viernes, 2 de enero de 2015

ESTADOS AUSENTES CON FUNCIONARIOS POLÍTICOS Y TÉCNICOS SIN ESCRÚPULOS Y SIN VERGÜENZA ▼ Ébola en 2014: La vergonzosa respuesta internacional ha costado la vida a miles de personas | MSF - Médicos Sin Fronteras

Ébola en 2014: La vergonzosa respuesta internacional ha costado la vida a miles de personas | MSF - Médicos Sin Fronteras



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31.12.2014

Ébola en 2014: La vergonzosa respuesta internacional ha costado la vida a miles de personas

Médicos Sin Fronteras hace balance anual de la crisis de Ébola y advierte de que la epidemia sigue fuera de control y de una falta de respuesta eficaz y adaptada sobre el terreno. La lenta y escasa respuesta al brote de Ébola durante al año 2014 ha puesto de manifiesto la falta de voluntad política de los países con más recursos. Así lo ha manifestado Médicos Sin Fronteras (MSF), organización médico-humanitaria que, desde comienzos de año, advirtió de la severidad de una epidemia que a día de hoy sigue fuera de control en África occidental.
MSF acudió a Guinea en marzo para actuar contra el brote de esta fiebre hemorrágica que, por primera vez, surgía en África occidental. El Ministerio de Salud cifró entonces en 59 las muertes a causa de la enfermedad. Además, comenzó a realizar el seguimiento en países vecinos: Sierra Leona y Liberia.
En abril, Médicos Sin Fronteras avisó de que aquella era una crisis sin precedentes. Por varios motivos: era la primera vez que afectaba a un país de aquella zona, se estaban dando casos simultáneamente en diferentes lugares del país, y había llegado a ciudades muy pobladas. La cepa del virus, además, resultó ser la Zaire, la más agresiva y mortal. Y pronto comenzaron a reportarse casos en Sierra Leona y Liberia.
Para junio, enfermos de Ébola habían sido identificados en 60 lugares diferentes de los tres países afectados. La epidemia estaba fuera de control y Médicos Sin Fronteras era la única ONG que facilitaba tratamiento a los enfermos. Para la organización resultó imposible responder a la gran cantidad de nuevos casos y nuevos focos.
MSF construían nuevos centros de tratamiento y facilitaba a los ministerios de salud material para apoyar la construcción de otros, además de organizar programas de capacitación. La organización, desbordada, reclamó ‘una movilización regional excepcional’ para controlar la epidemia ya que las autoridades políticas, religiosas y los líderes de la sociedad civil estaban fallando a la hora de reconocer la magnitud de aquella crisis.
Era necesario un esfuerzo de la OMS y de los países fronterizos y lejanos que pudiesen aportar y desplegar en la zona los recursos necesarios acordes a la epidemia. La financiación era importante, pero sobre todo eran necesarios hospitales, personal médico cualificado y formado sobre cómo tratar el Ébola, y recursos humanos para intensificar el seguimiento de los contactos entre pacientes sospechosos, además de realizar actividades de sensibilización entre una población desbordada y vencida por el miedo y el desconocimiento.
En julio, durante una reunión en Accra, Ghana, MSF insistió a la OMS, a 11 ministros de la región, y a varias organizaciones internacionales en tomar medidas para aplicar de manera efectiva todas sus promesas. Para agosto, y ante el imparable avance del virus, MSF continuó ampliando sus proyectos en los países afectados, además de comenzar a apoyar de forma técnica a las autoridades en su lucha contra el Ébola en las ciudades de Lagos y Port Harcourt, en Nigeria, y en Dakkar, Senegal, lugares a los que había llegado el brote a finales del mes de julio y hoy ya libres del virus, gracias a la rápida respuesta y a las mejores infraestructuras sanitarias.
MSF gestionaba entonces cinco centros de aislamiento con un total de 415 camas, y empleaba a 1.800 trabajadores locales. Sin embargo, seguía al límite de su capacidad. El número de pacientes aumentaba a un ritmo mucho más rápido del que los equipos podían gestionar. Pese a que a comienzos del mes la OMS había declarado este brote como ‘emergencia sanitaria internacional’, la respuesta internacional seguía siendo nula y desde la organización se incidía en lo desolador que resultaba que cinco meses después de la declaración del brote, se iniciasen entonces las discusiones sobre liderazgo y coordinación internacional.


La OMS publicó su hoja de ruta para acabar con el brote en seis o nueve meses, mientras la crisis del Ébola había pasado a ser una crisis humanitaria que necesitaba otro tipo de respuesta a gran escala: gran parte del sistema sanitario de los países afectados había dejado de funcionar debido al miedo de los médicos, enfermeros y pacientes al virus. La gente moría a causa de enfermedades prevenibles, accidentes, malaria o partos desatendidos o mal practicados.
El 2 de septiembre, la Dra. Joanne Liu, presidenta internacional de MSF, reclamó ante las Naciones Unidas el despliegue urgente de equipos internacionales especializados en amenazas biológicas. El fracaso de los líderes mundiales frente a la epidemia era inaceptable, y la crisis quedaba al cargo de ministerios de salud sobrecargados y en ONG como Médicos Sin Fronteras, que no podían responder de la manera adecuada. “El mundo está perdiendo la batalla contra el Ébola”, dijo entonces.
En el terreno, la situación seguía al límite. Pese a que MSF seguía aumentando sus centros de tratamiento, los pacientes formaban colas en las puertas de los mismos, y la organización, desbordada, comenzó a hacer algo que jamás en su historia había hecho: mandar a gente enferma de vuelta a sus hogares.


El 18 de septiembre el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas declaró la epidemia como “una amenaza para la paz internacional”. Con la llegada de casos de Ébola a EE.UU o España, se dispararon las alarmas en los países con más recursos. El virus, que hasta entonces había sido casi obviado por los gobiernos, las sociedades y los medios de comunicación occidentales, ocupaba entonces todas las portadas y los debates en los congresos. MSF incidía mientras tanto en que para evitar más casos como aquellos, había que enviar ayuda y recursos a los países más afectados por el brote. El foco del problema permanecía y permanece en África occidental.
El 9 de septiembre, MSF pidió a través de una carta al Gobierno español el envío de recursos y personal cualificado, el establecimiento de un puente aéreo en Canarias y apoyo en las evacuaciones médicas del personal que pueda infectarse durante la lucha contra epidemia. Peticiones que, a día de hoy, no han tenido respuesta ni se han visto implementadas, pese a que el 25 del mismo mes el Pleno del Congreso de los Diputados realizó una declaración institucional aprobada por todos los grupos parlamentarios instando al Gobierno a utilizar todos los medios disponibles para unirse a la respuesta internacional al brote de Ébola en África occidental.
En octubre, diversos informes de la OMS lamentaban la falta de camas, de equipos médicos y de laboratorios de análisis, así como la falta de compromiso por los actores internacionales para llenar los vacíos que existían sobre el terreno. Otros informes hablaban del crecimiento exponencial y sobre la previsible duplicación de casos en periodos de 20 días y lanzaban previsiones aterradoras para 2015. “No hacía falta escribir estos artículos epidemiológicos; si los líderes políticos tuvieran un mínimo de sentido común entenderían que los retrasos de semanas en la ayuda aumentan exponencialmente los casos y las necesidades” afirma José Antonio Bastos, presidente de MSF España. “Si el mundo hubiera respondido con contundencia desde el principio, hubiésemos frenado el brote hace ya meses. Se han perdido miles de vidas por culpa de una respuesta internacional lenta, descoordinada y mal adaptada”.


Mientras la ayuda internacional llega poco a poco, la epidemia sufre variaciones, y la respuesta carece de adaptación para cubrir esos cambios, como ya indicó la organización en noviembre. A comienzos de diciembre, tras anunciar que albergará ensayos para tratamientos experimentales de Ébola en tres de sus centros en África Occidental, MSF advirtió del riesgo de un posible doble fracaso en la respuesta internacional al Ébola, ya que los Gobiernos extranjeros se han centrado principalmente en la financiación o en la construcción de centros de tratamiento, dejando que sean las autoridades nacionales o las ONG quienes los doten de personal, a pesar de que no siempre cuentan con la experiencia necesaria para hacerlo. Además, factores esenciales para una respuesta al Ébola como la sensibilización y la aceptación de la comunidad, los enterramientos seguros, la localización de contactos o la alerta y vigilancia que siguen faltando en algunas zonas de África occidental.
“Un año después, estamos por detrás de la epidemia, pese a que el Ébola es una enfermedad que, si se ponen los recursos adecuados sobre el terreno, no es compleja de erradicar”, asegura Bastos. Y advierte: “La epidemia debería terminar en 215, pero dependerá de los esfuerzos de la comunidad internacional que esto ocurra más pronto o más tarde. Miles de vidas se han perdido ya. Debemos evitar que otros seres humanos corran la misma suerte”.


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el dispreciau dice: los políticos están acostumbrados a mentir, a salir en la foto y a recibir el aplauso, para luego no hacer nada por nadie... el "efecto ébola" es una tragedia a la que han contribuido los estados ausentes, cuyas negligencias superan hasta los hechos dementes... y las ong´s involucradas han debido asumir roles que no les competen, al sólo efecto de contener la situación de alcances impredecibles... si el "efecto ébola" se trasladase a otras enfermedades tropicales, el mundo humano se vería envuelto en una tragedia inmanejable, ya que este modelo pervertido y caduco de políticas en "imágenes" no sirve para resolver problema alguno, no los de frente, mucho menos los de fondo... el mensaje que esta clase política mundial envía permanentemente a la sociedad humana consiste en una lavada de manos ante cualquier problema relevante, un doble discurso que no conduce a ninguna parte, para inmediatamente aprobar presupuestos que no ayudan a nadie... de allí que los estados de derecho estén tan caducos como las democracias y las repúblicas... todo ello mientras los políticos siguen sin entender que los mediatismos sólo son funcionales a la fanduralización de la política, y que una vez fanduralizada, la política no es más que una degradación del ser humano... los ejemplos merkelianos y bruselescos (por Bruselas) no llevan a ningún puerto... los ejemplos obamescos no ofrecen resoluciones de fondo a problema alguno... no se puede hacer política fundándose en involuciones, retrogradismos, dobles mensajes e hipotecas de futuros sociales globalizados, ya que de hacerlo, la Tierra se envuelve en una hoguera que la devora en sus humanismos, justo lo que está cursando en estas horas tempranas de 2015... mucha palabra vacía... ningún hecho concreto... ENERO 02, 2015.-



la Europa nazi de los 30/40 del siglo XX no dejó más que desolación... esta nueva Europa medieval y nazi del doble discurso bruselesco, promete males peores que los precedentes... ¿a quién le servirá este paisaje?, pregúnteselo hoy y tome consciencia, mañana será tarde para reaccionar... 

DECILE NO A LA TRATA | TU DENUNCIA RECUPERA VIDAS


La trata de personas nos involucra a todos y todas. Cambiar esta historia es posible, no miremos para otro lado. Se pueden realizar denuncias llamando a la línea gratuita 145 durante las 24 horas, los 365 días del año.

CONOCÉ MÁS » www.desarrollosocial.gob.ar/noalatrata
Ministerio de Desarrollo Social de Argentina

ENSEÑANZA




jueves, 1 de enero de 2015

EJEMPLO 4 || A LAS ENFERMEDADES TROPICALES CRECIENTES, PINTURA SÓLO PARA COMENZAR ► Pintura que protege la vida | Planeta Futuro | EL PAÍS

Pintura que protege la vida | Planeta Futuro | EL PAÍS

Pintura que protege la vida

Un poco de pintura en las paredes ayuda a protegerse de los insectos y las enfermedades que provocan a más de 10.000 hogares, escuelas y centros de salud en América y África. La española Pilar Mateo es la creadora de Inesfly





A veces las respuestas pueden ser mucho más sencillas que las preguntas. ¿Cómo ayudar a las 25 millones de personas infectadas con el mal de Chagas en Latinoamérica? ¿Cómo evitar que aumenten los 50 millones de afectados por el dengue en el mundo, o el millón de personas que mueren al año por culpa de la malaria?
Pues con algo tan sencillo como un poco de pintura en las paredes: más de 10.000 hogares, escuelas y centros de sanidad aplican ya en América y África la solución creada por la española Pilar Mateo, doctora en Ciencias Químicas, Emprendedora Social de Ashoka desde 2011, y creadora de Inesfly, "la pintura mágica".
Así se planta batalla a la amenaza de muerte del mal de Chagas, el miedo al dengue y la maldición de la malaria. La pobreza es la gran cómplice de estas enfermedades, fomentadas por la precariedad de las viviendas. Las mismas casas y paredes, llenas de grietas y humedades, favorecen la penetración y multiplicación de sus transmisores, como los mosquitos y otros insectos. Con un toque de pintura en las paredes internas y externas, se soluciona esa parte esencial del problema. Se trata de una aplicación insecticida inocua para las personas, pero que libera poco a poco sus componentes químicos: no sólo mata a los insectos, sino que interrumpe también su ciclo reproductivo, atacando a la vez a las larvas y esterilizando a las hembras.




Pilar Mateo junto a Patience Mama Yeboah (en la fábrica de Inesfly África en Ghana)


"Un día y por casualidades de la vida, leí en un periódico que había insectos en las paredes de un hospital. Pensé que podría tener una solución para ese problema, introduciendo en microcápsulas poliméricas biocidas en bajas dosis y usando el cuerpo de una pintura como envoltura", explica Mateo. Y se puso manos a la obra.
Patentó su invento y viajó a Bolivia para estudiar por qué el mal de Chagas mata a unas 14.000 personas al año en América Latina. Se instaló durante varias semanas en la comunidad de Chaco, infestada de vinchucas, los insectos que transmiten la enfermedad. ¿Su conclusión? El problema está en la falta absoluta de infraestructuras y de medidas básicas de higiene. ¿El objetivo? Desarrollar una solución eficaz, creativa y sostenible para el problema; pasar de la idea a la acción; ser una emprendedora social.
Así, en Bolivia como en Ghana; en América como en África, la meta del trabajo de Mateo, de su Fundación Pilar Mateo: Ciencia y Conocimiento en Acción, y de Inesfly Corporation, la empresa productora de la pintura, es involucrar a las comunidades desde el principio, para que sus integrantes tomen las riendas en la lucha contra las enfermedades. Desde este mismo año, por ejemplo, 100 personas trabajan ya en la planta de micro encapsulación que se ha abierto en Ghana, y otras dos plantas se abrirán en la República Democrática del Congo y Nigeria en 2015. Desde ahí se impulsan algunos de los 40 proyectos de la iniciativa, presente en dos continentes y con España siempre en el corazón: aquí, en Valencia, está el departamento de I+D que ha tenido un gran crecimiento y ha permitido luchar a favor de la vida con algo tan cotidiano como una pintura, aunque con características muy sofisticadas.
Maira Cabrini es responsable de Comunicación de Ashoka España

EJEMPLO 3 || PLANTAR CARA A LOS PROBLEMAS DE FONDO ► Más antirretrovirales y más cerca de los pueblos | Planeta Futuro | EL PAÍS

Más antirretrovirales y más cerca de los pueblos | Planeta Futuro | EL PAÍS



PLANTANDO CARA AL SIDA (4)

Más antirretrovirales y más cerca de los pueblos

La descentralización de la asistencia es fundamental para reducir la distancia que recorren los pacientes desde las zonas rurales más aisladas hasta los hospitales





Centro de salud de Chireya. Es uno de las 18 del distrito en los que los pacientes pueden acceder a los antirretrovirales y medicamentos para la tuberculosis. A finales de 2014, MSF traspasa su proyecto en ésta área al Ministerio de Salud de Zimbabue. / SYLVIE AHRENS


En Zimbabue, la mayoría de la población vive en áreas rurales y subsiste gracias al ganado y a lo que ellos mismos cultivan. Las largas distancias que tienen que recorrer los pacientes seropositivos hasta los hospitales suponen una dificultad añadida para poder acceder regularmente a los tratamientos que necesitan. Con el objetivo de que los pacientes no dejen de tomar sus medicamentos, Médicos Sin Fronteras (MSF) inició en 2012 un programa de descentralización en el distrito rural de Gokwa, en el norte del país, con el que se pretende reducir la barrera que supone esa distancia física que hay que recorrer desde los pueblos más aislados hasta los hospitales. Hoy, gracias a este proyecto, la totalidad de los 18 puestos de salud de la zona dispensan antirretrovirales y ya no es necesario desplazarse hasta el hospital general para recibirlos. 
Major Chizanga tiene 39 años y es agricultor. Además de sufrir tuberculosis multirresistente, también es VIH positivo. Está muy delgado y parece mayor de lo que en realidad es. La enfermedad le ha dejado huella. A pesar de su frágil estado de salud, cada dos semanas tiene que caminar 28 kilómetros hasta el centro de salud que la organización tiene en la localidad de Chireya, en el distrito de Gokwa, para recoger el tratamiento antirretroviral (ART) y la medicación que le permite luchar contra la tuberculosis. A pesar de todo, Major siente que tiene suerte, ya que antes de 2012 los pacientes que iniciaban el ART tenían que desplazarse al único hospital del distrito, que estaba situado aún más lejos de su casa, y ninguna de las estructuras sanitarias de la zona podía hacer pruebas diagnósticas para saber si una persona tenía o no tuberculosis.
La gente no se hacía las pruebas por falta de conocimiento o por las largas distancias que tenían que recorrer

“En Gokwe Norte, uno de los cuatro distritos en los que se divide Zimbabue, los pacientes con VIH tenían grandes dificultades para seguir el tratamiento. Es una zona muy extensa en la que un sólo hospital facilitaba antirretrovirales para todo el mundo, lo cual hacía que en la práctica todos los pacientes del área tuvieran que desplazarse hasta allí para poder conseguir los tratamientos que necesitan para vivir. Y eso significa, en la mayoría de los casos, tener que hacer decenas de kilómetros”, explica Alice Otiato, coordinadora del proyecto de la ONG en Gokwe Norte. “Además, vimos que el conocimiento del personal sanitario sobre la gestión de los pacientes seropositivos era muy escaso, así que decidimos ofrecer formación a todo el equipo sanitario del Ministerio de Salud”, añade.
Son muchas las cosas que han cambiado desde el 2012 hasta hoy. Gracias a los grupos de apoyo, se ha conseguido sensibilizar a la población. “Antes no se sabía mucho sobre los tests o el tratamiento para el VIH”, afirma Edmund Kabarapate, jefe de la aldea de Chireya. “La gente no se hacía las pruebas por falta de conocimiento o por las largas distancias que tenían que recorrer hasta el hospital. Incluso había gente a quien le daba mucha vergüenza ir. Por eso no acudían”.
A finales de octubre de este año, el número de pacientes VIH positivos que seguía tratamiento en Gokwe Norte alcanzaba ya los 4.700. Más de 25.000 personas se habían hecho los test de VIH y todo el personal de enfermería de los 18 centros de salud había recibido la formación adecuada para gestionar directamente a los pacientes seropositivos.




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Edmund Kabarapate, jefe de la localidad de Chireya. Tras el traspaso del proyecto de MSF, espera que se pueda seguir atendiendo con la misma calidad a los pacientes seropositivos de la localidad. / SYLVIE AHRENS


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Major Chizanga, paciente con VIH y tuberculosis multiresistente. Su deseo es que los medicamentos para el VIH y la tuberculosis sigan siendo accesibles. “No quiero sufrir una recaída por la falta de tratamiento”. / SYLVIE AHRENS




“Antes no sabía nada de todo esto”, comenta una enfermera del hospital del distrito. En 2013 se incorporó al equipo de infecciones oportunistas y tratamientos antirretrovirales. Ahora, esta enfermera considera que ya está lo suficientemente preparada como para asumir sola esta responsabilidad. "He aprendido mucho de MSF, les estamos muy agradecidos", dice. De hecho, ella y sus compañeras han empezado a formar a los equipos en otras clínicas.
“Pero, ¿la calidad de la asistencia dispensada seguirá siendo la misma cuando MSF se haya ido?”, se pregunta con escepticismo la hermana Rose, una monja que trabaja en el hospital de la misión católica. Ella reconoce estar preocupada cada vez que piensa en que la colaboración con la ONG está llegando a su fin.
La coordinadora del proyecto de MSF, Alice Otiato, está satisfecha por todo el trabajo realizado, aunque le pesa nostalgia de tener que marcharse de Gokwe, el lugar que ha sido su hogar durante casi tres años. “El hecho de que nos vayamos no me hace sentir incómoda, porque sé que el personal del Ministerio de Salud es muy competente, está bien formado y puede asumir el trabajo perfectamente. Es el momento de que MSF traspase el proyecto al Gobierno y de que su equipo de sanitarios asuma la responsabilidad de atender a los pacientes”.
Además de asesorar y formar a los equipos del Ministerio de Salud, también se ha proporcionado equipamiento para las clínicas. Se dejan instaladas placas solares para las salas de partos, un laboratorio totalmente acondicionado y un generador de repuesto para proveer energía en caso de emergencia. Además, los 18 centros de salud están ahora capacitados para ofrecer un diagnóstico y un tratamiento de calidad de todas las formas posibles de tuberculosis. MSF también donó al Ministerio de Salud un vehículo para atender a los pacientes de las zonas más alejadas de los centros.
Las mejoras de la descentralización traen aún mejores noticias si cabe para Major Chizanga, dado que ahora ya puede recoger su medicación en la clínica pública de Burure. Esto significa que el camino que deberá recorrer para conseguir los medicamentos antirretroviales y contra la tuberculosis resistente que padece va a acortarse de los casi 30 kilómetros que recorría antes para acceder al hospital de Chireya, a los solamente tres que hay desde su casa hasta Burure.
Alice Otiato, coordinadora del proyecto de MSF en Gokwe Norte. Confía en la buena gestión que el Ministerio de Salud hará del proyecto “todo el equipo está bien formado y ha demostrado que puede asumirlo correctamente”. / SYLVIE AHRENS
Plantando cara al virus es una serie de cinco historias a través de la cual MSF y Planeta futuro pretenden explicar cómo los programas de VIH han cambiado la vida diaria de miles personas VIH-positivas en Zimbabue. MSF lleva años trabajando en programas integrales de VIH y TB, con un enfoque comunitario. El trabajo se basa en pilares como la simplificación del tratamiento, una nueva redistribución de la atención al VIH entre personal sanitario y no sanitario, la integración de la atención en los servicios rutinarios de salud y la descentralización a zonas rurales.
MSF empezó a trabajar en Zimbabue en 2002. A finales de este año 2014, todas las clínicas en la zona rural de Gokwe Norte – a cinco horas de coche de la capital Harare – serán traspasadas al Ministerio de Sanidad.
En Tsholotsho, al sur del país, MSF implementa desde hace nueve años un proyecto de VIH y TB. Dados los buenos resultados, la organización dejará el distrito en los próximos meses, aunque seguirá tratando a pacientes de VIH y TB en otras localidades del país.





EJEMPLO 2 || COMENZAR A PENSAR EN OTRA TIERRA Y EN OTRA HUMANIDAD ► Biodigestores que dan luz y calor | Planeta Futuro | EL PAÍS

Biodigestores que dan luz y calor | Planeta Futuro | EL PAÍS



Biodigestores que dan luz y calor

Un sistema natural para transformar desechos animales en fertilizante y energía mejora la vida de los campesinos en Camboya a la vez que se combate la deforestación

 Toek L´ak village (Camboya) 26 DIC 2014 - 18:46 CET







Cada tarde, Vong Sokhoemn prepara la masa de materia orgánica que alimenta su biodigestor / PABLO L. OROSA


El sol está a punto de ponerse sobre la aldea de Toek L´ak, en la llanura camboyana de Kampong Channg, y Vong Sokhoemn aprovecha el aire fresco que deja tras de sí la última tormenta del monzón para preparar la masa de residuos orgánicos que alimenta el biodigestor situado a unos metros de su vivienda. Con un bastón de bambú revuelve los desechos procedentes de las siete vacas y 10 cerdos de su pequeña granja: heces, orina, tejidos, grasa y otros contenidos digestivos son el combustible que hoy convertirá en gas para su cocina y luz para su casa. Un día más, no necesitará quemar madera. “Este sistema es muy útil. Ahora podemos cocinar cuando queramos. Además, ayuda a frenar la deforestación”, explica Lach Sophy, la matriarca de esta familia de campesinos.
Hasta la instalación de los biodigestores, las familias de esta pequeña aldea —a casi 30 minutos de la capital provincial— utilizaban cada mes 195 kilos de madera para cocinar. Hoy está cantidad no alcanza en el peor de los casos los 6 kilogramos. Una reducción que supone un ahorro de 7,5 euros mensuales a unas familias que en muchos casos viven con menos de 1,6 euros por persona al día. “Es de gran ayuda”, subraya Sophy. Además del beneficio económico —el kilogramo de madera en el mercado local alcanza los 0,04 euros o "500 rieles el tractor"—, los biodigestores permiten reducir las penosas expediciones para aprovisionarse de leña. “Son viajes muy duros. El bosque está muy lejos de aquí y en cada trayecto empleamos entre dos y tres días”, explica Sophy, ya casi anciana, a la que el tiempo ha borrado las fuerzas pero no la sonrisa.
Camboya tiene uno de los ratios de deforestación más elevados del mundo. Entre 2002 y 2012, perdió más del 7% de su cubierta forestal


Camboya tiene uno de los ratios de deforestación más elevados del mundo. Entre 2000 y 2012, según un estudio de la Universidad de Maryland, el país perdió más del 7% de su cubierta forestal, la quinta tasa de deforestación más alta del planeta sólo por detrás de Malasia, Paraguay, Indonesia y Guatemala. En este periodo casi 12.600 kilómetros cuadrados de bosque fueron destruidos, mientras sólo se generaron 1.100 kilómetros cuadrados de nuevos montes. Desde 1973, la superficie arbórea del país ha caído del 72% al 46%. La expansión industrial y la tala ilegal están detrás de estas cifras. La lucha contra este fenómeno ha sido uno de los motivos que ha llevado al Gobierno de Camboya a impulsar desde 2004 el Programa Nacional de Biogeneradores (NBP, por sus siglas en inglés). En la actualidad, más de 21.000 como el de la familia Sokhoemn están repartidos por 13 provincias del país. El objetivo es llegar a los 500.000 a medio plazo. De esta manera, Camboya pretende al tiempo ayudar a sus campesinos y disminuir los efectos de la pérdida de bosque.
Desde la instalación del biodigestor, la familia Sokhoemn ha reducido el consumo de madera, ha incrementado las cosechas y reducido la mortalidad de los animales de su pequeña granja. / PABLO L. OROSA

Un freno al efecto invernadero

Los biodigestores, una pequeña construcción subterránea de 4,8 metros cúbicos, utilizan un sencillo sistema que descompone la materia orgánica —residuos animales, vegetales y humanos— en agua, dando lugar a una combinación de metano y dióxido de carbono que es convertido en biogás con el que proporcionan energía a la cocina y a las lámparas. El sistema capta y almacena metano y óxido nitroso, gases que provocan respectivamente 20 y 300 veces mayor efecto invernadero que el CO₂, así como sulfuro de hidrógeno y amoníaco, responsables de la lluvia ácida. Al consumir el biogás, lo único que se libera a la atmósfera es CO₂, en la misma cantidad que fue utilizado por los vegetales para producir la biomasa vegetal, reciclada o consumida por animales y humanos, mediante la fotosíntesis. Así, cada uno de estos biodigestores reduce en cuatro toneladas las emisiones de gases de efecto invernadero.
El precio de estos equipos, suministrados en su mayoría por empresas locales, oscila entre los 80 y los 800 euros, aunque las familias suelen optar por un modelo intermedio de 440 euros, de los que el Gobierno sufraga 120 a través de un programa de ayudas. En dos años, la inversión en el biodigestor está ya amortizada. “Al principio resultó difícil poner en marcha el programa, los vecinos eran reacios. Sin embargo, al ver que funcionaba, unos a otros se fueron convenciendo”, explica Chourn Bunnara, uno de los responsables de la ONG checa People in Need que asesora al Gobierno camboyano en este proyecto. “Al principio nosotros también dudamos. Hasta que vimos cómo le funcionaba a unos vecinos, no nos convencimos”, reconoce Vong. Cinco años después, los Sokhoemn son abanderados del uso de estos contenedores.
El fertilizante natural es de gran calidad y permite a los agricultores mejorar sus cosechas en un 31% / PABLO L. OROSA
Para hacer funcionar el sistema basta con depositar algo más de 30 kilogramos de materia orgánica al día. Vong es quien se encarga de hacerlo en casa de los Sokhoemn. Lo hace dos veces al día, habitualmente tras alimentar al ganado. Todos en la casa colaboran. Mao, su esposa, y Sophy, su madre, se encargan de recoger los desperdicios de la comida que apilan en un cubo azul. “Todo está mucho más limpio. La granja, la casa, la cocina… todo está siempre limpio”, repite orgullosa Sophy.
La generación de electricidad a partir de materia orgánica animal y basura, evita a los campesinos camboyanos viajes de hasta dos y tres días al bosque para recoger leña
La utilización de los biodigestores para cocinar e iluminar las viviendas permite a los campesinos dedicar más tiempo a los cultivos y la granja. Unas siete horas a la semana. Esto ayuda a que los niños puedan dedicar más tiempo a los estudios, subrayan los técnicos de People in Need. Los adultos, mientras, aprovechan para mejorar sus cosechas. “Al no tener que ir al monte, ahorramos tiempo que podemos dedicar a otras labores”, afirma Vong, mientras sostiene en brazos al pequeño Khon Chanthorn, de apenas unos meses.

Fertilizante orgánico de alta calidad



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El biodigestor suministra energía a la cocina sin necesidad de consumir madera / PABLO L. OROSA




El efluente obtenido del biodigestor es además un abono orgánico de alta calidad. “Es un fertilizante natural muy bueno y es más barato”, explica Vong. “Con este ahorramos dinero”, recalca su madre. Cada año, la familia Sokhoemn obtiene entre 10 y 15 toneladas de fertilizante natural del biodigestor, lo que les permite reducir enormemente la compra de productos químicos para su huerto. “Del otro [el comprado], necesitaríamos tres cajas que nos costarían más de 150 euros”. Un estudio llevado a cabo por el Ejecutivo camboyano asegura que la utilización de este abono natural supone un ahorro medio para los ganaderos de casi 30 euros anuales y una mejora en las cosechas de un 31% —lo que para un productor medio de arroz con 2,3 hectáreas de tierra supondría un ingreso extra de 145 euros al año-. En total, el uso de este fertilizante natural puede llegar a suponer un rendimiento anual de 175 euros por familia. El mayor inconveniente es que debe ser almacenado adecuadamente, en silos protegidos del sol y la lluvia para evitar su deterioro. Menos de una cuarta parte de las granjas cuentan con un depósito adecuado.
El uso de los biodigestores también repercute positivamente en la salud de las familias. Los humos de la madera en combustión solían provocar problemas oculares y pulmonares, con un considerable coste económico para unas familias sin apenas recursos. También los animales, al estar más limpios los establos, sufren menos enfermedades y su mortalidad es menor. El ahorro en fertilizante y en madera, unido a la reducción de costes sanitarios supone a cada familia un beneficio de 131 euros —a lo que habría que añadir los 145 euros de ingresos extras—. “El biodigestor es una gran ayuda”, repite la matriarca de la familia Sokhoemn, convencida de que este pequeño invento puede ofrecer un futuro mejor a sus nietos, Chanthorn y Mimes, a quienes no pierde de vista mientras juegan en la escalera que protege la vivienda familiar de las lluvias que a punto están de volver.

EJEMPLO 1, TEMPRANO 2015 ▲ Tokio, a la vanguardia contra los desastres naturales | Planeta Futuro | EL PAÍS

Tokio, a la vanguardia contra los desastres naturales | Planeta Futuro | EL PAÍS



Tokio, a la vanguardia contra los desastres naturales

En una de las regiones con más posibilidades de sufrir una catástrofe, la capital nipona ha desarrollado infraestructuras y planes de actuación que son modelo mundial





Los de apartamentos en Shirahige Higashi cuentan con un especial sistema antiincencios. /D. G.

El 11 de marzo de 2011, a las 14.46 hora local, Japón sufría el mayor terremoto de su historia. Tras un extenso análisis de la catástrofe, el Gobierno Metropolitano de Tokio daba a luz a finales de 2011 Tokyo Vision 2020, un programa que venía a implementar el ambicioso plan de 10 años (2007-2016) conocido como el Gran Cambio de Tokio. La nueva estrategia, conectada con la candidatura de la ciudad a los Juegos Olímpicos de 2020, daba total prioridad al desarrollo de infraestructuras y políticas relacionadas con la prevención y contención de posibles desastres a los que pudiera enfrentarse la capital nipona.
Este mismo año, el Gobernador de Tokio, Yoichi Masuzoe, reforzaba aún más la idea de la importancia de estas medidas cuando afirmaba que “la prevención de desastres es la base para hacer de Tokio la ciudad número uno del mundo”. Demostrar su seguridad al resto del planeta se ha convertido en una de las prioridades del Gobierno de la capital japonesa, sobre todo ahora que deben preparar los juegos de 2020, un escaparate mundial en el que —como ya sucediera durante los de 1964— el país asiático espera exhibir sus logros más allá del plano deportivo.
Situada en una zona cercana a la región en la que confluyen la placa del pacífico, la filipina, la euroasiática y la norteamericana, la ciudad de Tokio es una de las más expuestas a grandes seísmos. Varios estudios afirman que la posibilidad de un terremoto de magnitud siete o mayor en la escala de Richter, con epicentro en el área metropolitana de la ciudad, podría suceder durante los próximos años. Para conocer cómo se prepara Tokio ante este y otros posibles casos nos reunimos con el director de la división para la prevención de desastres, Keiko Yamanaka, y la directora de relaciones regionales de dicho departamento, Hiroaki Yakou, en el edificio del Gobierno Metropolitano de Tokio. Sobre la posibilidad de un terremoto de proporciones catastróficas, Yamanaka indica: “Hay un apartado sobre las medidas a seguir en este caso en el plan de prevención de desastres de Tokio; contemplamos todos los escenarios”. Remite a la guía sobre prevención de desastres de la urbe asiática, un compendio de normas, medidas y documentación relacionado con los desastres a los que está expuesta la capital nipona.
El texto, que se revisó de manera concisa tras el gran terremoto de Japón oriental en 2011, y la websitede información para la prevención de desastres son dos de los instrumentos fundamentales con los que trabaja este departamento. “Cada vez que se produce un gran desastre se vuelve a revisar el programa de prevención”, Indica Yakou sobre la metodología de trabajo del departamento y añade: “El aprendizaje de las medidas a seguir en caso de desastre comienza muy pronto, incluso antes de que los niños entren en la guardería”.
Los tokiotas están acostumbrados a los simulacros de emergencia y a convivir con los planes de seguridad desde muy temprana edad. Misa Nakano es una de esas ciudadanas, que como el resto de los habitantes de la urbe, ha aprendido a convivir con la posibilidad de un desastre natural. Esta funcionaria nacida en Hiroshima y que vive en la capital japonesa desde hace muchos años, recuerda como durante el gran terremoto del 11 de marzo del 2011: “Toda la gente que estaba en la oficina se escondió bajo la mesa, nunca antes había vivido un temblor tan largo y fuerte”. En su casa siempre tiene preparada una mochila con artículos para casos de emergencia como comida, una linterna y una radio. Para acercar a la población las instrucciones a seguir en caso de desastres el Gobierno Metropolitano cuenta, entre otras medidas, con centros de aprendizaje como el de Ikebukuro en el que se enseña cómo actuar durante este tipo de situaciones.
Más allá de los terremotos, Tokio se enfrenta a otros posibles desastres como inundaciones, tifones, tsunamis e incluso erupciones volcánicas —como las ocurridas en la isla Miyake (parte administrativa del Gobierno Metropolitano de Tokio) en octubre de 1983 y junio del 2000—. Para enfrentarse a estos fenómenos naturales la ciudad cuenta con una serie de infraestructuras preparadas para mitigar los efectos de este tipo de acontecimientos. El canal subterráneo de descarga situado a las afueras del área metropolitana de Tokio es una de esas construcciones; el sistema recoge agua de los ríos Naka, Kuramatsu, Koumatsu y Otoshifurutone y la redirige al río Edo cuando hay crecidas, evitando que se produzcan inundaciones como las que ocurrieron en septiembre de 1991 tras el paso del tifón Mireille, poco antes de que comenzaran las obras del canal.
En aquel momento, más de 31.000 casas se vieron anegadas por las aguas en el área circundante a la cuenca del río Naka. Otro de los activos con los que cuenta la ciudad para luchar contra posibles inundaciones son los diques construidos en paralelo a sus ríos. En la actualidad el Departamento de Construcciones del Gobierno Metropolitano de Tokio está creando varios “súper diques”, capaces de aumentar el control sobre sus aguas. Estas macro estructuras construidas a lo largo de amplias extensiones de terreno también están pensadas para contrarrestar los efectos de posibles terremotos en las zonas donde se encuentran ubicadas. Junto a los diques, las esclusas situadas a lo largo de la bahía de Tokio juegan un papel fundamental en el control de las aguas en caso de desastre natural.
Tras el gran terremoto de Japón oriental de 2011, seis de las esclusas que componen el sistema no se llegaron a cerrar antes de la llegada del tsunami; a día de hoy todas las compuertas disponen de un sistema automático que activa su cierre si se produce un temblorShindo -5 (la escala de sísmica de la Agencia Meteorológica de Japón). El centro de control de mareas altas situado en el puerto de Tokio se encarga de la gestión y mantenimiento de varias de estas esclusas y otras instalaciones preparadas para actuar durante diferentes situaciones de emergencia como tsunamis o tifones.
Conseguir que para 2020 el 100% de los edificios e infraestructuras urbanas de la urbe posea medidas antisísmicas (retrofit antisísmico) es el objetivo número uno del programa Tokyo vision 2020: “Construir una ciudad que no se derrumbe ante el caso de un gran terremoto”. Casi la totalidad de edificios e infraestructuras relacionadas con la respuesta a posibles desastres (hospitales, parques de bomberos...) ya se han adaptado a la nueva normativa. La torre Skytree, segunda estructura más alta del planeta y símbolo de las aspiraciones de la ciudad, nació con algunas de las innovaciones antisísmicas más ambiciosas del país; entre ellas destaca el pilar central de la torre que se mueve de forma diferente al resto de la estructura en caso de tifón o terremoto. Construido con hormigón armado y pretensado, el pilar central está unido al resto de la estructura por unos amortiguadores desde los 125 a los 375 metros de altura.
La ciudad concreta en estos momentos los protocolos a seguir en caso de desastres durante los Juegos Olímpicos de 2020
La torre fue concebida como un catalizador para la revitalización tokiota y para contribuir a la prevención de desastres en la ciudad; la Skytree es la principal fuente de transmisión de radio y televisión en la región de Kanto, de ahí su trascendencia en casos de emergencia. Megumi Onuma, de Tobu group —la empresa que gestiona la torre— apunta que “la Skytree tiene que seguir funcionando —la faceta transmisora— pase lo que pase” y añade que el papel más vital de la torre es “seguir informando en casos de desastre”.
Tokio lleva décadas trabajando en el desarrollo de medidas preventivas y de contención en caso de desastres naturales. Suminao Murakami, director honorario del laboratorio de planificación de seguridad urbana, es a sus 79 años uno de los que más conoce la historia detrás de la lucha, no solo de la capital sino de todo el país, contra los fenómenos naturales. Murakami ha participado en la elaboración de muchos de los planes para la prevención de desastres en Japón; varios edificios y proyectos pioneros en la arquitectura contra desastres naturales llevan su firma. Uno de esos proyectos es Shirahige Higashi, una base para la prevención y mitigación de catástrofes concebida durante los años setenta. Shirahige Higashi está formado por un parque y una serie de altos edificios de apartamentos, conectados por compuertas mecánicas, que servirían como cortafuegos en caso de un grave incendio (algo común tras un terremoto de alta intensidad). Otra de las funciones del complejo es la de servir como refugio en caso de catástrofe; un hospital y otras instalaciones relacionadas con casos de emergencia forman parte de Shirahige Higashi. “Este proyecto ofrece un ejemplo de como una gigantesca área urbana puede ser rediseñada para incorporar planes de seguridad”, escribía el profesor O. Murao en su Estudio sobre la arquitectura y el diseño urbano en el ciclo vital de los desastres en Japón (2008).
Los medios de transporte público son otro de los sectores críticos en casos de desastres naturales. Gracias a la tecnología con la que cuenta Tokio, las líneas de metro y ferrocarril de la ciudad paralizaron sus servicios antes de que el temblor producido por el gran terremoto de Japón oriental del 2011 llegara a la capital nipona. “Aprendimos mucho de aquella experiencia”, comenta Naoto Kimura, director de asuntos internacionales de Tokyo Metro en el edificio que la compañía tiene en el distrito Ueno. “Cuando sucede un desastre natural de grandes proporciones mucha gente se queda varada por la paralización del transporte”, indicaba Keiko Yamanaka, director de la división para la prevención de desastres del Gobierno Metropolitano de Tokio; ante este tipo de situaciones Tokyo Metro ha implementado su programa de prevención añadiendo en todas las estaciones de su red suministros de emergencia como botellas de agua y mantas de aluminio para hasta cien personas, además de baños portátiles y otros utensilios de primera necesidad.
Si bien Tokio ya presentó programas de prevención y contingencia ante desastres naturales de cara a la candidatura de los Juegos Olímpicos de 2020, es en estos momentos, cuando se están concretando las medidas específicas a seguir, según nos confirman tanto Naoto Kimura de Tokyo Metro como Keiko Yamanaka del Gobierno Metropolitano de la capital japonesa. “Muchos extranjeros van a venir en esas fechas, vamos a crear un plan solido que contemple todas las posibilidades”, afirma sobre el tema Yamanaka.
En marzo de 2015 se celebrará en la ciudad japonesa de Sendai la tercera Conferencia Mundial sobre la Reducción de los Desastres Naturales organizada por Naciones Unidas. Que la conferencia se lleve a cabo en Japón es una muestra más del liderazgo mundial que quiere demostrar el país asiático en este ámbito.

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el dispreciau dice: hay evidencias concretas que la Tierra ha ingresado a una fase inquieta, a una fase de cambios significativos relacionados con sus suelos, sus aires, sus aguas, y los fuegos... muchos ni siquiera se dan por aludidos, porque enterarse implica trabajo, presupuesto distraído a las corrupciones políticas... desde luego, siempre ha sido más fácil negar lo evidente que atender lo que viene... no es lo único...
el Sol está inquieto de un modo en que no se tiene memoria... ello promete radiaciones y otras graves alteraciones que, dese luego, también alcanzarán a la Tierra, porque creer que no lo hará es una de las tantas estupideces con las que el ser humano niega lo evidente...
al hombre de la calle le importa poco el Sol, ni tampoco la Tierra, todo ello mientras su vida rutinaria no cambie ni se vea afectada... en verdad una perogrullada...
como sea, existen iniciativas en las potenciales emergencias provenientes de ambos sentidos (Sol + Tierra), algo que se agudizará notablemente este mismo 2015... con efectos impredecibles... Japón la ve venir porque las evidencias en el Pacífico son tantas que aparecen como demasiadas, y no hacer nada sería parte de la negligencia humana afin a la miseria humana... incluyendo en ello, que varias alteraciones solares de estos últimos tres meses impactaron fiero en el Pacífico, sin que los medios corporativos se ocuparan de ello, ya que están concentrados en distraer a las gentes con temas financieros e hipotecarios que les dan de comer a sus dueños, usalmente perversos y carentes de sentidos comunes... de allí que los medios estén hoy por hoy en caída libre...
ante lo dicho, para no hacerla larga innecesariamente... a buen entendedor pocas palabras alcanzan... te dejo picando el ejemplo de Japón, un lugar que junto con todos los "balcones" que dan al Pacífico, se verán afectados en 2015 por acontecimientos geológicos y solares impensados hace apenas un par de años atrás... si fuera tu, comenzaría a prepararme o al menos informarme qué hacer ante una emergencia global, ya que nadie escapará, aún cuando el 99% de los estados ausentes se hagan los tontos... no olvides que el estado derecho sos vos mismo, ya que los estados han dejado de existir y/o están caducos. ENERO 01, 2015.-