sábado, 4 de mayo de 2013

EN EL MEDIO DE LA CLASE ▲ “Pocos políticos se identifican con la clase media” | Sociedad | EL PAÍS

“Pocos políticos se identifican con la clase media” | Sociedad | EL PAÍS

“Pocos políticos se identifican con la clase media”

El profesor de política de Washington no se explica por qué no escuchan a Krugman quienes deberían


Jack A. Goldstone, profesor de política pública en Washington / Gorka Lejarcegi

Que la camisa Burberry no les confunda. Jack A. Goldstone es de clase media. Y está muy preocupado por ella. En su opinión, tiene los días contados.

Estamos en Lucy Bombón, local tan moderno como su nombre: espacioso, sin un solo tabique y situado en el paseo de la Castellana. Goldstone está en Madrid para dar un seminario sobre la clase media de The Aspen Institute (en colaboración con Campus BBVA). El local lo ha elegido siguiendo la recomendación de un amigo. “A ver qué tal se come… Me gusta bastante el jamón”, deja caer.

Este atractivo hombre de nariz llena, dientes blanquísimos y ojos pequeños, nació en San Francisco hace 60 años. Sus padres, judíos, lograron huir de la Alemania nazi y obtuvieron acogida en Shanghái. Tras la guerra se mudaron a Estados Unidos, donde su padre abrió una tienda de souvenirs. “La empresa pasó por momentos buenos en que pensamos que íbamos a hacernos ricos y por momentos malos en que temimos la ruina. Somos pura clase media”.

Goldstone es profesor de Política Pública en la Universidad George Mason de Washington DC. Vive al otro lado del río, en Virginia, con su mujer, su hija de 17 años y su hijo de 20, que estudia Ingeniería Eléctrica. “Nos mudamos en 2003, cuando el Gobierno de California empezó a recortar y dejó de invertir en universidades, empezaron a recortar salarios, profesores de apoyo, becas…”.

Este recorte, que se ha ido extendiendo como la pólvora a Europa y muy particularmente a España, le tiene preocupado. “Tras la gran depresión, los políticos hicieron lo mismo que ahora, reducir gastos y esperar a que se recuperara la economía. Unos años más tarde se dieron cuenta de que tenían que hacer algo. Pero ahora ya ha pasado tiempo y siguen igual, recomendando austeridad. Yo pensaba que reaccionarían, pero cada vez soy menos optimista”. Mientras picotea jamón, Goldstone confiesa su visión apocalíptica: “Los países europeos parecen pensar que el crecimiento llegará por otros sitios y eso les ayudará a salir de sus problemas, pero no ven que todos esos países exportan a Europa, y mientras Europa se hunde, tira del resto hacia abajo”.

Este defensor del Nobel Paul Krugman no se explica por qué no escuchan al economista quienes deberían. “Lo que sí he visto es que muy pocos políticos se identifican con la clase media. A muchos de ellos les fue muy bien en los años del boom, se hicieron amigos de empresarios y empezaron a ver el mundo con sus ojos”, afirma levantando la ceja, asombrado tras probar el sabroso solomillo ibérico. “Los ricos siguen acumulando riqueza y es un problema urgente, porque están ahogando a la clase media. Pensaba que los políticos harían algo enseguida para equilibrar, pero no”, dice arrugando la cara. “¡Es hora de despertar de esta pesadilla!”.

Y moviendo el café, termina con la ristra de malas noticias: ¿jubilación en el futuro? Ni de broma. “El sistema de jubilación se hizo en una sociedad donde nacía más gente joven. Pero nos dirigimos a un mundo donde habrá el mismo número de personas de 20 a 60 años que de 60 a 100. En el futuro, como mucho, tendrás la oportunidad de trabajar menos. A los 65 años, cuatro días a la semana. A los 75 años, media jornada…”. Pues muy bien, señor Goldstone, ¡buenas tardes!

el dispreciau dice: no debería haber poderes exacerbados... hacen daño a la sociedad que los contiene... tampoco debería haber clases sociales, porque todos los seres humanos son iguales ante su creador, se crea en él o no... la humanidad tuvo etapas donde justificaba las diferencias, las inequidades, el poder de las armas, la competencia por llegar primero a la meta de la tumba inapelable... el capitalismo, así como el corporativismo estúpido, han contribuido a idiotizar al esclavo, haciéndole creer lo que no es, lo que no existe... la mentira de los bienes... la mentira de la cuenta bancaria... la mentira del poder sobre el prójimo... la mentira del atropello que motivo siempre justificable para robar el espacio del otro... y sin darse cuenta, la humanidad fue perdiendo humanismo... y ganando densidad de espíritu... y hoy, no tiene espacio para seguir actuando, pensando, reflexionando, tal lo ha hecho desde el diluvio hasta aquí. Ciertamente la Tierra que viene no admitirá un ser humano deshumanizado, tampoco un ser humano depredador, mucho menos un ser humano competidor consigo mismo, ni siquiera un ser humano del doble mensaje... sencillamente, no lo aceptará y ya. El hombre se la cree y se cree con el poder de agredir a la naturaleza eternamente... así como ése mismo hombre se cree con capacidad para vivir a costillas de los esfuerzos y las voluntades ajenas... usando y abusando del otro, sometido. ERROR grita la pantalla. Ya no quedan espacios para las sistemáticas soberbias y sus desprecios... si la humanidad no rectifica su curso... si la humanidad se torna equitativa en derechos y obligaciones... si la humanidad no se recrea a sí misma a partir de la suma de los individualismos... si la humanidad no da por concluida la era de las monedas... se verá atrapada en un final inesperado... que ordenará la "casa" prescindiendo del acto humano. Y así será, tal vez hoy mismo, dentro de un rato... y no habrá discurso que salve las almas responsables, tampoco las involucradas. MAYO 04, 2013.-

viernes, 3 de mayo de 2013

VIEJOS ► Jubilados sin petanca | Sociedad | EL PAÍS

Jubilados sin petanca | Sociedad | EL PAÍS

Jubilados sin petanca

Una mayor esperanza de vida y formación empujan al pensionista hacia una vejez activa

Muchos prolongan su actividad profesional y sus aficiones en el voluntariado



Una jubilada da clases de educación vial en un colegio del barrio de Carabanchel, Madrid / Claudio Álvarez (EL PAÍS)

Un día se acuestan trabajadores, profesores, enfermeras, empresarias o contables, sin distinción, y al siguiente se levantan jubilados. En España hay 7,9 millones de personas de más de 65 años, según el INE, de las que casi 5,5 millones son pensionistas. Angelina Fernández, encargada de una tienda de venta de alta costura, “estaba loca”, dice, por que llegara ese momento cuando alcanzó esa edad, pero no quería dejar de ser una mujer activa, postrarse en el sofá y ver la televisión todas esas horas que antes dedicaba al trabajo. Esa inquietud hizo que emprendiera “un montón de proyectos” personales, desde viajes a cursos de literatura.
“Quería hacer esas cosas que no había podido hasta entonces. El horario de un comercio es muy esclavo”.
Ahora, a sus 73 años, preside una asociación de pensionistas de Madrid, que le ocupa “27 de las 24 horas del día”, pero que consigue compaginar con su otro cargo: es abuela de seis nietos y tiene dos bisnietos. “Eso de que las personas mayores somos una carga es una fantasía de antaño. Nuestro nivel cultural, de participación y de actividad es cada vez mayor, y aportamos mucho a la sociedad”, defiende. “Ahora no le hables a una mujer de que se pase el día haciendo ganchillo cuando se jubile”, sentencia.


El cambio de los mayores de 65 años
Los empleos, la formación, el nivel económico, las posibilidades de viajar y el acceso a las nuevas tecnologías que han tenido un grupo creciente de las personas que ahora se jubilan, muy distintos de los trabajos o la formación, a veces ninguna, que tuvieron las generaciones anteriores, han propiciado un cambio en el estilo de vida de los mayores cuando dejan de trabajar. Algunos expertos distinguen ya entre “jubilados tradicionales” o pasivos, y “nuevos jubilados”, que como Fernández quieren seguir siendo una parte activa de la sociedad aunque haya finalizado su etapa laboral.

En la práctica, la tercera edad ha incrementado su participación en actividades de voluntariado, a veces relacionadas incluso con la ocupación profesional previa. Un fenómeno que ha suscitado reticencias entre los que opinan que su labor detrae el empleo juvenil. Con mejor aceptación, sobre todo desde el sector de la hostelería, cada vez son más los mayores que satisfacen su inquietud viajera, incluso en crisis, según datos de la Unión Democrática de Pensionistas y Jubilados (UDP). Y su papel como consumidores y sostén de maltrechas economías familiares es indiscutible a pesar de los recortes en sus propios ingresos: las pensiones.


Los pensionistas universitarios superaron a los analfabetos en 2011

“No me veo haciendo croché”. A punto de jubilarse, una compañera de Antonio Trinidad Requena, sociólogo de la Universidad de Granada, le dijo estas palabras hace pocas semanas. El profesor, autor de La realidad económica y social de las personas mayores (2005), recuerda la conversación con su colega para explicar el perfil de “nuevo jubilado” que detectaron en aquel estudio. “Y ha ido en aumento desde entonces”, apunta Trinidad. “La centralidad del trabajo en nuestra sociedad hace que cuando sales del mercado laboral, pareces un excluido. Pero esto está cambiando”, indica el experto. “Ellos [los encuestados] se definían como ‘jubilados laborales, pero no sociales”.

Los sociólogos coinciden en señalar que el colectivo de jubilados es muy heterogéneo y que factores como la edad, el estado de salud, el nivel económico y la trayectoria de vida que hayan tenido van a influir en su estilo de vida. Lourdes Pérez, socióloga especializada en el estudio de la vejez, distingue seis tipos de mayores. Desde los que disminuyen su actividad y se aíslan, o los “paseantes”, que permanecen el día en la calle “viendo las obras o sentados en un banco para charlar con la gente”, hasta los senior, de “aparición reciente y en aumento, que viajan, conducen, hacen voluntariado. Los que hacen cosas que no son de personas mayores”, explica la investigadora. “El fenómeno en España es muy nuevo, de apenas una década”, señala.
Luis Martín Pindado, presidente de la UDP, es un senior. No solo porque tiene 75 años, sino porque desde que se jubiló ha estado “siempre en la brecha”. “No podía quedarme parado jugando a la petanca o al mus”, dice. En sus tres mandatos de la UDP, para defender los derechos de la tercera edad, pero también impulsar su papel relevante en la sociedad, Martín ha comprobado que “las personas mayores quieren continuar siendo útiles”. “Esto antes no era así porque el bagaje cultural de nuestros padres no era el mismo”, afirma. Pero en los últimos seis años, dice, ha cambiado el estereotipo.

En este sentido, los datos del Instituto Nacional de Estadística reflejan ese incremento del nivel de instrucción de la tercera edad. Los mayores de 65 años con un título universitario (licenciatura o doctorado) superaron por primera vez en España en número a los analfabetos en 2011. Mientras que la cantidad de los primeros no ha dejado de crecer, los segundos son cada vez menos, aunque todavía demasiados en relación con los países del entorno.


Más de 100.000 ayudan en labores educativas o de formación

Las generaciones de “jóvenes jubilados”, como los define Martín Pindado, no solo se caracterizan por un nivel de instrucción medio-alto, sino que han podido disfrutar de tiempo libre en etapas anteriores y han madurado con el boom de las nuevas tecnologías. Los que hoy tienen 65 años y ya han dejado de trabajar o están a punto de hacerlo, tenían 35 cuando se comercializó el primer videojuego español (La Pulga) en 1983, y 46 cuando se liberalizó el mercado de teléfonos móviles o los cibercafés salpicaban las ciudades vendiendo conexión a Internet en 1994. Así, pese a que la brecha digital intergeneracional todavía es importante, el uso de los ordenadores, Internet o tecnología móvil no ha dejado de aumentar entre los mayores. “Y asimilan las novedades”, apunta la profesora de Sociología de la Universidad Autónoma de Madrid, Lourdes Pérez.

Las mujeres han experimentado un cambio, si cabe, mucho más profundo respecto a las generaciones anteriores. En las últimas cuatro décadas se han incorporado masivamente al mercado de trabajo. A diferencia de sus madres, que alcanzados los 65 eran, o habían sido hasta entonces, amas de casa, ahora se jubilan.

Una vida distinta supone una jubilación distinta de la que se concebía hasta hace unos años. Por eso, el informe Las Personas Mayores en España, elaborado por el Imserso, alerta de que para “las nuevas generaciones de mayores, el ocio actual enfocado a su edad se aleja considerablemente de su estilo de vida”. Los viajes a Benidorm y los clubes para jugar al dominó se han quedado obsoletos para los nuevos jubilados.
¿Y ahora qué? La respuesta a esta pregunta después de tres o cuatro décadas dedicadas a trabajar no es sencilla. El gerontólogo Ricardo Moragas, autor de Jubilación siglo XXI, cree que esta cuestión no se medita lo suficiente. Ni personal ni políticamente. “No hemos querido reflexionar sobre esta etapa porque al final de la misma viene la desaparición”, afirma. “Y los políticos han ido a lo fácil”, añade. Pero la esperanza de vida se alarga y tras la jubilación las personas viven de media en España unos 20 años más. “Dos décadas de interrogante”, alerta Moragas, que subraya la necesidad de que haya más orientadores y cursos de preparación para que esa incógnita tenga contestación “y no haya sorpresas”.


¿Están hurtando puestos de trabajo? “No, es solidaridad”, dice un retirado

A falta de asesores y una planificación estricta, los mayores optan por distintas actividades para llenar ese hueco que deja el trabajo. Aquellos que desean romper con su oficio una vez llegado “el merecido descanso”, eligen normalmente actividades de ocio. Pero Martín Pindado alerta: “Si me hubiera pasado los 20 años que llevo jubilado dedicado al ocio, ya me hubiera cansado de mis hobbies”.

Así, el voluntariado, incluso seguir ejerciendo una profesión desde la solidaridad, se alza como una vía cada vez más transitada. Lo ratifica la Plataforma del Voluntariado, que cada vez cuenta más mayores en las ONG. Más de 100.000, según una encuesta realizada por UDP en abril de 2013, realizan labores educativas o de apoyo a la formación a grupos desfavorecidos (menores con problemas, desempleados o inmigrantes). Una cantidad similar facilita apoyo en domicilios, residencias u hospitales, y otro tanto se reparte entre ayudar a minorías en riesgo de exclusión y gestionar sus propias asociaciones.

El tiempo que los nuevos jubilados destinan al voluntariado, está sosteniendo las actividades de algunas ONG y asociaciones. “Aportamos mucho. En las residencias hay jubilados voluntarios que imparten talleres a otros mayores internos”, ejemplifica Angelina Fernández, que coordina un programa de voluntariado social en la tercera edad.

De forma organizada o no, adscritos a una asociación o de manera informal, hay profesores que se quedan enganchados al aula, enfermeras que siguen cuidando de ancianos o exdirectivos y contables que asesoran solidariamente a jóvenes emprendedores. Esta subida de voluntarismo y, en algunos casos, continuismo en sus profesiones de los jubilados, mantiene abierto un debate todavía no resuelto. ¿Quitan, con su labor, puestos de trabajo? Martín Pindado cree que no. “Es solidaridad. Los compañeros que se encuentran bien quieren ayudar allí donde no llegan las familias, los vecinos o la Administración”, dice. Pero reconoce que le preocupan “los alargamientos obligados en la edad de jubilación porque impiden la incorporación de jóvenes”. “Creo que tendría que haber libertad para jubilarse dentro de unos períodos de tiempo, porque también hay personas en un buen momento profesional a los 65, que no se quieren jubilar”, añade.

La edad de jubilación no solo se ha alargado hasta los 67 años, sino que el Gobierno de Mariano Rajoy (PP) ha abierto la puerta en la reforma de las pensiones recientemente aprobada a compatibilizar el cobro de la pensión (el 50%) con un trabajo por cuenta ajena. Una medida controvertida en un momento en el que el paro juvenil supera el 57%, según la última Encuesta de Población Activa. Como Martín Pindado, hay sectores que han mostrado sus reticencias a este tipo de políticas al considerar que cierran la puerta a la incorporación de los jóvenes al mercado laboral.


Los viajes a Benidorm y los clubes de dominó son algo obsoleto

Por otra parte, el apoyo económico y familiar, —cuidando de los nietos, por ejemplo— que prestan los mayores les ha convertido, sin embargo, en el colchón de la crisis. Aumentan los hogares en los que el principal sustento es la pensión del abuelo y el gasto medio anual por persona mayor de 65 años (12.391 euros) en 2011, es más elevado que el gasto medio por individuo de entre 16 y 64 años (10.760 euros).
Pero la familia no es el único destino de sus ingresos que, aunque mermados, son más cuantiosos que las generaciones anteriores. El ocio, principalmente cultural —asistir a espectáculos, pero también seguir formándose a través de cursos y la lectura— y viajar, son pilares de la vida del nuevo jubilado. Cerca de dos millones y medio de personas con más de 65 años (31,1%) planean realizar algún viaje vacacional a lo largo del año 2013. Un 5,5% más que en 2012, según apunta el barómetro de las personas mayores de marzo de 2013 que realiza UDP.

La tercera edad se erige, de esta manera, como un dinamizador del turismo. En este sentido, Antonio Trinidad destaca la importancia del nuevo perfil de jubilado desde el punto de vista económico en la sociedad actual, lejos de ser un ciudadano pasivo que solo supone un gasto al erario público. “Tienen más recursos. Normalmente ya han pagado su vivienda y conciben el ahorro como inversión. Siguen moviendo el dinero para mantener su nivel de vida previo”, explica el investigador.

Ni ganchillo, ni dominó, ni mesa camilla y televisión. Y ya tampoco las vacaciones esporádicas en la playa. La sed por hacer cosas de las personas que hoy dejan de trabajar por razón de edad está cambiando el propio concepto de jubilación. Las tres primeras definiciones de la Real Academia de la Lengua contienen las palabras “cese”, “dispensar” y “desechar”, así como “decrepitud” e “inútil”. Una connotación negativa que también se le ha dado desde el ámbito académico a esta etapa de la vida, como reconoce Lourdes Pérez. La actitud activa de los mayores, sin embargo, ha roto los moldes de su estereotipo.

Los jubilados del siglo XXI tendrán muchos retos que afrontar. La política y la investigación también. Tendrán que dar repuesta a las necesidades y las aportaciones de una tercera edad muy distinta a la que define el diccionario. Como dice el informe Un perfil de las personas mayores en España (2012), realizado por CSIC, “las generaciones jóvenes actuales son las más formadas de la historia. En el futuro, las cohortes que alcancen la vejez serán más instruidas y tendrán más recursos para afrontar situaciones nuevas problemáticas”.


el dispreciau dice: la sociedad humana, poderes mediante, soberbias mediante, desprecios mediante, negligencias mediante, se ha vuelto descartable. Tanto es así, que a pesar de los discursos y las manipuladas estadísticas... el número de excluídos es infinitamente mayor al de los que aún permanecen incluídos... enseñando cuán estúpido y perverso es el modelo que domina el paisaje humano. Como sea... cuando una sociedad descarta a los viejos por viejos y a los jóvenes por jóvenes, a las mujeres por mujeres, a los adultos por adultos... termina descartada... y ése es el panorama que expone occidente, soberbio... y oriente, fundamentalista. No sirve... cada persona viene a la Tierra a transitar un destino de "hechos", y nadie, ningún poder, ningún funcionario del poder, ningún funcionario corporativo, es dueño de la vida de los otros, sus prójimos, sus próximos. Mientras eso no se asuma, no se entienda, la humanidad seguirá avanzando hacia la descartabilidad implacable que la domina por estas horas y desde que el capitalismo vendió falsas bondades... NADIE es propietario de NADIE... así como NADIE, es dueño de NADA más que su propio destino. TODOS somos parte de una RUEDA que tiene vida propia y guarda un sentido intrínseco indevelable para el hombre y sus carencias de sentidos... MAYO 03, 2013.-

MENOPAUSIA TERRESTRE ► La temperatura media de la tierra y del océano volvió a subir en 2012 | Sociedad | EL PAÍS

La temperatura media de la tierra y del océano volvió a subir en 2012 | Sociedad | EL PAÍS

La temperatura media de la tierra y del océano volvió a subir en 2012

Naciones Unidas lo cataloga como el noveno año más cálido desde 1850

Naciones Unidas lo cataloga como el noveno año más cálido desde 1850. / alicia rivera

2012 ha sido el noveno año más cálido jamás registrado, a pesar del enfriamiento que trajo consigo el fenómeno de la Niña registrado a principios de año. La Organizacion Metereológica Mundial (OMM), dependiente de Naciones Unidas, estima en uno de sus últimos informes que la temperatura media de la superficie de la tierra y del océano desde enero a diciembre fue superior en 0,45º, a la media de 14º del periodo 1961-1990.

Los datos forman parte de la declaración sobre el estado del clima mundial, que la OMM realiza todos los años, y cuyos resultados sirven para centrar sus deliberaciones en un Consejo Ejecutivo que se reunirá del 15 al 23 de mayo. El estudio reúne los principales efectos climáticos del año y se considera una fuente autorizada de información sobre temperaturas, fenómenos extremos, ciclones tropicales, etc.

"Se trata del noveno año más cálido desde que se iniciaron los registros en 1850 y del vigésimo séptimo año consecutivo en que las temperaturas mundiales de la tierra y del océano han estado por encima del promedio correspondiente al periodo entre 1961 y 1990", recoge el informe. Desde 2001 a 2012 se contabilizan entre los 13 más cálidos de los que se tienen datos.

Entre agosto y septiembre de 2012 el deshielo marino del Ártico ha batido un nuevo record

"Aunque el ritmo de calentamiento varía de un año a otro debido a la variabilidad de fenómenos como el ciclo de El Niño, por las erupciones volcánicas u otros, el calentamiento sostenido de la atmósfera es un indicio preocupante", asegura el secretario general de la OMM, Michel Jarraud.

Las temperaturas registradas han sido superiores a la media en casi toda la superficie del globo, sobre todo en América del Norte, el sur de Europa, el oeste de Rusia, algunas zonas del norte de África y la zona septentrional de América del Sur. Aún así, también se observaron temperaturas inferiores a la media en toda Alaska, en partes del norte y el este de Australia y en Asia Central.

A todo ello se suma que entre agosto y septiembre de 2012 el deshielo marino del Ártico ha batido un nuevo record, algo que la OMM también considera un “indicio preocupante del cambio climático”. El hielo calculado ha sido un 18% menor que en este mismo periodo en 2007, cuando se contabilizaron 4,17 millones cuadrados.

“En 2012 se produjeron muchos fenómenos extremos, tales como las sequías y ciclones tropicales. La variabilidad natural del clima siempre ha provocado fenómenos extremos, pero ahora las características físicas de los fenómenos metereológicos y climáticos tienen su origen cada vez más por el cambio climático”, mantiene Jarraud.

Con respecto a España, la única mención que hace el informe subraya un descenso del 37% de las precipitaciones entre enero y marzo, el más bajo desde 1947, y que, como consecuencia, el verano fue el segundo más seco de los últimos 60 años.


el dispreciau dice: si el hombre no guarda consciencia sobre sus "hechos", la Tierra se encargará de recordarle al hombre la importancia de su "consciencia". MAYO 03, 2013.-

jueves, 2 de mayo de 2013

DE IDIOTAS Y SOUVENIRES ► LO RECIBÍ Y LO COMPARTO ▲ interruptor_El idiōtēs o el Uruguay como souvenir “latinoamericano”

interruptor_El idiōtēs o el Uruguay como souvenir “latinoamericano”

El idiōtēs (o el Uruguay como souvenir “latinoamericano”)

Aldo Mazzucchelli

La antigua noción griega de idiōtēs
(el que no entiende en la ciudad, el que se mantiene en sus negocios privados sin poder hacer política; el lego en los asuntos públicos) conoce un nuevo apogeo. El
idiōtēs es aquel que se reduce a sus intereses particulares sin tener capacidad de hablar y articularlos con los intereses generales. No está capacitado para ir más allá de ello, para entender el esquema general de las cosas, para jugar el juego de la política y crear representaciones de sus intereses que sean viables a los ojos de los demás. ¿Puede un país, como actor simbólico en una comunidad de países, empezar a ser una suerte de idiōtēs?

Acaso en ninguna parte se ha visto con más claridad la antigua dinámica del idiōtēs que en nuestra así llamada “política exterior”. No me refiero a decisiones concretas, pues cada una de ellas puede ser discutible, sino al marco, a la orientación, y especialmente al tipo de construcción simbólica que se está haciendo del Uruguay en el resto del continente y en el mundo. En tal “política exterior”, lo “exterior” aparece solo en tanto convergencia de una construcción externa sobre lo que debiera ser el Uruguay, unida a una reciente aceptación interna de esas visiones externas. Eso es lo nuevo. Antes, el Uruguay tenía, mal o bien, una concepción de sí mismo que en buena medida resistía las lecturas externas, que solo pueden asimilarlo como peón insignificante dentro de esquemas generales que lo trascienden por completo. Al mundo, naturalmente, el Uruguay como nación no le interesa, ni le interesará. Ante ese hecho, el Uruguay puede hacer dos cosas: mirarse a sí mismo desde un punto de vista propio, o mirarse a sí mismo desde el punto de vista del mundo. Hoy, cierta tradición ideológica local hace posible que hayamos elegido, derecho viejo, vernos a nosotros como los demás quieren vernos; aceptemos parecernos a lo que los otros quieren que seamos.

En los últimos días hemos conocido lo que parece ser una estrategia del gobierno —o de su cabeza— para el Uruguay: convencer a la burguesía brasileña, a través de lo que el presidente Mujica pensará es solidaridad ideológica con el gobierno brasileño, y lo que Mujica pensará es amistad personal con Dilma Rouseff —de que tal burguesía le ceda al Uruguay un pedacito de su torta de desarrollo. Convencer a “la burguesía”…  Al mismo tiempo que se “convence a la burguesía” (como si “la burguesía” en lugar de ser una categoría del análisis económico y social, fuese un señor, dotado de sentimientos y psicología, con el que uno se sienta a tomar un café) Uruguay debe “dejar de ser un país tapón” para ser “un país puente”. Lo ha dicho Mujica en Aceguá, que para él es “un símbolo” (Aceguá, es un símbolo). No solo en el mismo discurso, sino en la misma frase del mismo discurso, dijo que tenemos que “tener una frontera fuerte”, y a la vez que tenemos que “ser el puente”... Que Brasil es lo más grande que tenemos en el continente, pero que “solo no le da la nafta, y pobre de él si cree que le da”, y que Uruguay debe ser el conector de Brasil con Argentina, arrimar a la vieja del tuerto a Itamaraty, formando un inédito bloque Argentina-Brasil en donde los dos van a tener, milagrosamente y por primera vez, intereses comunes, y donde Uruguay va a ser el zurcidor.
 Lusofobia y nordofobia: breve genealogía
Cuando uno tiene la cabeza llena de ideas relacionadas con la patria grande, la libertad, la primavera y las flores, son conocidos los beneficios de los puentes en comparación con los tapones. Los tapones son una cosa antipática que bloquea, los puentes una cosa simpática que junta. Ya lo dijo Nietzsche: “Qué es la verdad? Un ejército de metáforas y antropomorfismos”, y en el caso de Mujica, tiene un poco de razón. Todo el mundo quiere más unidad continental. Ésta es completamente natural en muchos sentidos, y completamente antinatural en otros. Pero el problema no es ese, en absoluto. Venezuela no se quiere unir con Colombia, sino que se une y usa, en cambio, a Cuba, para mantener un estatus simbólico (bolivariano) en el continente que le permite, al tiempo que desarrolla ese nicho, comerciar fuerte a la vez con los Estados Unidos y estrechar lazos con los demás países petroleros, como Irán, metiéndole con eso presión a su cliente yanqui. Eso es un ejemplo en el cual la política exterior está organizada de acuerdo a las lógicas duras del mundo económico y de la geografía. Como te dicen una cosa, te dicen la otra. En cambio Uruguay parece que se ha autoconvencido de su propia pureza, la que le venden los líderes reales del mundo real que nos quieren país vacuno con vista al mar, y quiere que una ideología coincida con los hechos, y encima quiere que coincida ya. El presidente ha borrado la distancia entre metáfora, antropomorfismo, y dato socioeconómico.

Ahora bien, tal ideología, el farfullo latinoamericanista de Mujica, tiene una historia bastante menos gloriosa de lo que se cree. Para empezar, y para terminar, está lejos de ser un producto local o continental. Es un bien suntuario, importado.

En efecto, el “latinoamericanismo” en su versión moderna comenzó en Europa con el “panlatinismo”, un engendro protoracista del mismo nivel que el pangermanismo o el paneslavismo, y floreció sobre todo como una maniobra compensatoria del mundo mediterráneo que, hacia las últimas décadas del siglo XIX, constataba cómo el balance de poder (tecnológico, militar, económico) en Europa y en el mundo transatlántico se consolidaba hacia el norte sajón y protestante. Desde la Provenza francesa con los felibres, y Cataluña, aparecen ya en 1854 las semillas del movimiento; en París se le da contextura teórica y se constata que la educación sajona se adapta mejor a los tiempos (ver el análisis comparativo de los sistemas educativos francés, inglés y alemán en Edmond Demolins, À quoi tient la supériorité des Anglo-Saxons? de 1897); el resentimiento y aun la convicción parisina apoyó ese discurso, y enseguida lo exportó —Paul Groussac uno de sus adalides— a una América largamente cansada de España y deseosa de ser admitida como interlocutora en la Capital del Siglo Diecinueve —cosa que nunca consiguió, pero esa es otra historia.

Allá por 1889 cuando la primera conferencia Panamericana en Washington, los argentinos se dieron cuenta de que los norteamericanos empezaban a desarrollar una estrategia definida de influencia hacia América del Sur, y encabezaron la resistencia a ese avance (son tiempos simplificados en la oposición entre la “doctrina Drago” y la “doctrina Monroe”). El Brasil, hasta entonces de espaldas a Hispanoamérica, resulta un factor importante en la correlación de fuerzas continental vis-à-vis los Estados Unidos, y los argentinos se dan cuenta de que deben aislar políticamente al gran Brasil —ellos si imperiales, refinados y positivistas a la vez—, presentándolo como aliado de ese “norte sajón” al que al mismo tiempo conviene representar como poco recomendable culturalmente. Al tiempo que una parte importante de los argentinos y los americanos en general admiran los logros de los Estados Unidos (la “nordomanía” de que hablaba por entonces cierto joven llamado José Enrique Rodó), a la elite Argentina que lleva adelante el pensamiento estratégico nacional le viene como anillo al dedo ese discurso de autoasignada superioridad espiritual de lo latino. Es justo entonces, hacia fines del diecinueve, cuando empieza a sonar la estrategia cultural de reacción antipositivista y neoidealista (también importada de Francia, como los libros, las palabras, las alfombras y los muebles), y con elementos de una ingenuidad política que sorprende, en la que el desarrollo material y democrático puede ser postergado para regodearse en no sé qué autocomplacencia de finezas imaginarias. Los intelectuales del continente, crecientemente liderados por Rodó, quien está fuertemente influido por lo que se cocina en Buenos Aires (los descreídos pueden preguntarle al excelente “Ariel, libro porteño”, de Carlos Real de Azúa), hacen una política cultural que se parece sorprendentemente a la política exterior a secas, pura y dura, económica y militar, de los gobiernos argentinos.

A Brasil se lo presenta por entonces (en los foros diplomáticos y políticos continentales) por parte de Argentina como un aliado obsecuente de los yanquis. Política e intelectualidad parece que van de la mano. Nunca los intelectuales creyeron importar tanto en el mundo real del poder político. El idealismo latinoamericanista cunde por doquier, alimentando entre otras cabezas a las de los jóvenes del “Ateneo para la Juventud” mexicano, Antonio Caso, Vasconcelos, el dominicano Pedro Henríquez Ureña, y un casi adolescente Alfonso Reyes. Es notorio, y no debiera olvidarse, que precisamente  Pedro Henríquez Ureña, y Reyes, han sido dos de los más importantes escritores de la historia intelectual continental durante el siglo XX, de donde el lugar de todo este neoidealismo intelectual en la historia cultural hegemónica en el continente, y de donde los recuerdos y los significativos olvidos de tal historia. El epítome de esta furia antiyanqui (y antibrasileña) puede estar en una carta en que Rufino Blanco Fombona, desde Paris, le explica a Rubén Darío (que creo entendía mejor de estos y todos los demás asuntos que casi todos los intelectuales hispanoamericanos de su tiempo juntos) que alguien debería haberlo matado por haber escrito y presentado su poema “Salutación al Águila” en la tercera Conferencia Panamericana en Río en 1906, frente a la delegación norteamericana. Es así como se organizaba la jerarquía simbólica latinoamericana: un crítico venezolano afrancesado y bombástico que pontifica desde el Sena, le pasa un rezongo a un poeta de verdad que ha conocido de primera mano las complejidades de la realpolitik atlántica, amigo personal de gente intelectual y prácticamente admirable como Joaquim Nabuco, y que había entendido, como José Martí, que las distancias y las posibilidades de cercanía entre americanos del norte y del sur siempre merecerían una articulación más complicada que lo que pasó más tarde.
Alejándose del Darío que veía más lejos y más claro, la juventud latinoamericana, liderada por ejemplo en Uruguay por otro joven fuertemente arielista de nombre Carlos Quijano, crece tras el dogma antiyanqui de la “unidad continental” en base a la creencia, falsa en todos los sentidos concebibles, de que los mediterráneos seríamos “más finos” que los sajones protestantes, y que si ellos tienen la tecnología y la democracia, nosotros tendríamos cierta “aristocracia del espíritu” a la que ellos jamás podrían alcanzar. Andá a contarle a Lincoln, Emerson,  Poe, Whistler, Thoreau, Charles S. Peirce, o William James el asunto a ver qué te dicen.  

Latinoamerianismo zombi
Pasan las décadas. El caldo de cultivo de esa superioridad autoproclamada que no requiere de comprobaciones sino que ha nacido y vive de autoconfirmaciones, se encuentra con un aliado inconcebible, secreto. Hacia fines de los años cincuenta los, digamos, criminales globales de la CIA, se dan cuenta de que, en plena guerra fría, no tienen suficientes cuadros capaces de hablar y entender las lenguas y las culturas de los “países no alineados”. América Latina, el Medio Oriente, la India, son blancos principales.



El Departamento de Estado decide disponer una cantidad importante de fondos públicos, a través del luego muy conocido “Title VI” de la National Defense Education Act (NDEA) de 1958, con el objeto de “asegurar entrenamiento de expertos de calidad y cantidad suficiente para los requerimientos de las necesidades de seguridad nacional norteamericana”. 

Es así que se crea el programa Fullbright, que usa parte de esos fondos, y es así que muchas de las universidades, y prácticamente todas las más prestigiosas, crean sus “Centros de Estudios Latinoamericanos”, “Centros de Estudios del Medio Oriente”, y similares, para optar a una parte de tales fondos, y formar a sus estudiantes en estas nuevas culturas emergentes. Formarlos, claro, desde el punto de vista de los intereses estratégicos de los Estados Unidos, que son quienes vienen financiando estos programas desde hace más de cincuenta años. Estudiantes norteamericanos radicalizados de los años sesenta se mezclan con jóvenes “latinoamericanos” que llegan desde los demás países de las Américas a aprender un discurso de supuesta “descolonización” (?) producido en la propia metrópoli, mezclado con dos lados de una pinza ideológica que, desde perspectivas supuestamente opuestas de “izquierda” y de “derecha”, terminan coincidiendo en la construcción, en el campus, de una América Latina que desde entonces solo se puede reconocer en una mirada desde fuera, “unida”, sí, pero en su exotismo, su pobreza, sus dictaduras cercanas, o sus alianzas con dictadores lejanos. 

La larga y rica tradición de construcción política, de zurcido de equilibrios entre partidos y facciones, de aprendizaje en las posibilidades del autogobierno del continente a lo largo de sus casi doscientos años de existencia, hasta el presente, es ignorada, descalificada como una cosa de segunda mano, o fallida en el mejor de los casos, o como algo no adecuado a la “realidad” de “naciones dependientes y subdesarrolladas”, o como una política malintencionada, cipaya y criminal en el peor de los casos. Significativa y automáticamente, es destacado todo lo que parezca alejarse de las formas de democracia republicana que los americanos de todas las latitudes desarrollaron en general antes que varias importantes naciones europeas (Italia y  España son dos casos muy relevantes por su conexión cultural con los países de América), al tiempo que los logros concretos de las repúblicas americanas es menospreciado, ocultado o ridiculizado como anormal para “países jóvenes” como los nuestros. Mujica, sin corbata, despreciando todo cuanto pudiera ser marca de aquella tradición que hizo a todas estas repúblicas desde los tempranos 1800 para acá, es todavía un icono para aquellos muchachos norteamericanos de Berkeley o Harvard en los 1960s, hoy en el poder. Es, pues, naturalmente aplaudido por ese mundo que al final se ve confirmado, el mundo que solo ve en “América Latina” las marcas de lo que primero puso allí. La academia norteamericana recibe así, desde “América Latina”, el discurso que ella misma en parte exportó y ayudó a consolidar, ahora divulgado por los propios latinoamericanos. A través del generoso dinero del Title VI, después de décadas de operación continua en la creación de discurso y la formación de recursos humanos, la “derecha” y la “izquierda” de la academia norteamericana, opuestas en el discurso pero unificadas en las categorías del discurso, que son las que importan (subdesarrollo, tercer mundo, pobreza, dictaduras, problemas raciales supuestamente insolubles, necesidad de tutelar y ayudar…), tienen su versión maduramente miope de América Latina, la que han exportado en gran escala, reenviando a sus países de origen a los egresados de sus universidades, quienes no demoran en difundir esa sanata de la ideología continental, ahora como “conocimiento” y “ciencia social”, a todos los rincones de las intelligentsias locales.

He ahí buena parte de la génesis de tanta ilusión local cuando se trata de política exterior. Hay que ser antiyanqui, sin saber que hasta nuestro antiyanquismo es de raigambre académica (ni uno solo de los Libertadores americanos fue antiyanqui, ni lo fue Martí, ni ninguno de los próceres culturales de los tiempos de construcción de estas repúblicas), y viene o de París, o de Buenos Aires, y sobre todo de New England, de New York o de California. Los finos equilibrios de Rodó, desconocidos y pasados por la aplanadora estalinista de Roberto Fernández Retamar en “Calibán”, dieron un día la Biblia de este credo absurdo que está en su máximo apogeo, pues se ha normalizado y ha pasado a informar ya no las ideas, sino los supuestos sobre los que se montan luego otras ideas, otros razonamientos.

***
Es así como, de sujeto continental, el Uruguay se va convirtiendo en souvenir del latinoamericanismo de los demás, objeto pintoresco y very typical para el mundo. Una cosa simpática y que no interesa. El idiōtēs cree que sabe lo que quiere pero es un zombi o un robot, que cree que los ideales latinoamericanistas están detrás de la política exterior de la Argentina, el Brasil, Cuba, Venezuela o Chile. En lugar de gobernar un país, el idiōtēs quiere que lo dejen entrar a articular su pobre macaneo, en la representación pública, como payaso de honor en la fiesta de los otros. Argentina, Bolivia, Brasil, Venezuela, vienen creciendo sin duda alguna en su identidad como naciones en los últimos años, porque usan el discurso que les proveyó el otro, el yanqui, para sus propios fines nacionales y simbólicos. El idiōtēs local, puesto que no ve cómo funcionan de veras los asuntos públicos del continente
—o no puede tener parte en ellos—, cree, en cambio, que el discurso latinoamericanista a la Galeano es cierto.
Mientras Brasil conoce al derecho y al revés su historia imperial, su desprecio de siglos por la parte hispana del continente y por toda idea de “latinoamericanismo”, y su tardío reorientarse, cuando le convino, a la posibilidad de una colaboración cultural y una mirada menos hostil siempre cuidadosamente regulada por sus intereses, el idiōtēs local quiere que “la burguesía industrial brasileña” sea su jefa y a la vez su aliada, y a la vez su amiga; que le marque el rumbo, le distribuya las tareas y, pese a eso, lo deje en la ficción de ser “una nación”. El idiōtēs no quiere que las diferencias notables que tenemos con la Argentina, estructurales al Río de la Plata, y que no nos impedirían ser tan “hermanos” como siempre, se simbolicen en palabras claras y nítidas. En lugar de poner orden en la familia y marcar su espacio, permite que se le escape una grosería que angosta esas diferencias en exabrupto, y después no sabe qué hacer. Porque ese micrófono abierto fuera de la asamblea es la metáfora perfecta del idiōtēs, aquel griego que no podía salir de su condición de persona privada, de lego en las cosas de la ciudad, porque cuando quería hablar en la asamblea y articular sus visiones en el lenguaje de lo público, no sabía como hacerlo.
Nuestro idiōtēs (más que nuestro bienintencionado Presidente, una construcción simbólica colectiva encarnada en distintos actores públicos) es así: ha incorporado la articulación del otro sobre uno mismo, y ya es incapaz de tener una postura propia en la asamblea de las naciones americanas. Sin postura y sin avión, viaja de prestado y pide permiso para salir en la foto, en lugar de ganárselo. Generalmente lo ponen en el medio. El idiōtēs sufre esa peculiar ceguera que es característica de la gente poco avisada, y que se manifiesta precisamente en un signo aparentemente contrario. El idiōtēs es un canchero, “el que se las sabe todas”.  El idiōtēs es el uruguayo que va a convencer y marcarle la cancha a “la burguesía” del Brasil. El idiōtēs se percibe a sí mismo, de modo implícito, como “vivo”. Y si es un idiōtēs con suficiente carpeta y recorrido, es verdad que se las sabe todas —excepto precisamente las que tendría que saber. Convoca su importancia en los detalles pero saltea lo obvio, lo de fondo. Habla de Rodó en las fiestas pero no se acuerda de la diplomacia del XIX y del XX y de cómo uno de los principales intelectuales uruguayos fue, en parte, un peón de la construcción ideológica porteña en un momento en el que lo que más falta habría hecho era entender —como lo entendía José Batlle y Ordóñez (que se peleó con Rodó), y pocos más— que las cosas estaban a años luz de los ideologemas de Ariel. El idiōtēs sufre de miopía jerárquica. No entiende ni sabe separar lo relevante de lo folklorico, ni lo global de lo provinciano. Tiene una curiosa tendencia a sobrevalorar el rol de lo local, desarmado como está para salirse un poco de sí mismo y sus propias cosillas menores y poner su responsabilidad en perspectiva. Cree que sus gestos personales son relevantes por ellos mismos y no por lo que otros ponen al interpretarlos. Confirma así los prejuicios de los que no conocen a su ciudad o país, pero quieren encontrar gente típica que les confirme sus visiones externas. El idiōtēs les sirve a ellos. Y el idiōtēs, cuando oye esas alabanzas distantes, enseguida las pasa por su cerno y se queda con aquellas que le sirven para satisfacer sus expectativas, una y otra vez. Su metáfora perfecta es su amor fatigoso por lo pequeño, por el detalle que distrae. En lugar de creer en la sustancia poderosa de los grandes libros, se conforma con hacerse un artesano de adornos letrados. Es un tedioso mecanismo circular, un algoritmo cerrado que, una vez confirmado en la ideología, siempre se vuelve a encontrar a sí mismo en cada decisión.


el dispreciau dice: los poderes tiene la singularidad de hacerte sentir como un "idiota"... a veces, la violencia de género, expresada de las más diversas formas (subliminales, inducidas y/o directas) producen el mismo efecto, cargándote con culpas que no te pertenecen pero que asumes como propias, al sólo efecto de acomodar el lastre... Insisto, ¿para qué sirven los estados ausentes?... si los estados no protegen a sus ciudadanos de manera equitativa y proyectiva, la sociedad humana se torna una entelequia contradictoria e insoportable... más allá, me pregunto: ¿para qué sirven las fronteras?... ¿para discriminar las tragedias?... ¿para señalar las pobrezas?... ¿para marginar las perezas?... ¿para cultivar las indigencias?... entiendo que la única salida posible, para esta humanidad atrapada por las miserias humanas del 1% [poderes aberrantes]... es la integración genuina, no al modo pretendido por los imperios y las deformaciones del uso y abuso del capital... no al modo del Mercosur, mucho menos de la Unión Europea medievalizada y mentida, sino comprendiendo voluntades y esfuerzos tras un fin común: existir mañana... ya que así como vamos, el abismo está delante de todos nosotros. Finalmente se demostrará que los idiotas eran los que ostentaban el poder, burlándose de nosotros los mortales. MAYO 02, 2013.-

A ALGUNOS DE NOSOTROS, NOS DUELE LA TIERRA ▲ Alerta de la ONU por las cifras récord de deshielo en el Ártico | Ciencia | elmundo.es

Alerta de la ONU por las cifras récord de deshielo en el Ártico | Ciencia | elmundo.es

CAMBIO CLIMÁTICO | Informe anual

Alerta de la ONU por las cifras récord de deshielo en el Ártico

Una zona del ártico canadiense, afectada por el cambio climático.Una zona del ártico canadiense, afectada por el cambio climático.
La Organización Meteorológica Mundial (OMM), un organismo especializado de Naciones Unidas, ha expresado su alarma por el "deshielo en el Ártico en agosto y septiembre, que alcanzó cifras récord". Así lo manifiesta en su informe anual sobre el cambio climático en 2012, presentado en Ginebra.

La OMM también ha confirmado que el año 2012 ha sido uno de los diez años más cálidos registrados desde que comenzaron a contabilizarse las temperaturas en 1850.

"La cifra de este año representa una disminución del 49% de la capa de hielo, en comparación con el promedio mínimo registrado entre 1979 y 2000", dijo la OMM. La capa de hielo de Groenlandia también estaba "muy derretida principios de julio" y es la evidencia más clara de deshielo "desde el comienzo de las observaciones por satélite, hace 34 años". Se trata de una "preocupante señal de cambio climático", dijo el francés Michel Jarraud, Secretario General de la OMM.

"El deshielo se suma a otros episodios extremos ocurridos en 2012, como las sequías y ciclones tropicales. La natural variabilidad del clima siempre ha dado lugar a estos susceso, pero el cambio climático los acentúa", agregó.

Para ejemplificar sus argumentos, la OMM dice que las tormentas como 'Sandy' "ahora causan" más inundaciones costeras y más graves. "El nivel del mar ha aumentado en 20 centímetros desde 1880", dice la OMM.

En noviembre de 2012, la OMM ya había indicado con base a los primeros diez meses del año, que el 2012 estuvo marcado por el calor exagerado y por un registro de la fusión del hielo ártico, excluyendo los períodos de frío extremo. En 2012, la temperatura media de la superficie del globo se elevó 0,45 grados Celsius.

"Por 27 años consecutivos la temperatura media en la superficie de la tierra y el océano es superior a lo normal, según lo que se había calculado para el período 1961-1990", dijo la OMM, y agregó que entre los años 2001 y 2012 "todos cuentan entre los 13 años más cálidos jamás registrados". Y las previsiones son que "el calentamiento continuará", debido al aumento de las concentraciones atmosféricas de gases de efecto invernadero.


el dispreciau dice: ¿poco es lo que podemos hacer los mortales?, sí poco, porque los poderes están enloquecidos de depredación de recursos para salvar lo "insalvable"... ¿bancos?, quebrarán, todos... ¿sistema económico mundial?, quebrará, indefectiblemente... todo lo conocido se evaporará así como así... ¿oros, diamantes, petróleos?, no servirán para alimentar a los hambrientos, tampoco a los despojados, mucho menos a los marginados... ¿entonces?, nos dolerá la Tierra... cuando no haya amaneceres, nos dolerá la Tierra, cuando no haya lugar para los hijos... nos dolerá la Tierra. Mayo 02, 2013.-

miércoles, 1 de mayo de 2013

SIN REFERENCIAS ► Una oportunidad para reinventar el mundo | Opinión | EL PAÍS

Una oportunidad para reinventar el mundo | Opinión | EL PAÍS

Una oportunidad para reinventar el mundo


El viaje del presidente Obama entre los próximos días 2 y 4 de mayo a México y Costa Rica constituye su primera visita regional desde que atendiera la Cumbre de las Américas en Cartagena, Colombia, en abril de 2012. La agenda de este viaje comprenderá varios temas, desde el comercio a la energía y la seguridad.
Con la reforma del sistema de inmigración que aguarda en el Congreso como trasfondo de esta visita, el viaje es una oportunidad para que el presidente impulse este tema en países desde los que provienen la mayoría de los inmigrantes a Estados Unidos. Pero como sugieren varios miembros de la Administración, esta es también la ocasión de lanzar esfuerzos más amplios para reforzar los lazos con las Américas. La agenda de este viaje ya es un paso adelante al ir más allá de temas como el narcotráfico, que ha dominado la relación entre estos países a lo largo de la historia. Pero esa agenda también debe recoger temas que cada vez acaparan más atención en todo el mundo.

El poder de Estados Unidos sigue siendo imperante en el mundo, pero la emergencia de nuevas economías hace que esa influencia ya no sea definitiva. Si EE UU quiere lograr sus ambiciones en política exterior, debe reconocer la necesidad de tener aliados que son capaces, compatibles y relevantes en el contexto global actual. Aunque parece que el viaje del presidente reconoce ampliamente esta nueva realidad, su temática debe admitir las tendencias que han surgido en el continente desde que el presidente Obama tomó posesión del cargo en enero de 2009.
En concreto, una visita exitosa respondería a dos realidades que son esenciales la relación con países de América Latina:
Los crecientes lazos entre Asia y América Latina. El anuncio reciente por parte del Gobierno chino con respecto a la ralentización de su crecimiento en el primer trimestre de 2013 ha alarmado a los líderes del contienente más que en ningún otro lugar (aún así, todavía se espera que el crecimiento de China alcance el 8% en 2013). La demanda china de productos latinoamericanos, desde el cobre de Chile hasta las semillas de soja de Brasil, han ayudado a gran parte de la región a minimizar los efectos de la recesión global de 2008 y 2009, y ha ayudado a muchos a continuar creciendo a pesar de las expectativas internacionales. Incluso México, que todavía exporta cerca del 75% de sus bienes a EE UU, mira a los mercados asiáticos, como ya demostró el reciente viaje de su presidente, Enrique Peña Nieto, a la región. Hubo un tiempo en que las pobres expectativas económicas de EE UU eran recibidas con preocupación en América Latina. Hoy parece que son recibidas con indiferencia.
Gran parte de la región avanza más allá de su fijación en China, mirando a las economías del sur de Asia, Corea del Sur y Japón para contribuir a sus economías doméstica. Hace tiempo que Chile lidera esta tendencia, con la firma de numerosos acuerdos de libre comercio con economías asiáticas. Así como Colombia, que acaba de firmar un nuevo pacto con Corea del Sur. Chile, Perú, Colombia y México forman la nueva “Alianza del Pacífico”, un bloque regional de libre comercio con la ambición de aumentar los lazos comerciales con el dinamismo económico de Asia-Pacífico.
La necesidad de un acuerdo de libre comercio entre NAFTA y la Unión Europea. Un potencial acuerdo comercial entre EE UU y la UE, también conocido como el Pacto de Inversión y Comercio Transatlántico (TTIP, por sus siglas en inglés) ha ilusionado a líderes políticos de ambos lados del Atlántico, quienes consideran que puede impulsar el crecimiento en EE UU, la UE y entre las economías latinoamericanas que mantienen acuerdos con EE UU. Éste debería perseguir el acuerdo, pero lo más sabio sería ampliarlo para incluir a sus socios de NAFTA en las negociaciones, una postura que apoya el Gobierno mexicano. Un acuerdo entre los dos bloques comerciales más grandes del mundo crearía numerosas oportunidades comerciales entre las naciones implicadas.

Hay excepciones, pero las expectativas para las relaciones con países latinoamericanos en general han mejorado. Hemos continuado las alianzas en comercio y seguridad y caminamos hacia el aumento de las oportunidades para que la región sea independiente en materia energética. Pero los gobiernos recientes han fracasado a la hora de relacionar estas iniciativas con un marco contemporáneo que explique la perspectiva de EE UU hacia América Latina. La Administración Obama puede creer que tiene una política sostenible hacia la región. Sin embargo, esta política no es lo que los locales creen que es, sino lo que parece desde el exterior. El viaje del presidente Obama representa la oportunidad de crear una nueva narrativa... y reinventar el mundo una vez más.


el dispreciau dice: el mundo, no América Latina, se ha quedado sin ejemplos, sin referencias, y ha perdido el sentido de las fuentes...
Estados Unidos representa hoy, lamentablemente, un anti ejemplo...
Berlín representa hoy, lamentablemente, un eje de poder confuso, con doble mensaje...
Londres representa hoy, lamentablemente, a todo lo que no hay que hacer, nunca...
Francia representa hoy, lamentablemente, al anti-pensamiento social... tanto de derechas como de izquierdas...
Rusia representa hoy, lamentablemente, a la desintegración social a partir del ejercicio mafioso...
China representa hoy, y antes también, a la mayor mentira política y antisocial del planeta Tierra...
India representa hoy, más que nunca antes, a la mayor fuente de esclavitud de la Tierra...
Japón representa hoy, lamentablemente, a un monstruo sin cabeza...
Bruselas representa hoy, a todo aquello que la miseria humana hace de las vidas una piltrafa...
¿Sirve?, indudablemente a alguien, por detrás de las bambalinas, sí le sirve y mucho...
sólo que su avaricia y su angurria le ha restado capacidades para medir las consecuencias, que de ser daños colaterales, han pasado a ser daños centrales.
Ya no hay forma de tapar las mentiras... las manipulaciones... por ende, la sociedad humana descree de sí misma... y cada quién descree de su prójimo... y otra vez, cuando no hay confianza en el vínculo, todo el conjuro se transforma en un juego de traiciones... ¿Sirve?, pues mire... Rasputín no aportó nada a la historia... Maquiavelo, a pesar de sus defensores a ultranza, tampoco... se les podrá conceder el sentido de la oportunidad de la circunstancia en sus tiempos, pero no más que eso. Esta Tierra es otra. Esta humanidad es otra. Y el futuro demanda cambios genuinos, inmediatos... por ello, los modelos de Marx... son inaplicables, así como tantos otros usados y abusados para justificar lo injustificable. MAYO 01, 2013.-

PODERES GIRANDO ► Un voto más personal y menos partidista | Sociedad | EL PAÍS

Un voto más personal y menos partidista | Sociedad | EL PAÍS

Un voto más personal y menos partidista

El Partido Popular de Madrid ha propuesto importar el sistema alemán de votación directa.

Este modelo ayudaría a acercar al diputado y sus votantes sin renunciar a la proporcionalidad


El voto directo fuerza una competencia en la que el candidato puede estar por encima de la sigla. / Q.G. (AFP)

Son muchas las ocasiones en las que el PP ha defendido la necesidad de que “gobierne la lista más votada”, sobre todo a medida que sus votos aumentaban en autonomías y Ayuntamientos, pero no lo suficiente como para superar a coaliciones de izquierdas o de estas con nacionalistas. Por eso, aparcar la idea de defender un sistema electoral mayoritario e importar el procedimiento alemán constituye una novedad en el paisaje de las reformas electorales intentadas y descartadas en España. Esa propuesta tiende a personalizar la política un poco más y fuerza una mayor rendición de cuentas de los elegidos ante los electores; a su vez favorece el desarrollo de carreras políticas individuales, un concepto bastante ajeno a una democracia donde los aparatos de los partidos dominan claramente el cotarro.

A ese efecto, el PP propone dividir la Comunidad de Madrid en 43 distritos, cada uno de los cuales elige a un solo representante; en esos casos, la elección deja de ser proporcional y se convierte en mayoritaria, puesto que solo puede existir un ganador por distrito. Los dos tercios restantes de escaños (86) salen de las listas presentadas por los partidos, en proporción a los votos recibidos por estos. No es que se añadan los diputados de distrito a los elegidos en listas de partido, sino que a estos últimos se les descuentan los que ganan en los distritos. El resultado global puede ser tan proporcional como hasta ahora, siempre que las listas de partido se escruten en circunscripciones grandes (y la de Madrid lo es).

En realidad el PP madrileño empezó a decirlo hace años y el socialista Alfredo Pérez Rubalcaba lo mencionó como argumento de campaña en las generales de 2011. Pero no se volvió a hablar del sistema alemán hasta que el PP lo resucitó la semana pasada. De momento no hay nada formalizado, porque ese partido no ha tramitado tal propuesta en la Asamblea madrileña; en cambio, sí ha registrado otra para dejar en la mitad el total de escaños del Parlamento autonómico (129 en la actualidad).

La elección directa en distritos “sería muy positiva”, dice César Molinas

“El tamaño no está decidido, también podrían ser 90 o 100; estamos abiertos a negociaciones con las demás fuerzas”, aclara Íñigo Henríquez de Luna, portavoz del Grupo Popular en la Asamblea de Madrid. Tanto el PSOE como IU y UPyD han acogido sus ideas con suma desconfianza, porque temen una maniobra del partido gobernante para perpetuarse en el poder.

Recortar los Parlamentos, con el argumento de que la política debe costar menos dinero, es una idea que prende con facilidad. La cuestión es que la Constitución y la ley electoral general (LOREG) fijan criterios de representación proporcional, y es difícil que eso funcione cuando hay pocos diputados que elegir. Si el sistema se aplicara con los criterios usados para el Bundestag (la Cámara baja del Parlamento alemán, de la que depende el Gobierno federal) el resultado, efectivamente, sería proporcional. “Esos escaños elegidos en distritos se restan de los que obtenga la lista de partido en la Comunidad”, insiste Henríquez de Luna. “La proporcionalidad no cambia; lo que cambia es la forma de elegir a los candidatos. Una parte de ellos saldría de la elección directa en los distritos y eso permite una relación mucho más estrecha entre electores y representantes”.

Lo que dice el portavoz del PP madrileño cuenta con el precedente de las elecciones al Bundestag. Cada elector dispone de dos votos, uno para seleccionar un candidato de distrito, y el segundo para escoger una lista cerrada de partido. El escrutinio de los primeros votos se hace en los distritos, en cada uno de los cuales resulta elegido el que obtiene más papeletas. Con los segundos votos se deciden los demás escaños del Bundestag, en proporción a los sufragios de cada lista de partido; estos últimos son los que determinan las proporciones de cada bloque (democristiano, socialdemócrata, liberal, Los Verdes, La Izquierda...) en la Cámara. Importante: en Alemania quedan fuera del sistema parlamentario las opciones que no alcancen el 5% de votos a escala federal, de modo que la proporcionalidad solo es verdad entre partidos grandes y medianos —salvo que los candidatos de uno pequeño ganen un mínimo de distritos uninominales, en cuyo caso participan también en el reparto proporcional de escaños.

Un modelo directo o mixto limitaría el poder del aparato de los partidos

El voto personal o directo fuerza una competencia en la que el candidato puede ser más importante que la sigla. Cuando eso ocurre en todos los distritos electorales —como en Reino Unido—, el sistema fomenta al máximo el bipartidismo y “prefabrica mayorías”, en expresión de Douglas W. Rae, un clásico de la ciencia política. Pero deja sin poder a gran parte de los votos emitidos y hace casi imposible el acceso de partidos nuevos. Esto no es el caso de Alemania, donde nunca se da una concentración del poder tan fuerte ni forzada como en Reino Unido.

¿Qué queremos en España? Una reforma como la esbozada desde el Grupo Popular de la Asamblea madrileña “tiene, en principio, pocas consecuencias, si es cierto que se proponen que el acoplamiento entre los dos tramos (los electos en lista y en distrito uninominal) sea de compensación completa”, explica Alberto Penadés, profesor de Sociología de la Universidad de Salamanca. “Los grupos parlamentarios serían, en principio, idénticos a como lo son ahora en su tamaño, solo que el acceso a la elección puede ser o bien por lista o bien por elección directa. El sistema de Madrid ya es prácticamente todo lo proporcional que se puede ser (usando la fórmula d’Hondt; otras darían algún que otro escaño a las minorías, pero las diferencias serían pequeñas). Si se mantiene el cómputo regional como determinante, nada cambiaría, de momento, en la correlación de fuerzas entre partidos”.

Por el contrario, es seguro que el cambio de sistema propuesto acarrearía consecuencias internas para los partidos. “Se pueden formar bastiones ligados a una persona, que resultará más difícil de mover tanto desde fuera como desde dentro”, explica el profesor Penadés. Por otro lado, “la competición directa ofrece una forma de acceso para políticos ambiciosos que no tengan buenas opciones de entrar en las listas por cooptación: pueden ofrecerse voluntarios para pelear por distritos difíciles o perdidos. Es más difícil negárselo, pero al hacerlo ganan capital político, y evidentemente todo ello limita el poder de control de la dirección, que querría siempre poder cooptar a todos”.
Cada elector tiene dos votos: uno en el distrito y otro para una lista de partido
Los partidos de la izquierda parlamentaria madrileña lo rechazan. El temor de IU a que el cambio refuerce el bipartidismo le parece un miedo exagerado al profesor Penadés, “salvo que hayan calculado que suceda lo siguiente: un votante de izquierda de los que ahora votan a IU, pero simpatizan con el PSOE si estuviera más en forma, puede dividir sus dos votos del peor modo posible para IU: dándole a IU el voto personal y al PSOE el voto de lista. IU no gana nada en el primer caso, salvo en rarísimas ocasiones, y pierde un voto en el cómputo que realmente cuenta para el tamaño del grupo parlamentario. Obviamente, si sucediera lo contrario esto sería una ventaja para IU, pues podría captar nuevos votos de los todavía renuentes a abandonar del todo al PSOE. Esta segunda posibilidad, a la larga, favorece al PP, y si han estudiado la propuesta con cuidado y encuestas, convendría prestar atención a la posibilidad de que estén cavando esta zanja”.

Al politólogo César Molinas, crítico del poder de las élites partidistas, le parecen positivas ambas propuestas: “Tanto la elección de 43 diputados en circunscripciones uninominales como la reducción del número de diputados me parecen muy relevantes y necesarias, y no se tendría que plantear la segunda como alternativa a la primera, sino hacerlas simultáneamente”, explica.

“No hay sistemas electorales perfectos y es difícil argumentar que un buen sistema uninominal tenga que ser necesariamente superior a un buen sistema proporcional, o viceversa”, argumenta. “Los países anglosajones tienen sistemas uninominales puros, y les va bien. Las democracias de Europa continental tienen sistemas mixtos o corregidos, y también les va bien. Yo creo que un sistema de circunscripciones uninominales en España sería un buen método para superar el divorcio entre representantes y representados y para debilitar el poder omnímodo de las cúpulas partidarias, objetivos ambos importantes en la actualidad. Por eso apoyo el tipo de iniciativa que parece tener el PP de Madrid, sin entrar a preguntar por qué lo hacen”.

“Hemos lanzado la idea buscando el consenso”, asegura el portavoz del PP

César Molinas defiende también el recorte del tamaño de las Cámaras para todo tipo de instituciones electivas. “Sería muy positivo reducir el número de representantes en los Parlamentos regionales, en el Senado y, por qué no, en el Congreso. Sería un gesto de ejemplaridad que apuntaría a una reconciliación entre representantes y ciudadanía que a mí me parece muy necesaria. Todos nos tenemos que apretar el cinturón y cuanto antes se vea el gesto, mejor”.

Abandonar la representación proporcional es duro para los partidarios de que la democracia sea un dominio casi exclusivo de los políticos. De 21 democracias parlamentarias de la OCDE, estudiadas entre 1945 y 2006, los partidos de los primeros ministros duraron más tiempo en el poder (8,8 años) bajo sistemas proporcionales que bajo sistemas mayoritarios (5,9 años), según las investigaciones del catedrático José María Maravall, exministro socialista (Las promesas políticas, Galaxia Gutenberg). Con sistemas proporcionales, los primeros ministros perdieron el poder por derrota electoral en 95 ocasiones, y en 143 por decisiones de otros políticos (su partido o socios de coalición); con los mayoritarios, los primeros ministros cayeron 36 veces por derrota electoral y 28 por decisiones de su partido, siempre según Maravall.

Por eso el sistema alemán resulta interesante: los políticos juegan un papel fuerte, pero una parte de ellos tienen que ocuparse más directamente de los ciudadanos. Es verdad que las pocas reformas electorales abordadas en España han derivado siempre en el parto de los montes. Pero nunca habían concurrido simultáneamente estas tres características:

1. Un liderazgo debilitado de los dos partidos más importantes. La valoración de Mariano Rajoy y de Alfredo Pérez Rubalcaba aparece sistemáticamente baja en los sondeos de opinión.
2. El desgaste de las dos fuerzas principales entre sus propios electores, como lo evidencia la considerable pérdida de fidelidad de voto reflejada en las encuestas y la mejora de expectativas de los de mediano tamaño (IU, UPyD), menos desgastados a causa de su escasa implicación en el ejercicio del poder.
3. Una crítica social a las élites políticas, agudizada en las plazas donde se concentraban los indignados del 15-M (“no nos representan”, “lo llaman democracia y no lo es”), y prolongada en protestas posteriores; pero realizada también desde sectores más instalados. La corrupción, que apenas influía en el voto hasta hace un par de años, se ha encaramado a los sondeos como una de las inquietudes principales, después del paro.

La reivindicación de cambiar a la dirigencia política es evidente, tanto por la presión interna en el PSOE a favor de elecciones primarias, como en las peticiones de desbloqueo de las listas de candidatos o de reglas de voto mucho más proporcionales. ¿Ayudará a este debate la propuesta del PP madrileño? “Nosotros hemos lanzado la idea buscando el consenso, no el enfrentamiento”, reitera Méndez de Luna, su portavoz parlamentario. Hay que hacer notar que la mayoría absoluta no permite a este partido, por sí solo, reducir el tamaño del Parlamento ni introducir el sistema de distritos uninominales, por lo que ambas iniciativas quedarán bloqueadas si no logra apoyos de diputados ajenos al PP.

Lo esencial es que cualquier reforma contribuya a más democracia, no a menos. Porque eso es el fondo del problema. En palabras de José María Maravall, “la democracia representativa se socava cuando los ciudadanos votan, pero apenas deciden”.



ANÁLISIS

Incógnitas de una propuesta electoral

El sistema alemán se impone como el preferido en las filas del PSOE y del PP


Pese a sus diferencias en todo lo demás, el PP y el PSOE parecen haber llegado, aunque sin pretenderlo, a una cierta coincidencia sobre el sistema electoral. El PSOE ha venido señalando, desde Felipe González hasta Alfredo Pérez Rubalcaba, su preferencia genérica sobre el sistema alemán, aunque no hicieron nada por modificar el existente. Y aunque el PP nacional no rechaza la regulación electoral vigente, el PP de Madrid se decanta ahora por una reforma de la ley electoral autonómica inspirada en el sistema alemán. En noviembre de 2011, Esperanza Aguirre propuso que 43 de los 129 diputados de la Asamblea se eligiesen por mayoría simple en distritos uninominales, mientras que los restantes lo siguieran haciendo mediante la fórmula D’Hondt en listas cerradas y bloqueadas. Ignacio González ha reiterado la misma propuesta hace unos días.

El sistema electoral alemán pertenece a la categoría de los mixtos por utilizar reglas mayoritarias y proporcionales para la elección del Bundestag. Otorga para ello dos votos a los electores. La mitad de sus 598 diputados, los de distrito, son candidatos en distritos uninominales y se eligen por mayoría simple. Y la otra mitad, los de lista, se eligen votando a partidos en cada uno de los Estados de la federación mediante la fórmula Sainte-Lagüe y en listas cerradas y bloqueadas. Se trata de un sistema que combina lo mejor de dos mundos, la proporcionalidad y la presencia de diputados que por serlo de distrito tienen incentivos para estar cerca de los electores.

La propuesta del PP debe despejar todavía algunas incógnitas. Si pretende aumentar la proximidad de los diputados a los electores, ¿por qué se contemplan solo 43 diputados de distrito, es decir, una tercera parte de los de la Comunidad, cuando en el sistema alemán estos diputados rondan el 50%? Además, la propuesta conservadora incluye un mapa de esos 43 distritos, 19 de ellos en la ciudad de Madrid. ¿Con qué criterios se han seleccionado esos distritos y no otros? Los distritos electorales suelen trazarse por comisiones de expertos independientes, y no por los propios partidos, para evitar que la arbitrariedad de sus fronteras termine beneficiando a quienes las diseñan. En fin, el PP distribuyó en 2011 una aparente simulación por la que el número de diputados de los partidos en las elecciones autonómicas de 2011 coincide plenamente con el resultante de su propuesta. Cuando menos, es una coincidencia sorprendente.

El PP ha anunciado también que, en caso de que su propuesta no fuera aprobada, reducirá a 65 escaños, la mitad, el número de los de la Asamblea de Madrid. Está en la línea de lo que pretenden conseguir los Gobiernos autonómicos de Baleares, Extremadura, Galicia o Castilla-La Mancha. Pero es, ciertamente, una extraña forma de negociar la supuesta mejora de los sistemas electorales autonómicos.
José Ramón Montero es catedrático de Ciencia Política en la Universidad Autónoma de Madrid.
 Incógnitas de una propuesta electoral | Sociedad | EL PAÍS


el dispreciau dice: los poderes políticos y corporativos de cualquier índole están girando al modo de un trompo en sus últimos estertores... desesperados, buscan fórmulas para no perder espacios, y desde luego, para no deder el poder contenido, ese mismo que somete a las sociedades humanas... en el apuro, cualquier ecuación es buena... no obstante ello, las sociedades ya no retrocederán en su indignación justificada... no hay trabajo... no hay fuentes de trabajo... los puestos de trabajo se han convertido en sitios de esclavitud por imperio de las negligencias de jefes obsecuentes, sin ideas, mal elegidos por inadecuadas políticas de recursos humanos, que le dan la derecha a los inútiles del "sí señor", incapaces de pensar por sí mismos... detrás... no hay educación, mucho menos formación, salud, derechos humanos y ciudadanos, hogar, casa, o lo que fuese... sin embargo, el poder político y corporativo exige a la sociedad "créditos" para el consecuente uso y abuso. Difícil... la sociedad, todas las sociedades, ninguna sociedad, escucha un mensaje coherente que le sienta afín a sus necesidades de consciencia, por ende la respuesta social suele ser paradojal a las propuestas, vacías si las hay. Por supuesto, dado que los poderes ya no tienen capacidad de lectura y tampoco de interpretación, sus días están contados... como sea... están contados... ya que acá no es cuestión de caras, sino de contenidos... y sin contenidos (respuestas) genuinos, no hay ni habrá solución al divorcio. MAYO 01, 2013.-