero que viene penando desde que nació sin que nadie se ocupe de él, sin que nadie le tienda una mano, sin que nadie acepte su existencia, pero al que la clase política usa a su antojo y capricho.
Reitero: MONUMENTO AL ARGENTINO DESCONOCIDO. Ese que ofrece su voto, su intención, pone sobre bandeja de plata su futuro, para luego verse invadido, atropellado, violado, denigrado, olvidado, etc., por aquel que dice representarlo e hipoteca el futuro de la sociedad toda, siempre esgrimiendo un discurso vacío y el DIOS y la PATRIA me lo demanden.
La lista de deudores con la PATRIA es tan grande que la cola se pierde en el horizonte de los derechos civiles y ciudadanos, curiosamente en esa fila la mayoría pertenecen a la clase política que tuvo la oportunidad de dar el ejemplo y sólo se convirtió en modelo de depredación.
Un cordial saludo
CERASALE
De hecho, las visiones han ido cambiando.
No es lo mismo estar en la trinchera que escuchar la historia contada. Mucho menos leerla. Ni que hablar de recibir los mensajes transmitidos por el cine, digeridos, metabolizados y contados según las interpretaciones individuales.
Alemania, debió indemnizar a muchos familiares y herederos de los afectados por sus acciones (con las que seguramente gran parte de la sociedad alemana no estaba de acuerdo, pero fueron responsables solidarios o al menos así ha quedado estampado en la historia). Hoy, muchos años después de la locura y el genocidio, muchos judíos viven en Alemania tal lo habían hecho sus familiares antes de 1940.
Indudablemente muchas heridas no se han cerrado.
Indudablemente los afectados “desconocidos” [NN] son más, muchísimos más que los reconocidos por la historia. Ninguno de ellos figura en los libros, salvo honrosas excepciones.
Los ARGENTINOS tenemos la singular particularidad de nunca enterrar la historia y de cuestionar hoy cosas que no pueden modificarla, no de fondo, no de forma. Pareciera que no terminamos de comprender que lo que ocurrió hace un segundo ya no se puede borrar y que quedará en cada uno darle la interpretación que ello amerite.
Nuestra historia reciente, la de los setenta debería llamarnos a reflexiones serias y ciertas. A nadie escapa que los afectados fuimos todos, no sólo los guerrilleros, no sólo algunos de sus familiares, no sólo los miembros de las fuerzas armadas. Como en todo conflicto armado, fratricida o no, toda la sociedad sufre consecuencias de alguna índole, haya participado o no.
A nadie escapa tampoco, que los afectados por la estúpida guerra de Malvinas fuimos todos, no sólo los soldados que se chuparon el frío de las trincheras, no sólo sus familias, no sólo algunos miembros sensatos de las fuerzas armadas. La sociedad argentina toda fue atropellada por las consecuencias de una aventura dibujada entre el delirio y el alcohol. Como en todo conflicto armado, la sociedad como unidad cultural ha sufrido las consecuencias, queramos aceptarlo o no.
Desenterrar el espíritu de los odios no es bueno. Darles vida para que tomen entidad y permanezcan en el imaginario colectivo es altamente peligroso. Intentar sostener su latencia es demencial y demuestra una vez más que en ARGENTINA nunca se resuelve nada. Lo que se traduce en que nunca hay mañana porque nunca terminamos con el ayer…
Es curioso que estamos aún hoy discutiendo la importancia del genocidio de los setenta y no nos hallamos sentado a reflexionar seriamente la importancia de haber dejado que la historia, los hechos que ya nadie puede negar, hubiera atropellado a los actores políticos de entonces. Todos se han ido yendo a sus tumbas libres de cargo y culpa cuando en verdad tenían sus espaldas plenas de responsabilidades incumplidas y de negligencias ejercidas.
Curioso es también que quiénes nos instalaron en el desmantelamiento y destrucción del país, la sociedad y sus fuentes culturales durante los noventa, y amaneciendo el tercer milenio, estén sueltos, libres de cargo y culpa, cuando la sociedad toda sabe cuán cargadas están sus espaldas de responsabilidades incumplidas y de negligencias ejercidas y reiteradas hasta el hartazgo.
A esta altura de los acontecimientos, los argentinos de bien, los sacrificados por las circunstancias y por la clase política deberíamos estar erigiendo junto al MONUMENTO A LA BANDERA en ROSARIO, el MONUMENTO al ARGENTINO DESCONOCIDO, ese que aún no hemos descubierto pero que viene penando desde que nació sin que nadie se ocupe de él, sin que nadie le tienda una mano, sin que nadie acepte su existencia, pero al que la clase política usa a su antojo y capricho.
Reitero: MONUMENTO AL ARGENTINO DESCONOCIDO. Ese que ofrece su voto, su intención, pone sobre bandeja de plata su futuro, para luego verse invadido, atropellado, violado, denigrado, olvidado, etc., por aquel que dice representarlo e hipoteca el futuro de la sociedad toda, siempre esgrimiendo un discurso vacío y el DIOS y la PATRIA me lo demanden.
La lista de deudores con la PATRIA es tan grande que la cola se pierde en el horizonte de los derechos civiles y ciudadanos, curiosamente en esa fila la mayoría pertenecen a la clase política que tuvo la oportunidad de dar el ejemplo y sólo se convirtió en modelo de depredación.
Un cordial saludo
CERASALE
CIFRAS Y SENSACIONES
-Cifras y sensaciones
Por Malú Kikuchi
www.notiar.com.ar
No siempre las cifras y las sensaciones que se corresponden con esas cifras, coinciden. En tiempos K, nunca lo hacen. Por un lado van las cifras, creíbles o no, y por el otro, van las sensaciones que despiertan esas cifras.
De acuerdo al diccionario, "cifra" quiere decir, número, dígito, signo con que se representa este número. Según el diccionario, "sensación" quiere decir, impresión que las cosas producen por medio de los sentidos.
Hay cifras que pueden causar sensaciones encontradas, depende de quien sea el receptor de las mismas. Por ejemplo, a un opositor al gobierno de los Kirchner, el 26% de imagen positiva de Cristina (Poliarquía), le provoca una sensación de euforia. Para el matrimonio Kirchner, la misma cifra, significa una tragedia.
Cifras. Sensaciones
Oficialmente el Banco Central tiene reservas por US$ 50.000 millones. Argentina no consigue créditos en el exterior entre otros temas por deberle al Club de París US$ 6.000 millones. ¿Por qué no se pagan con reservas? Al FMI se le pagó con reservas US$ 10.000 millones y en tiempos en que la nación era menos rica. La sensación es que algo no cierra, o no son tales las reservas o Argentina no puede permitir que el FMI monitoree el pago de esa deuda.
Cifras. Sensaciones.
El superávit fiscal del mes de abril, según anunció Carlos Fernández, ministro de economía, fue de $ 2.789 millones, 73% más que en abril de 2007. Sensación compleja, con tanto superávit, ¿cómo es posible que existan 4.954.000 pobres de los cuales 1.459.000 son indigentes? Las cifras son del Indec, la sensación es nuestra.
Cifras. Sensaciones.
El Indec sostiene que la pobreza bajó al 20,6%, Artemio López sospecha que nos acercamos al 30%. Monseñor Casaretto dice que la pobreza aumentó, que lo nota en los comedores de las iglesias. La sensación del gobierno ante los dichos de Monseñor Casaretto, es que el obispo es un golpista desestabilizador.
Cifras. Sensaciones.
El gasto público en 2006 fue de $ 93.622.900, en 2007 fue de $ 138.355.000, lo que indica que aumentó en un año el 47%. Hay que admitir que fue un año electoral. La sensación es desagradable, ¿por qué tuvieron que pagar la costosísima campaña presidencial los argentinos que no votaron por el gobierno? Las cifras dicen que el 54% de los votantes no votó a Cristina Fernández de Kirchner.
Cifras. Sensaciones.
Según el ministerio de economía (www.mecon.gov.ar/cuentas/internacionales/series_anuales.htm.), la deuda externa aumentó en 2007 US$ 15.000 millones y superó los US$ 120.000 millones de los tiempos del presidente De la Rúa.
Sensación de oprobio. Después del mayor default perpetrado contra la mayor cantidad de personas en la historia universal, ¿Argentina debe otra vez esa cantidad?
Cifras. Sensaciones.
De acuerdo al INDEC de Guillermo Moreno, la inflación del año pasado fue del 9,8%. La sensación, avalada por economistas prestigiosos, y el infalible bolsillo del consumidor, dice que la inflación de 2007 fue del 26%. Cifras del INDEC aseguran que en el primer cuatrimestre de este año, la inflación acumulada es del 3,3%. La sensación es que además de empobrecernos, nos toman el pelo.
Cifras. Sensaciones.
25/5/08. En Rosario se juntaron, por decisión y voluntad propias, 300.000 personas. Rosario fue un mar de banderas argentinas, casi sin carteles ni inscripciones. En Rosario, al acto del campo asistieron 2000 periodistas nacionales e internacionales, debidamente acreditados. Esas son las cifras. La sensación fue de fiesta patria, auténtica, argentina.
Cifras. Sensaciones.
25/5/08. En Salta, "oficialmente" asistieron 150.000 personas, las cifras reales, las que se dicen en "off", hablan de 30.000. Casi no se vieron banderas argentinas, en cambio sobraron carteles que anunciaban que las organizaciones sindicales y provinciales, habían cumplido lo pactado y estaban presentes. Curiosamente las cámaras de la cadena nacional nunca hicieron un paneo completo de la asistencia. Quedó la sensación de una concurrencia modesta.
Cifras. Sensaciones.
En Rosario hablaron De Angelis y los 4 presidentes de las entidades, cerró el acto el discurso de Eduardo Buzzi. Los mensajes fueron claros y se entendieron. No fueron sólo palabras, tuvieron contenido. Quedó, además del mensaje, la sensación de unidad entre las entidades, la sensación de alegría y esperanza de parte de 300.000 ciudadanos auto convocados en apoyo de una causa nacional.
Cifras. Sensaciones.
En Salta, con la asistencia de pocos gobernadores, habló en primer lugar Juan Manuel Urtubey. Luego lo hizo la Presidente de la Nación. Ambos, sumaron palabras. Difícil discernir con claridad qué quisieron decir. La Presidente usó, como acostumbra, palabras difíciles y frases complicadas de entender, sobre todo para un público al que no le son habituales. La gente no aplaudió, estaba distraída con el bombo, los globos y los carteles. La sensación es que no sabía muy bien para qué estaba allí.
Cifras y sensaciones.
25 de Mayo de 2008, 198 años después del primer intento de ser patria. La patria, dividida entre Salta y Rosario. La patria desconcertada, sin saber donde recostarse, si a la sombra del cerro San Bernardo, bajo la tutela de Güemes o a orillas del Paraná, cobijada por la bandera de Belgrano. Sensación de infinita tristeza.
Al mismo tiempo, sensación de infinita esperanza. 300.000 ciudadanos plenos, por su cuenta y a su costo, se trasladaron hasta Rosario. Fueron los "oligarcas" de la Rural y madres de Plaza de Mayo. Fueron políticos de renombre que no le sacaron rédito político al acto y asistieron como ciudadanos de a pie. Fueron los del campo y los de las ciudades. Fue la nación federal, ésa de la que habla la Constitución.
Las cifras, reales o mentirosas, creíbles o no, son sólo eso, cifras. La sensación que deja en el alma un mar de banderas argentinas ondeando al viento sin consignas políticas ni partidarias, es imposible de describir. En Rosario hubo tantas banderas que parecieron una sola, inmensa, lo suficientemente grande como para acunar la esperanza de otra Argentina posible, de una Argentina mejor. Para todos.
Del Gobierno depende. El Gobierno debe saber leer las cifras, debe saber ver y comparar las imágenes de los dos actos, debe saber escuchar a los ciudadanos que no compra ni alquila. El Gobierno debe aprender a sentir lo que siente y quiere la gente con la que no está de acuerdo.
El Gobierno dice que "Argentina somos todos". Que el Gobierno lo haga realidad. Que incluya a todos en esta fiesta para pocos elegidos. Que los que se están quedando fuera de la fiesta, son cada día más.
maluki@fibertel.com.ar
Por Malú Kikuchi
www.notiar.com.ar
No siempre las cifras y las sensaciones que se corresponden con esas cifras, coinciden. En tiempos K, nunca lo hacen. Por un lado van las cifras, creíbles o no, y por el otro, van las sensaciones que despiertan esas cifras.
De acuerdo al diccionario, "cifra" quiere decir, número, dígito, signo con que se representa este número. Según el diccionario, "sensación" quiere decir, impresión que las cosas producen por medio de los sentidos.
Hay cifras que pueden causar sensaciones encontradas, depende de quien sea el receptor de las mismas. Por ejemplo, a un opositor al gobierno de los Kirchner, el 26% de imagen positiva de Cristina (Poliarquía), le provoca una sensación de euforia. Para el matrimonio Kirchner, la misma cifra, significa una tragedia.
Cifras. Sensaciones
Oficialmente el Banco Central tiene reservas por US$ 50.000 millones. Argentina no consigue créditos en el exterior entre otros temas por deberle al Club de París US$ 6.000 millones. ¿Por qué no se pagan con reservas? Al FMI se le pagó con reservas US$ 10.000 millones y en tiempos en que la nación era menos rica. La sensación es que algo no cierra, o no son tales las reservas o Argentina no puede permitir que el FMI monitoree el pago de esa deuda.
Cifras. Sensaciones.
El superávit fiscal del mes de abril, según anunció Carlos Fernández, ministro de economía, fue de $ 2.789 millones, 73% más que en abril de 2007. Sensación compleja, con tanto superávit, ¿cómo es posible que existan 4.954.000 pobres de los cuales 1.459.000 son indigentes? Las cifras son del Indec, la sensación es nuestra.
Cifras. Sensaciones.
El Indec sostiene que la pobreza bajó al 20,6%, Artemio López sospecha que nos acercamos al 30%. Monseñor Casaretto dice que la pobreza aumentó, que lo nota en los comedores de las iglesias. La sensación del gobierno ante los dichos de Monseñor Casaretto, es que el obispo es un golpista desestabilizador.
Cifras. Sensaciones.
El gasto público en 2006 fue de $ 93.622.900, en 2007 fue de $ 138.355.000, lo que indica que aumentó en un año el 47%. Hay que admitir que fue un año electoral. La sensación es desagradable, ¿por qué tuvieron que pagar la costosísima campaña presidencial los argentinos que no votaron por el gobierno? Las cifras dicen que el 54% de los votantes no votó a Cristina Fernández de Kirchner.
Cifras. Sensaciones.
Según el ministerio de economía (www.mecon.gov.ar/cuentas/internacionales/series_anuales.htm.), la deuda externa aumentó en 2007 US$ 15.000 millones y superó los US$ 120.000 millones de los tiempos del presidente De la Rúa.
Sensación de oprobio. Después del mayor default perpetrado contra la mayor cantidad de personas en la historia universal, ¿Argentina debe otra vez esa cantidad?
Cifras. Sensaciones.
De acuerdo al INDEC de Guillermo Moreno, la inflación del año pasado fue del 9,8%. La sensación, avalada por economistas prestigiosos, y el infalible bolsillo del consumidor, dice que la inflación de 2007 fue del 26%. Cifras del INDEC aseguran que en el primer cuatrimestre de este año, la inflación acumulada es del 3,3%. La sensación es que además de empobrecernos, nos toman el pelo.
Cifras. Sensaciones.
25/5/08. En Rosario se juntaron, por decisión y voluntad propias, 300.000 personas. Rosario fue un mar de banderas argentinas, casi sin carteles ni inscripciones. En Rosario, al acto del campo asistieron 2000 periodistas nacionales e internacionales, debidamente acreditados. Esas son las cifras. La sensación fue de fiesta patria, auténtica, argentina.
Cifras. Sensaciones.
25/5/08. En Salta, "oficialmente" asistieron 150.000 personas, las cifras reales, las que se dicen en "off", hablan de 30.000. Casi no se vieron banderas argentinas, en cambio sobraron carteles que anunciaban que las organizaciones sindicales y provinciales, habían cumplido lo pactado y estaban presentes. Curiosamente las cámaras de la cadena nacional nunca hicieron un paneo completo de la asistencia. Quedó la sensación de una concurrencia modesta.
Cifras. Sensaciones.
En Rosario hablaron De Angelis y los 4 presidentes de las entidades, cerró el acto el discurso de Eduardo Buzzi. Los mensajes fueron claros y se entendieron. No fueron sólo palabras, tuvieron contenido. Quedó, además del mensaje, la sensación de unidad entre las entidades, la sensación de alegría y esperanza de parte de 300.000 ciudadanos auto convocados en apoyo de una causa nacional.
Cifras. Sensaciones.
En Salta, con la asistencia de pocos gobernadores, habló en primer lugar Juan Manuel Urtubey. Luego lo hizo la Presidente de la Nación. Ambos, sumaron palabras. Difícil discernir con claridad qué quisieron decir. La Presidente usó, como acostumbra, palabras difíciles y frases complicadas de entender, sobre todo para un público al que no le son habituales. La gente no aplaudió, estaba distraída con el bombo, los globos y los carteles. La sensación es que no sabía muy bien para qué estaba allí.
Cifras y sensaciones.
25 de Mayo de 2008, 198 años después del primer intento de ser patria. La patria, dividida entre Salta y Rosario. La patria desconcertada, sin saber donde recostarse, si a la sombra del cerro San Bernardo, bajo la tutela de Güemes o a orillas del Paraná, cobijada por la bandera de Belgrano. Sensación de infinita tristeza.
Al mismo tiempo, sensación de infinita esperanza. 300.000 ciudadanos plenos, por su cuenta y a su costo, se trasladaron hasta Rosario. Fueron los "oligarcas" de la Rural y madres de Plaza de Mayo. Fueron políticos de renombre que no le sacaron rédito político al acto y asistieron como ciudadanos de a pie. Fueron los del campo y los de las ciudades. Fue la nación federal, ésa de la que habla la Constitución.
Las cifras, reales o mentirosas, creíbles o no, son sólo eso, cifras. La sensación que deja en el alma un mar de banderas argentinas ondeando al viento sin consignas políticas ni partidarias, es imposible de describir. En Rosario hubo tantas banderas que parecieron una sola, inmensa, lo suficientemente grande como para acunar la esperanza de otra Argentina posible, de una Argentina mejor. Para todos.
Del Gobierno depende. El Gobierno debe saber leer las cifras, debe saber ver y comparar las imágenes de los dos actos, debe saber escuchar a los ciudadanos que no compra ni alquila. El Gobierno debe aprender a sentir lo que siente y quiere la gente con la que no está de acuerdo.
El Gobierno dice que "Argentina somos todos". Que el Gobierno lo haga realidad. Que incluya a todos en esta fiesta para pocos elegidos. Que los que se están quedando fuera de la fiesta, son cada día más.
maluki@fibertel.com.ar
EL DÍA DESPUÉS...
Estimada Señora Senadora María Eugenia Estenssoro: estamos en “el día después”, 26 de mayo de 2008. He visto a la sociedad argentina representada en la Ciudad de ROSARIO. He visto a la pobreza extrema diseminada en el acto de SALTA, donde no ha habido asistentes genuinos salvo una pequeña minoría autoconvocada para la foto. Dos mensajes distintos en un mismo país. Para colmo en una fecha paradigmática de su historia, de nuestro pasado.
En lo personal, no percibo actitudes que demuestren que el Gobierno modificará su posición.
En lo personal, no percibo que la dirigencia agraria esté preparada para enfrentar lo que viene, no porque le falte capacidad sino porque no es facil combatir a un monstruo de diez cabezas, todas carentes de neuronas, cuya única finalidad es la dominación, la denigración, la exclusión, acumular riqueza a cambio de que las mayorías acumulen marginación.
Entiendo, Señora Senadora, que “el día después” nos coloca en una situación de bisagra: o la sociedad argentina se pone de pie ante el atropello “organizado” por la desesperación de la avaricia y de la angurria escudados tras el poder de las circunstancias o la historia nos pasará una factura más grande que aquella a la que fue sometida la sociedad alemana de posguerra.
La oposición en sus distintas vertientes debería por estas horas avocarse a la organización de sus cuadros dirigenciales preparándolos para enfrentar una crisis extrema. Una crisis extrema fundada en la “mentira” ya que aún cuando se concerte algún acuerdo éste se evaporará en fines incumplidos, como siempre lo ha sido desde del 2001 hacia aquí. Se dibuja una cosa, se escribe otra, se dice otra, dejando clara la intencionalidad: confundir, enfrentar, dividir, destruir, avasallar, denigrar, excluir, empobrecer, marginar…
ARGENTINA inmovilizada está camino a su desintegración, curiosamente promovida desde el propio poder político en ejercicio democrático del voto ciudadano (46%).
Ello significa que el 54% de la población argentina pretende otro futuro, otro mañana, otro destino, distinto al que propone el actual modelo. Quiere un país productivo, construido sobre la base del esfuerzo y el sudor. Quiere un país con tradiciones respetadas y sostenidas. Quiere un país donde las líneas de pensamiento, aún siendo distintas, confluyan en la esencia del “ser argentino”. Quiere un país justo. Quiere un país que eduque. Quiere un país donde la ética esté por sobre los intereses de cualquier índole.
Es evidente que una porción minúscula (al menos de menor volumen) de nuestra sociedad pretende continuar protegida por la cultura de la pobreza, del no trabajo, de la dádiva, de la comodidad que provee la marginalidad comprada y la dignidad vendida.
Quiere un país donde el pasado sea fuente de “aprendizaje” y no de revanchas sectoriales que contribuyen a destruir, a desmantelar.
Este 26 de Mayo de 2008, Mariano Moreno tiene la oportunidad histórica de emerger su pensamiento desde las aguas que intentaron ocultarlo y dar luz a aquellos que pretendemos una PATRIA JUSTA, LIBRE Y SOBERANA, de verdad.
Asistimos, somos parte, a y de una PATRIA VIRTUAL, INJUSTA, DIVIDIDA, INVADIDA.
Como ciudadano espero que Ustedes, asuman el ROL HISTÓRICO que les propone el curso de estas horas. Por favor, contribuyan para que las entidades rurales pongan en la consideración pública, masiva, el PROYECTO-PROGRAMA que sus técnicos tienen elaborado para sostener la producción de los próximos diez años. La sociedad argentina merece esta oportunidad.
La sociedad toda merece ponerse de pié para que la tan mentada concertación del bicentenario se transforme en equidad.
Un cordial saludo
CERASALE
En lo personal, no percibo actitudes que demuestren que el Gobierno modificará su posición.
En lo personal, no percibo que la dirigencia agraria esté preparada para enfrentar lo que viene, no porque le falte capacidad sino porque no es facil combatir a un monstruo de diez cabezas, todas carentes de neuronas, cuya única finalidad es la dominación, la denigración, la exclusión, acumular riqueza a cambio de que las mayorías acumulen marginación.
Entiendo, Señora Senadora, que “el día después” nos coloca en una situación de bisagra: o la sociedad argentina se pone de pie ante el atropello “organizado” por la desesperación de la avaricia y de la angurria escudados tras el poder de las circunstancias o la historia nos pasará una factura más grande que aquella a la que fue sometida la sociedad alemana de posguerra.
La oposición en sus distintas vertientes debería por estas horas avocarse a la organización de sus cuadros dirigenciales preparándolos para enfrentar una crisis extrema. Una crisis extrema fundada en la “mentira” ya que aún cuando se concerte algún acuerdo éste se evaporará en fines incumplidos, como siempre lo ha sido desde del 2001 hacia aquí. Se dibuja una cosa, se escribe otra, se dice otra, dejando clara la intencionalidad: confundir, enfrentar, dividir, destruir, avasallar, denigrar, excluir, empobrecer, marginar…
ARGENTINA inmovilizada está camino a su desintegración, curiosamente promovida desde el propio poder político en ejercicio democrático del voto ciudadano (46%).
Ello significa que el 54% de la población argentina pretende otro futuro, otro mañana, otro destino, distinto al que propone el actual modelo. Quiere un país productivo, construido sobre la base del esfuerzo y el sudor. Quiere un país con tradiciones respetadas y sostenidas. Quiere un país donde las líneas de pensamiento, aún siendo distintas, confluyan en la esencia del “ser argentino”. Quiere un país justo. Quiere un país que eduque. Quiere un país donde la ética esté por sobre los intereses de cualquier índole.
Es evidente que una porción minúscula (al menos de menor volumen) de nuestra sociedad pretende continuar protegida por la cultura de la pobreza, del no trabajo, de la dádiva, de la comodidad que provee la marginalidad comprada y la dignidad vendida.
Quiere un país donde el pasado sea fuente de “aprendizaje” y no de revanchas sectoriales que contribuyen a destruir, a desmantelar.
Este 26 de Mayo de 2008, Mariano Moreno tiene la oportunidad histórica de emerger su pensamiento desde las aguas que intentaron ocultarlo y dar luz a aquellos que pretendemos una PATRIA JUSTA, LIBRE Y SOBERANA, de verdad.
Asistimos, somos parte, a y de una PATRIA VIRTUAL, INJUSTA, DIVIDIDA, INVADIDA.
Como ciudadano espero que Ustedes, asuman el ROL HISTÓRICO que les propone el curso de estas horas. Por favor, contribuyan para que las entidades rurales pongan en la consideración pública, masiva, el PROYECTO-PROGRAMA que sus técnicos tienen elaborado para sostener la producción de los próximos diez años. La sociedad argentina merece esta oportunidad.
La sociedad toda merece ponerse de pié para que la tan mentada concertación del bicentenario se transforme en equidad.
Un cordial saludo
CERASALE
domingo, 25 de mayo de 2008
EL DAÑO YA ESTÁ HECHO
De: Héctor Blas Trillo
Asunto: EL DAÑO ESTÁ HECHO
Fecha: sábado, 24 de mayo de 2008, 2:10 pm
El conflicto con el sector agropecuario lleva prácticamente dos meses y medio y no parece estar cerca de solucionarse. Más allá de las diferencias de opinión o las concepciones políticas la verdadera motivación de las autoridades nacionales pasa por el hecho de que hacen falta más y más recursos para sostener el modelo inflacionario pergeñado para salir de la crisis de la llamada convertibilidad a comienzos de 2002 sin hacer el esfuerzo de ordenar las cuentas públicas y convertir en eficiente al Estado.
La recurrencia a artilugios monetarios para disimular la ineficiencia y la gastomanía son datos de una realidad que agobia.
La utilización política de recursos no coparticipables provenientes de impuestos denominados distorsivos por el propio gobierno kirchnerista se ha convertido, por lo demás y como era de esperar, en una verdadera droga de cuya adicción difícilmente pueda salirse sin una adecuada internación y tratamiento.
El gobierno de Cristina Fernández ha perdido poder y credibilidad como consecuencia del enfrentamiento con el campo. Pero no es solamente por eso. No es novedad que el matrimonio presidencial ha venido manejando la hacienda pública prácticamente como una hacienda privada desde que llegó al poder en 2003. De tal modo que quienes creyeron a pies juntillas en sus promesas o simplemente lo consideraron el mal menor nunca llegaron a ser una proporción mayoritaria de la población, como intenta hacerse creer desde las mismas usinas gubernamentales. No pretendemos con esto hacer una gimnasia verbal, pero sí recordar que el 46% de los votos válidos, pese al enorme caudal, es algo menos de la mitad de los votos emitidos.
Es decir que pese a la bonanza en la que parece que nos hallamos inmersos, la población no ha visto conveniente brindar un apoyo tan excelso como hubiera sido dable esperar.
Y la razón, en nuestro modo de ver, es una sola y principal: son muchos los que han dudado en apoyar el proyecto oficial.
No somos analistas políticos y no pretendemos abundar en este tema, tan solo recordar que infinidad de veces nos hemos referido a la inseguridad jurídica y a la falta de reglas de juego claras y de respeto a las normas y a la Constitución como bases señeras de un camino elegido, el que fuere. Hemos repetido una y otra vez que inclusive más allá de los enfoques que cada quien pudiera tener respecto de cuál es el camino más conveniente, es una verdad de a puño que nunca el pulgar del jefe puede ser una metodología seria y duradera.
Ahora bien, lo que está ocurriendo con el sector agropecuario no es más que una especie de “cabeza de playa” de lo que vendrá. Porque cuando el largo brazo recaudador llegó a tocar el fondo de los bolsillos, o casi, de quienes verdaderamente producen y crean riqueza competitivamente en la Argentina, la noche comenzó a llegar.
Consideramos hoy por hoy que más allá de las razones políticas, del no querer dar el brazo a torcer, o del psicopático deseo de “poner de rodillas al campo”, lo que está en juego es, una vez más, la “caja”.
Las idas y venidas, los intercambios verbales, las reuniones improductivas, los dimes y diretes de todo tipo y color, no constituyen otra cosa que el murmullo de la sinrazón. En este juego de suma cero todos perdemos.
Aún y cuando se llegara a un acuerdo, por razonable que fuera, la credibilidad está absolutamente deteriorada. Y si no se llegare a un acuerdo, quienes de todos modos acepten las reglas del juego no invertirán ni producirán como lo hacían hasta ahora. Es decir que de una manera o de la otra, el daño está hecho.
Hemos visto a la señora presidenta innumerables veces en la televisión dando discursos por los más diversos motivos y en los más diversos lugares. Prácticamente todos los días. Pasó de la agresividad a la complacencia, del sermón a la súplica.
La verborragia consejera según la cual todos tenemos que contribuir a una “mejor distribución de la riqueza” no incluye a la clase política ni a los amigos del poder que adquieren empresas con créditos blandos de bancos oficiales o simplemente logran concesiones que el común de los mortales tiene vedadas. El reparto, lo mismo que la avaricia, son de los demás. Nunca de los gobernantes.
El juego político parece que habrá de seguir con un “pacto” al cual pomposamente se le ha llamado “del Bicentenario”. En política la pomposidad y el intento de efecto psicólogico suele ser bastante común. Nos recuerda el advenimiento del Austral, cuando los billetes se hicieron todos del mismo tamaño del dólar norteamericano e inclusive el billete de un Austral se lo hizo de color verde y el entonces ministro de economía manifestaba orgulloso, ante quien quisiera oirlo, que el dólar costaba nada más que 80 centavos de Austral. Aire y humo, por supuesto.
Un pacto puede ser válido si lo que se acuerda es posible y es realizable. Y sobre todo si es positivo en un sentido de intentar garantizar estabilidad y reglas de juego. Un pacto es como una Constitución en chiquito. Precisamente la Constitución se forjó en “pactos preexistentes”. Pero debe abarcar temas generales, básicos. Nunca detalles de cuantía menor que en todo caso quedarán a cargo de “las leyes que reglamentan su ejercicio”.
Pero, ¿En qué consiste el nuevo “pacto” en proceso?. Al menos de acuerdo con lo que se menciona en la prensa, abarca cuestiones tales como aumentar los mínimos para el impuesto a las ganancias y las jubilaciones y hasta la carga de la contribución a las obras sociales para los monotributistas.
Podrán ser trascendidos más o menos erróneos, pero es lo que se lee. Se pretende incluir la desgravación de inversiones provenientes de ganancias de las Pymes. Lo cual equivale a buscar que el país sea un país Pyme. Como ocurre desde hace tantos años, en la Argentina hay que ser pobre, o parecer pobre. Hay que disimular, ocultar, dividir en partes más pequeñas, o, lo que es más triste, llevarse los dólares lejos. Se pretende conformar un “Consejo Económico y Social” sin que uno termine de entender qué cosa incluirá en materia económica y mucho menos qué gran bolsa de gatos será lo “social”. Se pretende intentar garantizar que el INDEC vuelva a ser el INDEC y no un chiste de los hermanos Marx. También fijar un salario mínimo vital y móvil como viene ocurriendo con intermitencias desde 1955 sin que tal salario pudiera jamás garantizar un estándar de vida aceptable, ya que el salario no depende de la cantidad de billetes recibidos sino de la cantidad de bienes producidos y de la eficiencia de cada sector o de cada fábrica para producirlos.
También se habla de un “blanqueo” de capitales sin tener en cuenta las normas internacionales en materia de narcolavado que prácticamente impiden que tal cosa ocurra (o la limitan en grado sumo) y finalmente se pretende “no congelar los precios y los salarios” lo cual incluye, claro está, los salarios mínimos. En un país donde los funcionarios confunden márgenes de ganancia o ineficiencia de la cadena distributiva con inflación, la verdad es que vamos por pésimo camino. Porque lo obvio es que si no se congelan los precios, se controlan los márgenes y los costos y para el caso termina siendo lo mismo. Luego sobreviene la escasez y el mercado negro.
Además, parece ser que se pide que se modifique la ley de riesgos del trabajo, en virtud de la situación planteada por la jurisprudencia en lo referente a las responsabilidades civiles de las empresas. ¿Hace falta un pomposo pacto del Bicentenario para esto?.
Este esquema la verdad es que nos resulta en un todo decepcionante. Las pautas de un acuerdo deberían incluir a los partidos políticos de distintas tendencias, y fundamentarse en los grandes lineamientos del funcionamiento del sistema.
Hacer valer el principio de la legalidad, respetar los derechos y garantías constitucionales, determinar la autonomía monetaria y la política tributaria y también la financiera, fijar el marco regulatorio básico para el comercio internacional por los próximos 10 años por lo menos, garantizar el valor de la moneda mediante recursos matemáticos y delimitar el grado de intervencionismo que pretendiera fijarse de manera de no quedar en manos de personajes insolventes intelectualmente decisiones dramáticas como la de prohibir exportaciones. Encontrar un camino para no caer en defaults y dejar el tendal, como acaba de ocurrir con los llamados holdouts gracias a la gestión de Kirchner y Lavagna.
No estamos solos en este mundo, y recordamos a vuelapluma cuando en los años 60 la nueva Constitución brasileña incluyó una cláusula fijando el tope máximo de la tasa de interés en ese país (12%). Una genuina ridiculez de la que más temprano que tarde el gigante sudamericano salió como pudo.
El problema está en que un pacto no puede ser establecido sin un consenso y una seguridad de la cual la Argentina actual carece. Y para colmo con un gobierno que día tras día no hace otra cosa que ratificar que no es posible confiar en él. Que no tolera la crítica, que ataca la prensa y que jamás se presenta ante un auditorio que pregunte libremente.
Muchas veces hemos sostenido nuestro inveterado pesimismo, o más bien escepticismo. Pondremos unas fichas a la posibilidad cierta de que el agobio de una inflación tan pronosticada como creciente y la decadencia de la imagen de los políticos en general los lleve a poner literalmente las barbas en remojo para intentar garantizar mínimamente una estabilidad institucional. No hay que olvidar que luego de las hiperinflaciones la gente creyó en la convertibilidad, que aunque era un artilugio monetario más, sirvió para mantener la estabilidad durante prácticamente 10 años. Del mismo modo mucha gente volvió a creer en los bancos pese al desastre del 2001.
Digamos que no todo está perdido, para no ser tan pesimistas como siempre somos. Pero es evidente que la acumulación de errores y sobre todo la acumulación de engaños vuelve incrédula a la población.
Las reglas de juego deben ser claras, simples, concisas, y para todos. No debe haber reglas para “ricos” y reglas para “pobres”. Ni debe haber distinciones cuando se cortan rutas, por ejemplo. La igualdad ante la ley debe asegurarse. Si esto se logra, lo demás puede llegar por añadidura. Pero hace falta un compromiso de todos los actores políticos. No de cámaras empresarias o sindicales que solamente defienden intereses corporativos. El ámbito de las cámaras y de los sindicatos es otro. Las leyes salen del Congreso, no de grupos de presión. Así debería ser por lo menos.
HÉCTOR BLAS TRILLO
Asunto: EL DAÑO ESTÁ HECHO
Fecha: sábado, 24 de mayo de 2008, 2:10 pm
El conflicto con el sector agropecuario lleva prácticamente dos meses y medio y no parece estar cerca de solucionarse. Más allá de las diferencias de opinión o las concepciones políticas la verdadera motivación de las autoridades nacionales pasa por el hecho de que hacen falta más y más recursos para sostener el modelo inflacionario pergeñado para salir de la crisis de la llamada convertibilidad a comienzos de 2002 sin hacer el esfuerzo de ordenar las cuentas públicas y convertir en eficiente al Estado.
La recurrencia a artilugios monetarios para disimular la ineficiencia y la gastomanía son datos de una realidad que agobia.
La utilización política de recursos no coparticipables provenientes de impuestos denominados distorsivos por el propio gobierno kirchnerista se ha convertido, por lo demás y como era de esperar, en una verdadera droga de cuya adicción difícilmente pueda salirse sin una adecuada internación y tratamiento.
El gobierno de Cristina Fernández ha perdido poder y credibilidad como consecuencia del enfrentamiento con el campo. Pero no es solamente por eso. No es novedad que el matrimonio presidencial ha venido manejando la hacienda pública prácticamente como una hacienda privada desde que llegó al poder en 2003. De tal modo que quienes creyeron a pies juntillas en sus promesas o simplemente lo consideraron el mal menor nunca llegaron a ser una proporción mayoritaria de la población, como intenta hacerse creer desde las mismas usinas gubernamentales. No pretendemos con esto hacer una gimnasia verbal, pero sí recordar que el 46% de los votos válidos, pese al enorme caudal, es algo menos de la mitad de los votos emitidos.
Es decir que pese a la bonanza en la que parece que nos hallamos inmersos, la población no ha visto conveniente brindar un apoyo tan excelso como hubiera sido dable esperar.
Y la razón, en nuestro modo de ver, es una sola y principal: son muchos los que han dudado en apoyar el proyecto oficial.
No somos analistas políticos y no pretendemos abundar en este tema, tan solo recordar que infinidad de veces nos hemos referido a la inseguridad jurídica y a la falta de reglas de juego claras y de respeto a las normas y a la Constitución como bases señeras de un camino elegido, el que fuere. Hemos repetido una y otra vez que inclusive más allá de los enfoques que cada quien pudiera tener respecto de cuál es el camino más conveniente, es una verdad de a puño que nunca el pulgar del jefe puede ser una metodología seria y duradera.
Ahora bien, lo que está ocurriendo con el sector agropecuario no es más que una especie de “cabeza de playa” de lo que vendrá. Porque cuando el largo brazo recaudador llegó a tocar el fondo de los bolsillos, o casi, de quienes verdaderamente producen y crean riqueza competitivamente en la Argentina, la noche comenzó a llegar.
Consideramos hoy por hoy que más allá de las razones políticas, del no querer dar el brazo a torcer, o del psicopático deseo de “poner de rodillas al campo”, lo que está en juego es, una vez más, la “caja”.
Las idas y venidas, los intercambios verbales, las reuniones improductivas, los dimes y diretes de todo tipo y color, no constituyen otra cosa que el murmullo de la sinrazón. En este juego de suma cero todos perdemos.
Aún y cuando se llegara a un acuerdo, por razonable que fuera, la credibilidad está absolutamente deteriorada. Y si no se llegare a un acuerdo, quienes de todos modos acepten las reglas del juego no invertirán ni producirán como lo hacían hasta ahora. Es decir que de una manera o de la otra, el daño está hecho.
Hemos visto a la señora presidenta innumerables veces en la televisión dando discursos por los más diversos motivos y en los más diversos lugares. Prácticamente todos los días. Pasó de la agresividad a la complacencia, del sermón a la súplica.
La verborragia consejera según la cual todos tenemos que contribuir a una “mejor distribución de la riqueza” no incluye a la clase política ni a los amigos del poder que adquieren empresas con créditos blandos de bancos oficiales o simplemente logran concesiones que el común de los mortales tiene vedadas. El reparto, lo mismo que la avaricia, son de los demás. Nunca de los gobernantes.
El juego político parece que habrá de seguir con un “pacto” al cual pomposamente se le ha llamado “del Bicentenario”. En política la pomposidad y el intento de efecto psicólogico suele ser bastante común. Nos recuerda el advenimiento del Austral, cuando los billetes se hicieron todos del mismo tamaño del dólar norteamericano e inclusive el billete de un Austral se lo hizo de color verde y el entonces ministro de economía manifestaba orgulloso, ante quien quisiera oirlo, que el dólar costaba nada más que 80 centavos de Austral. Aire y humo, por supuesto.
Un pacto puede ser válido si lo que se acuerda es posible y es realizable. Y sobre todo si es positivo en un sentido de intentar garantizar estabilidad y reglas de juego. Un pacto es como una Constitución en chiquito. Precisamente la Constitución se forjó en “pactos preexistentes”. Pero debe abarcar temas generales, básicos. Nunca detalles de cuantía menor que en todo caso quedarán a cargo de “las leyes que reglamentan su ejercicio”.
Pero, ¿En qué consiste el nuevo “pacto” en proceso?. Al menos de acuerdo con lo que se menciona en la prensa, abarca cuestiones tales como aumentar los mínimos para el impuesto a las ganancias y las jubilaciones y hasta la carga de la contribución a las obras sociales para los monotributistas.
Podrán ser trascendidos más o menos erróneos, pero es lo que se lee. Se pretende incluir la desgravación de inversiones provenientes de ganancias de las Pymes. Lo cual equivale a buscar que el país sea un país Pyme. Como ocurre desde hace tantos años, en la Argentina hay que ser pobre, o parecer pobre. Hay que disimular, ocultar, dividir en partes más pequeñas, o, lo que es más triste, llevarse los dólares lejos. Se pretende conformar un “Consejo Económico y Social” sin que uno termine de entender qué cosa incluirá en materia económica y mucho menos qué gran bolsa de gatos será lo “social”. Se pretende intentar garantizar que el INDEC vuelva a ser el INDEC y no un chiste de los hermanos Marx. También fijar un salario mínimo vital y móvil como viene ocurriendo con intermitencias desde 1955 sin que tal salario pudiera jamás garantizar un estándar de vida aceptable, ya que el salario no depende de la cantidad de billetes recibidos sino de la cantidad de bienes producidos y de la eficiencia de cada sector o de cada fábrica para producirlos.
También se habla de un “blanqueo” de capitales sin tener en cuenta las normas internacionales en materia de narcolavado que prácticamente impiden que tal cosa ocurra (o la limitan en grado sumo) y finalmente se pretende “no congelar los precios y los salarios” lo cual incluye, claro está, los salarios mínimos. En un país donde los funcionarios confunden márgenes de ganancia o ineficiencia de la cadena distributiva con inflación, la verdad es que vamos por pésimo camino. Porque lo obvio es que si no se congelan los precios, se controlan los márgenes y los costos y para el caso termina siendo lo mismo. Luego sobreviene la escasez y el mercado negro.
Además, parece ser que se pide que se modifique la ley de riesgos del trabajo, en virtud de la situación planteada por la jurisprudencia en lo referente a las responsabilidades civiles de las empresas. ¿Hace falta un pomposo pacto del Bicentenario para esto?.
Este esquema la verdad es que nos resulta en un todo decepcionante. Las pautas de un acuerdo deberían incluir a los partidos políticos de distintas tendencias, y fundamentarse en los grandes lineamientos del funcionamiento del sistema.
Hacer valer el principio de la legalidad, respetar los derechos y garantías constitucionales, determinar la autonomía monetaria y la política tributaria y también la financiera, fijar el marco regulatorio básico para el comercio internacional por los próximos 10 años por lo menos, garantizar el valor de la moneda mediante recursos matemáticos y delimitar el grado de intervencionismo que pretendiera fijarse de manera de no quedar en manos de personajes insolventes intelectualmente decisiones dramáticas como la de prohibir exportaciones. Encontrar un camino para no caer en defaults y dejar el tendal, como acaba de ocurrir con los llamados holdouts gracias a la gestión de Kirchner y Lavagna.
No estamos solos en este mundo, y recordamos a vuelapluma cuando en los años 60 la nueva Constitución brasileña incluyó una cláusula fijando el tope máximo de la tasa de interés en ese país (12%). Una genuina ridiculez de la que más temprano que tarde el gigante sudamericano salió como pudo.
El problema está en que un pacto no puede ser establecido sin un consenso y una seguridad de la cual la Argentina actual carece. Y para colmo con un gobierno que día tras día no hace otra cosa que ratificar que no es posible confiar en él. Que no tolera la crítica, que ataca la prensa y que jamás se presenta ante un auditorio que pregunte libremente.
Muchas veces hemos sostenido nuestro inveterado pesimismo, o más bien escepticismo. Pondremos unas fichas a la posibilidad cierta de que el agobio de una inflación tan pronosticada como creciente y la decadencia de la imagen de los políticos en general los lleve a poner literalmente las barbas en remojo para intentar garantizar mínimamente una estabilidad institucional. No hay que olvidar que luego de las hiperinflaciones la gente creyó en la convertibilidad, que aunque era un artilugio monetario más, sirvió para mantener la estabilidad durante prácticamente 10 años. Del mismo modo mucha gente volvió a creer en los bancos pese al desastre del 2001.
Digamos que no todo está perdido, para no ser tan pesimistas como siempre somos. Pero es evidente que la acumulación de errores y sobre todo la acumulación de engaños vuelve incrédula a la población.
Las reglas de juego deben ser claras, simples, concisas, y para todos. No debe haber reglas para “ricos” y reglas para “pobres”. Ni debe haber distinciones cuando se cortan rutas, por ejemplo. La igualdad ante la ley debe asegurarse. Si esto se logra, lo demás puede llegar por añadidura. Pero hace falta un compromiso de todos los actores políticos. No de cámaras empresarias o sindicales que solamente defienden intereses corporativos. El ámbito de las cámaras y de los sindicatos es otro. Las leyes salen del Congreso, no de grupos de presión. Así debería ser por lo menos.
HÉCTOR BLAS TRILLO
25 de mayo de 2008, PAREDÓN Y DESPUÉS
EL OLVIDAO ha dicho:
UN LLAMADO A LA PAZ SOCIAL A LOS ARGENTINOS BIEN PENSANTES...Todos los foristas que dedicamos parte de nuestro tiempo para compartir comentarios, lo hacemos porque queremos lo mejor para nuestro país y nuestras familias... Muchos teníamos esperanzas que el diálogo de hoy (23 de mayo), entre el gobierno y los dirigentes del campo iban a solucionar el conflicto... Pero no fue así, la mala política le ganó al bienestar común, inclusive a los que siempre tratamos de buscar un equilibrio en el fiel de la balanza... Muchos foristas dijeron durante un tiempo que este gobierno venía por la revancha ideológica de los 70, sin importar el enemigo que les hiciera frente, esta vez fue el campo (para ellos: el enemigo), pero la sociedad hizo propio un reclamo legítimo, NO DEJARSE AVASALLAR EN PRINCIPIOS BÁSICOS DE LA CONTRIBUCIÓN DE IMPUESTOS A LA NACION... El campo NUNCA estuvo en contra de las retenciones, si en el porcentaje abusivo que este gobierno les quizo imponer a espaldas de los representantes del pueblo, los legisladores que durante todo este tiempo brillaron por su ausencia... NOSOTROS, LOS ARGENTINOS BIEN PENSANTES, Sabemos a quienes NO vamos a elegir en las próximas elecciones del 2009... ESTE HECHO HA DEMOSTRADO QUE NUESTRA SEÑORA PRESIDENTA NO TIENE CREDIBILIDAD. Su palabra carece de importancia ante la ciudadanía por culpa de su interlocutor, el señor Alberto Fernandez... El reclamo de la gente del campo es MUY legítimo, pero no debemos perder de vista que a costa de estos chacareros se esconde la patria financiera que hundió a nuestro pais durante varios gobiernos... HOY ESTÁ SOLAPADA DETRAS DE LA SOJA Y LOS GRANDES POOLES, ES EN VANO NOMBRARLOS YA QUE TODOS SABEMOS QUIENES SON... Por DIOS que nadie piense en De Angeli... Hace dos dias uno de mis comentarios fue con respecto a la pérdida diaria de 100 MILLONES DE PESOS POR DIA a raíz de este conflicto... ¿Quién se hace responsable de todo esto...? "El señor Alberto Fernández dijo en un programa de TV que el acto del domingo es un acto de la OPOSICIÓN"... Cuando un funcionario de primera linea hace este tipo de comentarios a la sociedad, es porque realmente se perdió el rumbo de la politica cotidiana, NO SABEN DONDE ESTAN PARADOS... NO TIENEN UN NORTE DÓNDE DIRIGIRSE POLITICAMENTE, ESTO SÍ ES GRAVE, PORQUE NO HAY UNA OPOSICIÓN FUERTE QUE PUEDA EQUILIBRAR LOS DESVARIOS DE LA CLASE GOBERNANTE... El pueblo observa impávido los días que se vendrán...TODOS LOS ARGENTINOS BIEN PENSANTES sepan que a este gobierno lo eligió el pueblo con el 45 % ... Podemos estar de acuerdo o no, pero esto demuestra que ese gran porcentaje no QUERIA este tipo de incongruencias. Muchos VOTANTES de OCTUBRE están pensando en el futuro de sus hijos. NO ERA LO QUE ESPERABAN, es más, hace 70 Días La Argentina era otra. Tenemos todo para ser el país más importante de latinoámerica... Hoy es BRASIL... ¿Quién tiene la culpa de privarnos ese destino...? En estos dias que nos queda para celebrar... otro 25 de Mayo... tengamos en cuenta que la mayoría no estamos en los extremos de este conflicto... Debemos ser coherentes en nuestro pensar y accionar... El campo lucha por sus verdaderos derechos, de no arrodillarse ante el poder hegemónico... El gobierno ciego de toda razón y derecho avasalla las mas elementales reglas de convivencia en una democracia... QUE ESTE 25 DE MAYO SEA EL PRIMER GRITO DE LIBERTAD "VERDADERA"... TODOS A ROSARIO POR LA DIGNIDAD... NO POR UN PORCENTAJE DE RETENCION DE UN MERO IMPUESTO. A partir del lunes 26 la Nación tendrá el destino que se merece... Por su geografía y por su pueblo....ah, pero no se olviden, a CHICHE GELBLUNG lo asaltaron... Probó de la medicina que toman todos los días los ciudadanos comunes... Ahora este hombre dice tan livianamente:"Me robaron las ganas de seguir siendo argentino"... ¿Qué nos queda para nosotros. Si el gobierno nos roba todos los principios de mes...?.
http://www.lanacion.com.ar/EdicionImpresa/politica/nota.asp?nota_id=1014942&pid=4478405&toi=5825
el olvidao
UN LLAMADO A LA PAZ SOCIAL A LOS ARGENTINOS BIEN PENSANTES...Todos los foristas que dedicamos parte de nuestro tiempo para compartir comentarios, lo hacemos porque queremos lo mejor para nuestro país y nuestras familias... Muchos teníamos esperanzas que el diálogo de hoy (23 de mayo), entre el gobierno y los dirigentes del campo iban a solucionar el conflicto... Pero no fue así, la mala política le ganó al bienestar común, inclusive a los que siempre tratamos de buscar un equilibrio en el fiel de la balanza... Muchos foristas dijeron durante un tiempo que este gobierno venía por la revancha ideológica de los 70, sin importar el enemigo que les hiciera frente, esta vez fue el campo (para ellos: el enemigo), pero la sociedad hizo propio un reclamo legítimo, NO DEJARSE AVASALLAR EN PRINCIPIOS BÁSICOS DE LA CONTRIBUCIÓN DE IMPUESTOS A LA NACION... El campo NUNCA estuvo en contra de las retenciones, si en el porcentaje abusivo que este gobierno les quizo imponer a espaldas de los representantes del pueblo, los legisladores que durante todo este tiempo brillaron por su ausencia... NOSOTROS, LOS ARGENTINOS BIEN PENSANTES, Sabemos a quienes NO vamos a elegir en las próximas elecciones del 2009... ESTE HECHO HA DEMOSTRADO QUE NUESTRA SEÑORA PRESIDENTA NO TIENE CREDIBILIDAD. Su palabra carece de importancia ante la ciudadanía por culpa de su interlocutor, el señor Alberto Fernandez... El reclamo de la gente del campo es MUY legítimo, pero no debemos perder de vista que a costa de estos chacareros se esconde la patria financiera que hundió a nuestro pais durante varios gobiernos... HOY ESTÁ SOLAPADA DETRAS DE LA SOJA Y LOS GRANDES POOLES, ES EN VANO NOMBRARLOS YA QUE TODOS SABEMOS QUIENES SON... Por DIOS que nadie piense en De Angeli... Hace dos dias uno de mis comentarios fue con respecto a la pérdida diaria de 100 MILLONES DE PESOS POR DIA a raíz de este conflicto... ¿Quién se hace responsable de todo esto...? "El señor Alberto Fernández dijo en un programa de TV que el acto del domingo es un acto de la OPOSICIÓN"... Cuando un funcionario de primera linea hace este tipo de comentarios a la sociedad, es porque realmente se perdió el rumbo de la politica cotidiana, NO SABEN DONDE ESTAN PARADOS... NO TIENEN UN NORTE DÓNDE DIRIGIRSE POLITICAMENTE, ESTO SÍ ES GRAVE, PORQUE NO HAY UNA OPOSICIÓN FUERTE QUE PUEDA EQUILIBRAR LOS DESVARIOS DE LA CLASE GOBERNANTE... El pueblo observa impávido los días que se vendrán...TODOS LOS ARGENTINOS BIEN PENSANTES sepan que a este gobierno lo eligió el pueblo con el 45 % ... Podemos estar de acuerdo o no, pero esto demuestra que ese gran porcentaje no QUERIA este tipo de incongruencias. Muchos VOTANTES de OCTUBRE están pensando en el futuro de sus hijos. NO ERA LO QUE ESPERABAN, es más, hace 70 Días La Argentina era otra. Tenemos todo para ser el país más importante de latinoámerica... Hoy es BRASIL... ¿Quién tiene la culpa de privarnos ese destino...? En estos dias que nos queda para celebrar... otro 25 de Mayo... tengamos en cuenta que la mayoría no estamos en los extremos de este conflicto... Debemos ser coherentes en nuestro pensar y accionar... El campo lucha por sus verdaderos derechos, de no arrodillarse ante el poder hegemónico... El gobierno ciego de toda razón y derecho avasalla las mas elementales reglas de convivencia en una democracia... QUE ESTE 25 DE MAYO SEA EL PRIMER GRITO DE LIBERTAD "VERDADERA"... TODOS A ROSARIO POR LA DIGNIDAD... NO POR UN PORCENTAJE DE RETENCION DE UN MERO IMPUESTO. A partir del lunes 26 la Nación tendrá el destino que se merece... Por su geografía y por su pueblo....ah, pero no se olviden, a CHICHE GELBLUNG lo asaltaron... Probó de la medicina que toman todos los días los ciudadanos comunes... Ahora este hombre dice tan livianamente:"Me robaron las ganas de seguir siendo argentino"... ¿Qué nos queda para nosotros. Si el gobierno nos roba todos los principios de mes...?.
http://www.lanacion.com.ar/EdicionImpresa/politica/nota.asp?nota_id=1014942&pid=4478405&toi=5825
el olvidao
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