viernes, 7 de septiembre de 2012

ABISMOS || El efecto abismo | Política | EL PAÍS

El efecto abismo | Política | EL PAÍS

El efecto abismo

En casa, Merkel no puede imponer las cosas, sino convencer; ni siquiera dentro de su Gobierno

El BCE ha demostrado estar irreversiblemente comprometido con la supervivencia del euro

 

 

La expectación e interés generados por la visita de Angela Merkel a Madrid constituyen la mejor prueba de los momentos tan excepcionales que viven España y Europa. Cierto que a lo largo y ancho de esta crisis Alemania ha adquirido una posición preponderante, a veces casi hegemónica, pero si lo ha hecho ha sido también en parte por la debilidad relativa de los demás países e instituciones, sumidos en sus propias crisis económicas y de liderazgo. Con todo, esa preeminencia de Alemania no significa que ni Berlín, ni mucho menos la propia Merkel, sean omnipotentes. Cierto que el liderazgo de Merkel ha dejado en ocasiones que desear, pero, para ser justos, tampoco se puede olvidar que el sistema político alemán tiene grabado en su código genético la aversión a un canciller fuerte y la consiguiente concentración del poder en el Ejecutivo. Eso significa que, en casa, Merkel no puede imponer las cosas, sino convencer; ni siquiera dentro de su Gobierno o partido. Y lo mismo ocurre a escala europea, donde, una vez más, las decisiones se tienen que tomar por consenso entre todos los actores, no pudiendo ningún país imponer sin más sus condiciones a todos los demás.

Partiendo de estas limitaciones, el liderazgo de Merkel tiene que ser evaluado, antes que nada, en razón de su capacidad de resistir las presiones de los defensores de la ortodoxia, que continuamente le piden que bloquee cualquier tipo de medida que suponga una salida europea de la crisis. Pero, paso a paso, aunque siempre tarde, a regañadientes y de forma torpe y parcial, la Unión Europea se ha ido dotando de los mecanismos e instituciones que le permitirán sobrevivir a esta crisis y, eventualmente, salir reforzada de ella. Eso ocurrió ayer, una vez más, con la puesta en marcha de un programa de compra de deuda soberana para los países en dificultades (fundamentalmente España e Italia) por parte del Banco Central Europeo, una medida muy contestada dentro de Alemania porque, dicen los críticos, no solo es ilegal y está expresamente prohibida por los Tratados de la Unión, sino porque pone la simiente de la conversión de Europa en una federación al estilo estadounidense. Lo esencial no es por tanto que ese programa del BCE implique condicionalidad para España u otros (¿de qué otra manera podría ser?), sino que con ello el BCE haya demostrado que está irreversiblemente comprometido con la supervivencia del euro y que hará cualquier cosa para asegurar esa supervivencia.

Hace casi un año, Angela Merkel dejó clara su posición: “Si el euro cae, Europa cae”. Aunque nadie cuestionó entonces la sinceridad de sus palabras, los pasados meses han ofrecido múltiples ocasiones para que los españoles se inquietaran acerca de hasta cuándo habría que esperar o bajo qué circunstancias se haría efectivo ese compromiso. Cierto que el Gobierno español no ha sido de mucha ayuda durante 2012: sus constantes improvisaciones, el oscurantismo con el que se ha manejado, y los problemas de coordinación interna y de comunicación de los que ha hecho gala han socavado el principal activo del Gobierno de Rajoy, que no era otro que el compartir su agenda reformista y liberalizadora, típicamente conservadora, con el Gobierno de Merkel. Más allá de esos problemas, y de los enfrentamientos entre España e Italia, por un lado, y Alemania y el BCE, por otro, era evidente a la vuelta del verano que el euro se encontraba en una pendiente muy peligrosa y que los mercados estaban empezando a descontar su colapso.

En consecuencia, aunque sea difícil decir si los halagos de Merkel a la agenda reformista de Rajoy refrendan a los que abogaban por introducir algo de tensión en las relaciones con Alemania o, por el contrario, a los que lo consideraban una estrategia suicida, lo importante es que, esta vez para bien, se ha dado un paso atrás. Eso no quiere decir que las tensiones entre España y Alemania hayan desaparecido. Si, como parece, España tiene muy difícil cumplir con el objetivo de déficit fijado para este año, es previsible que las relaciones bilaterales se vuelvan a deteriorar, que dentro de Alemania se critique a Merkel por haber aflojado la presión sobre España e Italia, que se exijan nuevos sacrificios y compensaciones y que, una vez más, ambos países se sitúen en rumbo de colisión. Pero eso será en otro momento, y delante de otro abismo. El de hoy está salvado.
 
 
el dispreciau dice: está sola Cristina Fernández, llena de ideas ciertas, pero sola de comprensiones, rodeada por el oscurantismo de las obsecuencias, "sí señora"... "por supuesto señora"... y el agua sigue corriendo bajo el río... y los delincuentes siguen sueltos, la inseguridad sigue creciendo, y la salud pública está cada vez peor, al igual que todo el resto que nadie ve... "sí señora"... pero la obsecuencia no es buena consejera, pero los argentinos sabemos mucho de la cara de circunstancia, del sí pero no... y todo anda, prendido con alfileres. Nada distinto ocurre en España... nada distinto ocurre en Alemania... ¿convencer a quién?... si nadie sabe qué hacer, ni cómo, ni cuando. Desde luego, se salvan bancos perversos... se salvan financieras quebradas... se salvan coyunturas inaceptables y otras inexplicables... pero la llave está (consiste) en salvar a las personas, a las gentes, a aquello que da forma a las sociedades, y no más que eso porque lo demás se arregla. Pero el poder político anda tan ciego como sordo, y ni qué hablar el de las corporaciones empresarias, que están más estúpidas que nunca antes... porque sus actuales directorios no padecieron el nacer y el crecer, y sólo gastan a cuenta de lo que nunca hacen... de allí que tengan los horizontes tergiversados y aberrantes. Sí, el mundo humano llegó a Marte para satisfacer curiosidades, pero la Tierra se está desgajando en abismos de negligencias. Y los abismos son cada vez más profundos, más intangibles, conteniendo cada vez más gentes desplazadas de sus destinos por artilugios de aquellos que dicen tener el poder, pero que están vacíos de sentido común, fabricando pobres, marginados e indigentes. El euro es una excusa... la Unión Europea es otra excusa... la democracia mentida lo es... tanto como las derechas y las izquierdas lo son... porque lo único importante es la gente... cuando se despierten y sea tarde... se darán cuenta que la justicia divina existe, y es inapelable, a pesar de los jueces humanos, que sólo entienden de sus intereses y sus otras conveniencias. Aberrante visión del mundo humano... ¿quedará algo en pié?... se verá. Septiembre 07, 2012.-

martes, 4 de septiembre de 2012

DIGNIDADES ROBADAS POR LOS ESTADOS AUSENTES ► 'Peleo cada día para que mi hijo llegue a ser independiente y no consiento que le quiten ni un derecho' | elmundo.es

'Peleo cada día para que mi hijo llegue a ser independiente y no consiento que le quiten ni un derecho' | elmundo.es

CRISIS | Ante el Tribunal Supremo

'Peleo cada día para que mi hijo llegue a ser independiente y no consiento que le quiten ni un derecho'

Acongoja. Duele. Mina. Pero no hay opción de retirada. No luchan por ellos, se trata de los suyos. Fueron de los primeros en sufrir la tijera del Gobierno de Rajoy; nada de sorpresas, avisó en noviembre. Al presidente no le parecía "viable" y ahora que los recortes ya son efectivos, toca seguir levantándose. "Peleo cada día para que mi hijo llegue a ser independiente y no consiento que le quiten ni medio derecho más", Menchu Gallego se declara en estado de guerra y junto a ella, Carmen Fernández y Pablo Martínez. Son padres de niños dependientes y forman parte de la Asociación para los Derechos Civiles de los Discapacitados y sus familias (ADCD). Ellos y cerca de 300 familias han decidido "luchar" y han presentado ante el Tribunal Supremo un recurso a la reforma de la Ley de Dependencia
por "atentar contra derechos fundamentales".
Sufren como todos la crisis; el fin de mes también se torna inalcanzable. "No es que tengamos que apretarnos el cinturón, es que nosotros no tenemos ni dinero para el cinturón; nosotros llevamos cuerda". Menchu Gallego tiene un hijo de 5 años con Trastorno Espectro Autista (TEA) y ya le han notificado que se ha dejado de cotizar por ella a la Seguridad Social. La reducción del 15% de la ayuda también es un hecho.

"Esto no es un capricho, ni se trata de darnos una vida de lujos. Lo que hacemos es cubrir otras carencias que ya existían. A nivel de Educación, de Sanidad, de tratamientos necesarios para la evolución de los niños. Si quieres que tu hijo reciba alguna terapia tienes que pagársela tú, la Seguridad Social no te lo cubre. Si quieres una sillita adaptada o un andador, te lo tienes que pagar tú. A ese tipo de cosas es a lo que destinamos ese dinero".

Merche asegura que hay mucho de utopía en nuestro sistema público. "Hay colegios que se supone tienen un aula preparada con personal y material". Pero en el caso de Álvaro, su madre no encontró un colegio público que pudiera tratar el trastorno alimenticio que sufría y tuvo que llevarle a un privado. "Era eso o un hospital para que le alimenten por sonda". Lo que se traduce en "300 euros del centro y otros 300 de gasolina... adiós a la ayuda".

Indignada, asegura estar cansada de que los derechos de su hijo se vean vulnerados. "Parece que estás pidiendo un favor, que estás pidiendo limosna. Pero no, es un Derecho y tienen que cumplir".
Por su parte, Carmen Fernández se muestra convencida de que esta reducción es sólo el principio. "Me da la impresión de que si tragamos con el 15% mañana será el 30". Madre soltera, Carmen tiene una niña de 11 años con una discapacidad del 48% por hiperactividad y ve como su trabajo —dos horas y media en un comedor— pende de un hilo.

"Estos niños dependen de la economía de sus padres, de que puedan pagarles sus terapias, su medicación, sus necesidades... A mí me da igual que me quiten el dinero si después le van a proporcionar a mi hija todo lo que le hace falta. Pero no es así". Carmen es consciente de la situación que vive el país "pero si recortamos, recortamos todos", dice en alusión a los políticos.

En la misma línea se pronuncia Pablo Martínez quien asegura que "todo esto es muy irritante. Son personas que verdaderamente lo necesitan y es increíble que no se les apoye. Ni se deberían solicitar este tipo de ayudas, debería estar tan normalizado que tendría que ser impensable una situación como la que estamos viviendo". Pablo, con una niña de 4 años con TEA, aún no recibe la ayuda y hace hincapié en "unos trámites eternos". Confiesa que "cansa, cansa mucho y te va minado. Pero, ¡son los derechos de mi hija!".

¿Dónde están sus representantes?

Facebook les unió. Son cerca de 300 familias, pero se sienten solos. Las asociaciones que deberían volcarse con ellos "nos dan la espalda. Es vergonzoso que los padres tengamos que estar solos en esto. No sé a qué esperan para decir: 'Estamos aquí, representamos a esta gente'. Es necesario que ellos den un golpe en la mesa".

Pero no sólo ellos. "Cuando hay un decreto ley, por normativa, los ciudadanos no pueden acceder al Tribunal Constitucional, tiene que hacerse a través de la firma de 50 diputados, 50 senadores, o a través del Defensor del pueblo". Explica Antonio Moreno, uno de los impulsores de esta iniciativa. La Defensora del pueblo, Soledad Becerril, ha recibido más de 6.000 cartas y ha respondido con una misiva tipo donde dice que "estudiará el tema". Tampoco el resto de opciones ha dado resultado. Por ello se dirigen al Supremo. "Somos la voz de nuestros familiares y vamos a luchar por sus derechos".

16 AÑOS ► ¿ROBÁNDOLES EL FUTURO? ► Adolescentes sin título de ESO y sin retorno | Sociedad | EL PAÍS

Adolescentes sin título de ESO y sin retorno | Sociedad | EL PAÍS

Adolescentes sin título de ESO y sin retorno

Dirigir a los jóvenes antes de los 16 años hacia la inserción laboral enciende el debate entre padres, alumnos y especialistas

 
82.000 alumnos han sido orientados en sus centros hacia la formación profesional el curso pasado / MONICA TORRES
 
 
 
“Me dio la rebeldía, con 13 y 14 años. Aprobé hasta 2º de la ESO, pero suspendí 3º. Repetí y lo dejé a mitad de curso. Me pelabatodas las clases. No quería ir al instituto. No quería”, recuerda Sara Romero Olmedo con 17 años y recién graduada con su título de ESO debajo del brazo y su matrícula formalizada para estudiar bachillerato de Humanidades. Sara ha superado con éxito dos años en el Programa de Cualificación Profesional Inicial (PCPI) en un instituto de Paiporta (Valencia). “Quiero ir a la universidad”, afirma con entusiasmo.

 Su satisfacción no es para menos. Se ha graduado, y con nota. Ha sacado tres matrículas de honor y dos sobresalientes. El instituto le ha reconocido su “esfuerzo” con un Premio al Conocimiento. “No entiendo que quieran quitar la oportunidad de sacarse el título de ESO a través del PCPI. Con la que está cayendo, deberían facilitar las cosas”, se queja Sara. “Es que no lo veo normal. Ir a un PCPI no quiere decir que no quiera estudiar”.

“Todos, o muchos, pasamos momentos malos en la adolescencia. Momentos de locura”, reflexiona en voz alta Sara. “Los jóvenes tienen una mala época, se juntan con gente que no es conveniente y dejan los estudios”, corrobora Amparo, su madre, desde el taller donde trabaja. La mujer está preocupada con el proyecto de reforma educativa que elimina la opción de obtener el título de ESO a través de los estudios de PCPI. Solo servirá para obtener un certificado laboral de nivel 1. “Creo que es un error enorme, no pueden fastidiarles quitándoles esa vía”, insiste Amparo, que no elude repasar los momentos malos vividos en la adolescencia de Sara. “Yo he pasado muchísimo con mi hija… No iba al instituto, tenía que ir a buscarla por la calle, se juntaba con gente que no quería estudiar… Y en dos años que ha hecho un PCPI y ya está matriculada para estudiar bachillerato”.

Como esta estudiante, durante el curso 2011-2012 un total de 82.939 alumnos han sido orientados en sus centros educativos hacia la vía formativa de los PCPI. La mayoría son jóvenes entre 16 y 21 años. Pero a su corta edad ya saben lo que es la crisis. La crisis personal. Muchos de los adolescentes que pueblan los institutos españoles a esas edades ya han hecho trabajetes para pagarse los gastos. Otros han pateado bancos, calles y barrios. Otros incluso han sufrido algún internamiento en un centro de reeducación de menores. No siempre tienen dificultad de aprendizaje, sino de adaptación social o familiar. No les interesa lo que la ESO les ofrece. Tienen “la cabeza llena de pájaros”, como dice la madre de Sara.
“Tenemos derecho a una segunda oportunidad”, pide Sara, de 17 años
Los PCPI son una modificación de los extintos Programas de Garantía Social introducida en la Ley Orgánica de Educación (LOE), aprobada en 2006. El objetivo era “recuperar en 2011, al menos, a 80.000 jóvenes” que abandonan los estudios sin título, para que se graduaran y pudieran engancharse a la Formación Profesional de grado medio o al Bachillerato. Aunque solo un tercio de esos más de 80.000 estudiantes de PCPI acaba sacándose el título de ESO, otros consiguen luego acceder a la FP; pocos abandonan.
Amparo: “Mi hija no iba a clase. Y en dos años de PCPI va a ir a Bachillerato”
Los PCPI fueron concebidos como programas “flexibles” y “nada teóricos” orientados a jóvenes sin interés en el sistema reglado. “El perfil de estudiante de PCPI es variado, los hay con capacidad y los hay con capacidad limitada. Pero se esfuerzan mucho, mucho, por aprender”, explica Pilar Pérez, psicóloga y orientadora del instituto público La Sènia de Paiporta. “La vida de todas las personas da muchas vueltas, y la de los adolescentes, mucho más”, analiza esta psicóloga. “El mundo de los adolescentes se circunscribe a sus amigos, su grupo, su móvil y el Tuenti. Y no ven el futuro. Consiguen que sus padres se angustien enormemente porque ven cómo dilapidan su futuro”.

Con el esquema provisional, en las propuestas para el anteproyecto de Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE), se pretende “adelantar la elección de las trayectorias que pueden escoger los estudiantes a los 14 y 15 años”. Y, según el documento, empieza una retahíla de itinerarios desde 2º de ESO y 3º de ESO con una vía hacia “programas de mejora del aprendizaje y rendimiento de dos años para alumnos con dificultades en el aprendizaje”; y otra vía “hacia los PCPI que pasan de un año (y el segundo voluntario) a dos años para los alumnos con dificultades de adaptación o grave riesgo de abandono escolar”. El ministerio asegura que “su objetivo ya no es obtener el título de ESO, sino preparar al alumno para el mercado de trabajo y ofrecerle una mínima cualificación profesional”.
“Si no aprueban la reválida, entrarán en vía muerta”, afirma Pérez Esteve
Este aspecto es, quizá, el que más polémica ha generado del documento, junto con las tres reválidas que deberán aprobar todos los alumnos para continuar los estudios al final de cada etapa: a los 12 años, a los 16 y a los 18. Si no aprueban la reválida no tendrán título de ESO o de bachillerato. “Entrarán en vía muerta”, sostiene Pérez.

Para Miguel Soler, que ha sido el responsable del diseño de los PCPI con el anterior Gobierno socialista y director general de FP del Ministerio de Educación en la última legislatura, “incorporar a un alumno en 2º o 3º de ESO a un PCPI que no conduce al título de ESO es una barbaridad”. “Desde dentro de la educación obligatoria y antes de los 16 años se va a incorporar a un sector del alumnado a una vía que lleva a la expulsión del sistema educativo sin posibilidades de obtener el título de graduado”, observa. “Si han cursado un PCPI —aunque lo hayan aprobado— solo podrán intentar incorporarse al mercado laboral, teniendo un certificado de profesionalidad de nivel 1 como única titulación. Si quieren acceder a un ciclo de FP de grado medio, tendrán que superar una prueba específica. Es decir, desde fuera del sistema. Exactamente igual que si se quieren presentar por libre como las pruebas para adultos”, concluye Soler.

En la actualidad, los alumnos que superaran todo el PCPI (una parte obligatoria de oficio y formación general, y otra voluntaria de contenidos académicos) obtenían el título de graduado y podían seguir estudiando bachillerato o FP de grado medio. Según una modificación del año pasado (que no ha llegado a entrar en vigor), superando solo la parte obligatoria podrían entrar directamente a la FP, sin necesidad de prueba de acceso.

José Manuel Boquet, presidente de Federación de Centros de Enseñanza de la Comunidad Valenciana (Feceval), señala: “Actualmente, el certificado de cualificación profesional de nivel 1 que se expide se puede considerar como la no cualificación. Si la Unión Europea reclama que en 2020 el porcentaje de alumnos con bachillerato o FP sea del 85%, al menos en este punto hay que reflexionar que no conduzcan a la obtención del título de ESO”. Boquet, que a mediados de julio se reunió en Madrid con la patronal CECE a la que pertenece para analizar la reforma, es partidario de que “los PCPI continúen siendo una opción de recuperación” dentro de la ESO. “La reforma enfoca demasiado pronto al mercado laboral al alumno. Este debe de permanecer en el sistema el tiempo requerido”, sostiene Boquet.

El presidente de la patronal valenciana propone, además, “limitar mucho la entrada de alumnos menores de 16 años a los PCPI. Esta medida tiene que ser excepcional, para alumnos que no tengan ninguna posibilidad”. “Y hay que llevar mucho cuidado con lo de adelantar las vías de los alumnos a los 14 y 15 años”, advierte. La patronal, sin embargo, ve con buenos ojos las reválidas.
Boquet: “Los PCPI tienen que seguir siendo una opción de recuperación”
No lo comparte Alejandro Tiana, experto en evaluación de los sistemas educativos y director general del Centro de Altos Estudios de la Organización de Estados Iberoamericanos. “Una reválida a los 12 años es contraria a todo en lo que está de acuerdo la comunidad internacional respecto a lo que hay que hacer para tratar el retraso educativo. Cuando uno estudia lo que se hace en otros países hay una coincidencia absoluta en que hay que detectar las dificultades de aprendizaje desde muy temprano, después tratarlas, e impedir que los alumnos salgan del sistema”, explica Tiana. “Si de verdad se ha actuado así desde infantil y primaria, hasta los 9 años, el proceso de detección debería de ser anterior y el tratamiento, por tanto, también”, añade el ex secretario general de Educación. “Tal y como está planteada la reválida al final de primaria, con 12 años, es la prueba la que decide si el alumno repite o no. Eso es una aberración educativa”, concluye Tiana.
Tiana: “Una reválida a los 12 años choca con lo que se hace a nivel internacional”
En la misma dirección se pronuncia la psicóloga Pilar Pérez Esteve: “En toda Europa se realizan estas pruebas internacionales a los 9 años, al acabar el primer ciclo de primaria. ¿Por qué? Porque te permite ajustar el proceso de enseñanza y de aprendizaje en los siguientes cursos”. “Si hacemos las pruebas de evaluación diagnóstica como ahora, al final del segundo ciclo de primaria con 9 años, puedo tomar medidas. Pero si la hago a los 12 años, cuando termina la primaria, ¿para qué les hacen la prueba? ¿Para tirarlos a la calle?”, se pregunta esta orientadora.

Pérez sostiene que este tipo de “pruebas externas” que el ministerio quiere introducir “son de carácter conceptual. De marcar la casilla con una cruz. Y no podemos formar niños solo para este tipo de testcitos. Los niños tienen que aprender para seguir aprendiendo. Enseñarles esa dinámica, para aplicarla a lo largo de la vida. Porque no hay ningún fontanero hoy que ponga grifos como hace 50 años. Esto no tiene sentido, y menos en la era digital”.

La tesis de esta psicóloga y orientadora de que “un Gobierno, como un profesor, tiene que atender a todos los alumnos. Acompañarlos en todo y poner medidas de apoyo” es compartida por todos los actores consultados. Además de reseñar “la importancia de la participación de la familia en la educación de sus hijos”, como defiende Luis Carbonell de la Confederación Católica de Asociaciones de Padres de Alumnos (Concapa).

Carbonell, no obstante, defiende la reforma propuesta con energía. “Las evaluaciones nos permiten a los padres saber antes si los niños van bien o van mal y poner remedio”. Pero rechaza que la eliminación del título de ESO de los PCPI sea un problema y que tampoco puedan pasar de etapa si no se aprueban las reválidas. “Se interrumpe el proceso, pero siempre pueden volver a presentarse. Pero mientras no apruebes la reválida, no pasas”.

Respecto a la propuesta de la LOCME de “adelantar la elección de las trayectorias que pueden escoger los estudiantes a los 14 y 15 años”, Carbonell afirma: “No me preocupa porque nuestros jóvenes son más maduros que en Europa” y compara la medida con “lo que se hace en Alemania”.

No lo ven así otros jóvenes como Sara, que han pasado lo suyo. “Todos en general pasamos malos momentos. Momentos de locura. Y me arrepentí. Pero todos tenemos derecho a una segunda oportunidad. Si nos la quitan (la posibilidad de obtención del título de ESO) es como si unos fuéramos tontos, y otros buenos”.

El Ministerio de Educación, consciente de que las reformas educativas levantan debates encendidos, precisa que solo “se está trabajando sobre un borrador. No hay conclusiones”, precisan, por tanto: “Esto puede cambiar mucho”.

El ultimo intento

LOGSE (1990). Se crean los Programas de Garantía Social para alumnos a punto de dejar los estudios sin ninguna titulación. Se accede a partir de 16 años. En un curso, se enseñan los rudimentos de un oficio y unos hábitos básicos para la inserción laboral. No hay titulación.

LOE (2006). Los Programas de Cualificación Profesional Inicial (PCPI), de dos cursos, sustituyen a la Garantía Social. Se puede acceder en algunos casos a los 15 años. Aprobando unos módulos voluntarios se consigue el título de ESO. Solo con la parte obligatoria se recibe un certificado de profesionalidad más básico que da el Ministerio de Trabajo. Una reforma de 2011 que no ha llegado a entrar en vigor dice que también da acceso directo a la FP de grado medio sin necesidad de un examen de acceso como hasta entonces.

Proyecto actual. Los PCPI no darán la posibilidad de sacarse la ESO; se vuelve a la idea única de la inserción laboral. Para reengancharse después a la FP habrá que aprobar un examen de acceso.


el dispreciau dice: los estados ausentes necesitan apropiarse de las dignidades de las personas al precio que sea... y están empleando todos sus recursos en ello... cinismos... desprecios... atropellos... engaños... negligencias... ¿qué seguirá?... ¿qué seguirá cuando ya no encuentren argumentos incoherentes para sostener sus perspectivas infundadas?... pero peor aún, ¿cuál será el resultado catastrófico de tanta desidia?, a decir verdad, no es difícil imaginarlo. Esta clase política sin escrúpulos ya no resiste ninguna evaluación social, sencillamente es deplorable. Septiembre 04, 2012.-

lunes, 3 de septiembre de 2012

Niños y adultos perdidos: ayúdenos a encontrarlos - 03.09.2012 - lanacion.com  

Niños y adultos perdidos: ayúdenos a encontrarlos - 03.09.2012 - lanacion.com  

Lunes 03 de septiembre de 2012 | Publicado en edición impresa

Niños y adultos perdidos: ayúdenos a encontrarlos

 

niños

Si sabe de algo de estos chicos, comuníquese con MISSING CHILDREN por el 0800-333-5500 o visite www.missingchildren.org.ar .

  • Luciana Ramil
    15 años. Falta desde: 17/08/2012. Residencia: Tandil, Buenos Aires.Alberto pilar acosta. 83 años. Se ausentó de su casa el 9 de agosto de 2012, en Berrotarán, provincia de Córdoba.

  • Facundo Pérez del Valle
    4 años. Falta desde: 30/04/2012. Residencia: Capital Federal. 30/04/2012

  • Selena Saban
    9 años. Falta desde: 11/05/2012. Residencia: Villa Adelina, Bs. As.selenasaban. 9 años. Falta desde: 11/05/2012. Residencia: Villa Adelina, Bs. As.

adultos

Comuníquese con el (011) 4795-7330 o www.personasperdidas.org.ar

  • Alberto Piñar Acosta
    83 años. Se ausentó de su casa el 9 de agosto de 2012, en Berrotarán, provincia de Córdoba.

domingo, 2 de septiembre de 2012

¿QUIÉN LLORARÁ POR TÍ, YANOMAMI? || Una masacre saca a la luz la 'maldición' yanomami | Venezuela | elmundo.es

Una masacre saca a la luz la 'maldición' yanomami | Venezuela | elmundo.es

VENEZUELA | Investigan matanza de indígenas

Una masacre saca a la luz la 'maldición' yanomami

Imagen de un 'shabobo', casa comunitaria yanomami, en Brasil. | Survival Imagen de un 'shabobo', casa comunitaria yanomami, en Brasil. | Survival
  • Unas 80 personas fueron masacradas presuntamente por mineros ilegales
  • Las organizaciones denuncian problemas con los buscadores de oro
  • El Gobierno envía a la zona de los hechos una comisión de investigación
Yasmina Jiménez |
Actualizado sábado 01/09/2012 12:15 horas


En el mayor territorio indígena selvático del mundo, entre el norte de Brasil y el sur de Venezuela, vive el pueblo de los yanomami. Casi 20 millones de hectáreas de selva y montañas dan cobijo a esta tribu que se alimenta de la caza, la pesca y la recolección. El yanomami, como explica uno de sus chamanes, es "medio ambiente". Ellos saben que "sin tierra ni naturaleza no podemos vivir y el mundo no puede funcionar". Pero fuera de la selva las prioridades son otras bien distintas y son éstas las que alimentan la maldición del yanomami: vivir en una tierra plagada de oro.

Desde hace décadas, el metal precioso ha atraído al territorio de estos aborígenes a buscadores de oro. En los años 80, la llegada de 40.000 mineros ilegales brasileños, conocidos como 'garimpeiros', acabó con una quinta parte de estos indígenas, que murieron de la gripe común o la malaria que les contagiaron los foráneos. Una campaña de la organización Survival Internacional consiguió frenar su desaparición y que Brasil demarcara un territorio yanomami, equivalente a dos veces el tamaño de Suiza. Sin embargo, el asedio continuó hasta el punto de que en 1993, 16 indígenas fueron asesinados después de que los buscadores de oro atacaran la comunidad de Haximu en Brasil.

El Obispo de Amazonas, José Ángel Divasson, que trabaja con las comunidades indígenas de la región, explica a ELMUNDO.es que "durante los primeros contactos entre el 'garimpeiro' y el indígena se puede establecer algún tipo de convivencia, más o menos tensa, basada en los intereses de cada uno, hasta que el minero se hace más fuerte y ya no necesita al yanomami". Es entonces cuando comienzan los conflictos y los enfrentamientos.
"Los 'garimpeiros' utilizan al indígena para explotar la mina y 'usan' a sus mujeres". Organización yanomami.
Organizaciones yanomami, como Horonami, llevan años denunciando abusos contra su pueblo por parte de los mineros. "Los 'garimpeiros' utilizan al indígena para explotar la mina y 'usan' a sus mujeres, lo que ha provocado enfrentamientos desiguales entre ambas partes", aseguran fuentes de Horonami.

El precio que pagan los aborígenes por el oro de sus tierras es cada vez más alto. Desde 2009, varias organizaciones informan a las autoridades venezolanas de la mayor presencia de mineros en la zona. El Gobierno no ha hecho nada, según las ONG, hasta que esto ha acabado en una matanza. El pasado mes de julio la comunidad de Irotatheri, ubicada en la cabecera del río Ocamo en el municipio de Alto Orinoco, fue arrasada presuntamente por 'garimpeiros'. Tres personas sobrevivieron; el resto de la comunidad, formada por aproximadamente 80 aborígenes, fue exterminada.

Cómo fue el ataque

Los yanomami viven en grandes casas comunales de forma circular llamadas 'shabonos'. Survival Internacional afirma que hay algunas de estas viviendas que pueden llegar a alojar a 400 personas. La zona central del 'shabono' se utiliza para rituales, fiestas y juegos, pero el resto del espacio está divido de forma que cada familia pueda encender su propia hoguera para cocinar su comida. El día del ataque a la comunidad de Irotatheri, la mayoría de los yanomamis estaban en la casa comunal donde más tarde, según han relatado los testigos que visitaron el lugar tras la matanza, se encontraron "cuerpos carbonizados y los restos del 'shabono' quemados".

Sólo tres yanomami sobrevivieron aquel día. Habían ido a cazar, actividad que proporciona un 10% de la comida de este pueblo, cuando escucharon los disparos y trataron de llegar al poblado. Los mineros ilegales presuntamente atacaron desde un helicóptero. Dispararon contra los indígenas y después lanzaron explosivos contra la casa comunitaria que quedó completamente calcinada.

"El ataque se produjo en el mes de julio, pero es ahora cuando las noticias sobre el suceso están saliendo a la luz. Debido a lo remoto del lugar donde se encuentra la comunidad –está a cinco horas en helicóptero de Puerto Ayacucho (capital de Amazonas) y a 15 días a pie-, los indígenas que descubrieron los cuerpos tardaron varios días en caminar hasta el asentamiento más cercano para informar acerca de la tragedia", según ha declarado Survival.
"Hay instituciones que quieren que esto pase por debajo de la mesa". Obispo de Amazonas.
Las visitas entre comunidades son bastantes frecuentes entre los yanomami. Eso explicaría por qué algunos de ellos se dirigían hacia el lugar de los hechos sin saber lo que había ocurrido y pudieron contar después la tragedia que se encontraron.
Uno de los supervivientes, que consiguió llegar a través de la selva hasta la comunidad yanomami brasileña de Onkiola, confirmó lo que ocurrió aquel día, según ha asegurado la organización Horonami a ELMUNDO.es. Los otros dos, permanecen escondidos en la selva.

Horonami ha puesto dos denuncias, una ante la Defensoría del Pueblo y otra, ante el Ministerio Público. Todas las organizaciones indígenas del estado Amazonas agrupadas en la COIAM han pedido la actuación del Gobierno venezolano, que se ha visto obligado a enviar una comisión de investigación al lugar de los hechos.

"Hay instituciones que quieren que esto pase por debajo de la mesa", ha declarado el obispo Divasson. El motivo o los intereses, él asegura desconocerlos. Pero sí tiene claro que los indígenas "son pueblos muy indefensos a los que hay que apoyar".

La reacción gubernamental

Desde la matanza contra los yanomamis en 1993, el Gobierno tiene la obligación de controlar la entrada de buscadores de oro en el país. Sin embargo, la escasez de personal para controlar la zona, la inaccesibilidad y la transformación del 'modus operandi' de los mineros han hecho prácticamente imposible ejercer algún tipo de control sobre la minería ilegal en la zona. "El minero ya no desforesta, trabaja bajo los árboles. Lo que hace muy difícil divisarlo de forma aérea", según explica Divasson.

La imposibilidad de las autoridades de cumplir con su responsabilidad o la inconveniencia de un suceso así en pleno año electoral han llevado al Gobierno a responder tarde al problema de los yanomamis. Hasta hace dos días, la ministra venezolana para Asuntos Indígenas, Nicia Maldonado, se limitaba a asegurar que carecía de información que confirmara la matanza y ha sido finalmente la Fiscalía General la que ordenó crear el pasado jueves una comisión de investigación.

Aunque el estudio del caso está empezando, el ministro del Interior, Tareck el Aissami, ya ha dicho a Efe que la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) se puso este viernes en contacto con siete de las nueve comunidades yanomami que habitan en la zona y, según los propios indígenas, ninguna de ellas sufría "una situación de violencia". Sin embargo, dejó claro que aún quedan dos comunidades más alejadas por verificar.

Lo que no ha confirmado el ministro es si esos dos poblados que faltan por visitar son los pertenecientes a las comunidades de Momio y Hokomawe ('vecinos' de la desaparecida Irotatheri), que llevan denunciando desde hace más de tres años, y sin respuesta alguna por parte del Gobierno, ser "víctimas de violencia física, amenazas, uso de mujeres y contaminación del agua por mercurio con saldo de varios yanomami muertos".

Pese al sufrimiento de este pueblo, desde la matanza de 1993 algo ha cambiado para los yanomami. "Aquella vez tuvieron que ser otros los que hablaran por ellos, pero desde entonces se ha avanzado muchísimo. Son los yanomami los que están denunciando y dando visibilidad a sus problemas. Nosotros sólo estamos aquí para ayudar", dice monseñor Divasson.

Ellos mismos se han visto obligados a salir a la luz y recordarle al mundo lo que desean y lo que no, como ha dicho en varias ocasiones Davi Kopenawa, chamán de este pueblo: "No es que los yanomami no quieran el progreso u otras cosas que tienen los blancos. Lo que quieren es poder elegir y que el cambio no les venga impuesto. [...] Lo que no queremos son empresas mineras que traen enfermedades, pistolas, alcohol y prostitución, y destruyen la naturaleza a su paso. Para nosotros, esto no es progreso. Queremos un progreso sin destrucción".

¿Y DESPUÉS DEL EURO, QUÉ?... || Soros: “Soy muy, muy pesimista con el futuro del euro” | Economía | EL PAÍS

Soros: “Soy muy, muy pesimista con el futuro del euro” | Economía | EL PAÍS

EL PAÍS SEMANAL

Soros: “Soy muy, muy pesimista con el futuro del euro”

Es uno de los hombres más ricos del mundo y, tras su pasado como especulador, uno de los filántropos y pensadores económicos más conocidos y sorprendentes. Nos recibe en su casa en la costa este de EE UU para hablar de cómo ve la salida de Europa a la crisis.

 

George Soros en su despacho de su casa de los Hamptons, en EE UU. / Edgar Keating
 
 
 
“Buenos días, soy el mayordomo del señor Soros. Síganme, por favor”. Un amable ayudante, que hace tiempo que cumplió los 60, nos da la bienvenida a la casa donde George Soros (Budapest, Hungría, 1930) pasa estos días de principios de julio. Hace calor y se percibe la proximidad del mar en la brisa salada que de vez en cuando refresca el ambiente. Pese a la formalidad que uno esperaría encontrar en la casa de un multimillonario --ocupa el puesto numero 20 del mundo, según Bloomberg-- el mayordomo entrado en años viste unas bermudas beige, deportivas blancas con calcetines a juego y un polo azul marino con un nombre bordado en español cerca del hombro izquierdo: El Mirador. “Es el nombre de la casa y se debe a esa habitación”, explica mientras apunta con el dedo hacia una pequeña torre, “desde ahí arriba se tiene una gran vista de la playa y de toda esta zona de los Hamptons”. El Mirador es una gran casa ubicada en una de las zonas de veraneo más exclusivas de la costa Este de Estados Unidos, a unas dos horas y media de Nueva York en coche. Es la vivienda de un multimillonario pero no tiene ninguno de los detalles que inevitablemente caracterizan las mansiones de los nuevos ricos. Solo se diferencia de otras viviendas de alrededor por el muro de piedra y cemento que rodea la finca. Cuestión de seguridad, imagino. Pero no es una vivienda ostentosa, no tiene acceso directo a la playa, la entrada de la casa es bastante modesta y los objetos que se ven mientras nos conducen desde el hall hasta el jardín tienen la pátina de quien lleva años disfrutando de ellos de forma cotidiana, sin necesidad de epatar a nadie. Solo al cruzar un pequeño pasillo, cuando George Soros está listo para recibirnos en su despacho, uno se tropieza casi descuidadamente con un Leger que en casi cualquier otra casa ocuparía un lugar principal.

A diferencia de quienes le rodean, incluido su relaciones públicas, George Soros nos recibe impecablemente vestido, aunque de manera informal: camisa rosa de manga larga, pantalones de micropana horizontal azul, mocasines gastados pero cuidados con mimo y un discreto Patek Philippe en la muñeca. Su despacho, no muy grande pero acogedor, está lleno de libros de filosofía, su gran pasión, amontonados por todos lados y con notas sobresaliendo de sus páginas. Parece un pequeño refugio, con salida a un jardín resguardado, que le aísla del resto de los habitantes de la casa, a quienes no hemos visto pero oímos jugar al tenis en algún lugar. Para llegar hasta el despacho uno debe atravesar su cuarto de baño, una exposición de la intimidad impensable en una casa europea, con la bicicleta estática y la bañera a la derecha y un vestidor abierto por dos lados a la izquierda, que también que deja bien a la vista una bata de seda desgastada por años de uso, colgada junto al quicio de la puerta. Soros sonríe amable pero crea una barrera muy perceptible a su alrededor. Este mes de septiembre sale a la venta su último libro en español –“La tormenta financiera en Europa y en Estados Unidos”--, con artículos sobre la crisis de deuda. Eso explica que nos abra las puertas de su casa y se deje preguntar.

- Su libro sobre la crisis europea va a exigir una nueva versión casi antes de que se publique en España porque la crisis en Europa no parece tener fin...
Alemania fracasa al ejercer el liderazgo, y esa es la gran tragedia
- Ya lo estoy haciendo. El libro es, en su mayor parte, un compendio de mis artículos sobre el tema y sigo publicando. Es una historia que aun no ha terminado y que, lamentablemente, se está convirtiendo en una tragedia

- Usted vivió los años posteriores a la Gran Depresión ¿ve similitudes entre aquellos tiempos y el momento actual?
- Hay similitudes pero también hay grandes diferencias. La más importante es que, en la Gran Depresión, los Estados tenían muy poca deuda pública cuando estalla la crisis y ahora los niveles de deuda pública de partida ya eran muy elevados. Si Keynes viviera hoy no abogaría por las mismas políticas que recomendó entonces porque su análisis partía de que había una deficiencia de demanda, que se podía suplir con gasto público y déficit para ir hacia el pleno empleo y, una vez logrados esos resultados, intentar equilibrar el presupuesto. La deuda, en ese caso, se podía emitir para convertirse en un estímulo contracíclico. Esa no es una opción en estos momentos. Luego, además, Europa tiene un problema específico derivado de la construcción del euro. Así que la política hoy en día va a tener que distinguir entre los estímulos que eventualmente se pueda rentabilizar y la que se dirige simplemente a mantener un nivel de consumo que no es sostenible. O un Estado de Bienestar que no se puede mantener, especialmente en Europa.

- ¿Cree que hemos aprendido la lección de aquellos errores?
- Desgraciadamente, estamos repitiendo los mismos errores que en la Gran Depresión. Porque la idea que está impulsando Alemania de que se puede reducir la deuda contrayendo el crecimiento es no entender cómo funciona la economía. La deuda es un indicador que se mide en relación al PIB. Si reduces el denominador, el PIB, aumenta el peso de la deuda. Es un error básico que no se explica, especialmente por parte de Alemania.

- En sus artículos es muy crítico con la posición alemana. ¿Está de acuerdo con quienes dicen que Alemania ya ha llevado a Europa a la catástrofe dos veces durante el último siglo, con la Primera y la Segunda Guerra Mundial, y que esta puede ser la tercera ocasión?
El verdadero peligro
es que europa quede permanentemente dividida
- Alemania se ha convertido en la fuerza dominante de Europa por el peso de su economía pero hay que comparar la situación de la eurozona con el resto del sistema global. La zona euro es una miniatura del sistema de Bretton Woods que se estableció tras la Segunda Guerra Mundial y que subordinaba la periferia al centro, siendo Estados Unidos el centro de ese sistema. Eso no era lo que quería Keynes, que buscaba un modelo más equilibrado. EE UU quería mantener su papel de potencia dominante y se ganó su derecho a la hegemonía gracias al Plan Marshall. EE UU estaba dispuesto a hacer algunos sacrificios para revivir Europa con ese plan y durante muchos años el sistema funcionó. Alemania ahora ha emergido como la economía más fuerte de Europa y podría ocupar el puesto que ocupó Estados Unidos tras la guerra, pero para ello debería preocuparse por el bienestar de la periferia, no solo por su propio interés nacional. Y ahí es donde Alemania está fracasando en dar respuesta a ea oportunidad histórica. Esa es la tragedia griega de hoy.

- Con su ataque a la libra, en 1992, Europa se dio cuenta de que no podia sobrevivir como una Europa unida con distintas monedas. ¿Podrá funcionar ahora con una moneda única?
- Yo soy un ferviente creyente en una sociedad abierta, una idea que fue inicialmente defendida por Karl Popper. Europa era un bello sueño, un ideal muy inspirador. Pero en lo que se está convirtiendo hoy es muy diferente de esa idea debido a los errores en la introducción del euro y en las reglas impuestas por sus líderes. Están imponiendo una falsa ideología, a través del tratado de Maastricht y el de Lisboa. Las autoridades, en lugar de reconocer que todos cometemos errores y que si eso sucede debemos corregirlo, insisten en seguir imponiendo unas reglas que claramente no funcionan. En lugar de que la situación mejore, sigue empeorando más y más. Alemania, que en la práctica está dictando la política europea porque en las crisis financieras el acreedor es el que tiene el mando, está haciendo lo mínimo para mantener el euro unido pero no es suficiente y por eso la situación va a peor. Si estuviera dispuesta a hacer todo lo que hay que hacer, lo máximo, la situación podría empezar a mejorar. Pero para eso hay que empezar por reconocer los errores cometidos.

- Adelante, dígame cuáles son esos errores.
- Los Estados miembros renunciaron a un derecho propio cuando delegaron la capacidad de imprimir dinero en el Banco Central Europeo (BCE). El resultado es que cuando los Estados se endeudaron lo hicieron en una moneda que no controlaban, igual que en las crisis de los países emergentes en los años 80 y 90. Como consecuencia de ello, los mercados financieros han podido forzar la quiebra de algunos países del euro, algo que nunca pasa si uno se endeuda en su propia divisa. Si tienes control sobre tu divisa, ésta puede perder su valor, provocar inflación, empeorar el tipo de cambio... pero siempre puedes pagar. Cuando se introdujo el euro, los mercados declararon que los bonos soberanos estaban libres de riesgo. Los bancos podían comprar cualquier cantidad de esta deuda sin asumir ningún riesgo y, como resultado, las entidades acumularon deuda de los países más débiles, los de la periferia, España, Italia, Portugal... con el objetivo de ganar unos cuantos puntos básicos más. Esa inyección de crédito creó un gran boom inmobiliario en España, por ejemplo. Mientras tanto, Alemania, que estaba asumiendo por entonces las deudas de la reunificación y tenía mucha deuda, tuvo que ajustar sus presupuestos, adoptar reformas estructurales, eliminar durante años los aumentos salariales y eso hizo a Alemania mucho más competitiva, frente a países como España. La convergencia de tipos de interés creó esa divergencia de competitividad. Cuando estalla la crisis financiera y quiebra Lehman Brothers en 2008, algunos países tienen que hacerse cargo de sus bancos, que tienen altos niveles de deuda. España, que había manejado sus finanzas muy bien y había emergido como un ejemplo de prudencia presupuestaria, se embarcó en políticas contracíclicas para estimular la economía que dispararon su deuda. Luego se produjo la revelación griega y los mercados se dieron cuenta de que había un riesgo real de quiebra dentro del euro y la prima de riesgo volvió a hacer su aparición.

Inversor y filantropo

Soros de pie remando por el Támesis a finales de los años cuarenta.

Sigue en el puesto 20º de los hombres más ricos del mundo (con 21.900 millones de dólares), según los datos de Bloomberg hechos públicos este verano. Y la frase que suele encabezar sus presentaciones reza: “El multimillonario inversor y filántropo estadounidense que hizo una fortuna en 1992 tras tumbar la libra esterlina…”. Gracias a sus fundaciones, ha contribuido a la evolución democrática de los países del este de Europa (nació en Hungría).

En el último año ha destacado por capitanear un grupo de 1.300 empresarios y expolíticos para tratar de salvar el euro. A libros como La alquimia de las finanzas y La burbuja de la supremacía norteamericana suma ahora La tormenta financiera (Destino). Además, estrena matrimonio con Tamiko Bolton.

- Así que los mercados también cometen errores, no solo los políticos.
- Así es. Primero al considerar que la deuda de los países más débiles está libre de riesgo y luego al darse cuenta de que pueden hacer quebrar a los países, a no ser que las autoridades los protejan de esos excesos. No lo están haciendo y por eso esta fracasando la política. Es muy complicado, es una combinación de crisis soberana, de crisis bancaria, divergencia competitiva y también una crisis política. Hay que poner esos cuatro elementos juntos porque, después de todo, Europa no es una nación, es una unión de países y cuando tienes una crisis cada país trata de protegerse a si mismo y no piensa en otros. Por eso Alemania tiene que cambiar su actitud 180 grados, tiene que dar marcha atrás. En 1989 Alemania dijo “ya no tenemos política exterior alemana, ya solo tenemos política exterior europea” y hoy dicen justo lo contrario "no queremos ser el pagador“ de Europa.

- ¿Y con semejantes retos cree que el euro va a sobrevivir?
- Ahora soy muy, muy pesimista sobre su futuro como consecuencia de su erróneo liderazgo. Hay un serio riesgo de que se produzca un accidente, al estilo de Lehman Brothers cuando el sistema financiero realmente se rompió. Pero lo que es aun peor es que si evitas un accidente y haces lo mínimo para mantener el euro unido, entonces, la Europa que salga de ahí será casi seguro lo contrario de una sociedad abierta. Y ahí el verdadero peligro es que Europa quedará permanente dividida entre acreedores y deudores. A los primeros siempre les irá mejor que a los segundos porque estos tienen que pagar tipos de interés mucho mayores por el capital y eso se convierte en una desventaja permanente que ampliará las diferencias entre ambos. Así, la llamada periferia estará permanentemente deprimida y dependiente del centro, que acaparará toda la inversión y el talento, y que dejará a la periferia permanentemente en crisis. Ese es el destino que le depara a España y a Italia.

- Usted ha defendido la creación de una Autoridad Fiscal Europea y de un fondo de alivio de la deuda. ¿Son las soluciones a la crisis de deuda?
- Desgraciadamente las autoridades han reconocido que la crisis bancaria y la soberana están intrínsecamente unidas y mi propuesta serviría para afrontar ese problema. Cambiaría las cosas pero las dinámicas políticas se imponen y llevan a Alemania a no asumir ningún riesgo más en nombre de Europa, pese a que si el euro fracasa ellos perderían mucho más dinero. Pero están decididos a no hacer nada en esa dirección.

- ¿La propuesta hacia una unión bancaria no va en la buena dirección?
- Va en la buena dirección pero llevará mucho tiempo ponerla en marcha y los mercados financieros no se van a quedar esperando, van a presionar la prima de riesgo y a provocar la crisis del euro. Ya lo están logrando. La última decisión del BCE [la rebaja de tipos de interés en julio] duró una semana y los mercados volvieron donde estaban. La situación solo va a empeorar.

- ¿Puede Europa conjugar los intereses políticos de los países y sus necesidades financieras?
- Alemania tiene una fuerte líder en Angela Merkel. Los alemanes la creen, confían en que protegerá sus intereses. Pero para Merkel va a ser muy difícil, si no imposible, convencer a los alemanes de que la sigan en el empeño de lograr una Europa próspera, porque eso son interese a largo plazo. A menos que lo consiga, los países deudores van a tener que hacer un frente común aunque tampoco es fácil. Merkel, como buena política, sabe bien cómo dividirlos. En ese contexto, las dinámicas políticas llevarán al auge de gobiernos nacionalistas extremistas en buena parte de Europa, lo que resulta terrorífico porque eso provocará reivindicaciones imposibles de unos contra otros y mucho resentimiento y hostilidad. En esa posición Europa estará peor de lo que estaba hasta entonces, pero lo peor es que ese es el escenario más probable.

- ¿La decisión del Banco Central Europeo de hacer todo lo que sea necesario, para salvar financieramente a los Estados, siempre que estos soliciten oficialmente esa ayuda, es el camino adecuado para garantizar la supervivencia del euro?
- No. Es un paso en la dirección adecuada pero no va lo suficientemente lejos para atajar la raíz del problema, el hecho de que los Estados miembros no controlan la divisa en la que tienen denominada su deuda. Pone un limite a la escalda de la prima de riesgo pero no es suficiente para hacer que baje a niveles sostenibles.

- ¿Y la posibilidad planteada en algunos medios de que los países rescatados, incluida España, salgan del euro?
- Los cálculos que ha hecho la publicación a la que usted se refiere son intrigantes pero incorrectos. Pero aun estoy estudiando el tema y espero tener pronto unas conclusiones al respecto.

- ¿Qué hay sobre Estados Unidos? ¿Qué valoración hace de la presidencia de Obama, a quien apoyó activamente?
- Creo que no deberíamos ir por ahí, porque creo que Europa es el tema verdaderamente importante en este momento, que lo que le estoy contando es una gran novedad para el público y que si vamos por otros temas, no profundizaremos en este.

- Pero estamos en puertas de una campaña electoral donde la economía va a ser el argumento principal y la crisis europea afecta a las posibilidades del actual presidente…
Soros tiene claro por qué concede la entrevista y se resiste a salirse del guión. El antiguo tiburón financiero mira a los ojos a su interlocutor y habla con lentitud, de forma reposada. A veces pierde el hilo en la exposición, como si repitiera de forma un poco mecánica sus argumentos o si su cabeza pergeñara otras ideas al margen de la conversación. Su actitud cambia radicalmente al ser preguntado por su teoría de la reflexividad y sus aplicaciones prácticas al mundo de las finanzas y la economía. Porque aunque para el mundo sigue siendo el especulador que tumbó la libra en 1992 y el inversor financiero de éxito, él hace mucho que se siente por encima de todo filántropo y ansía ser reconocido por sus trabajos intelectuales y sus teorías filosóficas.


- Dice que no es muy optimista respecto al euro ¿Eso significa que pone su dinero donde dice su boca, por utilizar una expresión americana?
- Bueno, lo interesante es que esta crisis no ha forzado necesariamente a la baja al euro, de hecho aunque la crisis empeora la moneda se mantiene relativamente estable. Yo hace mucho que no soy un inversor activo en el mercado financiero pero si lo fuera no estaría necesariamente corto en euros y sí en otros activos, como en acciones europeas o en bonos italianos o algo así.

- Comparte con Keynes la máxima de que para tener éxito en sus inversiones, lo importante es aprender de sus errores.
- Claro que lo he aplicado en mis inversiones. Eso provoca una tremenda diferencia en los resultados.

- ¿George Soros sería el mismo personaje que conocemos si se hubiera quedado en Europa?
- Si hubiera sido mejor estudiante habría podido dar clase en Kalamazoo, en la Universidad de Michigan. Sería profesor de Económicas. Pero no fui un buen estudiante, aprobé mis estudios pero sin grandes notas.

- ¿Pero siempre en Estados Unidos, no en Europa?
- Me temo que si.

- Usted ha escrito varios libros sobre la teoría de la reflexividad y sus aplicaciones prácticas para la economía y la inversión. Déme un ejemplo para que la gente entienda cómo funciona.
- La crisis del euro es la mejor demostración práctica de la reflexividad. Si Europa adoptara mi propuesta sobre la autoridad fiscal y el fondo de alivio de deuda, Europa se movería hacia un equilibrio más benigno y no hacia un circulo vicioso. Eso significa la reflexividad, uno puede hacer que cambie la situación si entiendes ese término. Pero lo que las autoridades necesitan hacer es aprender bien ese concepto y junto al del fracaso, que son los dos pilares de mi marco conceptual. Voy a ponerle otro ejemplo mas concreto. Si Merkel entendiera la reflexividad y ofreciera un premio por buen comportamiento en lugar de imponer sanciones por mal comportamiento, podría cambiar la marcha de la economía europea de ir hacia un pozo sin fondo a toda velocidad o de ir hacia una sociedad prospera. ¿Tiene eso sentido para usted o no?

- Yo pensaba en un caso más práctico.
- Es complicado pero es importante entender el concepto porque la realidad es tan complicada que fallas, fallan los mercados y las autoridades, y son esos errores los que han creado la crisis europea y han hecho de Europa un lugar bastante deprimente. Reconocer esos errores y la posibilidad de hacer que las cosas cambien podría conseguir que el destino no se cumpliera. En el libro explico como en un determinado momento, un cambio de políticas podría haberlo cambiado todo y todavía sigue siendo el caso.

- Usted defiende que llevamos viviendo en una superburbuja desde los años 80. ¿Cuál será la próxima?
- Así es. La crisis del euro es una consecuencia directa de la crisis de Lehman. Las fallas en la construcción del euro se pusieron en evidencia cuando el sistema financiero se cayó. Lo que va a pasar a continuación va a depender de las decisiones que la gente tome. Pero si lo pudiera predecir, eso contradiría mi propia teoría. Esa es una buena frase, ¿no cree?
 
 
el dispreciau dice:
Imagina Usted una EUROPA desunida?...
Imagina Usted una EUROPA sin EURO?...
Imagina Usted un ESTADOS UNIDOS sin Obama?...
Imagina Usted un ESTADOS UNIDOS sin Demócratas?...
Imagina Usted una ARGENTINA sin Cristina Fernández?...
Imagina Usted una VENEZUELA sin Chávez?...
Imagina Usted un MUNDO sin "derecha"?...
Imagina Usted un mundo quebrado por negligencias políticas?...
Imagina Usted un mundo desquiciado por empecinamientos corporativos?...
Imagina Usted un mundo sin servicios públicos?...
Imagina Usted un mundo sin derechos ciudadanos legítimos?...
Imagina Usted un mundo sin derechos humanos inalienables?...
No se lo imagina?...
pues bien,
le sugiero que comience a imaginarlo...
SEPTIEMBRE 02, 2012.-

sábado, 1 de septiembre de 2012

DIVORCIO 2 ► La batalla verde se juega en la ciudad | Sociedad | EL PAÍS

La batalla verde se juega en la ciudad | Sociedad | EL PAÍS

La batalla verde se juega en la ciudad

Asia es el terreno abonado para las ‘ecourbes’ que buscan la sostenibilidad

Algunas nacen como ensayos, otras como guetos y pocas prosperan


Entrada a Tienjin Eco-city, a 150 kilómetros de Pekín, una localidad aún en construcción y que quiere ser modelo de sostenibilidad. / NELSON CHING (BLOOMBERG)

Si el siglo XX vio cómo los países competían por la hegemonía mundial, parece que el siglo XXI colocará a las ciudades a la cabeza de esa lucha. Que el futuro del planeta se ganará, o se perderá, en las urbes es algo que los urbanistas llevan años advirtiendo. Se espera que, para 2050, 8 de cada 20 personas vivan en una metrópolis, pero antes, ya en la próxima década, en China —el país de mayor peso demográfico— la población aumentará en más de 300 millones, el equivalente a todos los habitantes de Estados Unidos hoy.

Así, es lógico que sea precisamente en China donde se decida, en buena parte, el futuro de las ciudades y, por eso, resulta lógico que sea ese país el lugar donde mayor cantidad de ciudades construidas con criterios sostenibles se estén planificando e incluso construyendo. Esto último es fundamental: el paso de los planos al suelo —o del idealismo a la realidad— es todavía el gran problema de las ecociudades que, ofreciendo respuestas a necesidades urgentes, no dejan de parecer utópicas. El hecho de que se levanten aisladas y de que partan de cero hace desconfiar a muchos urbanistas. La cuestión de la sostenibilidad, o de la supervivencia del planeta, no admite matices. O nos salvamos todos o se hunde el sistema. No hay clases ni privilegios en la lucha contra el deterioro medioambiental. Por eso la mayoría de las ecociudades que se están dibujando y construyendo hoy solo se entienden como ensayos, como urbes piloto o como guetos para millonarios con miedo o mala conciencia.


China acoge el mayor número de proyectos sostenibles

En medio de ese escenario, Tianjin Eco-city quiere cambiar el panorama. Ha habido estrepitosos fracasos como Dongtan —al norte de Shanghái, ideada para ser inaugurada durante la Expo de 2010—, que se postulaba como la ciudad-solución para el futuro chino y ha visto cómo su promotor, el líder del partido comunista de la ciudad, Chen Liangyu, terminaba encarcelado por fraude. Pero en Tianjin, a 150 kilómetros de Pekín, están yendo más despacio. Y son más modestos. Esta primavera llegaron allí los 60 primeros habitantes de la que, cuando alcance 350.000 vecinos en 2020, será la mayor ciudad ecológica del mundo.
Y, como es natural, un lugar grande nunca puede ser un gueto. A 45 kilómetros de la actual Tianjin, los pioneros de la futura urbe llevan una dosis de realidad a una fórmula que ha fracasado ya demasiadas veces por resistirse a pasar de las ideas a los hechos. En Tianjin Eco-city habrá mezcla de personas y pisos de varios tipos, tamaños y precios, pero en una cosa será igualitaria: todos sus habitantes tendrán que aprender a administrarse. El 60% de los desechos deberá ser reciclable y la recogida de basura será siempre selectiva. Habrá disponibles 120 litros de agua al día por habitante. Ni uno más. La lluvia se recogerá y se reciclará para riego o aguas grises —para lavado y aseo—, se fomentará la vida de barrio —con colegios y hospitales en todos los vecindarios— y el transporte rodado quedará reducido un 90% respecto a una ciudad de ese tamaño.


En Tianjin Eco-city habrá mezcla social y el consumo de agua será limitado

La idea es ser realista y crear lugares habitables en vez de utópicos escenarios de una perfección que además, por definición, también es insostenible. Así, el principal valor de Eco Tianjin es ese: la normalidad de la propuesta no la hace parecer ciencia ficción. ¿Su mayor contribución? Quiere ser una ciudad modelo y, por tanto, exportable y repetible. Se ofrece como conejillo de indias en un país, China, que es líder mundial en instalación de acumuladores de energías renovables, pero en el que, con el 70% de los ríos contaminados, los cambios en las políticas medioambientales pasan por transformaciones urbanísticas.
El Gobierno chino y el de Singapur están detrás de las finanzas para levantar esta ciudad. Pero también figuran empresas como General Motors —ensayando medios de transporte no contaminantes y a partir de energías limpias— y la holandesa Philips —a cargo de la iluminación nocturna—, conscientes de que para salvar sus negocios deben hacerlos necesarios, esto es: contribuir con ellos a la sostenibilidad del planeta.


Los peores lugares del mundo se transforman para ser los mejores

Asia es el terreno abonado para las ecociudades —una escala urbanística que parece tener más fácil partir de cero que reparar—. Por eso, el profesor de Geografía de la Universidad Autónoma de Bellaterra Francesc Muñoz está convencido de que “en China está pasando lo que sucedió en EE UU en los años veinte y treinta: es un lugar de experimentación tan brutal que lo que salga de allí puede tener capacidad de ser un modelo de futuro”. La experiencia europea de los ecobarrios alcanza en China dimensiones brutales. Tal vez por eso, en la pasada Bienal de Arquitectura de Venecia Singapur propuso que el mundo siguiera su modelo. El 0,5% de la superficie mundial bastaría para acoger a los 7.000 millones de habitantes del planeta si las metrópolis fueran tan densas como esta ciudad-Estado, segunda del mundo en densidad —tiene 5,3 millones de habitantes en algo menos de 700 kilómetros cuadrados— tras Mónaco. Allí lo tienen claro: “La ecología, pero también la economía, decidirán las ciudades del futuro”, ha asegurado el ministro de Información, Comunicación y Artes, Lui Tuck Yew. Por eso, su propuesta en la anterior Bienal consistía en la edificación de 1.000 singapures en el mundo (una superficie equivalente a dos veces el tamaño de España). La sostenibilidad no puede ser ni una coartada ni un disfraz. “Es una urgencia y tiene un potencial económico que pasa por la reorganización: en las ciudades compactas el consumo energético está más controlado y las inversiones son mucho más rentables”, aseguró.

Al ser más fácil partir de cero que reparar, las ecociudades del planeta buscan acomodo en los pocos lugares que permanecen vacíos junto a las grandes metrópolis. Estos terrenos son, por definición, territorios con pasados difíciles. Así, se da la paradoja de que son los peores lugares los que se están transformando para convertirse en los mejores. La japonesa Fujisawa se levanta en los antiguos solares de una zona fabril y Treasure Island, en San Francisco, ocupa una isla junto al puente Golden Gate azotada por el viento y cubierta habitualmente por una niebla que los arquitectos Skidmore, Owings y Merrill pensaban vencer combinando planificación urbanística y plantación de árboles.


Las empresas apostarán por las ciudades verdes cuando sean un nicho de mercado

“Sin pensar en la gente, sin planificar con los urbanistas, sin cuidar la arquitectura, las ecociudades corren el peligro de convertirse en ecoclichés, la receta más directa para el desastre seguro”, apunta Austin Williams, autor del libro Enemies of progress: the danger of sustainability (Enemigos del progreso: el problema de la sostenibilidad). Este arquitecto británico, director del proyecto Future Cities advierte que, “sin inversores, los chinos prefirieron correr recurriendo a la construcción tradicional”. Pero antes de criticar, Williams recomienda recordar lo que sucedió en Europa: “Hubiera sido mucho más lógico enterrar el tendido eléctrico, pero ahí está, atravesando los campos del mundo desde 1926 porque también nosotros quisimos ir más rápido”. También el profesor Muñoz, que dirige el Observatorio de la Urbanización, se pregunta por la gente: “Tenemos conocimiento y tecnología para controlar la eficiencia energética de las ecoaldeas, pero nos falta plantearnos si la sociedad sostenible va a ser más justa o no”.

Fracasos como Dongtan, o como Huangbaiyu —que el gurú del cradle to cradle, o diseño capaz de evitar el impacto ecológico, William McDonough, abandonó cuando las autoridades chinas decidieron recurrir a la construcción rápida para rentabilizar la inversión—. O irrealidades como Masdar en Abu Dhabi —donde no se pueden permitir vivir los obreros que la construyen— convierten Tianjin en verosímil. De momento, lo que la hace posible es, precisamente, que no es perfecta. Pero, como sucede con los avances tecnológicos, “es fundamental comprobar si las ecociudades son, o no, un nicho de mercado. Cuando eso suceda, las empresas y las grandes economías apostarán por ellas”, advierte Francesc Muñoz. Solo entonces podrán convertirse en modelos de ciudad a imitar. Con todo, la llegada de los primeros habitantes a una Tianjin en construcción añade humanidad al proyecto. Uno aprende a cuidar lo que ayuda a construir. Esa es la idea. Evitar los escenarios y conseguir que Tianjin sea, como cualquier ciudad, un imperfecto y cambiante lugar de encuentro y mezcla para una población heterogénea con ganas de contribuir a salvar el lugar en donde vive.

Algunos intentos de ecociudad


Vista de la biblioteca de Masdar, en Abu Dabi, considerada como la ecociudad más atractiva. / CORDON PRESS

Las iniciativas para poner en marcha ecociudades menudean, pero con frecuencia solo llegan a nacer en los planos.
» Fujisawa, en Japón. Con un millar de viviendas y una inversión de 81 millones de euros, la ciudad se inaugurará el año que viene sin atascos ni gasolineras y con un nivel de emisiones un 70% inferior a una población de su tamaño. Con sensores para moderar el gasto en iluminación, paneles solares acumulando energía en todos los edificios y acceso a una red de conexión que unirá a los habitantes con instalaciones médicas (la población japonesa envejece rápidamente), la ciudad tiene detrás al grupo Panasonic, que busca un modelo inteligente de ciudad para ser líder en sostenibilidad cuando celebre su centenario, en 2018.
» Dongtan, en una isla china. En la de Changming, al norte de Shanghái, la que estaba llamada a ser la gran ecociudad china nunca despegó. Ideada por los ingenieros ingleses de Ove Arup, se esperaba que para la pasada Expo de Shanghái de hace dos años los 10.000 primeros habitantes pudieran explicar las ventajas de vivir en un lugar autosuficiente en la producción de agua y energía, donde solo se podría utilizar transporte verde (eléctrico, alimentado por hidrógeno o bicicletas). Se hizo mucha publicidad de esa ecociudad llamada a servir de modelo. Tal vez demasiada. Tony Blair apoyó públicamente a Hu Jintao sin haberla visto
» Masdar, en Abu Dabi. La más glamurosa de las ecociudades, ha sido diseñada por el estudio de Norman Foster y ha comenzado a construirse. A pesar de sus altas ambiciones —aspira a que el 100% de su consumo energético proceda de energías renovables y asegura que reciclará el 80% de su agua—, sus 50.000 habitantes tendrán que ser millonarios si quieren instalarse en esta urbe de altísimo presupuesto. Arquitectos y políticos han firmado un acuerdo para evitar explotar a los trabajadores que la levantan, pero falta por saber qué ocurrirá con los que la mantengan en funcionamiento y no puedan vivir allí. Está previsto que la educación tecnológica sea la base de la economía de la futura ciudad del emirato, pero son muchos los expertos que se preguntan cómo se mantendrá una ciudad de esas características cuando se termine el petróleo y el gas cuya venta la está haciendo posible.
» Montecorvo, en España. Una de las escasas propuestas para levantar ciudades sostenibles en nuestro país llegó de la mano del estudio holandés MVRDV asociado al despacho español Gras y apoyado en 2008 por el Gobierno autónomo de Pedro Sanz, en La Rioja. En un terreno no urbanizable de Monte El Corvo, al norte de Logroño, iba a crecer un barrio sostenible para 3.000 viviendas que ocuparían solo un 10% de los terrenos. Sanz, del PP, declaró el proyecto, con una inversión prevista de 388 millones de euros, “de interés supramunicipal”, pero el municipio, liderado por Tomás Santos (PSOE) alegó. La recalificación de los terrenos hubiera multiplicado por 50 el precio de las tierras áridas que cubren el monte y que esperan regenerarse, pero no edificarse. El caso, que la prensa local tachó de intento de pelotazo urbanístico, quedó también en intento.
» Treasure Island, en EE UU. Para 2020 estaba previsto que se finalizara esta ciudad de 12.000 habitantes levantada en una isla frente al puente Golden Gate de San Francisco. Por paradójico que parezca, no es habitual que las ecociudades se piensen para el tipo de ciudadanos que, mayoritariamente, ocupan las ciudades actuales. Por eso, era especial: la densidad, un tráfico peatonal y grandes jardines públicos —además de un 30% de las viviendas de protección oficial— eran los puntos fuertes de este proyecto parado por falta de acuerdo entre las autoridades municipales y las estatales.


el dispreciau dice: el ser humano está divorciado de sus principios tanto como de sus valores, pero antes de ello, los propios estados ausentes y declamativos lo están... junto con ello, las corporaciones empresarias de cualquier índole y factor, más tarde los propios estados ausentes, y detrás el ser humano como entidad individual, están divorciados de la naturaleza que los contiene, por ende reniegan de la Tierra sin darse cuenta que no pueden huir de ella, ni tampoco abstraerse como pretenden los cultores de la vida en el espacio. A estas alturas, el divorcio social y cultural es total y se expande proporcionalmente a las ausencias de los estados, que hacen de los recursos planetarios un mero acto de depredación que no considera consecuencias. Las pruebas son muchas, tantas como actividades humanas hay... por caso, la Amazonia es un claro ejemplo del desprecio corporativo y estatal hacia la naturaleza como entidad proveedora de vida, aunque no la única. La batalla verde, supuesta como teorema, no es más que una iniciativa que acomoda la mentira del estado ausente a las conveniencias corporativas... donde las gentes no tienen valor alguno y por ende serán sacrificadas en pos de mejores resultados económicos que jamás llegarán a ser tales. En dicho punto no importan los cianuros, los arsénicos, y mucho menos los glaciares, océanos, o fuente naturales... todo puede ser usado por los depredadores en nombre de una naturaleza que observa espantada como el hombre se está suicidando en masa. Viendo como se desarrollan los acontecimientos, en cualquier parte del mundo humano, el divorcio se hace cada vez más evidente... a más temperatura media, más acondicionadores de aire... a más necesidad de energías, más plantas nucleares contaminantes eternas... a más necesidad de vender automóviles, más extracción de hidrocarburos... la pregunta del millón es, hasta cuándo va a soportar la Tierra la presencia humana... y esa pregunta, sin respuesta al alcance de mano alguna, parece indicar que no será por mucho tiempo, al menos no en estas condiciones. SEPTIEMBRE 01, 2012.-