martes, 2 de junio de 2015

LA CLAVE ANDINA DE LA ESTRATEGIA CHINA ► Larga historia de una comunidad | Internacional | EL PAÍS

Larga historia de una comunidad | Internacional | EL PAÍS

Larga historia de una comunidad

Los descendientes de chinos en Perú, los más numerosos en Latinoamérica, influyen en el comercio e intentan transmitir valores ancestrales a los suyos







Dragón chino en un supermercado de Lima. / REUTERS
Tusán es la palabra que nombra en Perú a los descendientes de chinos, quienes llegaron por primera vez al país en 1849, “después de que el presidente Ramón Castilla diera la libertad a los negros y las haciendas se quedaran sin fuerza laboral”, relata el director de la revista bilingüe Oriental, Raúl Chang, en Lima. Aunque la estructura china es patriarcal y es común la imagen de la subordinación femenina en esta sociedad, también es fácil encontrar referencias de lo contrario: las mujeres emancipadas que estudiaron en la universidad, por ejemplo, son mencionadas en un texto de la historiadora tusán Celia Wu, un libro de memorias de infanciapublicado en México y que empieza a ser leído en Lima. La poetaJulia Wong Kcomt creció en una provincia agrícola del norte del país, y en la casa sobresalía una foto de su padre nacido en Macao, posando al lado del sonriente general Chiang Kai-shek, líder del Partido Nacionalista Chino y gobernante hasta 1949, pero tuvo el ejemplo batallador de su madre tusán, que prefirió mantenerse sola en su país cuando el marido se quedó sin tierras durante la Reforma Agraria en Perú y decidió irse de vuelta a Oriente.
La comunidad china en Perú es considerada la más grande en número en América Latina. La investigadora francesa Isabelle Lausent-Herrera, una de las mejores especialistas en el tema, indica que entre 1849 y 1874 unos 100.000 chinos inmigraron a este país, pero es difícil indagar la demografía contemporánea. En un artículo revela que 18.604 chinos se nacionalizaron peruanos entre 1990 y 2003, y estaban registrados como residentes 3.450, pero no es posible cuantificar la inmigración ilegal. “Diez mil residentes sería poco”, anota en entrevista con este diario. La antropóloga explica que la corrupción en la ex Dirección de Migraciones en Perú y los traficantes chinos de personas son la causa de los ingresos ilegales tras la ley de extranjería aprobada por el Gobierno de Alberto Fujimori.
EL PAÍS entregó al Registro Nacional de Identificación y Estado Civil (Reniec) una lista de 47 apellidos chinos y solicitó contabilizar cuántos ciudadanos figuran inscritos con ellos. La búsqueda produjo 60.682 personas. Lausent-Herrera hizo notar que al menos otros 40 apellidos chinos faltaban en ese listado.

Barrio y dispersión

Los residentes legales de origen asiático en perú suman más de 22.000 personas



El médico Luis Yong Tataje, exdirector de Cultura de laAsociación Peruano-China, heredó dos negocios de comida de su padre, un chifa (restaurante de fusión chino-peruana) y El Chinito, y calcula que en Perú hay unos 10.000 chifas. Yong hace notar la fuerza de su comunidad diciendo que el único barrio étnico en Perú es el chino. El empresario cuenta que juega con sus nietos para transmitir lo que aprendió en su casa: respeto a la familia, la importancia del conocimiento y la obligación de compartir.
Según Lausent-Herrera, los inmigrantes chinos que no fueron a trabajar a las haciendas, se establecieron desde 1854 alrededor del actual mercado central y, los que venían de California como comerciantes, en 1860. Hoy hay cerca de medio centenar de chifas en el área y la mayoría de comensales son peruanos. “El chifa es uno de los elementos más importantes en la relación entre la comunidad china con la peruana”, enfatiza Chang. Desde la década de los 80, dice Yong, los tusán dejaron el centro de la capital y establecieron sus casas y negocios en el distrito de San Borja y después en Surco.
La mayoría de chinos de las tres primeras oleadas migratorias procedía de Cantón, pero la estudiosa francesa encuentra que los procedentes de Fujian, afincados desde los 90, ya pueden rivalizar en términos demográficos y económicos con la comunidad tradicional.
Mientras tanto, en la entrada de la Sociedad Central de Beneficencia China, en Capón, un inmigrante cuyo español es casi nulo vende, con éxito, bambú como si fuera para la buena fortuna. Al lado, un comunicado indica que por primera vez el Conjunto de Danzas del Dragón de esa institución invita a personas sin ancestros chinos a postular a la convocatoria 2015, y unos pasos más allá, los tabloides anuncian que un chino, dueño de un chifa atacó con un machete a un comensal que compartió su sopa wantan con un mendigo que entró al local.

CHINA EN CLAVE HISPANA ► El Sur global: oportunidades y desafíos | Internacional | EL PAÍS

El Sur global: oportunidades y desafíos | Internacional | EL PAÍS

El Sur global: oportunidades y desafíos

Latinoamérica tiene que acelerar su transformación productiva diversificando sus economías





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Vista de uno de los grandes cafetales colombianos.


América Latina ha realizado grandes avances con el comienzo del siglo XXI. Entre 2004 y 2014 la región creció a una tasa promedio superior al 4% anual, apoyada en una plataforma macroeconómica estable. Esto permitió una importante reducción de la pobreza que pasó del 44% de la población en 2002 al 28% en 2014. Paralelamente, se logró la consolidación de una clase media que demanda mejores servicios públicos y mayor participación política.
Sin embargo, este desempeño no ha sido suficiente para cerrarla brecha de ingresos con los países industrializados, y tampoco es comparable con la evolución estelar que ha tenido Asia emergente. En 1980 el ingreso promedio de América Latina representaba el 45% de las economías avanzadas, mientras que en 2014 decreció al 35%. En contraste, Asia emergente, cuyo ingreso promedio era de apenas 6% del de las economías avanzadas en 1980, en 2014 alcanzó el 21%.
Probablemente la diferencia más marca da entre ambas regiones ha sido la evolución de la productividad y la capacidad de las economías asiáticas, especialmente China y Corea, de llevar a cabo un proceso de transformación productiva, que les ha permitido desarrollar cadenas regionales de producción e insertarse en las cadenas globales de manufactura.
Para transitar de un modelo de ventajas comparativas tradicionales a uno de ventajas comparativas en sectores de mayor productividad y alcanzar tasas de crecimiento promedio más altas, América Latina precisa acelerar su proceso de transformación productiva, aumentando la inversión y la productividad, así como diversificando sus economías. Esta agenda de reformas incluye cerrar la brecha en infraestructuras, mejorar la educación, aumentar el ahorro doméstico, fortalecer el marco institucional y hacer mayores esfuerzos en investigación e innovación. Al mismo tiempo, es imperativo que la región atraiga más inversión extranjera directa de calidad, orientada a sectores y actividades que sean consistentes con la agenda de reformas mencionada.
Este enfoque debe ser parte de una visión integral del desarrollo que concilie los objetivos de estabilidad macroeconómica, eficiencia microeconómica, inclusión social y equilibrio ambiental sostenible de largo plazo. No hay duda de que la revitalización de los procesos de integración regional en forma decidida y pragmática es fundamental para estimular la inversión y el comercio regional como plataforma para la inserción competitiva de América Latina en las cadenas globales de producción y comercio.
Sin minimizar la relevancia que continuarán teniendo para América Latina los vínculos con Estados Unidos, Europa, Japón, y, en general, con los países industrializados, es claro que el auge del sur global ofrece enormes oportunidades adicionales para impulsar el proceso de desarrollo de la región. Un ejemplo ha sido la evolución de las relaciones comerciales y financieras entre la región y China. En 2004 el comercio total entre Latinoaméricay China fue de cerca de 40.000 millones de dólares y aumentó hasta 262.000 millones en 2014. Adicionalmente, en los últimos cinco años, China ha destinado más recursos a la región que el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) ola Corporación Andina de Fomento (CAF) tomados individualmente. No obstante, la relación es aún asimétrica, ya que al igual que en el campo de la inversión directa (que no ha sido de gran volumen), tanto el comercio como la financiación han estado concentrados en pocos países y en sectores vinculados a recursos naturales.
En este contexto, es evidente que existe un enorme potencial para incrementar y diversificar la financiación, la inversión, el comercio y la transferencia de tecnología con China, Corea, yen general con el mundo emergente. Aunque menos dinámicas en este momento, deben incrementarse los esfuerzos para fortalecerlas relaciones comerciales y de inversión entre América Latina y África, así como con India y otros países asiáticos. La reciente creación del banco de los BRIC (Brasil, Rusia, India y China) y del Banco de Desarrollo Asiático, entre otras nuevas instituciones del sur global, debe verse como un factor positivo para estimular una mayor relación futura.
Conscientes de la importancia para América Latina del fortalecimiento de las relaciones con otras regiones emergentes, CAF –banco de desarrollo de América Latina– mantiene estrechas relaciones con varios actores del sur global, como el Banco de Desarrollo de China, el BNDES de Brasil y un conjunto de instituciones financieras latinoamericanas, asiáticas y africanas.
Es claro que una mayor integración entre América Latina y el resto del mundo emergente producirá beneficios para todos. Es una oportunidad que no debe dejarse pasar. Todas las instituciones de financiación del desarrollo, tanto a nivel global como regional, deben jugar un papel dinámico y complementario en este proceso.
Enrique García. Presidente ejecutivo de CAF, banco de desarrollo de América Latina

PIÉ DE PLAYA EN AMÉRICA LATINA ► China, una relación a dos velocidades | Internacional | EL PAÍS

China, una relación a dos velocidades | Internacional | EL PAÍS



China, una relación a dos velocidades

Los lazos culturales entre el país asiático y latinoamérica siguen estando muy por detrás de su potencial









Museo Nacional de Arte Chino de Pekín. / RAFAEL CANAS (EFE)


Shirley Xu se enamoró del tango argentino gracias a la brillante actuación de Al Pacino en Perfume de mujer. Con la determinación de querer aprender a bailarlo, se apuntó en 2009 a uno de los escasos cursos intensivos que ofrecían profesores oriundos del país en Pekín y salió convencida de que ese baile entonces desconocido en China tenía camino por recorrer. Seis años después, Xu es una de las mejores bailarinas de tango del mundo –quedó tercera en el último mundial celebrado en Buenos Aires– y preside la Asociación China de Tango Argentino, cuyo objetivo es promover esta danza en el país.
“Por suerte ahora no es tan difícil empezar a bailar. Hasta 18 ciudades ofrecen esta posibilidad y tenemos muy buenos profesores, tanto argentinos como locales. Poco a poco vamos consiguiendo que más gente conozca el tango”, explica Xu antes de coger un avión a Shanghái, donde participará en varios eventos de promoción y dará lecciones a alumnos en la capital económica china. “Los inicios fueron difíciles”, reconoce. Hoy vive a caballo entre Pekín y Buenos Aires y apenas tiene tiempo de dedicarse a algo que no sea bailar.

El comercio bilateral se ha multiplicado por diez en la última década
Como el tango, varias muestras de cultura latinoamericana han aterrizado en China en los últimos años. Los bares de salsa en las principales ciudades se llenan, las exposiciones de arte de estos países ganan peso en las programaciones de los museos y las obras de autores como Pablo Neruda, José Luis Borges, Octavio Paz, Mario Vargas Llosa o Gabriel García Márquez son conocidas gracias a las traducciones al mandarín. Hasta el Nobel de Literatura chino, Mo Yan, cita recurrentemente a García Márquez como uno de sus principales referentes. Son solamente pinceladas que aún no alcanzan a la mayoría de ciudadanos chinos y cuyo impacto no es comparable al que ejerce la cultura anglosajona.
Los intercambios entre América Latina y China en el siglo XXI han aumentado mucho. El gigante asiático ha sido un gran defensor de la cooperación sur-sur, aunque ha abogado por una relación esencialmente pragmática. Escogió la región como uno de sus grandes clientes para obtener recursos que alimentaran su desarrollo económico y, sin duda, la estrategia funcionó y benefició a ambas partes: las visitas políticas de alto nivel son cada vez más frecuentes, el comercio bilateral se ha multiplicado por diez en la última década, hasta los 263.600 millones de dólares, y los préstamos de China a la región alcanzaron los 22.000 millones de dólares en 2014, una suma mayor a la que aportaron el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo juntos.




Trabajadores de Orinoquia, fabricante de móviles chino-venezolano, en su factoría de Caracas. / CARLOS GARCÍA RAWLINS (REUTERS)


Existe una progresiva convergencia de los votos en Naciones Unidas entre algunos países latinoamericanos y la República Popular a medida que el comercio bilateral ha aumentado. A inicios de este año y, con motivo de la primera cumbre entre la CELAC y China, el presidente Xi Jinping abogó por fortalecer la alianza a través de tres motores: el comercio, la inversión y la cooperación financiera. “Impulsamos los intercambios culturales tanto como podemos, pero las prioridades de la política exterior no las decidimos nosotros”, explicó un funcionario chino del Ministerio de Cultura que quiso mantener el anonimato.
Con unas relaciones cimentadas en los negocios y la gran distancia geográfica que separa ambos territorios, los lazos culturales han quedado en un segundo plano. “Hay muchísimo hambre de conocer y descubrir cultura extranjera por parte de la población china. En las ciudades pequeñas los teatros se llenan y el entusiasmo de la gente es increíble. Y todo esto nos los estamos perdiendo por no apostar por el largo plazo”, dice Emilio Méndez, director del Centro de Intercambio Cultural de Latinoamérica en China, que pretende estimular los contactos en este ámbito, aunque reconoce que los latinoamericanos “estamos empezando”.
No es la primera vez que alguien emprende un proyecto similar, pero ninguna de las iniciativas ha conseguido consagrarse como un punto de encuentro que ejerza de interlocutor entre Latinoamérica y China. “Uno de los principales problemas es el cortoplacismo de las políticas que se adoptan. Quienes trabajan en este ámbito tienen que entender que el único fin debería ser la cultura. Hay proyectos que empiezan con mucha fuerza pero al final se acaban dirigiendo hacia los negocios, y esto merma enormemente los intercambios”, asegura Méndez.

El papel de las embajadas

Ante estas circunstancias, el papel de dar a conocer la cultura latinoamericana en China ha recaído casi exclusivamente en las Embajadas, sujetas a los vaivenes políticos o a la austeridad impuesta desde los respectivos gobiernos. Uno de los países que más logros ha cosechado es México, como muestran el que más de 235.000 personas visitaron la exposición sobre cultura maya y la muestra de murales de Diego Rivera en dos de los principales museos de Pekín, el triunfo del filme mexicano El Comienzo del Tiempo en la última edición del festival internacional de cine de la capital china o la participación, por quinto año, en la feria Art Beijing.

La cultura de América Latina ha aterrizado en china con presencia en los museos
“La cultura es un activo muy importante para la proyección internacional de México y constituye un componente imprescindible del proceso de acercamiento con China. Va a la par a la cooperación económica, técnica o científica”, dice el embajador del país en China, Julián Ventura. Admite, sin embargo, que mantener este nivel de intercambio cultural es un reto cuando los recursos económicos no abundan y ante un entorno cada vez más competitivo en el que todos los países del mundo luchan por captar la atención del público asiático.


Celebración del nuevo año chino en San José (Puerto Rico). / JUAN CARLOS ULATE (REUTERS)


Otro desafío pasa por salir de Pekín y Shanghái. “Todos los países de la región hacen esfuerzos por presentar aspectos de su cultura en diferentes ciudades chinas, pero el impacto y la llegada de estos espectáculos es muy limitado debido a la escasez de recursos y la inmensidad del país. Es un simple ‘yo existo’; poco más”, explica un diplomático latinoamericano con una dilatada trayectoria en China.
En cambio, el gigante asiático ha pisado el acelerador en su estrategia de extender su influencia en el mundo sin sacar la cartera. La red de institutos Confucio en Latinoamérica ha crecido de forma abrumadora: el primero se inauguró en México en 2006 y hoy ya son 27. Los centros, cuya principal misión es la enseñanza del mandarín, son también focos importantes de difusión cultural. América Latina es uno de los principales destinos de este soft power chino que empezó hace una década y que hoy ya da sus frutos con miles de estudiantes interesados en el idioma, aunque inicialmente se deba a motivos puramente económicos.

Relaciones pragmáticas

A pesar de la desigualdad en los recursos y el pragmatismo de las relaciones bilaterales, el consenso es que la curiosidad de la creciente clase media china irá en aumento y esto beneficiará el consumo de cultura. El interés en alza de los jóvenes chinos de aprender español supone también una oportunidad a explotar. “Al abrirse la ventana del idioma, se abre otra de forma natural: la del conocimiento de la sociedad y la cultura. Esto no puede no ser una prioridad en el futuro”, insiste el embajador mexicano.
Aunque este vínculo no solamente se puede conseguir con el idioma. En el caso de Shirley Xu fue el tango lo que la llevó a adentrarse en la cultura argentina. Ahora dice haber descubierto la música, el cine, la historia o la gastronomía del país y hasta siente pasión por el fútbol. Su historia es única, pero en la China actual hay candidatos y potencial de sobra. El reto es si Latinoamérica tendrá la suficiente fuerza y visión estratégica para capitalizar este interés.

LA OTRA AMÉRICA ► “Latinoamérica puede liderar el mundo” | Internacional | EL PAÍS

“Latinoamérica puede liderar el mundo” | Internacional | EL PAÍS

“Latinoamérica puede liderar el mundo”

El investigador defiende que el desarrollo sostenible podría funcionar en esta región



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El archipiélago Anavilhanas en el río Negro (Amazonas, Brasil). / KEVIN SCHAFER


El brasileño Gustavo Fonseca es el director de Programas del Fondo para el Medio Ambiente Mundial, una institución vinculada al Banco Mundial que trabaja con 183 países en la financiación de proyectos relacionados con el medio ambiente. En esta entrevista en su despacho en Washington, el investigador y profesor de Ecología y Zoología analiza los retos medioambientales de América Latina.
Pregunta. ¿Qué efectos está teniendo el cambio climático en América Latina?
Respuesta. América Latina, como cualquier otra parte en el mundo, siente los efectos del cambio climático. No ha sido históricamente un gran contribuidor al problema. Supone cerca del 12% de las emisiones. Las proyecciones muestran que América Latina puede ser uno de los lugares más vulnerables al cambio climático, particularmente en cuanto a deforestación. La mayoría de las emisiones provienen de deforestación en la cuenca del Amazonas. Y eso tiene un efecto negativo en un abanico de dimensiones sobre sostenibilidad medioambiental. La mayoría de modelos muestran que el centro de América Latina, en particular Brasil y los Andes, sufrirá efectos severos por medio de veranos extremos y disrupciones hidrológicas. En el Caribe se ve una mayor frecuencia de eventos extremos. Cada vez que golpea un huracán hay datos que muestran que el PIB puede caer de 5% al 7%. El cambio climático no solo tendrá un impacto significativo en la subsistencia de la gente, también en el desarrollo económico de estos países. Y tendrá un efecto en reducir el hábitat de determinadas especies, anticipando extinciones en zonas elevadas, como los Andes, la costa de Brasil y México.

La mayoría de las emisiones provienen de deforestación en la cuenca del Amazonas
P. Es un panorama negativo.
R. Pero hay también otro lado. América Latina goza todavía de una cantidad tremenda de recursos naturales, de reservas de agua fresca y de bosques. No sufre un gran empuje demográfico. Todavía hay mucha esperanza de que el desarrollo económico de América Latina puede llevarse a cabo de un modo más sostenible. Esto es fruto de la base de recursos naturales, la buena capacidad técnica, y la existencia de políticas y marcos legislativos que permiten lograr un desarrollo económico menos dependiente del carbón y más vinculado a un uso inteligente de recursos naturales de una forma que no se encuentra en otro lugar del mundo.
P. ¿Cuáles son sus recomendaciones?
R. Una de los asuntos que se podría abordar es la agenda urbana porque, como tantos otros lugares en el mundo, América Latina es cada vez más urbana. Las zonas urbanas serán el origen de muchas de las acciones que tendrán un impacto en las condiciones medioambientales, hábitos de consumo y demanda de agua y comida.
P. ¿Y los desafíos?
R. El desafío real es si esas transformaciones tendrán lugar antes de que las cosas empeoren mucho. Pero, como América Latina posee todos estos activos naturales, tiene mucha más resistencia en esta etapa que otros lugares.
P. ¿Hay unidad política y empresarial en América Latina en la lucha contra el cambio climático?


Gustavo Fonseca
R. Esta desconexión no es exclusiva de América Latina. Respecto al cambio climático, lo que sabemos a partir de los modelos y los datos es que todos estos esfuerzos no serán suficientes para situarlo en un nivel en que aún podamos operar en un espacio seguro como en los últimos 10.000 años. Lo más agresivos que podamos ser en reducir las emisiones en esta fase, lo más cerca que podremos acercarnos a un escenario que no será peligroso y lo más rápido que podremos hacer esta transición. América Latina aún tiene la oportunidad, porque tiene una matriz energética relativamente baja en carbón, de avanzar hacia fuentes de energía más renovables y vías de desarrollo menos impactantes a las que otros países ya no tienen acceso. Dependerá mucho del contexto y de los países, pero América Latina podría liderar el mundo. Si hay algún lugar donde el desarrollo sostenible tiene opciones de demostrar que puede funcionar es en ese subcontinente. Si no lo puedes hacer allí, no puedes en ningún lugar.
P. ¿Cuáles son los motivos?
R. No sufre de las mismas presiones demográficas y tiene una buena base de recursos naturales. Por ejemplo, tras 500 años de colonización, el 80% del Amazonas sobrevive. Esa base permite moverse en una determinada dirección: los costes son más bajos, el agua, más accesible; la tierra, más productiva; los costes del cambio climático son menores porque hay mayor resistencia. Todo ello hace que el impacto del cambio climático sea un asunto menos importante si se avanza en la buena dirección. También influye el hecho de que hay conflictos civiles localizados. No hay luchas endémicas étnicas o civiles. Hay muchas cosas que favorecen a América Latina al tener esas capacidades de crecer sosteniblemente, pero eso no significa que lo hará.
P. ¿Qué expectativas tiene de la cumbre del clima en París?
R. El lado positivo es que por primera vez habrá un acuerdo legalmente vinculante. El negativo es que queda muy por debajo de lo que necesitamos en cuanto a compromisos de emisiones y el acuerdo no entraría en vigor hasta 2020. Tenemos un largo camino por delante. En la cumbre de Lima, y he estado en las últimas 15, podías ver más optimismo.

lunes, 1 de junio de 2015

LA INMORALIDAD COMO "VALOR" GLOBALIZADO ▼ interruptor_El gobierno global de la moralina

visiones desde el URUGUAY... la distancia entre dos puntos equidistantes... no siempre es la misma... dependiendo para quién ►

interruptor_El gobierno global de la moralina





 ¿EN QUÉ CONSISTE LA ILEGITIMIDAD DE LA FIFA? 

El gobierno global de la moralina

Aldo Mazzucchelli



En el mundo, por más cambiado que luzca, todo sigue siendo cuestión de legitimidades. En el origen del deporte en Europa del que tenemos registro escrito, como narra Píndaro en la Olímpica VI, esa legitimidad debía quedar por encima del cuestionamiento de los hombres, y es ese estar fuera del alcance lo que concedía la gloria, contenido abstracto si los hay pero que funcionó siempre como bisagra entre lo terreno y lo divino. El aura de trascendencia de la victoria deportiva tiene un componente de belleza, o sea estético, y otro de hazaña física (es decir, una combinación a la vez mágica y dura, no reproducible por medios espurios) que son los que habilitan la memoria y el recuerdo, y es en eso lo contrario de otra gran institución legitimadora de lo humano, si bien secundaria y servil: la retórica, que a menudo permite fingir con palabras lo que no tiene sustancia en el mundo. Pues como dice el mismo poeta, “Hazañas sin riesgo / ni entre hombres ni dentro de cóncavas naves / hallan honor, pero muchos recuerdan cuando algo bello se hizo con esfuerzo”. La retórica de Píndaro estaba al servicio de cierta legitimidad trascendente que da lo que, siendo humano, está más allá del alcance de todos los humanos, salvo del héroe, en este caso, deportivo.
Hoy, los gordos globales que se apropiaron del fuego sagrado están haciendo de las suyas, y la corrupción es el menor de los males que están convocando. Uno mayor es la zoncera y la hipocresía rampantes con la que promueven, día tras día, un falso ideal de igualitarismo que desprecia la verdad humana de la competencia y la excelencia, que es real dentro del campo mal que les pese a los dirigentes de la FIFA. Al hacerlo, están deslegitimando también el deporte y creando una sopa de tontería que enmascara el orden de mercachiflería mundial al que sirven.

Hacia el Supergobierno de lo Mismo disfrazado de diverso
La cosa es clara, y el nene ricachón que era incapaz de hacer nada con una pelota salvo ser el dueño de ella, se ha apropiado del capital simbólico que los grandes futbolistas de hoy y de antes han generado. Se lo ha apropiado y, munido de él, ha hecho algo aparentemente ingenioso: le ha quitado, al fútbol, el fútbol, para convertir al deporte en gigantesco espacio de simbolización de una fiesta ecuménica de igualitarismo falso, que soporte la increíble idea de promover, a través del fútbol, una suerte de moral global que pretende mejorar la tierra.  
Los documentos que la FIFA exhibe, en su website oficial, en apoyo de esta nebulosa boba, son del siguiente orden, por ejemplo: una carta al Papa Francisco el día de su cumpleaños, 17 de diciembre de 2014, que dice en su único párrafo no-fático: “Con la fe y el fútbol estamos ayudando a hacer mejor el mundo, ayudando a dar esperanza a quien la necesita. Día a día, paso a paso buscamos llevar con el fútbol la alegría y la felicidad aun a aquellos lugares donde acaso la vida no es fácil. Unidos en la fe y con amor por este deporte maravilloso”. Después agrega, mentiroso, que va a simpatizar por “el club San Lorenzo de Almagro” en el próximo partido que juegue (que Blatter no tiene la más puta idea de cuál será). Y en otra cartita enviada a sus amiguitos dirigentes de la FIFA, luego de animarlos a actuar de acuerdo al eslógan de la FIFA, dice Blatter “debemos también asegurarnos de que esto no es mero voluntarismo. Asumamos un verdadero rol peleando por hacer del mundo un lugar mejor, promoviendo la armonía global a través del Apretón de Manos para la Paz”. 

Nadie está en contra de darse la mano ni de “hacer del mundo un lugar mejor”, pero cualquiera se pregunta primero si el graduado en Economía y Negocios por la Universidad de Lausana, Sepp Blatter, que con mandatos sucesivos de largo dictatorial viene dirigiendo la FIFA desde 1998, no podría intentar al menos que los defensores de la mejora de la moral del mundo dejen de robar, aunque sea por un momento.

Hacia la construcción de un mundo mejor
Los fines de la FIFA son declarados sin mucho remilgo por la FIFA misma. Su eslógan principal es tripartito: “Develop the game, touch the world and build a better future”. El eslógan es extraordinariamente pretencioso. Comienza con un impulso empresarial. Pues siguiendo la conducta práctica de la FIFA, se hace notorio que “desarrollar el juego” no quiere decir, de ninguna manera concebible, mejorar la calidad futbolística del fútbol. Quiere decir imponer un sucedáneo descafeinado del fútbol hasta a los parajes más remotos, o sea, hacer más clientes; generar más gente ligada al fútbol sobre la cual influir y a la cual tener a disposición para sacarle dinero. Después, “Conmover al mundo” es continuar abriendo la brecha emocional que el fútbol es capaz de generar por su tocante espectacularidad, de modo de tener a la gente a disposición para que se trague los múltiples mensajes de la FIFA y sus espónsores. Y lo tercero, construir un futuro mejor, querría en la lógica de la FIFA hacer mejores personas de todos aquellos que participan mundialmente de partidos de fútbol, aunque en realidad es difícil saber cómo es que va a lograr semejante cosa. Salvo que se crea, como parecen creer los directores de la FIFA, que eso se logrará difundiendo una ideología global de la “diversidad” y el consumo espolvoreada de estupideces edificantes, al tiempo que siguen incidiendo políticamente en la competencia deportiva nombrando árbitros ‘sensibles’ a su ideología ecuménica horrible, mientras ellos mismos se roban hasta el vuelto de losdelivery que llegan a la sede en Zurich.
Tomado del modo simplista que lo hace la FIFA, el igualitarismo consiste en prometer que la gloria en fútbol está al alcance de cualquier nación y cualquier humano, a cambio de integrar la sonrisa esperanzada de miles de millones de personas al negocio global controlado por los pocos que dirigen el fútbol, aderezando todo eso con la ilusión de que, al ir a la cancha o comprar el merchandising, el mundo se hermana (realmente se hermana, la idea es bastante indecente) alrededor de la pelota. Ese es el negocio de la FIFA: darle al mundo la ilusión de lo que no es (pero que, por televisión, podría ser), a cambio de la participación del mundo en el negocio global de productos ligados a la épica del fútbol, y de chucherías simbólicas (el merchandising de los grandes equipos y selecciones, por ejemplo) que deja ganancias al capital que se mueve alrededor del fútbol —incluida especialmente la televisión. Así, lo más desagradable de la FIFA es su intensidad abrumadora y monopólica en vender la peor versión de la globalización, insistiendo en enmascararla en ideales—la igualdad, la democracia, la competencia limpia —que merecerían defenderse mejor. Pero, bien miradas, da la impresión de que las sociedades y las culturas no son iguales, y es feo pretender que lo sean. La idea de un mercado global de algo, sea música o fútbol o comida, es idiota, es berreta, es inauténtica, es plástica, salvo para quienes cobran por venderle la misma basura a todo el mundo. La FIFA es, en consecuencia, quizá el ejemplo más escandaloso de la perversión de lo que hay de mejor en el ideal de la diversidad. El ideal de la diversidad implica dar derechos equivalentes para el desarrollo de lo diverso. Para la FIFA, en cambio, es conquistar lo diverso igualándolo exteriormente (es decir, al nivel de imágenes y emociones en que el lenguaje del marketing puede operar) para que todos participen de una farsa global.

Cuando las federaciones pasan a sustituir al fútbol
Sin embargo, pese a toda la fealdad y la corrupción, la FIFA tiene su boliche abierto en esa dimensión. 

¿Cómo puede mantenerlo? Es facilísimo: un país, un voto. Y los países son Brasil, Alemania, Argentina, Uruguay, Francia, Italia, España, Inglaterra (es decir, el club de losocho países que al menos una vez ganaron la copa FIFA), más los demás doscientos un países, incluyendo no sólo a los que verosímilmente pueden ganarla en un futuro previsible porque practican el fútbol con cierto grado medible de destreza, como varios de los demás sudamericanos, alguno de los africanos, alguno de Europa oriental o Estados Unidos, sino también los que no pueden ganarla, como Bermuda, las Islas Vírgenes, Comoros, las Islas Turcas y Caicos, y los demás miembros de la cuestión. Todos ellos valen, para la FIFA, lo mismo: un voto. Hasta Wikipedia se dio cuenta de cuál es la estrategia de Blatter y sus aliados: “
En la edición del 25 October 2013 del FIFA Weekly, Blatter escribió: “Desde una perspectiva puramente deportiva, me gustaría ver que la globalización finalmente se toma en serio, y se les acuerda a las asociaciones nacionales de África y Asia el estatus que merecen en la Copa del Mundo de FIFA. No puede ser que las confederaciones de Europa y Sud América reclamen la mayoría de los espacios en la Copa del Mundo”.

¿No puede ser? Dando una versión hondamente delincuencial de la igualdad (es delincuencial igualar lo desigual en beneficio propio), Blatter escamotea el fútbol. Es decir, mezcla en pase mágico retórico el fútbol, es decir lo que pasa en la cancha y sólo eso, con “las confederaciones”. De ese modo, si bien el fútbol de Turcos y Caicos no es serio, su confederación es, burocráticamente hablando, tan confederación como la Deutscher Fußball-Bund alemana. De modo que cada una tiene un voto, y derecho a estar en el Mundial. Oscura y demagógicamente, se supone además que las confederaciones representan, no a los dirigentes, y a otros actores que son parásitos de los futbolistas, que es lo que verdaderamente representan, sino a “los pueblos”.

Blatter ha sido reelecto con los votos abrumadores de estas confederaciones, inexistentes en el campo de juego, de modo que sigue adelante el proyecto de gobierno mundial moral (y económico también) basado en un discurso que pasa una falsa igualdad en ancas del poder aurático del talento futbolístico, por un lado, y por otro de conceptos simpáticos pero hondamente escamoteadores de lo humano, como los de unafalsa diversidad, el empoderamiento desde arriba de lo minoritario, y la discriminación positiva de quien es incapaz por sí mismo de lograr algo. Mientras tanto, en el website oficial de la FIFA una de las páginas proclama a la organización como “Guardians of the Game”, y el videíto que se ofrece al consumo ecuménico razona que el fútbol empezó como un juego, pero hoy “es mucho más que un juego” –nótese que, siempre, la línea de la FIFA es borronear el fútbol mismo y quedarse con el resto. Y agrega que “en tanto guardianes del juego” la FIFA debe “castigar y luchar contra el engaño y la corrupción”. Entre otras cosas, ponen cheating and corruption en la misma frase, porque les conviene. En su demagogia habitual, fingir un penal (engaño en el juego) es igual, o peor, que robarse 130 millones de dólares (corrupción en las oficinas). La retórica es así, y ellos lo saben bien.
La destrucción efectiva de todos los ideales que se proponen defender es acalambrante. Howard Webb es uno de los ejemplos más notorios de cómo funciona el gobierno que va a traer moral a la humanidad. Su carrera ascendente en la FIFA comenzó como dirigente principal de las Islas Caimán, país al cual logró, mediante dádivas de la FIFA, darle un campo de fútbol en base a su alianza con Blatter. No debía acaso importar, a la hora de regalarle a las Islas Cayman millones de dólares, que la población de esa nación es de 58.000 almas, de modo que si fuese toda, apenas llegaría a completar el Centenario. El asunto era otro. En octubre de 2013 Blatter fue a la cena de gala en que se celebraba el ascenso de Webb a presidente de la Concacaf y al Comité Ejecutivo de la FIFA (había sido nombrado en esos cargos en mayo de 2012). En ese momento se integró a Webb al comité financiero (nada menos) de la FIFA, y se le encomendó liderar un grupo de lucha contra el racismo en el fútbol. Según la investigación hoy en curso, por esos mismos días, Webb estaba solicitando un soborno de 3 millones de dólares a Traffic Sports, una compañía de marketing deportivo con sede en Miami que se quedaba, así, con los derechos de marketing y transmisión de las eliminatorias caribeñas para los mundiales 2018 y 2022. Ese y varios otros sobornos han sido, según la fiscalía norteamericana dirigida por Loretta Lynch que lleva el caso FIFA, la práctica habitual de este y otros oficiales. Como por ejemplo Jack Warner, ex presidente de la Concacaf, acusado de haberse quedado con 10 millones de dólares a cambio de influir en la votación de la copa 2010 para Sudáfrica.

Y así es todo. Después del escándalo de corrupción que tocó más de cerca a Blatter (que de todo lo anterior no sabe nada) que involucrase derechos televisivos y que culminó con un reporte interno que provocó la dimisión de Leoz y el ostracismo de Havelange, Blatter emitió una resolución autocelebrándose: “he notado con satisfacción" que el reporte "confirma que la conducta del Presidente Blatter no pudo ser clasificada en modo alguno como inconducta respecto de ninguna regla ética." Y agregó que "no tengo dudas de que FIFA, gracias al proceso de reforma de la gobernanza que [yo mismo, Blatter] ha propuesto, tiene ahora los mecanismos y medios para asegurarse de que algo así no vuelva a ocurrir". No, qué va.

La legitimidad que inventó la FIFA es esa, y ningún discurso que salga de semejante lugar, por más simpático que parezca, puede ser legítimo. La dirección de la organización incluye más y más “federaciones nacionales”, decenas de las cuales son poco más que un sello, y usa el dinero que recauda para comprar a los representantes de estas misteriosas entidades, quienes con su voto mantienen a esa misma dirección en funciones. ¿Qué legitimidad habrá pensado que le investía el representante de Tonga en el Comité Disciplinario de la FIFA, Lord Ve’ehala? Pese a que su nación prácticamente está descubriendo el fútbol (en la página oficial de la Tonga Football Association se dice que la meta es “establecer al fútbol como deporte nacional en un plazo de diez años” y que esto se busca lograr fundamentalmente a través del marketing), Lord Veehala se sintió, de todos modos, suficientemente legítimo como para impedir a Luis Suárez jugar en la selección bicampeona del mundo de Uruguay, haciendo un mandado de la ideología que considera que un mordisco que no dejó rastros apreciables es un crimen de lesa humanidad si viene de un jugador que, notoriamente, no comulga con la moralina de FIFA. Eso para no mencionar a Rafael Esquivel, otro miembro de dicho Comité Disciplinario, un venezolano cuya biografía, o prontuario, puede consultarse en todas partes, ex presidente de la Conmebol, presidente de la Federación Venezolana, y ahora futuro presidiario, pero que hace un año votó la escandalosa condena en la cangaroo court montada para disciplinar al salteño. La FIFA dice tener comités disciplinarios y ejercer la justicia, pero ha intentado mantenerse al margen de la ley, y lo viene consiguiendo en gran medida, fundando su propia legalidad paralela, que le permite las arbitrariedades que comete continuamente, apoyadas por su máquina de propaganda. La “justicia” interna de FIFA es naturalmente ilegítima, pues no se garantiza el derecho a la defensa de los acusados. Por tanto, sus edictos y resoluciones tienen la misma legitimidad que la de una dictadura, es decir ninguna. Sin embargo, se aplican, y nadie hace nada. El epítome de esta mascarada de legalidad es el decreto, vigente en el orden jurídico de Paraguay, que declara “inviolable” a la sede permanente de la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) en Asunción. La ley, que existe desde 1997, le confiere a los edificios de la Confederación el mismo estatus de una embajada o legación diplomática. Es claro que esta ley, pese a rumores que lo sugieren, no será derogada.
Ondino Viera se había dado cuenta de lo que iba a pasar, y lo había anticipado en su legado final, el libro El fútbol, arte de América. En él nombra como “dictatorial adversaria” del fútbol a la “FIFA UEFA COCA COLA”. En un párrafo que traduzco de la página 57 dice: “El internacionalismo académico de la FIFA [...] es muy importante, e injusto; pedagógicamente, científicamente, metodológicamente, sociológicamente y filosóficamente va contra el fútbol-arte de su principal rival y afiliado continental, la Confederación Sudamericana (CONMEBOL)”. Lamentablemente, el legado de Viera es difícilmente legible, además de porque no se lo encuentra, porque está pésimamente redactado y peor editado. Pero la lucidez de Viera fue temprana, y todo esto a lo que estamos asistiendo ahora es la realización de la farsa “FIFA-UEFA COCA COLA”, como la motejaba él. Él entendió que la ética del fútbol, que es la que dicta la gente que compite, y no la que se ha montado, confiscatoria, la FIFA, iba a ser la perjudicada.

***
La némesis de la FIFA es el atleta, y su estatura individual, incontrolable para la retórica. Así, aquello con lo que la FIFA aun no puede, gracias a la complejidad y exigencia del juego del fútbol, es con los grandes jugadores de fútbol. Dentro del campo, como se argumentase aquí hace tiempo, el fútbol es uno de los deportes que aun da lugar a la destreza y el talento como hechos absolutos. En calidad de tal, el fútbol es uno de los elocuentes resguardos de la metafísica—es decir, de la certeza de existencia de verdades duras que se resisten a la retórica y a la deshonestidad del lenguaje: ninguna cantidad de conversación o de marketing va a hacer de Bale un delantero mejor que Neymar. Y es eso lo único que puede resistirle a la FIFA, y que de hecho le resiste, en la indignación popular con sus tejes y manejes, su sucia corrupción, y la cursilería indignante de su discurso oficial. Mal que le pese a la FIFA, los hombres que ellos quieren engañar y al mismo tiempo educar saben que esa astucia es deleznable, mientras que mirando a Messi o a cualquiera de los talentosos jugadores que abundan, se sabe instantáneamente que Píndaro tuvo razón, pues es un hecho que, aunque nadie va a recordar al olvidable Blatter dentro de quince años, “muchos recuerdan cuando algo bello se hizo con esfuerzo”.
interruptor_El gobierno global de la moralina

RADICALIZACIÓN Y FUNDAMENTALISMO, DOS LLAVES PARA UNA MISMA INVOLUCIÓN ▼ “El Estado Islámico sabe adónde va y eso tiene sentido para alguna gente” | Internacional | EL PAÍS

“El Estado Islámico sabe adónde va y eso tiene sentido para alguna gente” | Internacional | EL PAÍS



“El Estado Islámico sabe adónde va y eso tiene sentido para alguna gente”

El analista paquistaní Shiraz Maher señala que a los sirios se les plantean dos opciones: El régimen de El Asad o los yihadistas





Estado Islámico

Fotograma obtenido por el grupo SITE en el que se muestra supuestamente a Abu Maryam al Firansi, suicida francés del Estado Islámico. / AFP


Parte de la culpa de la expansión del Estado Islámico (EI) y de los adeptos que suma cada día la tiene Occidente. La reflexión es de Shiraz Maher, investigador del Centro para el Estudio de la Radicalización de Londres, para quien “la desesperación del pueblo sirio y el vacío de poder ha permitido la expansión de los yihadistas”. “Cuando has visto morir a tu familia, cuando sabes que han muerto decenas de miles de personas y tienes miedo y sientes que nadie te protege puede ser que abras la puerta al Estado Islámico”, señala Maher durante su participación en el Oslo Freedom Forum (Foro de la Libertad de Oslo), que se ha celebrado esta semana en la capital noruega.
El experto británico, de origen paquistaní, conoce perfectamente esa sensación. Él mismo se unió a un grupo yihadista, Hizbut Tahrir, tras los atentado del 11S por un solo motivo: “En cualquier lugar en el que miraba los musulmanes estaban siendo perseguidos y asesinados, ya fuera en Afganistán, en Irak o en Palestina, sin que nadie los defendiera, y solo los extremistas parecían defenderlos”. Hasta que los atentados de Madrid, el 11 de marzo de 2004, y los del metro de Londres, el 7 de julio de 2005, le hicieron cambiar de opinión.
“Lo mismo está ocurriendo en Siria, que nadie defiende a la población, mientras Occidente solo da dos opciones a los sirios: Bachar el Asad [presidente del país] o el Estado Islámico”, apunta Maher. Los seguidores de Abubaker al Bagdadi, con su aplastadora maquinaria de propaganda se muestran como la única opción clara. “El Estado Islámico sabe exactamente lo que es, exactamente lo que está haciendo y exactamente hacia dónde va. Y esto tiene sentido para la gente, que busca salir de su confusión”, añade.
Más que su expansión, tras la toma de la ciudad iraquí de Ramadi y de la siria Palmira, lo que más preocupa a Maher es su poderosa capacidad para la radicalización. “Según nuestros cálculos, unas 15.000 personas procedentes de 90 países han viajado a Siria o Irak para luchar junto al EI”, lamenta. Recorrer el camino contrario, el de la desradicalización, será después muy complicado: “No bastará con convencerles de que se puede ser musulmán y vivir en una democracia y en libertad, porque una vez que formas parte de un grupo radical estableces lazos profundos sentimentales, y abandonarlo supone dejar a tus amigos y empezar una nueva vida que no sabe a hacia dónde va”.
Un miliciano del EI habla con un vendedor de perfume en Raqqa. / AP

Raqqa, el paraíso de los yihadistas

Privilegios para los combatientes y represión para los locales. Así es la vida en la ciudad siria en la que el EI ha creado un califato
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el dispreciau dice: Europa imperio-medieval halló la fómula para ubicar a sus "desubicados" y darles entidad social... tal, en alguna oportunidad, la propia Francia había utilizado factores que la habilitaron a crear la "legión extranjera", concediendo identidad a delincuentes y gentes de avería, a los que se les permitía seguir perteneciendo a Francia, pero lejos de casa... el problema concomitante es que la reinstalación del nazismo-sionismo (un sociedad peligrosa si las hay) promete más males que beneficios... y el nazismo-sionismo puede ser un socio de "alta utilidad" para el estado islámico (que nada tiene de musulmán y sí mucho de nazismo sionista)... que recibe aportes desde el propio imperio aliado medieval vigente en la Europa de las cegueras, las sorderas, las miopías y las miserias humanas de hoy y de siempre. La radicalización del oriente medio es un hecho, y ha sido lo suficientemente fuerte como para arrasar con Siria y sus bases culturales... y al mismo, ha recibido el suficiente apoyo solapado como para habilitarlo a exterminar a la sociedad Siria como tal, llevándose puestos los argumentos de las coherencias necesarias... hoy, Siria está en proceso de desintegración y no es la única, ya que todo el oriente medio está al borde del mismo abismo, fabricado por las "inteligencias" sin neuronas de Bruselas y sus amigos... que necesitan de la división, de la pobreza, de la marginación, del aislamiento y del refugio perverso, a efectos de ocupar espacios y alcanzar el estatus de negocios planetarios globalizados que salvarían sus economías quebradas. El fin está cada día más cerca... tanto el del imperio como el de la raza humana... veremos cual llega primero. JUNIO 01, 2015.-
No hay que confundir la estrategia, cuando se siembra mierda, se recoge cloaca... y si ello sucede en grandes espacios... el mundo es la propia cloaca. Léase, no hay que ser un genio para mentalizar lo que pueda ocurrir de aquí en más...