viernes, 6 de septiembre de 2013

INDIGESTIONES SOCIALES ► Un ‘cocktail’ indigesto | Opinión | EL PAÍS

Un ‘cocktail’ indigesto | Opinión | EL PAÍS

LA CUARTA PÁGINA

Un ‘cocktail’ indigesto

El resentimiento y la ambición forman parte del lado más oscuro de la condición humana y alimentan hoy las críticas a los políticos. Pero nadie les exige que tengan una idea definida de la sociedad a la que aspiran


RAQUEL MARÍN

Hace algunos meses, una marca de refrescos de este país tuvo la ocurrencia, que a la postre se reveló francamente desafortunada, de lanzar una campaña basándose en la presunta idea-fuerza de que nuestros políticos no eran tan malos como acostumbra a proclamarse. En los anuncios se mostraban casos de genuinos servidores públicos dispuestos a llegar hasta el sacrificio personal en beneficio de su comunidad. Creo que la retiraron al poco tiempo. Doy fe de que en el cine de Barcelona en el que se proyectaba uno de esos anuncios una espectadora reaccionó espontáneamente al verlo gritando en medio de la oscuridad de la sala: “¡No compréis A…!”.
No vayan a interpretar ustedes que he referido la anécdota para sumarme a continuación a la tan generalizada descalificación completa y absoluta de lo que se suele denominar, con notoria impropiedad, la clase política. Y para intentar dejarlo claro referiré con un poco más de extensión otra anécdota, aparentemente de signo contrario. También hace pocos meses, se celebró en un centro cívico de un barrio popular de Barcelona un acto político sobre la crisis, organizado por asociaciones de vecinos y movimientos sociales. En él intervinieron, entre otras, dos personas que en cierto modo justifican el título del presente artículo.
Por un lado, un viejo militante del PSUC descolgado del partido desde el momento mismo de su legalización, que centró su parlamento en los errores de la transición, cuyas consecuencias según él ahora estábamos padeciendo. Escuchándole, recordaba aquel memorable articulo de Eduardo Haro Tecglen de mediados de los ochenta sobre la generación bífida, solo que en este otro caso la división de una misma lengua generacional se habría producido entre los que al llegar la democracia a este país decidieron mantenerse presuntamente puros, sin contaminarse de oficialismo alguno, y los que optaron por dedicarse a la política institucional. A pesar de su incuestionable bondad personal, las palabras de aquel hombre transpiraban resentimiento. Parecía como si celebrara las horas bajas de los antaño triunfadores (viejos camaradas suyos algunos de ellos), como si se complaciera en su derrota, como si haber tenido razón en algún momento garantizara tenerla de por vida (parafraseo al poeta, obviamente), como si el consolador “ya lo decía yo” le eximiera de reconocer que ese Estado de bienestar que exhortaba a defender con uñas y dientes empezaron a crearlo muchos de los que él criticaba con manifiesta ferocidad.

Hay quienes celebran las horas bajas de viejos compañeros y se complacen en su derrota
La otra persona cuya intervención llamó mi atención era representante de un movimiento social que ha alcanzado una considerable notoriedad en los últimos tiempos. He de reconocer que su puesta en escena —no dudo que muy profesional— me resultó ciertamente llamativa. Comunicó a la organización que llegaría con un leve retraso, debido a la necesidad de atender a unos periodistas extranjeros. Entró en la sala con el acto ya empezado, pero aún se demoró un poco más en incorporarse a la mesa, repartiendo abrazos y besos a viejos amigos y compañeros de facultad. Cuando finalmente subió al escenario y tuvo que intervenir, lo primero que hizo fue preguntar a los técnicos por la cámara que estaba grabando el acto y retiró de la perpendicular el micrófono que podía tapar su rostro parcialmente. A continuación repitió la misma intervención que llevaba haciendo desde hace tiempo, insistiendo mucho en su condición de simple portavoz, de mera representante de una asamblea (¿excusatio non petita…?), subrayando que lo importante era el colectivo, no las individualidades, junto con otros lugares comunes.
Entre estos últimos, uno en el que insistió sobremanera fue el de la descalificación de los partidos políticos tradicionales. De paso, informó a los asistentes de que había recibido ofertas para ir en la listas de determinadas formaciones, pero que de momento las había desestimado. Por cierto: no porque estuviera en radical desacuerdo con la línea de las mismas, sino porque creía que en la actual situación los movimientos sociales proporcionaban más visibilidad que los propios partidos, argumento que me generó, lo reconozco, una cierta desazón. Finalizó su parlamento excusándose por no poder quedarse al debate, pero tenía que salir a toda prisa hacia el aeropuerto para tomar un avión que le llevaba a Madrid, donde iba a grabar un programa de televisión en horario de gran audiencia.
Al acabar el acto tuve la sensación de haber asistido a un espectáculo muy poco edificante. Sobre aquel escenario (el salón de actos era el teatro de un viejo ateneo popular) se habían exhibido en público dimensiones de la condición humana de las que no creo que quepa esperar nada bueno.
Ambición y resentimiento, por extendidos que estén, por variadas que sean sus formas de mezclarse o por distintas que sean las personas en las que se encarnen (militantes de un partido propinándose navajazos por un cargo o destacados miembros de movimientos sociales en busca de un atajo hacia las listas electorales), no constituyen precisamente lo mejor del alma humana, sino que, por el contrario, forman parte precisamente de su lado más oscuro.

Algunos defienden a los movimientos sociales porque dan más visibilidad que los partidos
Aunque a primera vista pueda parecerlo, todo lo anterior no pretende constituir una crítica psicologista —o, peor aún, cargada de moralina— hacia nadie. De la misma forma que tampoco pretende justificar la conclusión, tan abrasiva como paralizante, según la cual todos (esto es, tanto los que son como los que aspiran a ser) son iguales. Más bien al contrario: de lo que se ha tratado con lo expuesto hasta aquí ha sido de llamar la atención sobre la esterilidad de críticas de semejante tenor. A fin de cuentas, de tales argumentaciones lo único que se puede seguir son consignas hipersimplificadoras —huidas hacia adelante, en realidad— del tipo “que se vayan todos”, con las que por añadidura no se hace justicia a quienes, tanto desde las instituciones como desde la misma sociedad, llevan a cabo una tarea útil, honesta y esforzada.
Frente a planteamientos así, se impone desplazar el ángulo desde el que examinar el asunto. Los políticos han venido recibiendo en los últimos tiempos críticas de muy diversa naturaleza: económica (atribuyéndoles la presunta condición de élites extractivas), psicológica (reprochándoles su enfermiza ambición de poder), sociológica (por sus supuestas ansias de medrar en el escalafón social) o incluso moral (por la recalcitrante deshonestidad de muchos de ellos). Pero es probable que haya sido el desprestigio de la propia política la que ha motivado que, en términos comparativos, nuestros políticos apenas hayan recibido críticas desde la perspectiva que resultaba más pertinente, esto es, la propiamente política. En todo caso, a los políticos no solo se les ha de exigir que no se constituyan en un lobby que se enriquece a costa del erario público, que no padezcan ninguna patología por ocupar un escaño o una secretaría de Estado, que no incumplan sus promesas o que no se consideren a sí mismos una casta por encima de los ciudadanos.
A los políticos —tanto a los que están en el poder como a los aspirantes— se les ha de exigir, además de lo anterior (¡solo faltaría!), que tengan una idea definida del tipo de sociedad a la que aspiran, que planteen con claridad los medios para acceder a ella, que posean la capacidad de interpretar las transformaciones de todo tipo que no cesan de producirse en nuestro mundo y la dirección a la que apuntan, que no embarquen a la ciudadanía en aventuras insensatas ni especulen con sus necesidades por cálculos electorales o, en fin, que (en vez de vivir pendientes de las encuestas) sepan leer las señales que emite la propia sociedad, señales en las que esta muestra sus genuinos anhelos, al tiempo que sus más profundos malestares. Exijámoselo a todos, antes de tener que lamentar que lo que se nos había vendido como promesa de profunda regeneración democrática no era en realidad otra cosa que un mero cambio de nombres sin contenido político alguno.
Manuel Cruz es catedrático de Filosofía Contemporánea en la Universidad de Barcelona. Es autor del libro Filósofo de guardia (RBA).

el dispreciau dice:
1. el mundo humano le está enviando un claro mensaje al Presidente Obama... ¿para qué atacar Siria, repitiendo comunes errores republicanos?... el único resultado esperable sería el definitivo caos social, con víctimas inocentes (más de las que ya hay) que nada quieren saber con el conflicto fabricado por las impericias políticas de unos pocos que se arrogan el derecho de propiedad sobre los destinos ajenos, algo demasiado común en esta época de perversidades expuestas... las armas no son solución alguna en conflicto alguno... y EEUU, ya debería haber aprendido dicha lección... cuyas evidencias son inapelables.
2. el mundo humano le está enviando un claro mensaje al Papa Francisco... NO más Iglesia protectora de corruptos... NO más Iglesia protectora de abusadores violadores con sotana... NO más doble mensaje...
3. el mundo humano le está enviando un claro mensaje a TODOS los políticos del mundo ►
3.1. los estados se han vaciado de contenidos sociales y están ausentes
3.2. los políticos han tomado por costumbre ningunear a las personas, negarles sus derechos individuales, sus derechos humanos, y sus derechos sociales, usando y abusando de sus poderes, mediante corrupciones, o mediante negligencias inaceptables... entonces, el mundo humano les está enviando un mensaje: BASTA!... lo que están haciendo es inaceptable e inadmisible...
3.3. este planeta Tierra no tiene más fronteras, ni más banderas, ni ningún otro interés que no sea la RAZA HUMANA como un todo indisoluble...
3.4. los dolores y las tragedias de cualquier ser humano, es de TODOS... no del que la padece...
4. el mundo humano le está enviando un claro mensaje a los oportunismos:
- no más abusos del poder...
- no más apropiaciones del poder...
- no más violaciones a los derechos humanos y ciudadanos...
- no más violencia, no más inseguridad social protegida desde las ausencias de los estados...
- no más circo, no más mediatismo...
- no más quitar derechos establecidos e instituídos aduciendo razones económicas...
- no más negaciones de la realidad fabricada por las negligencias políticas...
- no más falsas economías, no más falsas monedas, no más falsos mercados...
- no más injusticias sociales...
- no más pobres, marginados ni indigentes...
- no más falsas compasiones, peores misericordias, mentidas solidaridades...
- NO MÁS!
5. una humanidad no sobrevive sin un humanismo genuinamente expresado y traducido en conocimiento y cultura...
6. una humanidad no sobrevive sin justicia académica, equivalente para TODOS...
7. o las clases políticas rectifican sus caminos y se aplican al derecho social, o la sociedad humana los devorará, tal ellos han pretendido hacer con los ciudadanos y sus derechos legítimos.

SEPTIEMBRE 06, 2013.-


jueves, 5 de septiembre de 2013

UNIVERSIDADES SIN UNIVERSOS ► interruptor_De la Universidad o el mundo

LO RECIBÍ DESDE URUGUAY y lo comparto ►
interruptor_De la Universidad o el mundo



EL TIEMPO ES SABER

De la Universidad o el mundo

Amir Hamed


¿Alguien recuerda a la dactilógrafa, a la operadora telefónica, al que entregaba las botellas de leche en tu puerta, siquiera a las botellas de leche? ¿Y al pianista de la sala de cine, al ascensorista, al que paraba los bolos en el bowling, al encendedor de lámparas? ¿Y al semiólogo? Los oficios y profesiones se desvanecen, en muchos casos, según el dictado de la tecnología, y hoy por ejemplo, junto con la infinidad de empleos de clase media en extinción en Estados Unidos que diagnostica la revista Forbes, no faltan los que avisan de la desaparición inminente de docenas de profesiones. Dentro de poco, según previsiones, nadie necesitará químicos, ni jueces, ni diseñadores de moda, ni agentes de viaje, ni analistas de publicidad, ni siquiera economistas (ver aquí).

La tecnología y sus máquinas, según se puede colegir, vuelven obsoleta incluso la ciencia, por no hablar de los múltiples saberes que se fragmentan, dando lugar a microespecializaciones que, probablemente, dentro de poco serán innecesarias, cuando no retrógradas según el inclemente dictado de los tiempos. Ahora bien, ¿quién establece las profesiones, disciplinas y títulos? En la mayoría de los casos, la Universidad, institución que recibe, con crecido furor, sin importar cuál sea, si la de Lovaina, Harvard o la de la República Oriental del Uruguay, la acusación de vivir de espaldas a la sociedad y de no adaptar su
curricula al mercado de trabajo. Curiosamente, no otra cosa hace la Universidad, que prestidigita carreras instantáneas cuya perdurabilidad es más que cuestionable. ¿Son necesarios, por ejemplo, los gestores culturales, o pasado el hervor de hoy deberán reconvertirse ni bien se descubra su gestión es irrelevante?

Ahora bien, cuanto más se le exige a la Universidad que viva de acuerdo a la sociedad y sus barullos, más habría que recordar que, por alguna razón, desde su inicio en el Medioevo, esta institución se construyó como espacio autónomo, independiente de los poderes de turno, resguardándose dentro de lo posible en el campus, que en Estados Unidos son ciudades dentro de ciudades, o ciudades universitarias (ciudades de libros, por así decirlo). Este aislamiento de los orígenes, subrayado por su indesmentible inclinación a la citadela, le suele ganar calificativos como el de “torremarfilista” con el que muchos en el actual gobierno uruguayo, tratan de estigmatizarla, olvidando que en su momento la institución fue agente de agitación social, incluso de resistencia a la dictadura, y en otras partes, de “improductiva”. Como respuesta, allí donde puede, la Universidad abre sus alas al sponsor, sus pabellones a la financiación de corporaciones internacionales, y deviene investigadora al servicio de firmas médicas o de alta tecnología. Por supuesto, esto es una respuesta, además de insatisfactoria, como se verá a continuación, parcial, porque solo algunas áreas pueden reconvertirse al patrocinio de privados, en tanto otras, precisamente ésas que la convirtieron en Universidad, las Humanidades, están condenadas a la improductividad.

Y efectivamente, tienen razón quienes dicen que la Universidad se aleja de la sociedad, esos que igualan su campus al marfil enconado con que se construye una torre tan panorámica como obsesivamente esterilizada, y que sus saberes a menudo
distan de ser lucrativos, en la medida en no siempre desaguan en objetos ostensiblemente útiles (como una mejor licuadora, una pantalla más plana y radiante, un automóvil más silencioso, etc.). En lo que están equivocados es en reclamarle que se acerque y pragmatice, porque cuanto más servil al mercado esté la Universidad, más irrelevante se vuelve; no hace más que renunciar de sí, al menos si se tiene en cuenta cual fue su origen, un origen que es a la vez su teleología. Y adelántese desde ya que cuanto más se inserta en los reclamos de eso que llaman sociedad, que en rigor es el dictado del capital, la Universidad renuncia al mundo que la reclamó y, por tanto, se vuelve progresivamente baladí.

En el principio fue el mundo

Se suele recordar los orígenes de la Universidad cronológicamente, pero no los términos de su necesidad. Cualquiera puede repetir, como se repite, que allá por 1088, en Bolonia, una agrupación de extranjeros se conformó en gremio de estudiantes, contratando maestros para que le enseñara las leyes de la ciudad. Por entonces, cada ciudad proclamaba para sí su norma, ignorada por los foráneos, que pasaron a instruirse en ella
a fin de prevenir ser estafados, despojados, esquilmados. También se suele encontrar el preludio de las universidades en las escuelas catedralicias y monásticas que, por siglos, fueron la única fuente de saberes y de transmisión de libros en el Medioevo latino, aunque sin embargo se olvida que el reclamo por la Universidad, es decir, el reclamo gremial por el saber, comporta algo totalmente novedoso y ajeno al claustro monacal: un reclamo por el mundo.

Los monasterios, por ejemplo, remachaban la consigna de los primeros padres de la Iglesia, que se alejaban del mundo, aquello que llamaban siglo, y que no era sino el dominio (transitorio, con fecha de caducidad establecida) de Satanás. Basta recordar a ese pilar de la Iglesia, Orígenes de Alejandría, y cómo en el siglo III se castró para renunciar al Adversario, para recordar también que, para la cristiandad que fundó los monasterios, nada hubo más enemigo que la temporalidad, que el siglo, que la sucesión, que la reproducción (San Pablo, por ejemplo, la desalentaba), es decir, que las consecuencias contraproducentes de la carne. Cuanto más se reprodujera la especie, más se retardaba el fin. Así, por más que, dos siglos después de Orígenes, San Agustín proclamara advenido el reino de los cielos en la consolidación de la Iglesia, el verbo de Cristo nunca pudo renunciar a su principal consigna, que es la renuncia a Este Mundo, la ansiosa pero interminable espera de su aniquilación, y el advenimiento de Ese Otro Celestial. Si en los monasterios campea la eternidad, fuera de ellos de todo hace presa el siglo, con sus urgencias y apetitos, con su resignación al devenir, al reparto de bienes terrenales, a la finitud.


Pero ha llegado ese siglo XI en el que los primeros estudiantes habrán de agremiarse y por entonces el frenesí escatológico no encuentra cómo dar cuenta de sí. Todo un largo año (siglo) 1000
ha pasado sin novedades del cielo, y en 1095, finalmente, el papa Urbano II llama a los nobles de la latinidad a liberar Jerusalén, porque en Medio Oriente, y cumpliendo con lo anunciado en las Revelaciones de Juan, los cristianos están siendo nuevamente perseguidos, esta vez por los turcos. La Cruzada no deja de comportar la lucha de los ejércitos de Cristo contra los de Gog y Magog, y en este sentido se trata de liberar a la Jerusalén Terrestre para que, cumpliendo lo estipulado por las primeras exégesis cristianas, comparezca finalmente la Celeste. Los cruzados, que son ordenados como sacerdotes laicos, en esas cruces que se tejen se hacen emisarios de Cristo y, con ellas, están inficionando de eternidad el siglo, algo muy distinto a lo que, en Bolonia, apenas unos años antes, hicieran esos extranjeros, que quieren que el mundo, esta duración y finitud, les explique con claridad sus leyes. Las lanzas de los cruzados, por así decirlo, comportan la aniquilación del mundo, en tanto aquellos estudiantes que hace apenas unos años se acaban de agremiar interrogan el siglo, exigen que les haga saber su Ley.

Por supuesto, al interrogar el siglo terminarán interrogando a Dios, y la teología será la disciplina maestra de ahí en más. ¿Qué dice Dios? ¿Por qué no viene? ¿Qué hacemos con este mundo del que todo indica se ha olvidado? Esto y cosas parecidas preguntarán los teólogos de ahí en más, hasta que, para fines del siglo XIX, se desentiendan de Dios y del Espíritu Santo y se queden, a través de Hegel, con el Espíritu liso y llano, es decir, de ahí en más, sin ese Dios de la escatología y regresen al Ser de los paganos, se vuelquen a la instrucción del ciudadano y a la conformación del Estado-Nación.

De más está decir que, para mejor interrogar el mundo, en buena medida la Universidad se independizó de él. Esto queda establecido cuando Bolonia abraza, a mediados del siglo XII, la Constituo Habita, su carta de ciudadanía propia, de libertad académica, ese carácter supranacional que le instituyó el emperador Federico Barbarroja, enemistado con la Iglesia por sus reivindicaciones sobre el control del siglo, es decir, del mundo temporal (y acusado por la Iglesia, muy naturalmente, de Anticristo). El estudioso, según declaraba la Constituo, podía viajar en libertad, en persecución de su aprendizaje; su ciudadanía, por así decirlo, era su conocimiento. ¿Y qué era su conocimiento sino el mundo, esferas de significación, como dirá en el siglo XX Martin Heidegger?

Conviene tener a mano esta breve historia siempre que se escuchen reclamos a la Universidad y, en particular, a su rama más ostensiblemente improductiva, o apragmática, las Humanidades. Para dar cuenta del mundo, y de su Ley, la Universidad desde un principio debió darle la espalda al dictado de su sociedad, que para empezar dictaba la necesidad del Fin del Mundo, algo que parecen reiterar, hoy día, las tecnologías desentendidas de otra legitimidad que no sea su performativo, es decir su funcionamiento (como hace ya décadas avisara Jean-François Lyotard en La condición posmoderna), y un capital hipostasiado en sus finanzas, eso que hoy se llama financiarización, que no es sino el vaciamiento de los recursos del futuro. La Tierra, decía Heidegger, es el mundo en su estado de auto-reclusión, de no-revelamiento, y en esa reclusión se hace sostén del mundo que es esa instancia a través de la cual hacemos sentido. La Tierra, claro está, es la instancia de mundo que, a través de las tecnologías y el hambre desaforada del capital, está siendo succionada por la servidumbre del presente. Si la Universidad se somete a ese vampirismo, si no logra cuestionarlo (algo que solo pueden hacer las Humanidades), estará renunciando a sí, es decir, renunciando al mismo mundo que desde hace unos 1000 años viene sosteniendo

miércoles, 4 de septiembre de 2013

CULTIVANDO EL DESPRECIO ► Seguridades caducas | Opinión | EL PAÍS

Seguridades caducas | Opinión | EL PAÍS
EL ACENTO

Seguridades caducas

Los supermercados griegos venderán productos que sobrepasen la fecha de consumo preferente: la crisis obliga a ajustar las conquistas garantistas


SOLEDAD CALÉS

Desde este lunes, los supermercados griegos están autorizados a vender, en estanterías especiales, productos no perecederos que hayan sobrepasado la fecha de consumo preferente. La nueva normativa establece que deberán venderse a un precio inferior y siempre dentro de unos límites precisos: una semana más para los productos en los que la fecha se especifique en día/semana; un mes más para los marcados con mes/año, y una anualidad para aquellos en los que solo figura el año.
La medida forma parte de la escalada de ajustes en que vive sumergido el país por la crisis económica, pero no está tan desencaminada como parecería a la luz de las reacciones suscitadas. El debate muestra las muchas contradicciones en que incurren las sociedades acomodadas y la dificultad que tienen para adaptarse a los tiempos de penuria. Es cierto que el sistema de caducidades fue un avance social importante destinado a evitar que una gestión avariciosa del comercio alimentario tuviera repercusiones sobre la salud de los consumidores. Pero de esa actitud garantista destinada a proteger a la población se está evolucionando hacia una especie de dogmatismo de la seguridad en la que la aversión al riesgo lleva a despilfarrar ingentes cantidades de alimentos que podrían consumirse sin peligro.
Para eso existe la distinción entre fecha de caducidad, a partir de la cual el consumo no es seguro y, por tanto, no debe comercializarse, y fecha de consumo preferente, a partir de la cual, sí puede consumirse dentro de unos límites. Otra cosa es que se pierda calidad, de ahí que, en el caso griego, se obligue a rebajar el precio.
Algunos grandes supermercados ya han dicho que no los venderán, pero no por un afán de proteger la salud de sus clientes, sino por miedo a que la imagen de la marca quede dañada. Es una reacción comprensible, pero obedece a unos parámetros culturales que podrían estar caducos. Los de la sociedad de opulencia capaz de observar sin inmutarse cómo miles de personas rebuscan por las noches en los cubos de la basura de bares y restaurantes, y permitir al mismo tiempo que los supermercados destruyan cada día miles de productos que han superado la fecha de consumo preferente pero son aún seguros.

Seguridades caducas | Opinión | EL PAÍS


el dispreciau dice: EUROPA está enviando señales temibles al mundo humano... todo lo "inaceptable", está siendo virado para que sea "aceptable"... indicando que las gentes de la mal llamada Unión Europea, esos que ocupan los países periféricos de la misma, esos que no pertenecen ni a la Gran Bretaña, ni a la Alemania, ni a la Francia, por ende pueden ser considerados de segunda, de tercera, y hasta de cuarta, pueden comer la basura que desprecian los dueños de los futuros de los otros... poniendo una vez más en el tapete, las visiones nazis de la Europa, mentida. Se cultivan desprecios y se fabrican precios de modo que las gentes que se van cayendo del sistema en caos, se transformen rápidamente en víctimas, pobres, marginados, indigentes, para que finalmente se ahoguen en las basuras de un modelo que no sabe qué hacer ante la barbarie que viene creando desde hace al menos cinco siglos, para no ir más lejos, total, ir no modifica el panorama. Condenar a los griegos a comer despojos, es algo semejante a lo que se impuso en la Argentina durante la década infame (1990/1999), donde el país vestía con harapos a manzaneras, para enseñarle a la sociedad argentina que debía buscar en las basuras, su alimentación, su vestido, y de serle posible, sus dignidades... la sociedad caída del sistema y excluída por inducción de ausencias políticas y consecuentemente del estado, creó en la sociedad argentina un nicho de magnitud social, donde los "recorredores de las basuras" se convirtieron en un grupo social importante, que más tarde sería subsidiado de por vida, entendiéndose por ello que el estado los asumía como "irrecuperables". Ahora, aquella trágica receta europea, toma entidad en su propio suelo y renueva las bases nazis... A decir la verdad, si se toman los resultados sociales de las políticas implementadas durante la última década del siglo pasado en la Argentina, y el desastre en el cual el país y su sociedad están inmersos, aún cuando los discursos indiquen todo lo contrario... es de esperar que Europa refunde los campos de concentración y los ghetos, de manera de ir separando a los europeos, supuestamente puros, de aquellos otros que están lejos de serlo, al menos según las ciencias de las conveniencias y sus códigos genéticos. Europa comienza ya a mostrar señales de que se hundirá, al igual que el Titanic... antes de lo que se creía... antes que los discursos concluyan, hablando de cosas que no existen, pero que sí forman parte del imaginario de una clase política cuyos cinismos no tienen límites. SEPTIEMBRE 04, 2013.-

martes, 3 de septiembre de 2013

MEMORIAS DE LOS DESTINOS ROBADOS ► Ricado Lagos: “En Chile, la dictadura nos robó lo mejor de nuestras vidas” | El País Semanal | EL PAÍS

Ricado Lagos: “En Chile, la dictadura nos robó lo mejor de nuestras vidas” | El País Semanal | EL PAÍS

CARA Y CRUZ

Ricado Lagos: “En Chile, la dictadura nos robó lo mejor de nuestras vidas”

El próximo 11 de septiembre se cumplen cuatro décadas del golpe de Estado en el que el general Pinochet se hizo con el poder en Chile

El expresidente Ricardo Lagos repasa en sus memorias su lucha contra el hombre “que nos robó 17 años de nuestra vida”


Lagos posa ante un cuadro de Neruda del pintor Enrique Zamudio. / Luis Hernán Herreros

Es un político Ricardo Lagos. A veces parece que los políticos son siempre cuadrados e imbatibles, seres que no se manchan por fuera, persuasivos y locuaces, pendientes de su imagen impecable, ayudados por infalibles guardaespaldas.

Este chileno de 1938 es extraño en esta especie de los que ejercen este oficio. Por ejemplo, publicó unas memorias (Así lo vivimos, Taurus, que ahora se edita en España) que redactó él mismo, y eso, que redacte unas memorias un mandatario o un ejecutivo de cierto rango, resulta raro en su universo. No son, además, las memorias del poder y de la gloria, sino de la resistencia y de la vida, del dolor, del fracaso y de la acción de gobernar y de la acción de oponerse a una dictadura. Y Lagos es raro también porque cuando toca llorar llora y no lo hace sin querer.

Al hablar de su experiencia en la lucha, clandestina o abierta, contra el dictador Pinochet, que sacó del poder por la fuerza bruta a Salvador Allende, este hombre sollozó, luego se contuvo, se ayudó de las manos para precisar una idea en el aire, como si quisiera atajar la lágrima, y ahí quedó el sollozo, lo atajó en el penúltimo segundo. Ese detalle no es habitual.

Ese sollozo seco fue en México, en la última Feria Internacional del Libro de Guadalajara. Y se produjo en el instante en que explicaba esto acerca del libro en el que cuenta su vida, con énfasis en los años en que Pinochet le hizo la vida imposible a los chilenos: “El libro tenía como título Así lo viví. Cuando lo terminé me pareció muy injusto porque el plural reflejaba mejor a todo ese pueblo que se atrevió a ponerse de pie. Así lo vivimos me pareció que daba mejor cuenta de lo que ocurrió en un momento de la historia del país, un momento muy épico, muy especial, que no se va a volver a reproducir. Y no se ha vuelto a reproducir”. Chile era un pueblo en plural.


Un retrato de Lagos.
Hubo un tiempo en que Ricardo Lagos tuvo una buena pelambrera. Ahora se podría peinar con dos dedos de una mano. Con aquella pelambrera aún abundante se le puede ver en Youtube, en una imagen de 1988; está de corbata y chaqueta, enérgico y desafiante, y en ese momento protagoniza un programa de televisión en el que tiene unos minutos para pedir el no al referéndum que significó entonces el principio del fin de Pinochet. El dictador había pedido el sí y Lagos era un socialista empeñado en la lucha por derribar al hombre que “nos robó diecisiete años de nuestra vida”. En un momento determinado, consciente de que lo estaba viendo todo Chile, y de que también lo estaba viendo Pinochet, se dirigió a la cámara que le tocaba, levantó el dedo acusando y desafió al dictador. La conductora del programa hizo esfuerzos por devolverlo al redil, pero ese dedo dio la vuelta a Chile y al mundo y ahora ese dedo (el dedo de Lagos lo llaman) es un momento en la historia de cómo al fin cayó Pinochet, que ahora hace cuarenta años, y por la fuerza bruta, derribó el Gobierno de Unidad Popular de Salvador Allende. Ahora, cuando los nietos de Lagos y seguramente muchos otros nietos chilenos ven esa imagen del dedo yendo directo a la mirada del sátrapa, dicen: “Abuelo, no es para tanto”. Entonces fue una temeridad que fue carcomiendo (como en un célebre cuento de Saramago) la silla del golpista.

Doce años después de aquel desafío, este hombre fue el primer socialista que llegó a la presidencia de Chile. La historia está contada, y él está en la historia. En la historia chiquita, sin embargo, queda su definición, su retrato. Él era un niño “más bien tímido, muy delgado”; ahí, ante la tele, levantó el dedo, pero de chico, “cuando se trataba de demostraciones de fuerza con compañeros, no era de los mejores para pegar con el guante”. Tenía, dice, los peores temores de quedarse siempre con la peor parte. “Y añadiría algo que era grave: no era muy bueno para el fútbol. Se repartían los jugadores en dos equipos y al final alguien preguntaba: ‘Bueno, ¿y Lagos?’, y otro respondía: ‘Ah, pues llamamos a Lagos’. Era obvio que estaba muy lejos de ser Messi. Pero no era muy honroso que me despreciaran así. Ja, ja”.

Ahora bien, en carreras de fondo ganaba; y así es, una persona de fondo, paciente, explicativo. Sus padres vienen de la educación, él fue secretario de Educación; en Londres, hace más de un año, en conversación con su amigo el escritor mexicano Carlos Fuentes, estuvo dos días explicándole a su interlocutor los entresijos de la política internacional que vivió como si estuviera preparando a un amigo para un examen final. Con paciencia infinita, sin que el tiempo le importara. Le pregunté de dónde viene esa paciencia. “Me entretiene explicar; trato de expresar las cosas más difíciles con claridad para que parezcan simples”. Es un pedagogo, llegó al poder explicando y se defendió de la dictadura explicando, alzando el dedo además. “Creo que la actividad pública es un diálogo en el que es muy importante estar o ponerse a la altura del otro”.

Es afable, camina con esa lentitud que se puede ver en los políticos veteranos o en los veteranos poetas; Neruda caminaba así, como si el tiempo viajara en barco. Le impacientan, lo dice él, la deslealtad y las imperfecciones, que las cosas salgan mal. Pero él mismo no es perfecto, claro, y sus hijos se ríen cuando se enfurece ante la estupidez humana. “Yo siempre metiéndome y yo soy el primero que rompe cuatro copas de un golpe, mientras celebrábamos mi cumpleaños. Entonces mis hijos se ríen: ‘¡Eh, la estupidez humana, la estupidez humana!”. María, la señora que sirvió en su casa toda la vida, le explicó un día, siendo él presidente, que se es presidente en La Moneda, “pero en la cocina mando yo”. En la casa nunca fue presidente, “en las comidas mis hijos se dedicaban a reírse de los cuentos de Lagos que corrían por ahí. ¡Y a veces yo creo que eran ellos los que se los inventaban!”.

Mi madre quería que yo fuera un hombre culto que supiera servir a sus semejantes"
Así que ahora que ya ni es presidente ni puede aspirar a serlo huye también de la solemnidad que no tuvo. ¿Y no le picó ese gusano de la importancia? “Hay una tendencia a eso, porque se supone que el presidente no duerme, que está concentrado pensando. ¡Ja, ja! Es muy importante tener cables en la tierra. Es natural, lo entiendo: hay un cierto boato por ser jefe de Estado, pero tiene que entenderse que en democracia eso es algo transitorio”.

Su madre murió a los 108 años hace dos. Y su padre falleció cuando él tenía ocho años. “La etapa final de mi padre fue un poco triste porque tuvo un ataque cerebral y estaba paralizado, en cama. Mi relación con él era difícil y compleja; me producía un cierto temor entrar en su habitación y verlo siempre en la cama”. Un tío fue, por decirlo así, su padre, también en el nacimiento de la vocación política. Y su madre fue padre y madre a la vez, “recia siempre”. Bill Clinton lo llamó para felicitarle cuando accedió a la presidencia de Chile, y le preguntó por su madre. “Ahí está, haciendo de padre y de madre”. Cuando Pinochet lo encarceló, ella tenía 90 años. “Fue a verme y cuando le dijeron que no podía acercarse a donde yo estaba, les dijo a los guardias: ‘Bueno, yo voy a esperar hasta que pueda verlo’. No se puede quedar aquí, insistieron, y ella les soltó: ‘¡Atrévanse a sacarme!’. No se atrevieron. Al cabo de una hora y media me llamaron para que conversara con ella y lo primero que me dijo fue: ‘El mundo está preocupado por ti, no te vayas a quebrar, ponte firme’. Imagínate, con 90 años”.

Ella tenía un dicho, que le aplicaba al hijo: “Usted tiene casa, comida y ropa limpia. Su única obligación es estudiar”. Y tener un título, le decía, un cartón, como dicen los chilenos. Una carrera. Ella creía que nadie tendría por qué llegar a ser rico, “quería que yo fuera un hombre culto que supiera servir a sus semejantes”. Una actitud familiar. Una tía de Lagos estaba en la cabecera de las manifestaciones a favor del sufragio universal en los años veinte. Así se fue haciendo el subconsciente de Lagos. Acaso ahí estuvo el resorte que movió el dedo de este agnóstico librepensador en un país parroquial… “En el pasado había habido presidentes agnósticos, pero lo disimulaban. Fui el primer presidente divorciado, casado por segunda vez, y mi mujer también era casada por segunda vez. Nuestro hogar eran los tuyos, los míos y la nuestra, que era la perrita”. Acaso ese agnosticismo radical le abrió las puertas de las iglesias en la clandestinidad y en el poder. “Como se dice en Chile, éramos un poquito comefrailes. Y cuando llegó la dictadura ya no fuimos comefrailes, tuvimos muchas complicidades con ellos”.


Lagos con sus memorias.

11 de septiembre de 1973. Siete días antes, los funcionarios y la gente que quiso celebraron ante Allende el tercer aniversario de su llegada al poder. Lagos y el presidente se cruzaron las miradas ante la explanada de La Moneda. “Nos saludaba con la mano. Esa forma como nos saludó, ese gesto, ya parecía de despedida”. Una semana más tarde, el drama, los militares bombardean La Moneda, Allende se suicida. Cuatro décadas más tarde, esa dramática historia marca el corazón de Chile. La madre de Lagos había dicho que los presidentes leales con sus ideas terminaban suicidándose en Chile y que los otros eran traidores. Cuando eligieron a su hijo, en la toma de posesión misma, se llevó las manos a la cara, se le acercó al oído y le dijo: “¿Cómo vas a salir de esta?”.

–¿Siguió viviendo aquella expresión de su madre o Chile ya era otra cosa?
–No, todavía no era otra cosa. Recién iniciado el Gobierno, dije a mis asesores: Bueno, cuál es el propósito último cuando terminen mis años de gobierno. Uno de ellos me dijo: “Que usted salga caminando de La Moneda por su propio pie”. ¿Te das cuenta de lo que me estaba diciendo, ¿no?
Por eso levantó el dedo. “Nos robaron 17 años, lo mejor de nuestras vidas. Pero no nos pudieron quitar el privilegio de la ética. Hubo amigos desaparecidos, asesinados, otros que se fueron al exilio y otros que cayeron presos, pero fue la vida que nos tocó vivir. Ahora miras para atrás y, como Violeta Parra, puedes decir: Gracias a la vida, que me ha dado tanto”.



el dispreciau dice: las generaciones de seres humanos que se van incorporando al mundo de los tiempos respirables, comienza sin la memoria de las atrocidades acaecidas a sus propios padres y/o abuelos y/o ancestros... es natural que así sea... no obstante ello, sí perciben las divisiones sociales que interpretan los mismos hechos del pasado cercano...
América Latina fue objeto de un plan orquestado desde la EUROPA FRÍA y desde la concepción aliada del "comunismo peligroso", que dio lugar a tremendas dictaduras de militares trasnochados... esos mismos que supieron dejar vivos a los amigos y asesinar a los "acordados"... América Latina se vistió de tragedia y en ella se consumió una importante porción de una generación de iluminados, ideólogos y creadores con el suficiente potencial para modificar el "curso de las cosas", algo que no le convenía a las potencias, que ya preveían una crisis económica creciente...
Los que no se involucraban en nada, hacían oídos sordos, y también eran ciegos prudentes de ocasión... el "dejar hacer" favorecía el militarismo aberrante de los unos y los otros, ya que siempre hay exacerbados y moderados que compiten por los mismos actos heroicos... matar muchos, matar pocos, da igual... las aberraciones fueron muchas, demasiadas, y luego de muchos años de falsas democracias latinoamericanas, queda claro que las décadas dictatoriales además de no haber arrojado resultado alguno, produjeron un efecto retrógrado en todas las sociedades americanas, algo que evidentemente buscaban los genios de la Europa de la Guerra Fría, y los idiotas ideólogos de las democracias colonialistas y colonizadas según los criterios reinales de los siglos anteriores al XX...
El 2013 encuentra al mundo humano convertido en hoguera, lo cual indica sin duda alguna que, tanto la Europa Medieval como los aliados para la imposición de los sentidos de conveniencias corporativas, han fracasado... sus logros son demasiado escasos, y sus daños son demasiado muchos... incluso los daños que se han infrigido a sí mismos por miopías, negligencias, impericias, y miserias de diversa índole...
América Latina aún paga los precios de los daños colaterales de las dictaduras... "un desaparecido no es otra cosa que un desaparecido" solía decir un general devenido en Dios de oportunismos militares... una aseveración que hoy se escucha por las calles y los cuarteles de cualquier país del mundo árabe, convertido también en una hoguera de conveniencias... donde, cuando concluya esta etapa de sumatoria de estupideces, sólo quedarán sociedades diezmadas, atrapadas en sus dolores y en sus pérdidas, mientras que las clases políticas seguirán tan ciegas como siempre.
Cabe preguntarse... para que esos espacios dictatoriales existieran, homologados por los modelos aberrantes corporativos, ¿cuánta responsabilidad tuvieron las democracias de aquel entonces?... cuando alguien, en ejercicio del poder, deja espacios aberrantes, alguién los ocupará o bien los usará en provecho propio... y eso fue lo que sucedió. Las democracias de los albores de los sesenta/setenta eran miserables en esencia... y le obsequiaron sus miserias a las miserias militares... creando un monstruo de diez cabezas que se devoró el sentido de las cosas... en algunos países como la Argentina, Brasil, Colombia, Perú, Venezuela, Uruguay, Ecuador, América Central, México, la tragedia aún perdura, tanto en efectos como en ecos... porque lo que se pierde, lamentablemente no se recupera, y el atraso es evidente, aún cuando los discursos digan lo contrario...
América Latina no ha aprendido a dialogar... tampoco ha aprendido a escuchar... mucho menos a ver... permaneciendo en la etapa de la compra de los votos, de la compra de las dignidades a cambio de miserias compartidas...
Las clases políticas de la América Latina están dominadas por la soberbia y el desprecio de creerse inmortales y omnipotentes... careciendo capacidades de lecturas de los mensajes sociales, de las señales sociales, y hasta de las realidades sociales...
Las sociedades latinoamericanas están demasiado concentradas en sobrevivir, por ende se han olvidado de vivir... y al no saber cómo vivir... han quedado atrapadas en urgencias impuestas por inducción de conveniencias de partes...
El periodismo latinoamericano es amarillo en esencia, colocándose según le da el SOL... manipulan editorialmente cualquier visión, pero no agregan valor al pensamiento colectivo, mucho menos a la consciencia social, por ende sólo contribuyen a alimentar el morbo que eleva el raiting...
El mundo humano está en ruinas, mal que le pese al Vaticano como gran gestor y alimentador de esta tragedia... mal que le pese a la Europa Medieval, mentora de todas las tragedias humanas de los últimos mil años... mal que le pese a Estados Unidos de Norteamérica, que como representante ejecutor de la democracia superior, se ha olvidado de "formar" lectores de la realidad, e intérpretes culturales de su evolución, más allá de sus conveniencias y más allá de sus fronteras... pero esta aseveración no es un reparto de culpas, tampoco busca serlo... ya que el mundo humano debe aprender otro tipo de lecciones... ¿para qué intervenir en Siria bombardeando humanidades inocentes?, mejor, ¿por qué no hablar con los responsables gestores de la tragedia humanitaria, y acordar una salida que favorezca a los inocentes?... ¿por qué no terminar con el ejercicio de las conveniencias que favorecen a cuatro gatos locos, en contra de los intereses de la humanidad como raza?...
He llegado a la conclusión que el mundo carece de memoria de resultados, porque a las propias corporaciones no les conviene que así sea, de modo que la historia dramática se repita una y otra vez alimentando los respectivos negocios... un criterio belga por excelencia... martirizar y someter... para quedarnos con los diamantes... Lamentablemente para ellos y para todos, en la humanidad nadie ha aprendido a comer diamantes, tampoco a engarzarlos en los destinos.
SEPTIEMBRE 03, 2013.-

Insisto con una figura repetida en estas páginas... cada alumno debería recibir  un ejemplar del NUNCA MÁS, ejemplo de documento de aberraciones cometidas... un ejemplar de la serie de MAFALDA, una interpretación social a tiempo real de hechos dramáticos que afectan las sociedades humanas... un ejemplar de EL ETERNAUTA, una premonición traducida a la historieta, para que pueda ser comprendida mediante la interpretación imaginativa de cada quien.

 

lunes, 2 de septiembre de 2013

LA BRECHA ► Crece la brecha en la esperanza de vida entre mujeres de países ricos y pobres | Sociedad | EL PAÍS

Crece la brecha en la esperanza de vida entre mujeres de países ricos y pobres | Sociedad | EL PAÍS

Crece la brecha en la esperanza de vida entre mujeres de países ricos y pobres

Las principales causas de muerte femenina son el cáncer y las enfermedades cardiovasculares

La falta de atención en zonas en desarrollo de estas patologías penaliza la esperanza de vida

Un informe de la OMS analiza el estado de salud de las mujeres de más de 50 años


Mujeres en un poblado del interior rural de Burkina Faso.

Las principales causas de muerte de las mujeres mayores de 50 años son básicamente las mismas en todo el mundo: tumores y problemas cardiovasculares. Sin embargo, mientras en los países desarrollados han mejorado en las últimas décadas la atención a estas patologías y, por ello, ha aumentado la expectativa de vida femenina, en los países en desarrollo la situación es distinta. Un informe de la Organización Mundial de la Salud presentado hoy refleja este escenario y alerta sobre cómo esta disparidad ha influido en el aumento de la brecha entre la esperanza de vida entre las mujeres que viven en países ricos y en países pobres.
El documento destaca cómo en los últimos 20 y 30 años, las mejoras en la detección y el tratamiento de los tumores (especialmente cáncer de colon, mama y cérvix), los infartos y el resto de enfermedades cardiocirculatorias, así como la diabetes, se ha traducido en el aumento de años vividos en los países desarrollados. “Hemos visto que la mejora en la esperanza de vida es mucho mayor en los países ricos que en los de menos ingresos. La disparidad es cada vez mayor”, apunta John Beard, director del departamento de Envejecimiento y Ciclo de la Vida de la OMS y coautor del trabajo.
En 30 años, las medidas sanitarias desarrolladas han supuesto un incremento de la expectativa de vida en Alemania hasta los 84 años, mientras que en Japón puede esperar a vivir hasta los 88 años. Frente a ello, en Sudáfrica es de 73 años y 80 en México.
El estudio, uno de los pocos centrados en mujeres por encima de los 50 años, destaca la “reducción sustancial” de la mortalidad materna en los países con ingresos medios y bajos, lo que se ha traducido, al vivir más, en un mayor número de mujeres maduras que desarrollan enfermedades como tumores, diabetes o hipertensión que deben ser tratadas. Los autores del informe advierten de la necesidad de los sistemas sanitarios de estos países de adaptarse a las necesidades sanitarias de su población y mejorar la prevención, detección y tratamiento de enfermedades no transmisibles, que son “inadecuadas” en muchos de estos países.
Mientras, por ejemplo en países africanos pueda haber servicios de atención del sida o se ha mejorado la asistencia durante el embarazo y el parto, en muchas zonas no hay servicios de detección y tratamiento del cáncer de mama, o la hipertensión. “Las mujeres con enfermedad cardiovascular o cáncer necesitan la misma atención crónica que los pacientes con VIH/sida”, indican los autores.
Además de advertir de que las muertes por este tipo de procesos tienen lugar en edades más tempranas que en los países más desarrollados, los expertos de la OMS reclaman potenciar la  detección de estas enfermedades. “Se podría prestar más atención a la diabetes gestacional en las unidades de maternidad para prevenir futuros casos de diabetes en estas mujeres”, apunta Beard. También mejorar la prevención. Por ejemplo, cambiar la exposición de las mujeres en las primeras etapas de su vida a factores de riesgo relacionados con la salud sexual, el tabaco y el uso nocivo del alcohol.
En estos momentos hay 280 millones de mujeres de 50 años y más viviendo en países en desarrollo y 550 en países desarrollados. En 2050 las previsiones de la OMS apuntan a que casi el 20% de la población mundial sea mujeres de más de 50 años con una distribución mucho más desigual que en la actual: 379 vivirán en países ricos y 1.500 en zonas menos prósperas.


el dispreciau dice: la brecha existe, cada vez es más grande, cada vez está más extendida... los estados hablan de salud pública, pero es otra mentira... las sociedades humanas están condenadas porque los estados ausentes omiten y las responsabilidades se ven eludidas. Pretender que el problema es ajeno, que es al otro a quien le toca, en un mundo globalizado, donde todo queda cerca, es parte del pensamiento facilista de políticos "sin cabezas", que además de ello carecen de alma, y que además de eso no contienen espíritu, porque están vivos y respiran, sí, pero andan por la vida vacíos de contenidos, de valores y de sentidos. El problema es cada vez mayor y más evidente, desde luego los poderes ni lo ven, ni lo atienden, están demasiado ocupados en robar futuros a todas las mujeres, sin olvidarse que también deben asaltar a todas las gentes. No es cuestión de estadísticas, ni de números, ni de indicadores, ni de esperanzas de vida que nadie tiene, tampoco es cuestión de hombres, ni de mujeres, es que los estados políticos están ausentes... que sólo recaudan, ocultando a los que "esperando" mueren. No sirven estas democracias, no sirven estas repúblicas, no sirven los reinos que a todos someten... no sirve una humanidad donde nadie se conmueve... no sirven las derechas, no sirven las izquierdas, no sirven las leyes que son letras muertas. No sirve la vida cuando se transforma en brecha. SEPTIEMBRE 02, 2013.-

domingo, 1 de septiembre de 2013

FIN DE FIESTA || ¡A LOS BOTES!! || Se acabó la fiesta de los emergentes | Economía | EL PAÍS

Se acabó la fiesta de los emergentes | Economía | EL PAÍS

Se acabó la fiesta de los emergentes

El fin del dinero barato devalúa las divisas y frena el empuje de las economías en desarrollo




Una mujer pasea ante un mural de protestas en Sao Paulo (Brasil). / Nacho Doce (Reuters)
 
Se acabó la fiesta de los mercados emergentes. Las economías de los países en desarrollo se han ralentizado tras la espectacular recuperación de la crisis mundial de 2008/2009 y ya crecen por debajo de lo previsto a principios de año. Muchas de ellas han sufrido fuertes devaluaciones de sus divisas en los últimos tres meses y sus mercados de valores están cayendo con fuerza.

Menos crecimiento y más inflación no es precisamente la combinación ideal para unos países con unas clases medias aún en proceso de consolidación y en los que la pobreza todavía afecta a centenares de millones de personas. Tampoco son buenas noticias para las empresas españolas, que en los últimos años han cosechado grandes beneficios en América Latina y que ahora verán cómo sus filiales ganan menos euros ante la depreciación de las monedas locales.

Aunque el fin de fiesta no significa necesariamente el inicio de un entierro, el hecho es que el panorama se ha deteriorado. El cercano fin de los estímulos monetarios de EE UU, la desaceleración de China, India y Brasil y un eventual agravamiento de la guerra siria lo han enturbiado todo.

 
Los capitales especulativos se refugian en la deuda de EE UU

En Latinoamérica, la principal economía y la que más capital extranjero ha atraído en lo que va de siglo, Brasil, ha visto cómo el dólar ha subido un 15% desde principios de año. Una depreciación similar padece el peso argentino en el mercado oficial, que está restringido a exportadores e importadores. Pero en la plaza ilegal, adonde concurren los ahorradores que quieren hacerse con divisas, la moneda norteamericana cuesta hasta un 70% más cara que en la legal.

En Asia, el dólar solo ha caído frente al yuan chino un 1,8%. Pero varios países están sufriendo devaluaciones. La moneda estadounidense se ha apreciado el 22% frente a la rupia india y el 15% ante la rupia indonesia. Las depreciaciones también se extienden a Rusia (el dólar subió el 8,9% frente al rublo), Turquía (14,1% contra la lira) y Sudáfrica (22,5% ante el rand).

Lo que sucede es que los capitales especulativos están saliendo de los mercados emergentes y regresando a EE UU, en concreto a los bonos del Tesoro a 10 años, que han mejorado notablemente su rendimiento. ¿Motivo? La Reserva Federal lleva semanas dando señales de que acabará con su política de relajación monetaria —la llamada flexibilización cuantitativa— porque considera que la economía de EE UU está recuperándose y que se acerca la hora de retirar los estímulos. Incluso podría llegar a subir los tipos de interés a finales de año, con lo que se acabaría el dólar barato de los últimos cinco años.

Las devaluaciones de las divisas han llevado a varios bancos centrales a subir en la última semana sus tipos de interés de referencia, entre ellos, los de Brasil e Indonesia, con lo que también se acaba el ciclo de dinero barato en esos países. La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, ha dicho que su país cuenta con “munición” para frenar la depreciación del real, en alusión a los 60.000 millones de dólares de los que dispone el Banco Central para ese fin.

Claro que algunos analistas consideran que la Fed debería pensárselo mejor antes de retirar los estímulos. Solo la insinuación de que está dispuesta a hacerlo ya está afectando a unos mercados emergentes que con el tiempo se han convertido en casi la mitad de la economía mundial y cuyo desempeño también impacta en las exportaciones de EE UU. La era del dinero barato ha impulsado el crecimiento de los países en desarrollo y ha atraído hacia ellos capitales especulativos que huían de los bajos rendimientos en EE UU y buscaban mayores beneficios. Además, Gobiernos y empresas de países emergentes se han financiado durante años a tipos de interés muy bajos y en dólares estadounidenses.

Los ciclos de dólar barato suelen coincidir con los de materias primas caras. Los productos básicos, principales exportaciones de Sudamérica, cotizan en moneda estadounidense y suelen encarecerse cuando esta se abarata. Además, en lo que va de siglo han subido de precio por la creciente demanda de China. Las altas cotizaciones de las materias primas, que batieron marcas históricas en el caso de los minerales y se recuperaron de niveles bajos en el de los alimentos, beneficiaron a Sudamérica, Rusia o Sudáfrica. El cambio de política monetaria de EE UU, que también lleva a que los capitales especulativos abandonen los mercados de productos básicos, pero sobre todo la desaceleración de la economía china, están provocando bajadas de precios. La excepción es el petróleo, cuya cotización ha subido ante la posibilidad de que EE UU ataque Siria y agrave la situación en Oriente Próximo.

En lo que va de 2013 han caído la mayoría de los índices bursátiles del mundo emergente, como los de China (-7,6% en lo que va de 2013), India (-5,3%), Indonesia (-4,9%), Corea del Sur (-4,5%), Rusia (-14,8%), Brasil (-18,1%), Chile (-18,7%) y México (-10,4%). Estos retrocesos reflejan también la salida de capitales de los mercados emergentes por el posible cambio de política monetaria de EE UU. Además, influyen unos crecimientos económicos menores a lo esperado, así como las protestas sociales en Brasil o Turquía.

 
Las materias primas comienzan a bajar tras años de fuerte alza

En Latinoamérica, la economía brasileña ya venía desacelerándose, con una expansión de solo el 0,9% en 2012. En marzo pasado, bancos y consultoras preveían un crecimiento del 3,1% para 2013, pero ahora calculan un 2,2%, según la media que recoge la firma Consensus Economics. De todos modos, Brasil, que se ha desviado un poco de la heterodoxia económica con medidas para bajar el precio de la energía y proteger a la industria, sorprendió con un alza del 3,3% del PIB en el segundo trimestre de este año. En cambio, México, que había vuelto a aparecer en la prensa mundial como modelo económico ortodoxo, decreció en el mismo periodo el 0,7% por una caída de la obra pública. Después de expandirse el 3,8% en 2012, los expertos consultados por Consensus Economics esperan que este año México crezca un 2,5%, pero a finales de agosto el propio Banco Central ha rebajado su expectativa al 1,8%. Algunos analistas destacan que las reformas que impulsa el presidente Enrique Peña Nieto, como la energética y la de telecomunicaciones, explican por qué el peso mexicano se ha depreciado menos que otras monedas, pero otros consideran que este país, a diferencia de Brasil, no había recibido tantos capitales golondrina en los últimos años y por eso ahora tampoco está padeciendo tanto su partida.

Argentina desaceleró su crecimiento el año pasado hasta el 1,9%, según sus polémicas estadísticas gubernamentales, que los analistas privados recortan a la mitad. Para 2013, el mercado prevé una expansión del PIB oficial del 3,3%. Su desafío continúa siendo la inflación, que asciende al 23%, según las agencias provinciales de estadística. Pero más problemas de precios atosigan a Venezuela, que este año devaluó el bolívar y con frecuencia afronta escasez de ciertos productos, como la harina de trigo o los repuestos de motos. La inflación venezolana asciende al 42% y le ha costado el puesto a la anterior gobernadora del Banco Central, Edmée Betancourt, que duró cuatro meses hasta que a mediados de agosto fue reemplazada por Eudomar Tovar.

Colombia, que el año pasado creció el 4%, este año se expandiría un 3,9%, según Consensus Economics. En cambio, otras economías más dependientes del precio de los minerales están desacelerándose en mayor medida. Chile, que en 2012 se expandió el 5,6%, pasaría al 4,2%, mientras que Perú rebajaría del 6,3% al 5,6% de un año al otro. El presidente peruano, Ollanta Humala, que también ha enfrentado manifestaciones callejeras, ha reconocido que la crisis internacional ha llegado a su país y el Banco Central ha reaccionado a la mayor depreciación del sol en dos años con fuertes ventas de reservas en dólares.

En Asia, China, que se desaceleró en 2012 con una expansión del 7,8%, crecería esta vez al 7,5%. Precisamente, en el segundo semestre de 2013 la segunda economía mundial sorprendió con una tasa del 7,5%, que demuestra que las rebajas impositivas a las pequeñas empresas y el plan de infraestructuras están dando resultados a la hora de reorientar el motor del crecimiento del sector exportador, dependiente de EE UU y Europa, al mercado interno.

 
Las empresas españolas en América Latina notarán el impacto

India, que el año pasado redujo su crecimiento al 5%, en 2013 crecería un 5,5%, según bancos y consultoras. Pero el ministro de Hacienda, Palaniappan Chidambaram, admite que su país debe crecer al 8% para crear los empleos necesarios para los jóvenes que ingresan al mercado laboral cada año.

Otros países asiáticos disminuirán también su ritmo de crecimiento entre 2012 y 2013: Indonesia (del 6,2% al 5,8%), que aparecía como la nueva estrella de los mercados hasta las recientes turbulencias monetarias; Malasia (del 5,6% al 4,8%), Filipinas (del 6,8% al 6,7%) y Tailandia (6,5% al 4,3%). Se trata de economías proveedoras de componentes industriales para las fábricas exportadoras de China. En cambio, dos economías asiáticas productoras de bienes finales de alta tecnología tal vez saquen provecho del giro chino hacia un mayor consumo interno: Corea del Sur, que elevaría su crecimiento del 2% en 2012 al 2,7% en 2013, y Taiwán, del 1,3% al 2,5%.

En otra de las potencias emergentes, el Ministerio de Economía rebajó el pasado lunes sus expectativas de crecimiento para 2013 por segunda vez en el año. Se trata de Rusia, que ahora espera un 1,8%, en lugar del 2,4% anterior, por la debilidad de las exportaciones y el consumo. En el segundo trimestre de 2013, Turquía creció a un ritmo del 3,5%, y Sudáfrica, afectada por huelgas de mineros y operarios de las fábricas de coches, el 3,3%.

“Siempre tuve la visión de que el muy rápido crecimiento de los países emergentes en los últimos años era transitorio e insostenible”, opina Dani Rodrik, economista turco y profesor del Instituto de Estudios Avanzados de Princeton (EE UU). “En muchos casos, estaba basado en el dinero barato y los altos precios de las materias primas, y no en una dinámica interna sólida que apoyase el crecimiento sostenido. Pero igualmente no debemos hacer una sobrecorrección y pensar que los mercados emergentes se van por el sumidero”, aclara Rodrik. En su opinión, Latinoamérica puede mantener un crecimiento de alrededor del 4% y África, del 5%, siempre y cuando continúen manejando su macroeconomía razonablemente bien. “Asia lo puede hacer mejor”, confía Rodrik, que destaca este continente cuando se le pregunta si puede haber excepciones en la turbulencia actual. El economista turco explica que Asia siempre ha crecido más que Latinoamérica porque “aún tiene más espacio para el cambio estructural, es decir, llevar a campesinos pobres a trabajar por salarios mayores a fábricas y servicios”. No obstante, Rodrik alerta de que en la economía china se han cimentado algunos desequilibrios severos que pueden afectar a toda Asia.

 
La desaceleración de China repercute negativamente en los demás países

Otro economista, el norteamericano Jan Kregel, del Levy Economics Institute de Bard College, recuerda que el periodo del dinero barato trajo capitales a los mercados emergentes, pero también condujo a una excesiva apreciación de sus monedas, como había ocurrido en Brasil, con el consiguiente perjuicio para la competitividad de su industria. De hecho, el ministro de Hacienda colombiano, Mauricio Cárdenas, dio la bienvenida a la depreciación del peso, y lo mismo ha sucedido con el gobernador del Banco Central de Turquía, Erdem Basci, que descartó subir los tipos para apreciar la lira. “Ahora caen el comercio, la inversión, la actividad interna y los precios de las materias primas, suben los tipos y la inflación, pero esto puede tener algo bueno”, opina. “El énfasis en una economía exportadora de productos básicos no es muy beneficioso para el desarrollo a largo plazo porque tienen precios extremadamente volátiles”.

“Si China cambia su modelo de crecimiento, Latinoamérica también tendrá que hacerlo”, advierte Kregel. Si el gigante asiático crece menos y reduce su orientación exportadora, demandará menos minerales. Quizá el consumo de alimentos no se desacelere, pero el profesor estadounidense señala que el régimen de Pekín está liberalizando su sector agrícola para que cooperativas pequeñas sean reemplazadas por grandes empresas, con el fin de elevar la productividad. “No es un proceso que demorará un año, pero China irá reduciendo su necesidad de importar materias primas”, opina Kregel.

En este siglo, las economías latinoamericanas han conseguido divisas con la exportación de productos básicos y así han estimulado el mercado interno. Aunque pocos se atreven a pronosticar el final de los altos precios de las materias primas, y muchos solo hablan de moderación en los valores, Kregel observa que los países sudamericanos deberán adoptar medidas para estimular la inversión y el consumo domésticos. “Las devaluaciones harán más competitivas las manufacturas, ¿pero a quién las venderán? ¿A China? ¿A Europa, que no crece? ¿A EE UU, que no crece más del 2%? El motor del crecimiento deberá cambiar”, insiste Kregel.

El mismo pecado

DAVID CANO / CRISTINA COLOMO
Todos los periodos de expansión y recesión económica, al igual que los de alzas y caídas de los precios de los activos financieros, tienen elementos comunes con los anteriores que permiten realizar ejercicios de previsión. Pero también cuentan con componentes singulares que dificultan esta labor de anticipación.

La Gran Recesión fue el ejemplo más claro de complejidad, especialmente en sus efectos de segunda ronda. De hecho, es posible que estemos a las puertas de uno de ellos. Desde que a mediados de mayo el presidente de la Reserva Federal anticipó el posible inicio de una reducción gradual de la compra de bonos (tapering), los inversores se han replanteado el destino de sus capitales. Y los activos financieros de los países emergentes han sido los más perjudicados por este cambio de apetito por el riesgo (lo que ha puesto de manifiesto que tal vez fueron también los que más se beneficiaron del aumento de la base monetaria por parte de la Fed).

La relación directa entre la magnitud del déficit por cuenta del corriente del país y la depreciación de la moneda frente al dólar es una evidencia que permite vincular el cambio de sesgo de la Reserva Federal con la retirada de inversión de cartera de los países emergentes. Y como consecuencia se han empezado a buscar paralelismos con la crisis de 1997-1998. Es cierto que existen, pero también se pueden detectar características diferenciales positivas, como la mejor posición de las finanzas públicas (el déficit público de los países emergentes es, en media, del 2% del PIB y el stock de deuda del 35%), el importante nivel de reservas en moneda extranjera de los bancos centrales (entre el 5% y el 15% del PIB), las menores tasas de inflación y, sobre todo, que los déficits por cuenta corriente, de menor magnitud y relativamente recientes, se han financiado en mayor proporción mediante inversión extranjera directa (más estable) y no tanto a través de inversión de cartera (como fue hace 15 años, o en la periferia europea entre 2003 y 2007).

Pero queremos resaltar la vulnerabilidad diferencial, esto es, la financiación en moneda extranjera captada en los últimos años por compañías de países emergentes. No son ahora los Gobiernos los que sufren el pecado original (su deuda está mayoritariamente emitida en divisa local), sino las grandes empresas, que han captado fondos a través de bonos en dólares sin que su principal fuente de ingresos, ni mucho menos, esté denominada en esta misma moneda. Surge así un factor de riesgo en las economías emergentes (cuando se está corrigiendo en la periferia UME) y, en concreto, en sus compañías del que conviene advertir: el impacto de una intensa depreciación de monedas como el real brasileño, la rupia de la India o de Indonesia sobre la capacidad de pago de la deuda en dólares. El menor grado de apalancamiento de las compañías de los países emergentes (más del 80% son grado de inversión) minora el riesgo, pero no lo elimina. J
David Cano y Cristina Colomo son profesores de Afi, Escuela de Finanzas Aplicadas.


el dispreciau dice: el mundo humano está retorcido... los intereses económicos se han quedado sin libreto y sin guionista, y las recetas que dan por buenas, conducen todas al abismo... los estados están más ausentes que nunca antes, guitarreando y cantando sobre realidades inexistentes... las clases políticas están perdidas en la noche, mintiendo y mintiéndose... en el medio del naufragio de la raza humana, cada uno se salva como puede, empleando las herramientas que tiene a mano, importándole un bledo los daños y los afectados... todo se compra, todo se vende, incluyendo dignidades y destinos...
Hoy los estados sólo fabrican pobres y ausentes... por ende las mal llamadas potencias (de la nada), confiscan acuerdos de víctimas y victimarios... los primeros para ser sacrificados... los segundos para apropiarse de los remanentes dejados por las víctimas...  nada distinto a lo cursado en el tiempo de los adelantados, de los piratas, de los esclavos, y de los genocidas del siglo inmediato pasado... una costumbre que, por sus facilismos, se repite una y otra vez siguiendo el criterio de los protocolizadores del Sión, un grupo de sabios oportunistas que tenían todo de oportunistas y nada de sabios, de allí que nunca hayan aprendido nada de las lecciones de la historia...
América latina se está hundiendo, tal sucedió con la Atlántida o con la Lemuria, sólo que no lo hace por un cataclismo geológico, sino por impericia y negligencia de partes...
- América Latina está conducida por inútiles... en su totalidad... y en su globalidad... idealistas sin ideas... ideologías vacías de tiempo y carentes de espacios...
- América Latina es funcional a los intereses de la Europa Medieval y de las corporaciones que se rigen por los acuerdos colonialistas de los reinos...
- América Latina está dominada por el narcotráfico, el narconegocio, y el narco lavado, sostenidos por y desde las mal llamadas potencias mundiales y sus criterios imperialistas...
- América Latina se está quedando sin recursos para sus gentes... aguas contaminadas... aires contaminados... suelos contaminados... consecuencia: gentes intoxicadas y sin trabajo, con trabajos esclavos, que denigran la condición humana... sin hogar... sin educación... sin salud... pero con estados que compran votos a cambio de dignidades...
- América Latina está siendo condicionada por el precio atroz de materias primas y la imposibilidad de tecnificarse, algo utópico de cara al futuro...
- América Latina está repleta de mesías... que no hacen nada por nadie... sí por ellos mismos...
- América Latina se está fragmentando, mientras los políticos hablan de uniones que no existen y acuerdos que no resisten...
Conclusión: se terminó la fiesta... Europa se dirige a una nueva y peor inquisición que la exhibida en su etapa nazi... EEUU se dirige a una nueva guerra de secesión, mucho peor que la ya transitada, ya que el 60% de su sociedad está aislada y empobrecida, mal que les pese... China pretende devorar los restos de la víctima, pero no tiene con qué, y no sabe cómo... Rusia está agazapada esperando, sin recursos y empobrecida hasta el hartazgo... India se consume al modo de una hoguera... léase, la Tierra humana se hunde con todos dentro... los botes han sido hipotecados, al igual que el futuro de la humanidad... los victimarios creen que se salvarán, pero serán los primeros en ser devorados por sus propias recetas... Usted, y yo, estamos librados a nuestras suertes... si fuera Usted, comenzaría a alejarme de donde están las gentes, aglomeradas. 
SEPTIEMBRE 01, 2013.-

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Etiopía. El infierno de los afar | El País Semanal | EL PAÍS

Etiopía. El infierno de los afar

Al noreste del país africano residen un millón y medio de personas, muchos nómadas. En este lugar desértico y azotado en los últimos meses por una fuerte sequía, buscan agua y luchan contra la desnutrición. Quienes lo han pisado se preguntan: ¿por qué vivir aquí?


La zona desértica de Afar (Etiopía). / JUAN CARLOS TOMASI

De repente, una mujer ha surgido de la nada. A 51 gra­­dos centígrados, un poco menos a la sombra, es difícil distinguir entre la realidad y la imaginación, pero la mujer ha ido cobrando forma en la nebulosa de este inmenso desierto, el lugar más profundo y caluroso del planeta, en la región de Afar, al noreste de Etiopía.
Un poco más cerca, la distinguiremos mejor, delgada, cubierta hasta la cabeza por un vestido azul marino y un velo oscuro con estampados de cachemir verdes, cargando un niño a sus espaldas. Cuando esté más cerca, tendrá edad: 18 años, asegura. Y luego el nombre: Samala. ¿De dónde viene? Es difícil la pregunta para la mujer afar (el pueblo seminómada que da nombre a la región). Su tribu se desplaza constantemente por este vasto territorio de la woreda (distrito) de Teru, en una de las cinco zonas más remotas de la región. Por eso no hay otro modo de decirlo: surge de la nada. Pero a Samala Hamed le debe de parecer que el fotógrafo y los médicos del centro de desnutrición también surgen de la nada. No importa. Viene a salvar al hijo.

Los afar, algo menos de un millón y medio de personas, caminan por aquí desde hace siglos, sin descanso, después de que el mar se retirase miles de millones de años atrás. Y si los geólogos no se equivocan, este antiguo fondo marino, también una bomba de relojería sísmica y volcánica, volverá a ser cubierto por el océano. Los restos de Lucy, nombre de una canción de los Beatles con la que se bautizó al esqueleto de uno de los primeros homínidos hallado en estas tierras, nos remontan a un tiempo en que esta zona fue un vergel. Se permite, pues, la exageración: aquí empezó todo, y aquí puede que todo termine.

La mayor parte de los que han visitado Afar concluyen que este sería el último lugar donde se hubieran imaginado una vida humana posible. Suelen compararlo al paisaje de la Luna o al de Marte, pero hay un símil aún más recurrente: el infierno.



Bidones con agua. En Afar, las mujeres cargan muchas veces en sus espaldas con bidones de hasta 25 litros de agua. De pronto se vislumbra un pozo y una fuente. En algunos, el agua se cobra.

Y sin embargo, aquí, en este infierno de sal, potasio y azufre, hombres y mujeres se debaten entre el nomadismo tradicional y la sedentarización, entre la escasez de agua y la amenaza de la desnutrición. No hay ningún visitante, incluyendo algunos viajeros célebres que pasaron por sus alrededores, como Rimbaud, cuando dejó la poesía para traficar con armas, o el gran Kapuscinski, que no se hayan hecho la misma pregunta: ¿cómo es posible la vida en estas condiciones? Y además, ¿para qué vivir aquí?

Esa es otra pregunta que probablemente no se hace Samala, ni tampoco los sanitarios que vienen de otras partes de Etiopía con Médicos Sin Fronteras (MSF) y que tratarán al pequeño que sufre desnutrición. Es su primer hijo. Tiene nueve meses, cuenta Salama, mientras lo sostiene en brazos frente a la cámara. El pequeño, enclenque, con la cabeza doblada sobre el codo, duerme profundamente. Es la segunda vez que ingresa en el centro de nutrición terapéutica de Alelu, la localidad más importante del distrito. Salama cree que tras recibir el alta la primera vez, en el camino de vuelta a casa, “el viento le hizo daño y el pequeño enfermó de nuevo”.


Los afar, en camino
Los niños en Afar, nada más nacer, son puestos al camino (una metáfora viva) por esta inmensa región tachonada de rocas incandescentes, donde la tierra se cuece o suda sal. Esta es su “oro blanco”. Solía llevarse a Yibuti a lomos de dromedarios y mulas, y se pagaba a buenos precios. Pero ahora la comercialización en masa, por medio de camiones que viajan por la única carretera posible que une Addis Abeba con Yibuti, entre otros factores, ha hecho que baje el precio.

El afar apenas deja rastro en los lugares donde se asienta. Sus chozas precarias resisten tormentas de arena y temperaturas extremadamente calurosas. Es una pugna constante contra el olvido que impone la naturaleza. Salama también atravesó con su hijo esa nada cubierta por tormentas de arena, enfundados los dos en el vestido oscuro. “Caminé durante ocho horas”, dice. Ha venido sola. Hay otras mujeres que la conocen y la saludan, acercando la palma de su mano a los labios y luego besándole en la cara. Las que no llevan velo, que suelen ser solteras, se hacen en el cabello una filigrana de trenzas. Algunas tienen las paletas afiladas. Se trata de un concepto estético peculiar, pero a pesar de la dureza del clima, de la amenaza de la desnutrición y de las largas caminatas, no hay duda: aquí se le da valor a la belleza como una forma de dignidad.



Las mujeres, claves. Son el motor de la familia. Ellas traen el agua, la leña, cuidan de los animales y de los niños. Si quedan viudas, no pueden trabajar la tierra, complicándose mucho sus vidas.

Muchos hombres afar caminan en fila, como sus dromedarios, por rutas alejadas de las carreteras a Yibuti. Por cada seis camélidos, un hombre. Lo poco que queda de los afar son sus tumbas, hechas de piedras amontonadas en forma circular o cilíndrica. Las que tienen piedras en disposición vertical indican que hubo una muerte violenta. Los cadáveres suelen enterrarse en el mismo lugar donde caen. Eso y los Kaláshnikov que algunos cuelgan de sus hombros, junto a los jilé que llevan en la cintura (una suerte de machete con forma de daga), son las huellas de una violencia antigua, y que está en el aire, no siempre de manera evidente. Todo lo demás se mueve con la cadencia de los dromedarios.

Y todos ellos, hombres y camélidos, con una sola cosa en la cabeza: “el agua”, me dice Juan Carlos Tomasi, el fotógrafo que ha estado acompañando en el mes de julio la intervención nutricional de MSF en la región: “el agua”.
Tomasi y yo hemos viajado juntos muchas veces, y casi siempre a contextos bastante remotos, olvidados salvo por los cuatro locos de las organizaciones humanitarias y algunos periodistas. Cuando estamos en España, quedamos siempre en el London, el viejo bar del Raval de Barcelona donde nos contamos los viajes mutuamente en un par de cervezas. Pero esta vez ha sido distinto. El fotógrafo ha sobrepasado los cincuenta años, es padre de un niño reciente, y aunque ha estado durante las dos últimas décadas en casi todos los conflictos y desastres de la Tierra, esta vez tiene algo inquietante en la mirada. Extraño al menos. Hay viajes que se enquistan en la retina. Su relato se ha prolongado durante más tardes de lo normal en el London. Tomasi le da vueltas a lo que ha retratado con su cámara para tratar de explicárselo, como si fuera una ecuación complicada. Es como si quisiera extirparse algo alojado allí donde no podrían detectarlo los rayos X ni las tomografías.

los visitantes comparan afar con la luna o marte, pero hay un símil más recurrente: el infierno
Es difícil contar su viaje. Él lo hace a través de sus fotos. Es su mirada. Yo intento traducir sus palabras entrecortadas. Verán, es un tartamudo genial que habla con todo (gesticulando con la mirada, los labios, los brazos). Cuando dice que hacía mucho calor, no dice “hacía calor”, sino que abre los brazos como alguien que se ahoga y busca el aire y repite hasta que duele “¡pero mucho calor!”. En esta ocasión acompañó como siempre a los equipos de MSF como parte de un trabajo audiovisual más amplio sobre la desnutrición en diferentes contextos. En Afar, como en otras partes del Cuerno de África y del Sahel, estos meses, entre mayo y octubre, suelen ser críticos, y la desnutrición llega a sus picos más altos. Pero hay algo en Afar que nadie sabe explicar de dónde viene: la fascinación que produce.

La falta de lluvias de los últimos años, y en particular de los últimos meses, se lo han puesto más difícil aún a los afar. De ahí que en el mes de marzo, después de una evaluación realizada por MSF en coordinación con las autoridades locales, se detectó que la desnutrición aguda severa afectaba ya a más del 26% de los menores de cinco años, y también a embarazadas y lactantes.

Modernización y bidones de agua
El Gobierno etíope está en constante alerta ante la amenaza de la desnutrición en sus regiones más complicadas. Conoce la imagen que surge en el subconsciente colectivo de medio mundo cuando se escucha el nombre de Etiopía: las terribles hambrunas de los años setenta y ochenta. Las autoridades no quieren que ello empañe los esfuerzos por desarrollar y modernizar el país. Y esto en Afar no es una tarea sencilla.
Precisamente, para Firehiwot Sintayehu, investigadora del departamento de ciencias políticas y relaciones internacionales de la Universidad de Addis Abeba y buena conocedora de Afar, el primer problema de la región es el impacto que tiene el desarrollo impuesto por las inversiones del sector público y privado (la mayoría, siempre foráneas) en el modo de vivir y la economía tradicional de la población. “Afar es sinónimo de lejanía para el resto de los etíopes, no solo por los cientos de kilómetros que lo separan de la capital, sino culturalmente. La mayoría de los etíopes sabemos muy poco de los afar”, me dice Firehiwot por teléfono desde Addis Abeba. “Se trata de una minoría en un país de 80 millones de personas y más de 70 lenguas y dialectos”.

En el camino, el Gobierno etíope ha instalado tubos de canalización que forman una extraña pieza de este paisaje incomparable. También hay algunos pueblos construidos no hace mucho en zonas remotas, que se agrupan en torno a un centro de salud y una escuela y un surtidor de agua. Aquí todo surge en medio de la nada. Pero esas instalaciones se vacían en tiempos de escasez, porque la vida de los afar se defiende en movimiento y sin mucho equipaje.

Lejos de la única carretera transitable, las señas de la modernidad y el comercio son los bidones de plástico amarillo con los que mujeres y niños (casi nunca hombres) acarrean el agua desde los escasos pozos. Una pequeña de apenas nueve años, muy delgada, vestida con una túnica de algodón de color rojo chillón y estampados verde fluorescentes, sonríe ante la cámara antes de atarse a la espalda con un lienzo roto un recipiente de 25 litros. Luego se va caminando con la espalda doblada. El bidón no tiene tapa y riega por el camino una buena parte del líquido.

Afar es sinónimo de lejanía para el resto de los etíopes. La mayoría sabemos poco de ellos
Los milagros del tratamiento contra la desnutrición
El agua es la ley más fuerte, y quienes escuchan a los ancianos aseguran que su escasez se ha agudizado más en las dos últimas décadas. Las comunidades de la woreda de Teru viven del ganado (cabras y dromedarios) principalmente. Pero en la actualidad, la actividad económica ha decrecido debido a la escasez de animales, básicamente porque no hay suficiente pasto. La falta de agua era tan grave que, durante las primeras visitas de los equipos médicos en el mes de marzo, se observaron con cierta frecuencia cadáveres de dromedarios por todas partes, aunque estos animales pueden aguantar hasta 15 días sin beber, dependiendo de las condiciones físicas y del terreno. Esos cuerpos inertes podían ser indicio de otra cosa: la desnutrición para los niños menores de cinco años y para las mujeres embarazadas y lactantes, que luego se confirmó en la evaluación médica.

En coordinación con las autoridades centrales y regionales, MSF puso en marcha una intervención de emergencia para paliar los estragos de la desnutrición aguda severa y moderada. Según el doctor Jean François Saint-Sauveur, coordinador médico de la misión de MSF-España en Etiopía, se estableció un programa de alimentación terapéutica ambulatoria, incluyendo un centro para ingresar a los pacientes en peor estado o con complicaciones adicionales (como la neumonía severa, entre otras). “Durante los más de tres meses de emergencia, entre abril y julio, hemos tratado a más de 1.600 pacientes por desnutrición aguda y moderada, sumando a niños menores de cinco años y mujeres embarazadas y lactantes”.

La mayoría de los pequeños se han recuperado, y sus familias han seguido recibiendo ayuda alimentaria, según explica Jean François. “Nosotros tenemos otros proyectos en Etiopía, pero en casos de emergencia como estos nos desplazamos ante la alerta dada por las autoridades y tratamos de montar los equipos en tiempo récord”. Estos incluyeron a 50 trabajadores de salud locales, que tras una formación, en tiempo récord también, apoyaron la puesta en marcha del programa nutricional. Su formación servirá para detectar y responder a la desnutrición.



El toro de Etiopía. Su carne es muy apreciada en todo el cuerno de África. Necesitan agua y pasto, dos bienes muy reducidos en Afar.

Los que han visto cómo llegan a los centros de desnutrición niños como el que trae Samala a la espalda y son testigos posteriormente de cómo salen totalmente recuperados de los zarpazos de la muerte más violenta del mundo, la del hambre, suelen utilizar otra expresión que se repite: “esto es lo más parecido a los milagros”.
En los últimos años, el tratamiento de la desnutrición se ha desarrollado considerablemente y la incorporación de los preparados alimenticios, como el Plumpynut, son los que están tras este milagro. Pero hacerlos llegar a quienes los necesitan no es nada parecido a un milagro, sino a un viaje tortuoso. “La falta de agua hace que la población se mueva con más asiduidad, y eso nos obliga a ser más flexibles con equipos sanitarios más dinámicos para llegar a todas las zonas de un distrito de más de 80.000 personas, donde el problema era más agudo”, concluye el coordinador.

“Nadie aguanta más de un mes”
El personal internacional y nacional trabajó por turnos de un mes cada uno. David Noguera y Candela Lanusse son un médico catalán y una enfermera argentina bregados en muchas emergencias en contextos extremos. Ambos afirman que nadie que no sea de Afar “aguanta más de un mes allí”. Y con todo, Jean François no olvidará el rostro de David al volver de Afar hacia Addis Abeba lleno de tierra y quemado por el sol. “El tipo nos dio las gracias por haberle permitido ir a echar una mano en un lugar así. Creyó que su trabajo tenía más sentido allí que en ningún otro lugar ni en ningún otro momento”.

A Candela también se le iluminan los ojos cuando habla de Afar: “La primera vez que llegué, me recibió una de sus famosas tormentas de arena, a las que es imposible resistirse. Solo puedes liarte una pañuelo que cubra enteramente la cara y la cabeza, y esperar. Luego, recoger todo lo que se pueda recoger. Por la noche, si refresca algo, se podría dormir al raso, pero no es aconsejable, pues en cuanto enciendes la luz, aparecen arañas enormes y escorpiones. A veces decíamos en broma que nos íbamos a dejar picar por uno de esos animales para enfermar y así tener la posibilidad de ser evacuados. Eso lo decíamos cuando el calor era imposible”.

Por su parte, David recuerda que en una de las pocas ocasiones que dispusieron de agua suficiente para poder lavarse, aunque al instante la arena volviera a cubrirles, olió algo que le devolvió a otro lugar, como en un sueño. Se trataba de perfume, quizá solo desodorante; en ese instante apareció Candela, reluciente, peinándose y oliendo a fresco. David la miró sorprendido. Aquella visión, aquel olor, no iban a durar mucho. “¿Qué haces?”, le preguntó, “dentro de poco vendrá otra tormenta de arena”. Ella contestó teatral y medio en broma: “Sí, pero deja que me sienta mujer por un minuto”.


Dice un canto de los afar: llevamos el árbol de la dignidad sobre nuestros hombros"
Ni siquiera los más aguerridos de la unidad de emergencias de MSF, a la que pertenece Candela, han podido resistir la prueba de Afar mucho más tiempo. Y a pesar de ello quieren volver. Por supuesto, no porque se detecte un alto índice de desnutrición, sino para reencontrarse con algo que solo allí parece comprenderse. “La experiencia afar es una experiencia extrema”, dice ella. Pero entonces vuelve la pregunta: ¿Qué hace esa población viviendo aquí a pesar de todos los inconvenientes: la falta de agua, el inmenso calor, el ganado escaso, la poca agricultura, el incierto futuro? Una respuesta me la ofrece Firehiwot desde la Universidad de Addis Abeba, y es obvia y demasiado simple: “Esa es su vida, la vida”.

Según la investigadora Firehiwot, el futuro para los afar plantea dos escenarios: uno negativo, en el que las inversiones foráneas impongan su ritmo y sus condiciones y ellos, los afar, se queden sin su medio de vida; y otro algo más optimista, que se basa en un modelo de desarrollo en el que sean partícipes y no solo víctimas o meros espectadores sin saber qué hacer. Pero corresponde a los afar y a sus Gobiernos la tarea de encauzar con sabiduría el cambio de un modelo económico y un modo de vida que puede llevar décadas.
Se estima que la sequía prolongada de esta zona es una de las pruebas más palpables del cambio climático. Dentro de miles de años, aquí vendrá el mar de nuevo. Un poco antes, la vida en la tierra, dicen los expertos, se parecerá mucho a Afar. Si vamos a ser así, gente que se mueve con lo poco que puede llevar encima en busca de agua, merece la pena compartir su experiencia: una enseñanza que en medio de su crudeza señala que a riesgo de todo, hasta en estos extremos, es posible la vida y hasta cierto punto el ritmo de una belleza que surge de la nada para salvar la vida. Hablando de la vida, el hijo de Salama sobrevivirá esta vez.

Un canto afar dice: “A aquellos que codician esta tierra les decimos: nosotros somos sus primeros habitantes. Llevamos el árbol de la dignidad sobre nuestros hombros”. Es posible que aquí estuvieran los primeros hombres, y también que aquí estén los últimos, cuando no quede nada en el resto del planeta. Los niños tratados en los centros de desnutrición de MSF llevan demasiado temprano la marca de los extremos de la vida, sus riesgos e incluso sus increíbles recursos para la supervivencia. Vivir con lo indispensable. El resto tendrá que encontrarse en un camino donde no hay nada, y donde a veces, contra todo imprevisto, surge todo: agua, salud y una sombra.

Se suele comparar a Afar con el infierno. Y a pesar de sus condiciones extremas y sus temperaturas imposibles, a Candela se le iluminan los ojos, David da las gracias, y todos dicen que allí hay algo que emparenta al ser humano con la dignidad. Nadie vuelve del infierno así, con esa mirada entre la fascinación y el desconcierto sin saber explicar lo que ha sentido, como tampoco el fotógrafo que, con el asombro y el cansancio todavía en la cara, se levanta de la mesa: “Tenemos que volver”, me dice. “Ya”.
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La desolación de Afar, en Etiopía | Fotogalería | El País Semanal | EL PAÍS

el dispreciau dice: cualquier cosa que se quiera agregar, sobrará. Septiembre 01, 2013.-