lunes, 13 de junio de 2011

CRISIS NUCLEAR GLOBAL || Tepco detecta niveles peligrosos de estroncio en el mar · ELPAÍS.com

Tepco detecta niveles peligrosos de estroncio en el mar
La operadora de la planta nuclear de Fukushima admite, tres meses después, que los índices son 53 veces superiores a los permitidos.- El estroncio puede causar cáncer de huesos y leucemia
AGENCIAS - Tokio - 13/06/2011


La operadora de la central nuclear de Fukushima, Tokyo Electric Company (Tepco), ha informado hoy de que, por primera vez desde que inició la crisis nuclear en Japón como consecuencia del terremoto del pasado 11 de marzo, han detectado niveles excesivos de estroncio en el agua del mar cercana a la planta. El nivel de estroncio-90 registrado en varías muestras recogidas en el mar frente a la central el pasado 16 de mayo acumulan índices 53 veces superiores al estándar de seguridad del Gobierno, según ha informado hoy la cadena de televisión NHK.

Cuando se cumplen tres meses de la tragedia, los expertos advierten de que el estroncio radiactivo, generado en la fisión de los átomos de uranio y cuya vida media es de 29 años, suponen un riesgo, ya que se acumula en los huesos y puede causar cáncer óseo y leucemia. El estroncio es un elemento químico absorbido de forma natural por el cuerpo humano por su similitud con el calcio. Sus formas estables pueden llegar a ser beneficiosas para la salud.

Los análisis de Tepco, que normalmente requieren de tres semanas, también detectaron que el índice de estroncio-90 en las entradas de agua de mar de los reactores 2 y 3 de la central de Fukushima, acumulan un nivel 170 y 240 veces por encima del límite, respectivamente. Al parecer dicha sustancia ha aparecido también en el agua subterránea que rodea a los reactores uno y dos de la planta. De acuerdo con la Agencia de Seguridad Nuclear e Industrial, es la primera vez que se detecta en estos acuíferos.

Sin embargo, la Agencia de Seguridad Nuclear japonesa (NISA) no le ha dado mayor importancia, y afirma que el resultado no sobrepasa sus expectativas, ya que la sustancia se detectó en una de las playas de uso exclusivo de la central. No obstante, realizará un exhaustivo control de monitorización al pescado y marisco que se encuentran en el área afectada.

El pasado mes de mayo, el Ministerio de Ciencia japonés realizó un análisis en el que no detectó ninguna sustancia radiactiva en el fondo marino, con muestras recogidas a 50 kilómetros al sur de la central y a 200 kilómetros al norte de Tokio.

También hay estroncio en la tierra

La detección de niveles de estroncio radiactivo en el mar se añade a la detectada en la tierra de municipios de la provincia de Fukushima, dados a conocer el pasado jueves, que ha aumentado hasta 26 veces desde mediados de marzo, aunque sin llegar a suponer un riesgo, según datos del Ministerio japonés de Ciencia recogido por la cadena NHK. Un total de 11 muestras de tierra tomadas desde finales de marzo hasta mediados de mayo en 10 localidades de esta provincia, contenían estroncio-90.

Las concentraciones más altas fueron registradas en los pueblos de Namie e Iitate, ambos dentro de la zona de exclusión legal de más de 20 kilómetros alrededor de la planta de Fukushima Daiichi.Los niveles recogidos por el ministerio en los dos municipios fueron de 250 y 120 bequereles por kilo de tierra, respectivamente, mucho más altos que los 9,4 y 32 bequereles que registraba el pasado 16 de marzo. En el resto de localizaciones las lecturas estuvieron entre 2 y 18 bequereles por kilo de tierra.

El estroncio se detectó también en la ciudad de Fukushima, capital de la provincia y situada a unos 60 kilómetros de la central, adonde llegó arrastrado por los vientos que soplan hacia el noroeste.

El Gobierno, que no ha establecido un límite seguro de exposición al estroncio, asegura que las cantidades detectadas no suponen un riesgo inmediato para la salud y que son mínimas con respecto a otras sustancias emitidas por la accidentada central

Tepco detecta niveles peligrosos de estroncio en el mar · ELPAÍS.com


el dispreciau dice: y finalmente, aquello que se negó hasta el hartazgo, ciencias de las conveniencias mediante, está sucediendo delante de nuestras narices sin olfato, delante de nuestros ojos sin vista, delante de nuestros oídos sordos... la crisis nuclear de Chernobyl dista de haber sido controlada, ni qué hablar de haber terminado... Fukushima ha diseminado radiaciones por el planeta, radiaciones que se están haciendo evidentes y están dejando estelas silenciosas que prometen males mayores para los anónimos y los desconocidos, no así para la clase política y su socia la empresaria corporativa que persisten en sus necedades que perjudican a todos, siempre induciéndola hacia los pobres, marginados y olvidados, esto es los ciudadanos del mundo que pasan sus días sin pedirle nada a nadie. El hombre no ha medido aún las consecuencias de la catástrofe nuclear de Fukushima ni tampoco de las asociadas con ella (varias). El hombre debe replantearse el uso de la energía nuclear so pena de verse atrapado por secuencias radioactivas cuyas consecuencias se desconocen. La contaminación de los suelos y las aguas pone en riesgo la vida en el planeta, si dicho riesgo no se asume como tal, adoptándose las medidas que corresponden, queda en evidencia que los estados políticos así como las corporaciones empresarias están cometiendo un delito de lesa humanidad, acompañado de una acto de negligencia que conlleva un daño fehaciente a las generaciones futuras. Chernobyl, Fukushima y otros accidentes nucleares son una advertencia de todo lo que se hace mal, por impericia o desconocimiento, pero sucede que la energía nuclear no admite miopías. La lapidación de los recursos de la Tierra, tampoco. El modelo consumista sustentado en las inequidades que produce la creciente exclusión de las sociedades humanas, ha llegado a su fin... cuánto más tarde el hombre en darse cuenta, peores serán las consecuencias. Junio 13, 2011.-

No hay comentarios: