jueves, 5 de marzo de 2015

EL VALOR DE COEXISTIR ► Musulmanes que trabajan en la herida judía de Marruecos >> África no es un país >> Blogs Internacional EL PAÍS

Musulmanes que trabajan en la herida judía de Marruecos >> África no es un país >> Blogs Internacional EL PAÍS

Lola Huete Machado



África no es un país

"Salvo por el nombre geográfico, África no existe", decía Ryszard Kapucinski. Y sí, desde Europa, acostumbramos a simplificar su realidad hasta hacerla una y pobre, catastrófica y dependiente. Pero África es un continente: 55 países, mil millones de personas, multiplicidad de mundos, etnias, voces, culturas... África heterogénea y rica contada desde allí y desde aquí. Un blog coral creado y coordinado por Lola Huete Machado.

SOBRE LOS AUTORES

Lola Huete MachadoRedactora de El País y El País Semanal desde 1993, ha publicado reportajes sobre los cinco continentes. Psicóloga y viajera empedernida, aterrizó en Alemania al caer el muro de Berlín y aún así, fue capaz de regresar a España y contarlo. Compartiendo aquello se hizo periodista. Veinte años lleva. Un buen día miró hacia África, y descubrió que lo ignoraba todo. Por la necesidad de saber fundó este blog. Ahora coordina la sección Planeta Futuro.
Chema CaballeroChema Caballero. Llegó a África en 1992 y desde entonces su vida giró en torno a sus gentes, su color y olor, sus alegrías y angustias, sus esperanzas y ganas de vivir. Fue misionero javeriano y llevó a cabo programas de educación y recuperación de niñ@s soldado en Sierra Leona durante dos décadas, que fueron modelo.
José NaranjoJosé Naranjo. Freelance residente en Dakar desde 2011. Viajó al continente para profundizar en el fenómeno de las migraciones, del que ha escrito dos libros, 'Cayucos' (2006) y 'Los Invisibles de Kolda' (2009), que le llevaron a Marruecos, Malí, Mauritania, Argelia, Gambia, Cabo Verde y Senegal, donde aterrizó finalmente. Le apasiona la energía que desprende África.
Ángeles JuradoÁngeles JuradoPeriodista y escritora. Trabaja en el equipo de comunicación de Casa África desde 2007. Le interesa la cultura, la cooperación, la geopolítica o la mirada femenina del mundo. De África prefiere su literatura, los medios, Internet y los movimientos sociales, pero ante todo ama a Ben Okri, Véronique Tadjo y Boubacar Boris Diop, por citar solo tres plumas imprescindibles.
Chido OnumahChido Onumah. Reputado escritor y periodista nigeriano. Trabaja como tal en su país y en Ghana, Canadá e India. Está involucrado desde hace una década en formar a periodistas en África. Es coordinador del centro panafricano AFRICMIl (en Abuja), enfocado en la educación mediática de los jóvenes. Prepara su doctorado en la Universidad Autónoma de Barcelona. Su último libro se titula 'Time to Reclaim Nigeria'.
Akua DjanieAkua Djanie. Así se hace llamar como escritora. Pero en televisión o en radio es Blakofe. Con más de tres lustros de carrera profesional, Akua es uno de los nombres sonados en los medios de su país. Residente en Reino Unido, fue en 1995, en uno de sus viajes a Ghana, cuando llegó su triunfo televisivo. Hoy vive y trabaja entre ambos países. La puedes encontrar en su página, Blakofe; en la revista New African, en Youtube aquí o aquí...
mapa de África



Musulmanes que trabajan en la herida judía de Marruecos

Por:  04 de marzo de 2015
Por Analía Iglesias
Un bando de 1933 llamando a los ciudadanos judíos marroquíes a continuar usando la lengua árabe, y a evitar las "tendencias funestas" (de hablar en francés) es de las primeras cosas que a un visitante extranjero le llaman la atención en elMuseo Judío de Casablanca, Marruecos. El facsímil, que lleva la firma de un rabino de Fez -Azouz Cohen- exhorta a la comunidad judía a religarse a la lengua que no era solo la oficial, sino también la de "vuestros padres y la lengua vehicular de tantos de vuestros compatriotas". En fin, Cohen llamaba a continuar hablando en árabe para poder trabajar, para no encerrarse y, en fin, "por vosotros y por vuestros hermanos".
Lo apacible del lugar –el  jardín con nísperos, el sol sobre las curvas del pavimento, el silencio y los pájaros–  es quizá lo segundo que llama la atención, aunque debería ser normal en cualquier lugar del mundo (y no lo es, hoy, a la vista de los últimos acontecimientos europeos). Estamos en el barrio del ‘Oasis’ casablanqués, una metrópolis que un marroquí describiría como la ciudad del dinero, el ruido, el stress, el smog.  Y, no, aquí todo es paz: el edificio es un viejo orfelinato francés restaurado como museo. Se trata del único museo judío del mundo árabo-musulmán, creado por el impulso de un prócer de la comunidad, el hispanista y socialista Simon Levy, e inaugurado en 1997.
Los cinco mil judíos marroquíes que hoy viven en Marruecos conforman una comunidad mermada por la diáspora. Constituyen, sí, un grupo homogéneo, un tronco hecho de raíces sefardíes y bereberes. Llegaron a ser 300 mil en la década del 40 y, con la creación del Estado de Israel, la mayoría partió de este país entonces repartido entre dos Protectorados (español y francés), y continuaron haciéndolo en las siguientes décadas. Los judíos del Norte habían empezado a cruzar el Océano a principios del siglo XX, en dirección Sudamérica, y, así, hay Cohen argentinos que nacieron en Tetuán, por ejemplo.
 Keswa lakbira Coll. Musu00E9e Juif Casa
Caftán de boda judío-marroquí típico de la ceremonia de la henna.
Pero, en Casablanca, de seguro todavía queda algún Mohamed Cohen, una identidad que cifra un oxímoron sostenido desde el siglo XII, porque es la conjunción de nombre y apellido (el del profeta del Islam con un apellido hebreo por excelencia) que probablemente comenzó a existir en los tiempos de la "persecución tibia" de los Almohades , en palabras de Zhor Rehihil, conservadora del museo.  A aquellos judíos “se les impedía el culto público pero se les permitía seguir practicando la religión dentro de sus casas”. Muy lejos de lo ocurrido con los judíos perseguidos por la Inquisición y expulsados de la Península Ibérica –junto a los mudéjares– a partir del siglo XV.
"No solo judaísmo andalusí y sefarad coexisten y coexistieron en Marruecos –explica Rehihil–. Aquí  recibimos a las dos comunidades expulsadas, y aquí se encontraron con los judíos bereber, que ya tenían una marcada cultura local, sus propios rituales y sus sinagogas. De ahí que los sefardíes construyeron sus propias sinagogas, porque el culto era diferente al amazigh".
"También había diferencias  a nivel de vestimenta, en los contratos de matrimonio (el modelo castellano protege más los derechos de la mujer, por ejemplo), pero todo eso evolucionó con los siglos hacia una cultura homogénea judeo-magrebí , en la que se mantienen la ceremonia de la henna en las bodas (que es algo típicamente marroquí) y la celebración de la Mimmouna. La Mimmouna se festeja el último día del Pesaj, cuando todos los judíos reciben la visita de un vecino musulmán, que les trae regalos (harina, miel, pescado, mantequilla) y es una fiesta adoptada, incluso, por los practicantes en Israel, adonde llegó a través de los judíos marroquíes", comenta la conservadora.
Appel_a lapopulation israelite du maroc
Llamado a la población judía marroquí por parte del rabino de Fez, en 1933, para utilizar el árabe, "la lengua oficial, la lengua de vuestros padres y la lengua vehicular de nuestros compatriotas", y no el francés.
Ser extranjeros en Israel, la "plenitud de la incondición", podría volver a decir Edmond Jabès,  el poeta judío que nació en Egipto. "¿Son ellos, los que se fueron de aquí, los mismos que hoy apoyan la ocupación de Palestina?", se pregunta Zhor Rehihil y amplifica la pregunta con la que crecieron ella y todos los que nacieron después de los años 60, con aquella tragedia siempre abierta, pustulenta, latente. "¿Son ellos los vecinos de mis abuelos, de mis padres?"
Sin duda, el conflicto palestino-israelí actualiza el interés en esta cultura que pudo conjugarse con lo árabe-bereber, en esta tierra, durante tanto tiempo. Se presiente en esta indagación un ejercicio sincero de reconstrucción de la historia colectiva: "Escuchábamos a nuestros padres hablar de los judíos. Ellos forman parte de la memoria colectiva de Marruecos. Nuestros abuelos y nuestros padres hablaban de la herida que dejó su partida", argumenta la arqueóloga.
En el preámbulo de la Constitución marroquí de 2011, se lee aquello de, entre otras, la herencia "hebraica" de la nación. No hay marroquí que no mencione, como marca identitaria diferenciadora, la mezcla de lo árabe, lo amazigh (bereber africano), lo andalusí y lo judío en su condición magrebí. Se percibe, incluso, un indisimulable orgullo que nace de la aceptación de la diversidad.
"¿Seguimos preguntándonos por qué se fueron?", confiesa Rehihil y casi conmueve con el relato del trauma social que significó la partida casi simultánea de tanta gente: "Hay un vacío en la sociedad, que se siente, aunque haya mucho no-dicho, y entonces empezamos a estudiar esa pérdida. Marruecos es el único país árabo-musulmán que hace un trabajo profundo sobre su herencia judía. Este espacio cultural es un intento por conservar las huellas que nos dejaron los judíos por todo el territorio… Y por abrir un debate sobre lo que fue callado por dolor".
Paire de tappuhim 2.Coll. Musu00E9e Juif Casa
Ornamentos de la Torá, de estilo marroquí.
A propósito, hace pocos días, una noticia recibía amplias muestras de solidaridad en las redes: un matrimonio de ancianos judíos marroquíes había decidido dejar su ciudad de toda la vida, Casablanca, para partir a Israel, tras una estafa inmobiliaria que los había dejado sin vivienda. El Gobierno tomó cartas en el asunto y el Ministro del Interior, en persona, le pidió a la pareja que se quedara en Marruecos, lo que finalmente ha sucedido. Esto es apenas una muestra de ese sentimiento de cohabitación posible que sigue vivo, que rememora la tolerancia de la 'belle epoque', como le llaman, y  las decididas acciones de protección del entonces sultán Mohamed V, que los propios judíos destacan, frente a la persecución francesa, en tiempos de Vichy.
"Hay muchas maneras de practicar el Islam y también muchos judaísmos que hay que comprender. También hay muchas culturas judías que recuperar. La memoria judía de Marruecos fue herida. Tenemos la responsabilidad de restaurarla", opina la conservadora.
En su colección permanente, el museo acoge (y exhibe) objetos dedicados al culto, joyería , vestimentas, muebles y otras obras en madera procedentes de las sinagogas de todas las Mellah o juderías de las medinas de las ciudades más importantes (Fez, Meknés, Tetuán, Tánger, Casablanca, Rabat), mientras la Fundación asociada organiza actividades de investigación, conservación y divulgación.
Por fin, y de nuevo, la alteridad: "para trabajar sobre el otro hay que comenzar por uno mismo (liberarse de muchas cosas e ir hacia el otro) –dice Rehihil–. Los musulmanes no tenemos la costumbre de trabajar sobre el otro y, especialmente, si el otro es judío. Hoy estamos tratando de hacerlo en Marruecos".

RADIOGRAFÍA DE LA LUCHA POR LA DIGNIDAD ► Amazonas de Dahomey... y de África >> África no es un país >> Blogs Internacional EL PAÍS

Amazonas de Dahomey... y de África >> África no es un país >> Blogs Internacional EL PAÍS

Lola Huete Machado



África no es un país

"Salvo por el nombre geográfico, África no existe", decía Ryszard Kapucinski. Y sí, desde Europa, acostumbramos a simplificar su realidad hasta hacerla una y pobre, catastrófica y dependiente. Pero África es un continente: 55 países, mil millones de personas, multiplicidad de mundos, etnias, voces, culturas... África heterogénea y rica contada desde allí y desde aquí. Un blog coral creado y coordinado por Lola Huete Machado.

SOBRE LOS AUTORES

Lola Huete MachadoRedactora de El País y El País Semanal desde 1993, ha publicado reportajes sobre los cinco continentes. Psicóloga y viajera empedernida, aterrizó en Alemania al caer el muro de Berlín y aún así, fue capaz de regresar a España y contarlo. Compartiendo aquello se hizo periodista. Veinte años lleva. Un buen día miró hacia África, y descubrió que lo ignoraba todo. Por la necesidad de saber fundó este blog. Ahora coordina la sección Planeta Futuro.
Chema CaballeroChema Caballero. Llegó a África en 1992 y desde entonces su vida giró en torno a sus gentes, su color y olor, sus alegrías y angustias, sus esperanzas y ganas de vivir. Fue misionero javeriano y llevó a cabo programas de educación y recuperación de niñ@s soldado en Sierra Leona durante dos décadas, que fueron modelo.
José NaranjoJosé Naranjo. Freelance residente en Dakar desde 2011. Viajó al continente para profundizar en el fenómeno de las migraciones, del que ha escrito dos libros, 'Cayucos' (2006) y 'Los Invisibles de Kolda' (2009), que le llevaron a Marruecos, Malí, Mauritania, Argelia, Gambia, Cabo Verde y Senegal, donde aterrizó finalmente. Le apasiona la energía que desprende África.
Ángeles JuradoÁngeles JuradoPeriodista y escritora. Trabaja en el equipo de comunicación de Casa África desde 2007. Le interesa la cultura, la cooperación, la geopolítica o la mirada femenina del mundo. De África prefiere su literatura, los medios, Internet y los movimientos sociales, pero ante todo ama a Ben Okri, Véronique Tadjo y Boubacar Boris Diop, por citar solo tres plumas imprescindibles.
Chido OnumahChido Onumah. Reputado escritor y periodista nigeriano. Trabaja como tal en su país y en Ghana, Canadá e India. Está involucrado desde hace una década en formar a periodistas en África. Es coordinador del centro panafricano AFRICMIl (en Abuja), enfocado en la educación mediática de los jóvenes. Prepara su doctorado en la Universidad Autónoma de Barcelona. Su último libro se titula 'Time to Reclaim Nigeria'.
Akua DjanieAkua Djanie. Así se hace llamar como escritora. Pero en televisión o en radio es Blakofe. Con más de tres lustros de carrera profesional, Akua es uno de los nombres sonados en los medios de su país. Residente en Reino Unido, fue en 1995, en uno de sus viajes a Ghana, cuando llegó su triunfo televisivo. Hoy vive y trabaja entre ambos países. La puedes encontrar en su página, Blakofe; en la revista New African, en Youtube aquí o aquí...
mapa de África

Amazonas de Dahomey... y de África

Por:  03 de marzo de 2015
Brooklyn-street-art-yz-yseult-senegal-web-4
 Uno de los retratos de Amazone con tinta china sobre papel de seda, en Mbour. / Foto: Yz Yseult
Eran fieras e implacables. Un ejército de mujeres armadas con rifles, palos y cuchillos que durante unos doscientos años (siglos XVIII y XIX) sirvió de manera eficaz a su rey en múltiples guerras y que incluso se enfrentó con increíble valor al colonizador europeo. Bautizadas en Occidente como las Amazonas de Dahomey, estos días se pueden ver grandes retratos de algunas de ellas en lugares insospechados, en plena calle, en ciudades de Senegal como Dakar o Mbour. Y es que estas mujeres guerreras han inspirado a la artista francesa Yz Yseult a poner en marcha un proyecto artístico, denominado Amazone, que nos hace revivir esta historia un tanto olvidada, como tantas otras que tienen como escenario el continente africano. “La mujer es la fuerza de África, trabajan, cuidan a sus hijos y familia, montan pequeños negocios, tienen mucha imaginación y coraje. Este es un homenaje a todas esas mujeres”, asegura Yz Yseult.
Hagamos un poco de historia. El histórico reino de Dahomey existió durante unos tres siglos, hasta 1900, y se extendía por un territorio que coincide, más o menos, con el tercio sur del actual Benín. El rey era un monarca absoluto, una especie de divinidad, aunque encontraba sus límites en el respeto a la tradición y en la voluntad de los dioses. La sociedad estaba fuertemente jerarquizada y se sustentaba sobre una base de esclavos, alimentada constantemente por las guerras con otros pueblos, y siervos, los hijos de estos. Asimismo, existía una casta de hombres libres, agricultores y artesanos, y una aristocracia. En el siglo XVIII alcanza probablemente su máximo esplendor gracias al comercio con los europeos, sobre todo de esclavos, del que las élites fon de Dahomey se beneficiaban especialmente, y de aceite de palma. Es precisamente en esta época cuando el rey Agadja crea su famoso ejército de mujeres guerreras.
Amazonas_de_Dahomey
Instantánea del siglo XX de las últimas guerreras, ya veteranas, del reino de Dahomey.
Consideradas esposas del rey y, por tanto, obligadas al celibato, las amazonas de Dahomey eran entregadas al servicio militar por sus familias y escogidas entre las más fuertes y atléticas, aunque también se nutrían de esclavas e hijas de esclavas. Precisamente las constantes guerras con sus vecinos y la esclavitud habían diezmado a la población masculina, lo que puede estar en el origen del nacimiento de este ejército, que estaba integrado por entre 4.000 y 6.000 mujeres. Acerca de su coraje y fiereza circularon numerosas crónicas en la sociedad europea del siglo XIX. Se dice que cortaban la cabeza de sus enemigos y que bebían su sangre y que eran especialmente aguerridas en el combate. De hecho, participaban activamente, igual que los hombres, en los sacrificios humanos que se celebraban en el reino de Dahomey.
Su leyenda se extiende durante doscientos años, hasta la caída del propio reino. Fue en la última década del siglo XIX, cuando los colonizadores franceses establecieron un protectorado en Porto Novo con la intención de hacerse con el control de los recursos económicos de la zona. Pronto comenzaron las hostilidades que culminaron con varias campañas militares entre 1892 y 1894 que acabaron por borrar del mapa al famoso ejército de Dahomey, y con él a sus amazonas, y con el derrocamiento del rey Behanzin, que fue llevado primero a Martinica y luego a Argelia, donde falleció. El nombramiento de un rey títere no fue sino el triste epílogo de un reino condenado ya a la desaparición, aunque el arte, las costumbres o la religión de los fon han sabido perdurar en el tiempo.
Brooklyn-street-art-yz-yseult-senegal-web-9
Retrato de mujer fula, dentro del proyecto Amazone. / Foto: Yz Ysultz
El valor y la determinación de esas mujeres guerreras, que también sedujeron a la imaginación de la sociedad europea del siglo XIX, ha inspirado a la artista francesa Yz Yseult, quien desde que se diera a conocer en 2003 con Open your eyes, su primer proyecto urbano de envergadura, no ha dejado de explorar en la relación entre el arte y la ciudad, el retrato y la historia, siempre con un trasfondo de vindicación de la lucha contra la esclavitud y por los derechos cívicos. Tras haber expuesto su trabajo por buena parte del mundo, Nueva York, París, Londres, Praga, Moscú o Shangai, en la actualidad ha fijado su base y su taller en Senegal, país que ya conocía y en el que había vivido hace 20 años. Charlamos en una terraza de Dakar con vistas al mar. “Ya había trabajado en historias de mujeres, de nuestros ancestros, con el foco puesto en mujeres combativas, fuertes. Esto me interesa mucho”, asegura.
El proyecto Amazone está compuesto de 13 retratos de gran tamaño elaborados en tinta china sobre papel fino de seda, como el que se usa para envolver zapatos, a partir de fotografías que la propia artista ha buscado en archivos o en Internet. “Siempre trabajo sobre una base fotográfica”, explica. Una vez que el retrato está pintado, busca las superficies adecuadas en la calle para pegarlos. “Quiero que sean paredes con porosidad y color, no superficies blancas y limpias, paredes que tengan su propia historia. Hay una relación entre el retrato y el soporte”, dice. En ocasiones, Yz Yseult lleva a cabo su trabajo sobre madera o viejas planchas de metal.
Brooklyn-street-art-yz-yseult-senegal-web-8
Amazona de Dahomey sobre un restaurante en Mbour. / Foto: Yz Yseult.
La selección del lugar donde colocar sus obras también está ligada a otras circunstancias especiales. Muchos de los retratos de Amazone se instalaron entiendas, restaurantes o pequeños negocios regentados por mujeres, en Mbour, La Somone o Sally, lo que aporta aún más sentido al proyecto. “Las mujeres son la fuerza de África”, insiste, “y la Historia está plagada de testimonios de su coraje y valentía. Por ejemplo en este continente ha habido muchas reinas y sin embargo esto ha tenido poco eco en Occidente”. Uno de los personajes femeninos que más ha fascinado a esta artista es el de Aline Sitoé Diatta, a la que también ha retratado.
Aline nació en 1920 en el pequeño pueblo de Kabrousse, en Casamance, al sur de Senegal. Como tantas otras jóvenes entonces, emigró a Dakar para trabajar en el servicio doméstico. Sin embargo, su vida dio un giro cuando, según cuenta la tradición, tuvo una revelación en sueños que le ordenaba regresar a su Casamance natal para aliviar el sufrimiento de su pueblo. Tras su inicial resistencia, volvió y, envuelta en un halo de misticismo (se decía que podía provocar la lluvia), se puso al frente de varias revueltas contra la colonización francesa. En concreto, promovió el abandono de los cultivos impuestos por los europeos y la vuelta a los cultivos de supervivencia tradicionales de los diola. Los franceses, que la veían como una amenaza, la detuvieron y la deportaron a Tombuctú, al norte del actual Malí, donde falleció en 1944 con tan solo 24 años.
Aline
Retrato de Aline Sitoé Diatta, del proyecto Amazone. / Foto: Yz Yseult.
En la actualidad, Sitoé Diatta, a la que se conoce como la Juana de Arco africana, da su nombre a una residencia de jóvenes estudiantes en la Universidad Cheikh Anta Diop de Dakar, a un estadio de Ziguinchor y al barco que cubre la línea entre Casamance y la capital senegalesa. Su figura, a caballo entre una mujer santa y una reina, es reivindicada frecuentemente como una heroína en la lucha contra la colonización, un ejemplo a seguir. Fascinada por la estela de Sitoé Diatta y a partir de una de las pocas imágenes fotográficas que quedan de ella, Yz Yseult también pintó un hermoso retrato de esta mujer valiente. “Una de las características de este trabajo es que, al ser instalado en la calle, es efímero.No suele durar mucho. Al tratarse de papel y con el tiempo, la gente lo arranca. Pero eso también le aporta un sentido, está destinado a no durar toda la vida”.
El trabajo está inconcluso y la investigación de Yz prosigue. Las crónicas de la guerra entre franceses y los fon de Dahomey aseguran que algunas de las mujeres guerreras, una vez domeñado el reino y obligadas a casarse con los colonos,cortaban las cabezas de sus maridos por la noche, cuando estos dormían. En cierto modo, eran inconquistables. Según la artista, “muchas mujeres han luchado por los derechos, la libertad o la independencia de sus pueblos, pero al mismo tiempo no han sido suficientemente reconocidas. Creo que estas historias son importantes para aprender, para seguir avanzando, para ir hacia el futuro”. Y en África no le faltarán ejemplos.
Yz
Imagen de la artista francesa Yz Yseult. / Foto: Stéphane Bisseuil.

SI NO HAY DERECHOS, NO HAY HUMANOS ▼ El sueño de la Corte Africana de Justicia y Derechos Humanos >> África no es un país >> Blogs Internacional EL PAÍS

El sueño de la Corte Africana de Justicia y Derechos Humanos >> África no es un país >> Blogs Internacional EL PAÍS

Lola Huete Machado



África no es un país

"Salvo por el nombre geográfico, África no existe", decía Ryszard Kapucinski. Y sí, desde Europa, acostumbramos a simplificar su realidad hasta hacerla una y pobre, catastrófica y dependiente. Pero África es un continente: 55 países, mil millones de personas, multiplicidad de mundos, etnias, voces, culturas... África heterogénea y rica contada desde allí y desde aquí. Un blog coral creado y coordinado por Lola Huete Machado.

SOBRE LOS AUTORES

Lola Huete MachadoRedactora de El País y El País Semanal desde 1993, ha publicado reportajes sobre los cinco continentes. Psicóloga y viajera empedernida, aterrizó en Alemania al caer el muro de Berlín y aún así, fue capaz de regresar a España y contarlo. Compartiendo aquello se hizo periodista. Veinte años lleva. Un buen día miró hacia África, y descubrió que lo ignoraba todo. Por la necesidad de saber fundó este blog. Ahora coordina la sección Planeta Futuro.
Chema CaballeroChema Caballero. Llegó a África en 1992 y desde entonces su vida giró en torno a sus gentes, su color y olor, sus alegrías y angustias, sus esperanzas y ganas de vivir. Fue misionero javeriano y llevó a cabo programas de educación y recuperación de niñ@s soldado en Sierra Leona durante dos décadas, que fueron modelo.
José NaranjoJosé Naranjo. Freelance residente en Dakar desde 2011. Viajó al continente para profundizar en el fenómeno de las migraciones, del que ha escrito dos libros, 'Cayucos' (2006) y 'Los Invisibles de Kolda' (2009), que le llevaron a Marruecos, Malí, Mauritania, Argelia, Gambia, Cabo Verde y Senegal, donde aterrizó finalmente. Le apasiona la energía que desprende África.
Ángeles JuradoÁngeles JuradoPeriodista y escritora. Trabaja en el equipo de comunicación de Casa África desde 2007. Le interesa la cultura, la cooperación, la geopolítica o la mirada femenina del mundo. De África prefiere su literatura, los medios, Internet y los movimientos sociales, pero ante todo ama a Ben Okri, Véronique Tadjo y Boubacar Boris Diop, por citar solo tres plumas imprescindibles.
Chido OnumahChido Onumah. Reputado escritor y periodista nigeriano. Trabaja como tal en su país y en Ghana, Canadá e India. Está involucrado desde hace una década en formar a periodistas en África. Es coordinador del centro panafricano AFRICMIl (en Abuja), enfocado en la educación mediática de los jóvenes. Prepara su doctorado en la Universidad Autónoma de Barcelona. Su último libro se titula 'Time to Reclaim Nigeria'.
Akua DjanieAkua Djanie. Así se hace llamar como escritora. Pero en televisión o en radio es Blakofe. Con más de tres lustros de carrera profesional, Akua es uno de los nombres sonados en los medios de su país. Residente en Reino Unido, fue en 1995, en uno de sus viajes a Ghana, cuando llegó su triunfo televisivo. Hoy vive y trabaja entre ambos países. La puedes encontrar en su página, Blakofe; en la revista New African, en Youtube aquí o aquí...
mapa de África




El sueño de la Corte Africana de Justicia y Derechos Humanos

Por:  02 de marzo de 2015
Image1
El presidente de Kenia, Uhuru Kenyatta. Foto Radio Jambo.
En la 24ª cumbre de la Unión Africana (UA) , celebrada en Adís Abeba el 30 y 31 de enero pasado, el presidente de Kenia, Uhuru Kenyatta, intentó acelerar la creación de la Corte Africana de Justicia y Derechos Humanos (CAJDH), en lo que parece un paso más de su campaña contra la Corte Penal Internacional (CPI) y la creación de un sistema de justicia totalmente africano que juzgue los casos que tengan que ver con el continente.
En 2004, los líderes africanos decidieron que la llamada Corte Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos, creada en 1998, se fusionase con la Corte de Justicia de la Unión Africana, establecida en 2003, para crear la Corte Africana de Justicia y Derechos Humanos, también conocida como la Corte Africana. El organismo resultante sería un tribunal regional, semejante al que existe en otros continentes (como el Tribunal Europeo de Derechos Humanos o la Corte Iberoamericana de Derechos Humanos), que algunos dirigentes africanos quieren utilizar para contrarrestar el poder de la CPI, o lo que ellos llaman la injerencia de este tribunal en los asuntos africanos. En repetidas ocasiones, los 54 países miembros de la UA han acusado a la CPI de perseguir prácticamente solo casos africanos. Es por esta razón que periódicamente, algunos líderes del continente piden la retirada en bloque de los 34 países africanos que son miembro de la CPI.
La última vez que oímos esta petición fue el pasado mes de diciembre tras el anuncio hecho por la fiscal jefe de la CPI, Fatou Bensouda, de que se suspendía la causa sobre el genocidio de Darfur, en la que están imputados el presidente de Sudán, Omar al-Bashir, y varios altos cargos de su gobierno, debido a la falta de cooperación por parte de la comunidad internacional. Noticia que se conocía pocos días después de que la misma fiscal se viera forzada a retirar los cargos por crímenes contra la humanidad que pesaban contra el presidente de Kenia. En esa ocasión, la señora Bensouda acusó al gobierno de Nairobi de intimidar a los testigos del caso, que se negaban a dar testimonio, lo cual hacía imposible que se pudieran probar las alegaciones.
También el presidente de Zimbabue, Robert Mugabe, ha sido una de las voces que, en diferentes ocasiones y de forma bastante contundente, se ha manifestado contra la CPI; posiblemente porque también se considera víctima de una persecución por parte de esta. En varias ocasiones, Naciones Unidas se ha visto presionada para enviar el caso del presidente zimbabuense ante el tribunal por los crímenes contra la humanidad que se le imputan. En esta última cumbre de la UA,Robert Mugabe ha sido elegido presidente del organismo y una de sus primeras declaraciones ha tenido que ver con este tema, diciendo que la propuesta de que los países africanos se retiraren de la CPI debe estar en la agenda de la próxima reunión de la UA que tendrá lugar en junio en Sudáfrica.                                      
Es verdad que esta sería la ocasión propicia para que se estableciera de una vez la también llamada Corte Africana. Sin embargo, da la impresión de que no va a resultar tarea fácil que este organismo comience a funcionar: la falta de voluntad política, el uso partidista que algunos líderes quieren hacer de ella y las dudas sobre su financiación ponen en peligro este proyecto.
Image1
Así veía Gado la discusión sobre la Corte Africana el pasado 31 de enero.
El estatuto de la CAJDH, adoptado en 2008, establece que la Corte estará compuesta de dos secciones: una dedicada a asuntos generales y la otra a los derechos humanos. Este documento fue enmendado en 2014, en el llamado Protocolo de Malabo, para garantizar la inmunidad de los dirigentes continentalesfrente a este tribunal.
Si los líderes africanos no pueden ser juzgados por la CAJDH, todavía lo pueden ser por la CPI, siempre y cuando sus países no se retiren de la misma. De ahí, la urgencia, que señalábamos anteriormente, de algunos gobernantes para que esto se produzca lo antes posible y que no se facilite que las dos instituciones pudieran operar paralelamente.
Pero parece que este instrumento de justicia para África no cuenta con el beneplácito de todos los países del continente por lo que no termina de establecerse, para lo cual necesita que 15 estados ratifiquen el estatuto y, a día de hoy, solo 11 lo han hecho.
Otras dudas que surgen con respecto a la Corte Africana tienen que ver con su complejidad y lo amplio de su misión; como puede ser el hecho de que su jurisdicción se extiende a 14 tipos diferentes de crímenes (entre los que se encuentra el tráfico de seres humanos, la piratería o el terrorismo), mientras que la CPI solo tiene tres: crímenes de guerra, contra la humanidad y genocidio. Además, todavía no ha entrado en funcionamiento la CAJDH y ya hay propuestas para incluir nuevos delitos entre sus competencias, como podría ser el derrocamiento anticonstitucional de un gobierno.
Otro de los temas que no están todavía claros es el referente a determinar quién financiara el tribunal y cómo. En la actualidad, la Unión Africana solo aporta el 28 % de su presupuesto anual. El resto procede de donaciones de la Unión Europea, los Estados Unidos, el Banco Mundial, China y Turquía.
Curiosamente, con la idea de contrarrestar este punto, una de las discusiones que se propusieron en la última cumbre de la UA fue la de cómo reducir la dependencia del exterior. Con este fin, los líderes africanos han establecido un plan que se basa en la creación de nuevos impuestos como puede ser una tasa de dos dólares por noche de hotel, diez en los billetes de avión para vuelos con destino o procedentes de África… Estas propuestas, dejadas a la libertad de cada país, no son nuevas, ya se plantearon hace algunos años aunque sin encontrar el apoyo necesario para su puesta en marcha ya que algunos miembros pensaban que recaían injustamente sobre el turismo mientras que grandes industrias mineras o petroleras quedaban al margen.
Estando así las cosas, la pregunta es de dónde saldrá el dinero para cubrir el presupuesto de la CAJDH. En la actualidad la Corte Africana de Derechos Humanos y los Pueblos tiene asignados siete millones de euros al año, que son a todos luces insuficientes (el presupuesto anual de la CIP es de 126 millones y está demostrándose demasiado pobre). El presidente keniano, en su discurso prometióla donación un millón de dólares para la puesta en marcha de la Corte, pero ningún otro país ha hecho oferta semejante, tampoco este dinero garantiza el funcionamiento ordinario de la institución.
Por todos estos datos, se piensa que, a pesar del empeño de algunos dirigentes africanos, no tanto por acercar la justicia a sus ciudadanos, sino más bien por intereses que podríamos tildar de personales, la Corte Africana de Justicia y Derechos Humanos está muy lejos de ser una realidad. 

Walk Free | Take slavery in Iraq to the International Criminal Court - Walk Free

Walk Free | Take slavery in Iraq to the International Criminal Court - Walk Free

hsi-email-logo-2013.jpg

IraqISISHero

"As they were capturing us, my eldest daughter was screaming. She was shouting at them, 'I will never go with you!' After they took her outside, they closed the door and she disappeared."1 

Naseema is one of the many people in Iraq mourning the loss of loved ones who have been enslaved by ISIS. Over the past few months, the extremist group has captured an estimated 5,000 women and children, and forced them into sexual slavery and "marriages" to fighters.2 

Walk Free activists are about to deliver petitions in Spain and New Zealand, which have joined the United Nations Security Council in 2015, calling for this awful situation to be referred to the International Criminal Court. At the moment we have a list of 216,645 names -- before we hit print, can you take a moment to add yours, and join us in speaking out about slavery under ISIS in Iraq?

Slavery is such a significant part of ISIS’s agenda that the group has published a pamphlet on the subject, which includes instructions such as, "It is permissible to buy, sell, or give as a gift female captives and slaves, for they are merely property, which can be disposed of."3

If members of the United Nations Security Council refer this situation to the International Criminal Court, it will give us a chance to start to secure justice for the thousands of people enslaved by ISIS, and the families they’ve been forced to leave behind.

If, like us, you’ve heard about slavery in Iraq and wondered what you can do, please take action now. 

The people of Iraq are counting on the international community to act. We only have a short amount of time left before we deliver the petition, so as soon as you’ve signed your name, please ask your friends and family to do the same. 

In solidarity,

The whole Walk Free team

1 http://www.huffingtonpost.com/2015/02/23/angelina-jolie-yazidi-film_n_6727246.html 
2 http://www.theguardian.com/world/2015/feb/08/vian-dakhil-iraq-isis-yazidi-women 
3 http://www.memrijttm.org/islamic-state-isis-releases-pamphlet-on-female-slaves.html 

miércoles, 4 de marzo de 2015

LA PROPIEDAD INTELECTUAL DEL APOCALIPSIS PROPIO ▼ 156 millones de chinos ven una verdad que incomoda a Pekín | Internacional | EL PAÍS

156 millones de chinos ven una verdad que incomoda a Pekín | Internacional | EL PAÍS



156 millones de chinos ven una verdad que incomoda a Pekín

Un documental sobre el medioambiente triunfa en solo tres días en Internet



medioambiente en China

Varias personas caminan con mascarilla por la plaza de Tiananmen de Pekín, en un día de contaminación. / GETTY


En las primeras 48 horas lo vieron 100 millones de personas. En 72 horas, ya habían accedido a él 156 millones solo en una de las páginas más populares de intercambio de vídeos en China, Tencent QQ. El documental Bajo la cúpula, de la periodista de televisión china Chai Jing, que ha causado sensación en su país con su fuerte carga emocional, ha reabierto el debate sobre la grave contaminación medioambiental y, sobre todo, en torno a lo que se puede hacer para combatirla de veras.
El documental, de 104 minutos, se ha convertido en el tema más buscado en las redes sociales chinas. En Weibo, el equivalente al Twitter chino, ha generado más de 280 millones de comentarios sobre las denuncias del vídeo, divulgado por Internet y que su autora, famosa en su país por sus reportajes de investigación en la televisión estatal CCTV, costeó de su bolsillo.
Chai grabó el documental después de que a su hija recién nacida los médicos le detectaran un tumor benigno que ella atribuye a una exposición prolongada a la contaminación. Decidió dejar su trabajo en CCTV y dedicarse a investigar las causas de la polución. La cinta recuerda por formato —similar a una presentación de PowerPoint— y nivel de debate generado a Una verdad incómoda (2006), el documental sobre el calentamiento global difundido por el vicepresidente de EE UU Al Gore.
“Nunca había tenido miedo de la contaminación y nunca usé mascarillas. Pero cuando tienes esta pequeña vida en tus manos, su respiración, alimentación y bebida son responsabilidad tuya. Es cuando empiezas a tener miedo”, declara en el vídeo la periodista, que invita al público a no permanecer pasivo ante el problema.
El documental culpa de la contaminación a circunstancias como el gran consumo de carbón, la principal fuente de energía en China. Pero va más allá. Denuncia también la resistencia de las grandes petroleras estatales, que amenazan con cortar el suministro si se les fuerza a mejorar la calidad de la gasolina. O la falta de poder de los funcionarios encargados de hacer cumplir las leyes de protección medioambiental.
Pese a denuncias como ésta, muy polémicas en su país, el documental parece haber contado, al menos inicialmente, con el apoyo de las autoridades chinas. El documental se estrenó en la página del Diario del Pueblo. Incluso el nuevo ministro de Protección Medioambiental, Chen Jining, le agradeció públicamente su “admirable trabajo de concienciación pública sobre temas ecológicos”.
Aunque, quizá debido al temor de los censores por que el debate haya ido demasiado lejos —uno de los comentarios más compartidos en Weibo repite una frase de Chai, “la historia se crea cuando cientos de miles de personas corrientes dicen ‘no estoy satisfecho, no quiero esperar, quiero levantarme y hacer algo”— esos medios oficiales reducían este martes notablemente la cobertura sobre el documental.

EL TERROR ENVUELVE AL PLANETA TIERRA ▼ Las intimidaciones a artistas aumentan en Francia | Cultura | EL PAÍS

Las intimidaciones a artistas aumentan en Francia | Cultura | EL PAÍS


Las intimidaciones a artistas aumentan en Francia

Combo, figura del 'street art' francés, es agredido por una pintada interreligiosa





El grafiti de Combo con la palabra 'Coexistir' junto a un autorretrato del artista. / EFE


Cuando se van a cumplir dos meses desde el doble atentado que sacudió a Francia en enero, el país sigue inmerso en un prolongado estado de crispación. El conflicto parece aguardar en cada esquina y los artistas no están a salvo de convertirse en chivo expiatorio. Puede atestiguarlo Combo, figura del street art francés de 28 años, quien hoy pasea por las calles de Barbès, barrio multicultural por excelencia, pocas semanas después de haber sido víctima de una paliza por cuatro desconocidos. ¿El motivo? Se encontraba realizando una pintada a escasos metros del supermercado judío donde murieron cuatro rehenes.



MÁS INFORMACIÓN



El dibujo, que tomaba prestada una creación realizada por el artista polaco Piotr Mlodozenic en 2001, no fue del gusto de sus agresores. Combo silueteaba ese día la palabra “coexist” (coexistir), pero transformando la C en una media luna musulmana, la X en la estrella judía de David y la T en el crucifijo cristiano. “Creí que era un buen momento para lanzar un mensaje de concordia”, afirma Combo. El artista terminó en urgencias, con contusiones en todo el cuerpo y un brazo en cabestrillo. “El dibujo no les gustó, pero tampoco mi barba”, agrega, apuntando a una frondosa mata capilar que, a primera vista, podría dar cuenta de su religión. La realidad es más compleja: su padre es libanés y cristiano, y su madre marroquí y musulmana. Combo encarna esa misma convivencia interreligiosa que pregonan sus grafitis.
“Los medios dan voz al conflicto. Pero, en la mayoría de casos, esa convivencia funciona bien. Hay que hacer aumentar la visibilidad de los ejemplos positivos”, opina este expublicista, que trabajó para marcas como McDonald’s o Peugeot. Un día lo dejó todo. “Me sentía incómodo vendiendo cosas que eran contradictorias con mis valores”, sostiene. “Hoy me gano peor la vida, pero tengo una buena razón para levantarme cada mañana”.
El artista prefiere no precisar públicamente a qué grupo religioso pertenecían sus agresores. “No quiero estigmatizar a quienes me estigmatizaron. Si lo hago, habré perdido”.
Cuando Combo tuvo que buscar aliados, el exministro Jack Lang respondió de inmediato. “Este es el combate que he librado toda mi vida, por la libertad de expresión y por la libertad en el arte”, afirma. Hoy está al frente del Instituto del Mundo Árabe, pero para los franceses siempre será el rostro que cambió el paisaje cultural francés, como ministro al frente de esa área entre 1981 y 1993. Al enterarse del ataque, Lang convocó un acto ante el centro que dirige, donde un centenar de personas empapelaron las paredes de París con la misma pintada que había provocado la agresión.
El ataque a Combo coincide con otros intentos de intimidación a los artistas en Francia. En enero, una instalación de Zoulikha Bouabdellah, formada por alfombras de plegaria sobre las que aparecían zapatos de tacón, fue retirada de un centro de exposiciones en Clichy. Esta semana, Mounir Fatmi ha visto cómo la Villa Tamauris, centro de arte en el sureste francés, retiraba un vídeo que aludía a la fetua contra Salman Rushdie. Un festival de dibujo humorístico que debía celebrarse en Caen en abril acaba de ser suspendido por miedo a un posible atentado.
“No hay que concluir que en Francia uno ya no puede expresarse libremente, porque eso no es cierto”, dice Lang. “Lo peor que podemos hacer es ceder a la intimidación”, afirma antes de despedirse. Combo parece estar de acuerdo. Mientras los días pasan y el invierno llega a su fin, las heridas van desapareciendo de su rostro. Sus agresores le lesionaron la mano derecha, pero no sabían que en realidad es zurdo.

el dispreciau dice: los políticos no entienden, a las corporaciones no les importa, pero en verdad, las persecusiones, los campos de concentraciones, los refugiados sin refugios, los miedos, los dramas, las tragedias humanitarias, están tomando entidad en una Tierra que está peligrosamente al borde de todos los abismos... regresar a publicar "MI LUCHA" atrasa a Alemania y al mundo... pero aceptar que toda la debacle que ocurre en este mismo momento, está bien, retrograda a la civilización al peor ángulo de la edad de piedra, ése que tal vez nunca existió después de los dinosaurios... pero desde luego, las soberbias son tantas que ya no permiten medir las consecuencias de lo que esto está significando... en verdad, humanamente hablando, hoy mismo, los judíos, los cristianos, los musulmanes, los budistas, o los que no creen en nada, o los que creen en cualquier otra cosa, no tienen donde escaparse, dónde huir, porque la Tierra se ha envuelto en un fundamentalismo terrorista que no conduce a ninguna parte...

la posición asumida por el gobierno de Israel es tan provocadora como si se tratase de un criterio nazi... pero al mismo tiempo, todo el concierto cercano y lejano camina hacia la "beatificación" del nazismo como mecanismo de limpieza étnica y religiosa, hoy inaceptables... pero curiosamente, con espacio suficiente como avanzar y tomar entidad social global, haciendo de la masacre un especie de raro culto a la muerte...

el panorama es grave... demasiado, y el problema no es la energía nuclear de Irán... el problema es que la humanidad sólo está habilitada a vivir en la Tierra, que por otra parte, es un hogar único, siendo que además, la humanidad desconoce dónde podría ir a parar en caso de un holocausto global... la cuestión aquí es que todos tienen intereses y dichos intereses generan odios por doquier, envidias al por mayor, y ascos evidentes desde los unos hacia los otros... en un planeta globalizado, sin banderas y sin fronteras, ofender y denigrar al prójimo no suma, no ayuda, antes bien resta y mucho... pero los políticos, que ya no son estadistas, no entienden que sus acciones están llevando al mundo a una tragedia, mucho menos lo entiende Bruselas y sus socios, empecinados en salvar lo que justamente hay que borrar de la faz de la Tierra, esto es los bancos, las corporaciones, y los estamentos militares que necesitan del conflicto para justificarse a sí mismos...

es curioso ver que después de tantos años y tantas tragedias, el terror religioso vuelve a tomar entidad en la Europa medieval aliada y renovadamente nazi, comenzando por la misma Francia... anunciando conductas reiterativas de desprecios y aislamientos... de muertes que hoy (antes tampoco) se justifican por motivo alguno...

las calles de París están demostrando que hay unos pocos de la actual humanidad que no quieren la coexistencia ni aceptan la diversidad... ello, es demasiado malo, y promete cosas peores, que ningún ser humano en su sano juicio puede aceptar, so pena de vender su dignidad a cambio de un lugar en el infierno. MARZO 04, 2015.-