LOS MARGINADOS: un sentimiento que cunde entre la población mundial que va quedando despreciada por el poder político y la avaricia y la angurria de los grupos de poder cuyo único interés es sacrificar al prójimo.
el dispreciau dice: los argentinos tenemos derecho a estar hartos de muchas cosas... en mi caso personal, estoy harto de esta clase política que permanece perdida en la noche de los tiempos, sin brújula, sin instrumentos de navegación, sin destino y sacrificando los destinos de la sociedad argentina, llenas de palabras que no dicen nada, desplegando un cinismo que apabulla, haciendo culto a una hipocresía que agota y agobia, y luego, exhibiendo una incapacidad que no resiste el menor análisis... desde luego, ARGENTINA padece esta infección de "mierdas políticas" desde 1930... donde los políticos se "cagan" entre ellos, llevándose puesta a la sociedad indefensa, y aniquilando el país... esta conducta inverosímil se agudizó durante la década infame de los años noventa y está cursando su pico máximo por estas mismas horas, de la mano de un desparpajo que no encuentra parangón... dejé de creer en la política hace mucho tiempo y tengo mis significativas razones... así como dejé de creer en la iglesia católica porque es una institución que carece del Dios que compra y vende... así como dejé de creer en las fuerzas de seguridad por estar asociadas a toda la estrategia delincuencial sembrada desde la (in)justicia reinante... y así como dejé de creer en otras cosas que se vinculan con el cinismo brutal de una sociedad que retrocede sin cesar llevada de la mano de los medios corporativos funcionales al poder oculto, ése mismo que trata de devorarse la historia para reemplazarla por relatos y cuentos a medida... donde cualquiera de nosotros es pasible de convertirse en víctima propiciatoria de cualquier sacrificio antojado por la desfachatez política... estos políticos son impresentables, todos, con muy escasas y honrosas excepciones, pero en el 95% de los casos, no resisten el balance público, ya que ellos como clase política sólo se dedican a insultar la inteligencia pública así como la consciencia social, vendiendo que con las "denuncias" a los otros, salvan su alma... en medio de ello, ninguno de ellos se ha dado cuenta que sus fechas de vencimiento han caducado, pretendiendo regresar a pulverizar lo que va quedando en pie... riéndose de la gente, riéndose de las necesidades de las gentes, riéndose de los derechos humanos y ciudadanos de las personas despreciadas, riéndose de los derechos laborales exterminados, y riéndose de los miedos que ellos mismos promueven con el guiño de las corporaciones de medios que hacen de la vida de los argentinos su negocio de exterminio en cuotas... en el medio de la barbarie, mis blog´s (5+2) fueron víctima de un ataque informático en 2015... habiendo padecido otro anterior en 2013... ayer noté que algo sucedía con twitter, lento, demorado, como intervenido, o bien, como hackeado, interferido, observado o similar, y la consecuencia no se hizo esperar... se bloqueó y como siempre sucede en estos casos, Twitter se lava las manos y te echa la culpa para salvar responsabilidades, dejando en claro que ellos facturan pero el problema es tuyo, te guste o no te guste... sucede que el dispensador es mundial, es global, y se lee en todo el planeta, no porque yo lo diga, ni tampoco porque yo lo quiera, sino porque la gente ha decidido que así sea, motivos personales mediante... idiomas mediante... seriedades mediante... confianzas mediante... cabe recordar que en 2008, la propia cancillería argentina me bloqueó un sitio personal que tenía alcance mundial, sólo porque no había coincidencia política con algunas medidas que se estaban tomando... pues bien, dado que no hay a quien recurrir ya que todos los caminos se van cerrando, quiero hacer esta denuncia pública para que los lectores, seguidores y buscadores, no se vean sorprendidos cuando lo que suelo hacer, desaparezca del éter (nube) informática... que... por otra parte... tiene propiedad intelectual... ejerce libre expresión... y se fundamenta en derechos de respetar para ser respetado... como se sabe públicamente a nivel mundial... ANSES, por orden presidencial (Señor Ingeniero Mauricio Macri, Presidente de la Nación) ha bloqueado mi derecho jubilatorio luego de 47 AÑOS de aportes certificados..., omitiendo que quien suscribe, hizo mucho por la ARGENTINA... viviendo en el desarraigo, en el exilio, en el refugio o en el como quiera llamáserle... desde luego, siempre fui consciente que ARGENTINA tiene una máquina de impedir funcionando en el estado ausente, y tiene numerosas máquinas de impedir enquistadas en la función pública partidaria, no así en la sindicalizada que hace lo que puede por quien puede... máquinas de impedir que se han ido sofisticando hasta bloquearte mails, teléfonos, blog´s, o lo que se te ocurra... ya que la sociedad argentina padece de un brutal estado de indefensión diseñado según las pautas neoliberales del exterminio de las personas, para beneficio de amigos, socios, y otros condicionantes familiares... lamentable, tan lamentable como real... pero dado que nada puede hacerse, sepa el Señor Presidente de la Nación, que cuanto más intenten impedirme el ejercicio mis derechos, peor será para sus antojos... porque mi dignidad es intocable... y lo he demostrado a lo largo de mis sesenta y seis años de vida y a lo largo de mi trayectoria profesional que, curiosamente, es reconocida mundialmente. JUNIO 30, 2017.- mis blog´s no reciben dineros, donaciones, ni reconocimientos de nadie... son un acto de rebeldía al (des)orden del caos vigente y son un aporte humilde y desinteresado al mundo humano que me dio el reconocimiento a mi persona, fuera del país, haciendo culto a la voluntad y al sacrificio personales, entendiendo que la vida no es un negocio y que debe ser honrada en todas y cada una de las circunstancias. Por consiguiente, la vergüenza no será mía.
Simone Veil, entonces ministro de Sanidad, en una imagen de noviembre de 1977.MARCEL BINH (AFP) / QUALITY-REUTERSREUTERS-QUALITY
Me contó Simone Veil que fue "aquel" un gesto de coquetería. Rociarse el pelo y el cuerpo con un perfume de Lanvin antes de quedarse desnuda en las duchas de Auschwitz. El frasco era de una amiga francesa. Sospechaban que iban a requisárselo las autoridades nazis en el campo de concentración. Lo compartieron como si fuera un ritual catártico, o embriagador, o inocentemente rebelde.
Les aguardaban la humillación y el maltrato. Soportar el hedor de la carne muerta. Contemplar, sin quererlo, el humo macilento que evacuaban las chimeneas de ladrillo. Podía haber muerto Simone Veil. La podrían haber despedazado y abierto en canal, igual que les ocurrió las pasajeras de otros vagones, pero vino a redimirla una prostituta polaca que ejercía con crueldad profesional las funciones de Kapo.
La deportaron a Veil al campo de concentración de Auschwitz recién cumplidos los 16 años. Tuvo la suerte de llegar cuando el invierno había sepultado decenas de miles de esqueletos, pero la primavera fue atroz. Simone Veil mencionaba la experiencia como si las lágrimas gotearan evocando el hallazgo del deshielo. Trenes de moribundos. Ejecuciones industriales. Y una prostituta polaca, Stenia, que se apiadó de ella porque la consideraba demasiado hermosa para amontonarla en el matadero.
Simone Veil, lúcida, erguida, no encontró nunca una respuesta demasiado convincente a su redención, y hasta maldijo su buena suerte. ¿Por qué ella? Pensaba que Stenia hizo un gesto de piedad filantrópico. Cree que también ella, implacable en las instrucciones del genocidio, necesitaba demostrarse humana.
Los ingleses la colgaron de un árbol y la exhibieron como un monstruo de guerra. Veil tiene un recuerdo distinto, incluso entrañable. Sobre todo porque la jefa del campo, gritona, andrógina, cruel, también se avino a salvar sin condiciones ni matices la vida de su madre y de su hermana. Y Simone Veil nunca supo por qué.
Desde entonces no soportaba hacer una cola en la panadería de su barrio parisino ni se avenía a desnudarse con otras mujeres en un vestuario común. Le habían extirpado la intimidad. Le estremecía mirar de reojo el número azul con que la herraron.
Echaba de menos a su madre, que agonizó a su lado de tifus en el campo germano de Mauthausen. Stenia, la meretriz polaca, les encontró acomodo allí para evitarles las duchas de gas. Trabajaban en las cocinas. Sustraían los mendrugos de pan y algunas sobras. Una mujer con suerte, decía de sí misma Veil. Ministra de Giscard, promotora y pionera de la despenalización del aborto. Símbolo del feminismo y de la discriminación, aunque matizaba ella misma que ser mujer le salvó la vida. Y se acordaba de su madre todas las noches. Y de Stenia todos los días, preguntándose por qué ella fue la elegida.
Las fuertes inundaciones que han azotado la región de Faultland, en el sur de Suecia, han puesto en peligro al millón de personas que vive en la zona costera. Las infraestructuras y la red de transportes se han visto severamente afectadas y las reservas de agua han sido contaminadas por las cloacas. Aún no se conoce el número exacto de muertos y las estructuras sanitarias han colapsado. La Organización Mundial de la Salud ha sido alertada ante el brote de una enfermedad no identificada que se propaga con rapidez. Profesionales especializados en emergencias sanitarias, procedentes de varios países y coordinados por la Comisión Europea, están listos para actuar. Los hospitales móviles y los laboratorios de análisis han sido levantados a toda prisa bajo tiendas de campaña. Los quirófanos están impolutos y las provisiones de agua y comida, rigurosamente apiladas. Sin embargo, Faultland no existe.
La emergencia es ficticia, pero los equipos médicos italiano y español, así como el personal de los laboratorios móviles de Bélgica y Alemania, los encargados austriacos de asistencia técnica y los otros expertos internacionales involucrados en la intervención, son reales. Se trata de un simulacro que tiene lugar en Revingeby, a unos 30 minutos en coche desde Malmoe.
El Mecanismo de Protección Civil de la Unión tiene como objetivo facilitar la cooperación entre los países miembros y garantizar una respuesta más rápida y eficaz ante una situación de emergencia, así como coordinar el trabajo de preparación previa a los desastres (naturales o causados por hombres) y de prevención de riesgos. Para que el sistema entre en acción hay una única condición: que el país afectado pida auxilio. Cualquier gobierno, que sea parte o no de la Unión Europea, puede hacerlo. Tras lanzar la solicitud de ayuda, la responsabilidad pasa al Centro de Coordinación de Respuesta en Emergencias de Bruselas, que trabaja 24 horas al día, siete días por semana.
La petición se traslada acto seguido a los 34 países que forman parte del mecanismo (los 28 miembros de la UE, además de Islandia, Montenegro, Noruega, Serbia, Turquía y la República de Macedonia) para verificar la disponibilidad de los equipos nacionales para colaborar. En función de la necesidad formulada por el país afectado, el Centro de Coordinación ofrece el tipo de asistencia más adecuado, que el receptor tendrá que aceptar.
Quirófano del equipo de emergencia italiano.HÅKAN RÖJDER/DG ECHO
El primer equipo puede tardar entre 24 y 48 horas en llegar al destino. Los tiempos se acortan aún más para los expertos en búsqueda y rescate. Bien lo sabe Alfonso Lozano Basanta, experto destacado español en la dirección general de Protección Civil y Ayuda Humanitaria de la Comisión Europea. "En cierto modo vivo con la maleta lista debajo de la cama", admite con una sonrisa. "Pero la preparación no consiste solo en esto. Incluye también formación, actualizarse, estar activo en las emergencias".
En su currículo, además del trabajo como bombero, hay unas cuantas experiencias en terreno en proyectos de salud mental y de emergencia. El listado de países en los que ha prestado su ayuda abarca desde Palestina a Perú, de El Salvador a Sierra Leona o Indonesia. "Quién me manda, sinceramente, no lo sé", bromea. "No ha sido algo organizado".
Lozano, madrileño de 49 años, estuvo entre los encargados de implementar el llamado voluntary pool, la bolsa de equipos internacionales dispuestos a intervenir en caso de emergencias. Esta herramienta se estrenó durante la crisis del ébola de 2014. Las lecciones aprendidas de aquella experiencia, subraya el experto, son muchas. "Hay que conseguir que las intervenciones sean cada vez sea más sistematizadas. Ya está mejorando, pero hay que seguir avanzando. Igual tenemos que replantearnos el tipo de asistencia que ofrecemos. Necesitamos algo más ligero, más pequeño, flexible, con menos necesidad logística, rápido y manejable. Hay que mejorar también en la interacción entre los equipos y en la coordinación".
Laboratorio de análisis.HÅKAN RÖJDER/DG ECHO
ampliar fotoAlfonso Lozano Basanta, experto destacado español en la dirección general de Protección Civil y Ayuda Humanitaria de la Comisión Europea.HÅKAN RÖJDER/DG ECHO
El voluntary pool puede intervenir tanto en asistencia sanitaria, como en la salvaguardia del entorno natural. También actúa en situaciones de conflicto, aunque la decisión de intervenir en estos casos se basa en más factores, no solo humanitarios. Cada año, la media de misiones solicitadas al mecanismo oscila entre 20 y 25 y cada equipo participa en una o dos. El trabajo en terreno aproximadamente dura entre dos semanas y un mes, dependiendo del tipo de desastre. "Es bastante intenso. Desgasta. Al principio no te das cuenta, pero al cabo de unos días te percatas de que estás agotado", cuenta Lozano. Es por eso que se intenta que los equipos vayan rotando cada dos semanas.
El desastre de Faultland
Los equipos que participan en el simulacro han tenido que atravesar un ficticio puesto de control fronterizo para acceder a Faultland. Nada más llegar, se han reunido con las autoridades locales para recibir las últimas informaciones sobre la situación y, apenas una hora después de aterrizar, han tenido que atender al primer paciente, tal como establece el protocolo.
Mientras los equipos médicos y los laboratorios de análisis levantan sus campamentos de trabajo en un césped, en un edificio cercano unos expertos están reunidos alrededor de cuatro mesas para monitorizar toda la información que llega en directo desde el terreno y que se proyecta en una pared. En una sala contigua, unas chicas pasan por la silla de una maquilladora. A golpe de pinceles, se van dibujando en sus rostros y brazos rastros de sangre, hematomas y heridas purulentas. Una vez listas, reciben instrucciones detalladas sobre su papel y se trasladan a la zona de acción. Algunas de ellas tendrán que irrumpir gritando en las tiendas italianas y españolas, desubicadas y retorciéndose por el dolor. Otras estarán muertas y tendrán que ser rescatadas bajo los escombros de un edificio derrumbado.
En el campamento español trabajan 43 profesionales del Samur, entre los que se encuentran dos psicólogos. Atienden sobre todo traumas, pero el sarampión también es muy habitual en las emergencias debido al hacinamiento. Ante el colapso del sistema de salud, tienen que ocuparse también de las enfermedades crónicas. Algunos pacientes presentan síntomas atribuibles al cólera. En este caso, se aíslan a la espera de recibir confirmación del diagnóstico.
El campamento del equipo médico español.HÅKAN RÖJDER/DG ECHO
El hospital cuenta con una capacidad para 30 pacientes, pero apenas hay un par descansando en una cama. Toda la estructura es modular y al término de la misión se guarda en unos grandes cajones. A diferencia de las instalaciones italianas, que disponen de un quirófano, las españolas solo pueden ofrecer consultas de atención primaria. María Eugenia Martín Sanz, jefa de área de emergencias de la Oficina de acción humanitaria de la Agencia de Cooperación Española (AECID) en Suecia para evaluar el trabajo de los equipos que participan en el simulacro, explica que pronto las cosas cambiarán. "Gracias a aproximadamente un 50% de fondos de la Unión Europea, estamos ultimando un hospital para el terreno con capacidad quirúrgica para siete operaciones mayores, 14 menores y hospitalización para 20 personas. Solo nos falta la verificación de la Organización Mundial de la Salud, que es un proceso bastante tedioso y muy exigente que se llevará a cabo en diciembre", asegura.
"Lo llamamos en broma 'el hospital low cost'. Por un millón lo tenemos, frente a los 4-5 millones que suele costar", destaca Martín. "Nos desplegaremos en principio una vez al año, pero se podrían evaluar posibles misiones adicionales". La UE cubre el 85% del coste del transporte hacia la zona del desastre, mientras que la cooperación española se encarga del resto. El hospital está dotado, entre otras equipaciones, de un sistema para la potabilización del agua, que se pone a disposición también de la población local.
La única condición que ha puesto España en su participación en el voluntary pooles no trabajar en zonas de conflicto, ni donde no se garantice la seguridad del personal. "Nos llaman 'los chalecos rojos' y ostentamos el récord de llegar siempre primeros a cualquier emergencia, porque lo tenemos muy bien organizado", afirma orgullosa la experta de la AECID.
La gestión de la crisis
Una mesa colocada a unos metros de la entrada de uno de los laboratorios está lista para recibir muestras de sangre o de agua. La carpa está rodeada por una cinta que no se puede traspasar y que alerta del peligro de contagio. Para acceder al interior hay que cubrirse la suela de los zapatos. Los expertos que trabajan aquí visten botas de goma, guantes y mascarillas. A medida de que llegan, las muestras se sumergen en un barreño con lejía para desinfectar la parte externa del frasco.
Satélites y drones dirigidos por el equipo de tecnología sobrevuelan el campo recabando información preciosa para la gestión de la crisis. Aunque se trate de una emergencia, en el campamento rige la calma. "En una situación real no cambia absolutamente nada", confirma Paolo Vaccari, miembro del equipo internacional de coordinación de la intervención. "Contamos con profesionales acostumbrados a las emergencias. La única diferencia frente a su trabajo diario es que aquí se mueven en un contexto que no conocen, en una tienda de campaña. La dificultad reside en adaptarse al principio a colaborar en grupos recién formados, que no se conocen. Hay menos comodidad y con más estrés: bajo una tienda, con frío, ruido de generadores…".
Aunque al principio el idioma o las diferencias culturales pueden representar un obstáculo, el italiano considera que se acaba sacando provecho de esta riqueza, como demuestra su equipo, que reúne miembros del norte, el este y el sur de Europa. Mientras la selección de los voluntarios depende de cada país, este grupo de coordinación es elegido directamente por la Comisión Europea para cubrir distintas áreas, como gestión, atención médico-sanitaria, logística o evaluación.
Vaccari lleva 15 años en este sector. Ha participado en numerosas misiones, tanto para el Gobierno italiano, como para la Comisión Europea. Estuvo por primera vez en Haití en 2008, después de los huracanes, y volvió en 2010. Viajó a Túnez para atender a personas que huían de Libia tras la caída del régimen de Muamar el Gadafi. Trabajó en China, Indonesia, Sri Lanka, entre otros lugares.
"Creo que aún queda margen para ampliar la eficacia del mecanismo", sostiene. "Desde hace 60 años se habla de una policía común para los Veintiocho, pero sigue siendo un sueño. Sin embargo, la protección civil comunitaria se convirtió en realidad hace 15 años. Quizás un esfuerzo para convertir este mecanismo en un cuerpo de protección civil europea sería un mensaje político institucional muy importante en un momento tan delicado para la UE como el actual".
"Tengo un trabajo, dos trabajos, tres trabajos cuando lo necesito. Tengo cinco compañeros de habitación en este estudio, pero nunca los veo", rapea K'naan, somalí emigrado a Estados Unidos a los 13 años. Es uno de los esclarecedores versos del vídeo Immigrants (We Get the Job Done) de Hamilton Mixtape, un álbum recopilatorio del musical de Broadway del mismo nombre interpretado por varios artistas.
La pieza, publicada este miércoles, está interpretada por el mencionado rapero somalí-canadiense K'naan, el actor británico-pakistaní Riz Ahmed y el artista mexicano Snow Tha Product entre otros, es un homenaje al esfuerzo y el trabajo de los inmigrantes en Estados Unidos, un tema para acercar, para humanizar la experiencia migratoria de miles de personas. Y no puede llegar en mejor momento, justo cuando el presidente Donald Trump ha logrado que se apruebe parte de su reforma antiinmigración.
Así, frente a la demonización de estas personas, este rap pone en valor la mano de obra oculta que mantiene el país en funcionamiento. Como muestra, un par de datos: el 15% de la producción económica del país viene de la inmigración, y el 44% de las empresas y start-up de Silicon Valley han sido fundadas por migrantes. El clip transcurre en los mal iluminados vagones de un tren en movimiento donde K'naan y otros artistas rapean. "Es asombroso que en un país fundado por inmigrantes, el inmigrante de alguna manera se haya convertido en una mala palabra", dice una radio. En otros vagones del tren, ejemplos de migrantes trabajadores: mujeres hispanas que cosen banderas de Estados Unidos, hombres asiáticos que cortan enormes piezas de carne, una enfermera árabe con hiyab atiende un paciente... Y no desvelamos más, mejor ver el vídeo.
ver historia personal en: www.cerasale.com.ar [dado de baja por la Cancillería Argentina por temas políticos, propio de la censura que rige en nuestro medio]//
www.revistamedicos.com.ar //
www.quorumtuc.com.ar //
www.sectorsalud.com.ar //
www.maimonides.edu //
weblog.maimonides.edu/farmacia/archives/UM_Informe_Autoevaluacion_FyB.pdf - //
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www.documentalistas.org.ar //
www.cpcesfe2.org.ar //
www.nogracias.eu //
www.estenssorome.com.ar //
www.cuautitlan.unam.mx/descargas/licenciaturas/bqd/plandestudio_bqd_ //
www.latamjpharm.org/trabajos/25/2/LAJOP_25_2_6_1_M4M6Z9746D.pdf //
www.nogracias.eu/v_juventud/informacion/informacionver.asp?cod= //
www.colfarse.com.ar //
www.proz.com/kudoz/english_to_spanish/art_literary/523942-key_factors.html - 65k - // www.llave.connmed.com.ar/portalnoticias_vernoticia.php?codigonoticia=17715 // www.frusculleda.com.ar/homepage/espanol/activities_teaching.htm // http://www.on24.com.ar/nota.aspx?idNot=36331 ||