lunes, 20 de octubre de 2014

SIN MIEDO

DISCURSO DEL PAPA FRANCISCO AL FINAL DEL SÍNODO: LA IGLESIA DE CRISTO NO TIENE MIEDO
Con un corazón lleno de reconocimiento y de gratitud, finalizados los trabajos del Sínodo, el Papa se dirigió a todos los participantes. Cuando terminó de hablar, los obispos, cardenales, delegados fraternos y laicos presentes se pusieron en pie y tributaron un largo aplauso al Papa, en un momento emocionante que puso punto final al sínodo.
Este sínodo ha preparado un documento de trabajo que será discutido en todas las diócesis del mundo para preparar el sínodo sobre la familia de octubre de 2015. Será este segundo sínodo el que presente una serie de recomendaciones al Papa, y él las evaluará y ofrecerá orientaciones a la Iglesia universal.
Les ofrecemos a continuación el texto completo de las palabras del Papa:
«Queridos: Eminencias, Beatitudes, Excelencias, hermanos y hermanas:
¡Con un corazón lleno de reconocimiento y de gratitud quiero agradecer junto a ustedes al Señor que nos ha acompañado y nos ha guiado en los días pasados, con la luz del Espíritu Santo!
Agradezco de corazón a S. E. Card. Lorenzo Baldisseri, Secretario General del Sínodo, S. E. Mons. Fabio Fabene, Sub-secretario, y con ellos agradezco al Relator S. E. Card. Peter Erdő y el Secretario Especial S. E. Mons. Bruno Forte, a los tres Presidentes delegados, los escritores, los consultores, los traductores, y todos aquellos que han trabajado con verdadera fidelidad y dedicación total a la Iglesia y sin descanso: ¡gracias de corazón!
Agradezco igualmente a todos ustedes, queridos Padres Sinodales, Delegados fraternos, Auditores, Auditoras y Asesores por su participación activa y fructuosa. Los llevaré en las oraciones, pidiendo al Señor los recompense con la abundancia de sus dones y de su gracia.
Puedo decir serenamente que – con un espíritu de colegialidad y de sinodalidad – hemos vivido verdaderamente una experiencia de "sínodo", un recorrido solidario, un "camino juntos".
Y siendo “un camino" – como todo camino – hubo momentos de carrera veloz, casi de querer vencer el tiempo y alcanzar rápidamente la meta; otros momentos de fatiga, casi hasta de querer decir basta; otros momentos de entusiasmo y de ardor. Momentos de profunda consolación, escuchando el testimonio de pastores verdaderos (Cf. Jn. 10 y Cann. 375, 386, 387) que llevan en el corazón sabiamente, las alegrías y las lágrimas de sus fieles.
Momentos de gracia y de consuelo, escuchando los testimonios de las familias que han participado del Sínodo y han compartido con nosotros la belleza y la alegría de su vida matrimonial. Un camino donde el más fuerte se ha sentido en el deber de ayudar al menos fuerte, donde el más experto se ha prestado a servir a los otros, también a través del debate. Y porque es un camino de hombres, también hubo momentos de desolación, de tensión y de tentación, de las cuales se podría mencionar alguna posibilidad:
- La tentación del endurecimiento hostil, esto es, el querer cerrarse dentro de lo escrito (la letra) y no dejarse sorprender por Dios, por el Dios de las sorpresas (el espíritu); dentro de la ley, dentro de la certeza de lo que conocemos y no de lo que debemos todavía aprender y alcanzar. Es la tentación de los celantes, de los escrupulosos, de los apresurados, de los así llamados "tradicionalistas" y también de los intelectualistas.
- La tentación del “buenismo” destructivo, que a nombre de una misericordia engañosa venda las heridas sin primero curarlas y medicarlas; que trata los síntomas y no las causas y las raíces. Es la tentación de los "buenistas", de los temerosos y también de los así llamados “progresistas y liberalistas”.
- La tentacion de transformar la piedra en pan para romper el largo ayuno, pesado y doloroso (Cf. Lc 4, 1-4) y también de transformar el pan en piedra , y tirarla contra los pecadores, los débiles y los enfermos (Cf. Jn 8,7), de transformarla en “fardos insoportables” (Lc 10,27).
- La tentación de descender de la cruz, para contentar a la gente, y no permanecer, para cumplir la voluntad del Padre; de ceder al espíritu mundano en vez de purificarlo y inclinarlo al Espíritu de Dios.
- La Tentación de descuidar el “depositum fidei”, considerándose no custodios, sino propietarios y patrones, o por otra parte, la tentación de descuidar la realidad utilizando una lengua minuciosa y un lenguaje pomposo para decir tantas cosas y no decir nada.
Queridos hermanos y hermanas, las tentaciones no nos deben ni asustar ni desconcertar, ni mucho menos desanimar, porque ningún discípulo es más grande de su maestro; por lo tanto si Jesús fue tentado – y además llamado Belcebú (Cf. Mt 12,24) – sus discípulos no deben esperarse un tratamiento mejor.
Personalmente, me hubiera preocupado mucho y entristecido si no hubiera habido estas tenciones y estas discusiones animadas; este movimiento de los espíritus, como lo llamaba San Ignacio (EE, 6) si todos hubieran estado de acuerdo o taciturnos en una falsa y quietista paz.
En cambio, he visto y escuchado – con alegría y reconocimiento – discursos e intervenciones llenos de fe, de celo pastoral y doctrinal, de sabiduría, de franqueza, de coraje y parresía. Y he sentido que ha sido puesto delante de sus ojos el bien de la Iglesia, de las familias y la “suprema lex”: la “salus animarum” (Cf. Can. 1752).
Y esto siempre sin poner jamás en discusión la verdad fundamental del Sacramento del Matrimonio: la indisolubilidad, la unidad, la fidelidad y la procreatividad, o sea la apertura a la vida (Cf. Cann. 1055, 1056 y Gaudium et Spes, 48).
Esta es la Iglesia, la viña del Señor, la Madre fértil y la Maestra premurosa, que no tiene miedo de aremangarse las manos para derramar el aceite y el vino sobre las heridas de los hombres (Cf. Lc 10,25-37); que no mira a la humanidad desde un castillo de vidrio para juzgar y clasificar a las personas.
Esta es la Iglesia Una, Santa, Católica y compuesta de pecadores, necesitados de Su misericordia. Esta es la Iglesia, la verdadera esposa de Cristo, que busca ser fiel a su Esposo y a su doctrina. Es la Iglesia que no tiene miedo de comer y beber con las prostitutas y los publicanos (Cf. Lc 15).
La Iglesia que tiene las puertas abiertas para recibir a los necesitados, los arrepentidos y ¡no sólo a los justos o aquellos que creen ser perfectos! La Iglesia que no se avergüenza del hermano caído y no finge de no verlo, al contrario, se siente comprometida y obligada a levantarlo y a animarlo a retomar el camino y lo acompaña hacia el encuentro definitivo con su Esposo, en la Jerusalén celeste.
¡Esta es la Iglesia, nuestra Madre! Y cuando la Iglesia, en la variedad de sus carismas, se expresa en comunión, no puede equivocarse: es la belleza y la fuerza del 'sensus fidei', de aquel sentido sobrenatural de la fe, que viene dado por el Espíritu Santo para que, juntos, podamos todos entrar en el corazón del Evangelio y aprender a seguir a Jesús en nuestra vida, y esto no debe ser visto como motivo de confusión y malestar.
Tantos comentadores han imaginado ver una Iglesia en litigio donde una parte está contra la otra, dudando hasta del Espíritu Santo, el verdadero promotor y garante de la unidad y de la armonía en la Iglesia. El Espíritu Santo, que a lo largo de la historia ha conducido siempre la barca, a través de sus Ministros, también cuando el mar era contrario y agitado y los Ministros infieles y pecadores.
Y, como he osado decirles al inicio, era necesario vivir todo esto con tranquilidad y paz interior también, porque el sínodo se desarrolla 'cum Petro et sub Petro', y la presencia del Papa es garantía para todos.
Por lo tanto, la tarea del Papa es garantizar la unidad de la Iglesia; recordar a los fieles su deber de seguir fielmente el Evangelio de Cristo; recordar a los pastores que su primer deber es nutrir a la grey que el Señor les ha confiado y salir a buscar – con paternidad y misericordia y sin falsos miedos – a la oveja perdida.
Su tarea es recordar a todos que la autoridad en la Iglesia es servicio (Cf. Mc 9,33-35), como ha explicado con claridad el Papa emérito Benedicto XVI con palabras que cito textualmente: “La Iglesia está llamada y se empeña en ejercitar este tipo de autoridad que es servicio, y la ejercita no a título propio, sino en el nombre de Jesucristo… a través de los Pastores de la Iglesia, de hecho, Cristo apacienta a su grey: es Él quien la guía, la protege y la corrige, porque la ama profundamente".
"Pero el Señor Jesús, Pastor supremo de nuestras almas, ha querido que el Colegio Apostólico, hoy los Obispos, en comunión con el Sucesor de Pedro … participaran en este misión suya de cuidar al pueblo de Dios, de ser educadores de la fe, orientando, animando y sosteniendo a la comunidad cristiana, o como dice el Concilio, 'cuidando sobre todo que cada uno de los fieles sean guiados en el Espíritu santo a vivir según el Evangelio su propia vocación, a practicar una caridad sincera y operosa y a ejercitar aquella libertad con la que Cristo nos ha librado' (Presbyterorum Ordinis, 6)"
… "Y a través de nosotros – continua el Papa Benedicto – el Señor llega a las almas, las instruye, las custodia, las guía. San Agustín en su Comentario al Evangelio de San Juan dice: 'Sea por lo tanto un empeño de amor apacentar la grey del Señor' (123,5); esta es la suprema norma de conducta de los ministros de Dios, un amor incondicional, como el del buen Pastor, lleno de alegría, abierto a todos, atento a los cercanos y premuroso con los lejanos (Cf. S. Agustín, Discurso 340, 1; Discurso 46,15), delicado con los más débiles, los pequeños, los simples, los pecadores, para manifestar la infinita misericordia de Dios con las confortantes de la esperanza (Cf. Id., Carta 95,1)” (Benedicto XVI Audiencia General, miércoles, 26 de mayo de 2010).
Por lo tanto, la Iglesia es de Cristo – es su esposa – y todos los Obispos del Sucesor de Pedro tienen la tarea y el deber de custodiarla y de servirla, no como patrones sino como servidores. El Papa en este contexto no es el señor supremo, sino más bien el supremo servidor – “Il servus servorum Dei”; el garante de la obediencia , de la conformidad de la Iglesia a la voluntad de Dios, al Evangelio de Cristo y al Tradición de la Iglesia, dejando de lado todo arbitrio personal, siendo también – por voluntad de Cristo mismo – “el Pastor y Doctor supremo de todos los fieles” (Can. 749) y gozando “de la potestad ordinaria que es suprema, plena, inmediata y universal de la iglesia” (Cf. Cann. 331-334).
Queridos hermanos y hermanas, ahora todavía tenemos un año para madurar, con verdadero discernimiento espiritual, las ideas propuestas, y para encontrar soluciones concretas a las tantas dificultades e innumerables desafíos que las familias deben afrontar; para dar respuesta a tantos desánimos que circundan y sofocan a las familias; un año para trabajar sobre la “Relatio Synodi”, que es el resumen fiel y claro de todo lo que fue dicho y discutido en este aula y en los círculos menores.
¡El Señor nos acompañe y nos guie en este recorrido para gloria de Su Nombre con la intercesión de la Virgen María y de San José! ¡Y por favor no se olviden de rezar por mí!».
(Traducción del italiano: jesuita Guillermo Ortiz y Renato Martinez)

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MENSAJE DEL SÍNODO DE LOS OBISPOS A LAS FAMILIAS DE TODO EL MUNDO: GRACIAS POR VUESTRO TESTIMONIO DE FIDELIDAD, FE Y AMOR
Queridos amigos, ayer terminó en Roma el Sínodo Extraordinario sobre la familia que se ha estado celebrando en el Vaticano desde el día 5 de octubre. El sábado, los obispos del sínodo enviaron un Mensaje a todas las familias del mundo.
Aunque ya lo publicamos en su momento, hemos pensado que vale la pena publicarlo de nuevo, por su gran interés, y para que llegue a todas las personas que no usan internet el fin de semana. A quienes ya lo han leído, les pedimos disculpas si lo reciben de nuevo.
Recordamos que el sínodo ha preparado un documento de trabajo que será discutido en todas las diócesis del mundo para preparar el sínodo sobre la familia de octubre de 2015. Será este segundo sínodo el que presente una serie de recomendaciones al Papa, y él las evaluará y ofrecerá orientaciones a la Iglesia universal.
Mensaje del Sínodo de los Obispos a las familias de todo el mundo, texto completo:
"Los Padres Sinodales, reunidos en Roma junto al Papa Francisco en la Asamblea Extraordinaria del Sínodo de los Obispos, nos dirigimos a todas las familias de los distintos continentes y en particular a aquellas que siguen a Cristo, que es camino, verdad y vida. Manifestamos nuestra admiración y gratitud por el testimonio cotidiano que ofrecen a la Iglesia y al mundo con su fidelidad, su fe, su esperanza y su amor.
Nosotros, pastores de la Iglesia, también nacimos y crecimos en familias con las más diversas historias y desafíos. Como sacerdotes y obispos nos encontramos y vivimos junto a familias que, con sus palabras y sus acciones, nos mostraron una larga serie de esplendores y también de dificultades.
La misma preparación de esta asamblea sinodal, a partir de las respuestas al cuestionario enviado a las Iglesias de todo el mundo, nos permitió escuchar la voz de tantas experiencias familiares.
Después, nuestro diálogo durante los días del Sínodo nos ha enriquecido recíprocamente, ayudándonos a contemplar toda la realidad viva y compleja de las familias.
Queremos presentarles las palabras de Cristo: “Yo estoy ante la puerta y llamo, Si alguno escucha mi voz y me abre la puerta, entraré y cenaré con él y él conmigo” (Ap 3, 20).
Como lo hacía durante sus recorridos por los caminos de la Tierra Santa, entrando en las casas de los pueblos, Jesús sigue pasando hoy por las calles de nuestras ciudades. En sus casas se viven a menudo luces y sombras, desafíos emocionantes y a veces también pruebas dramáticas. La oscuridad se vuelve más densa, hasta convertirse en tinieblas, cuando se insinúan el mal y el pecado en el corazón mismo de la familia.
Ante todo, está el desafío de la fidelidad en el amor conyugal. La vida familiar suele estar marcada por el debilitamiento de la fe y de los valores, el individualismo, el empobrecimiento de las relaciones, el estrés de una ansiedad que descuida la reflexión serena.
Se asiste así a no pocas crisis matrimoniales, que se afrontan de un modo superficial y sin la valentía de la paciencia, del diálogo sincero, del perdón recíproco, de la reconciliación y también del sacrificio.
Los fracasos dan origen a nuevas relaciones, nuevas parejas, nuevas uniones y nuevos matrimonios, creando situaciones familiares complejas y problemáticas para la opción cristiana.
Entre tantos desafíos queremos evocar el cansancio de la propia existencia. Pensamos en el sufrimiento de un hijo con capacidades especiales, en una enfermedad grave, en el deterioro neurológico de la vejez, en la muerte de un ser querido. Es admirable la fidelidad generosa de tantas familias que viven estas pruebas con fortaleza, fe y amor, considerándolas no como algo que se les impone, sino como un don que reciben y entregan, descubriendo a Cristo sufriente en esos cuerpos frágiles.
Pensamos en las dificultades económicas causadas por sistemas perversos, originados “en el fetichismo del dinero y en la dictadura de una economía sin rostro y sin un objetivo verdaderamente humano” (Evangelii gaudium, 55), que humilla la dignidad de las personas.
Pensamos en el padre o en la madre sin trabajo, impotentes frente a las necesidades aun primarias de su familia, o en los jóvenes que transcurren días vacíos, sin esperanza, y así pueden ser presa de la droga o de la criminalidad.
Pensamos también en la multitud de familias pobres, en las que se aferran a una barca para poder sobrevivir, en las familias prófugas que migran sin esperanza por los desiertos, en las que son perseguidas simplemente por su fe o por sus valores espirituales y humanos, en las que son golpeadas por la brutalidad de las guerras y de distintas opresiones.
Pensamos también en las mujeres que sufren violencia, y son sometidas al aprovechamiento, en la trata de personas, en los niños y jóvenes víctimas de abusos también de parte de aquellos que debían cuidarlos y hacerlos crecer en la confianza, y en los miembros de tantas familias humilladas y en dificultad.
Mientras tanto, “la cultura del bienestar nos anestesia y […] todas estas vidas truncadas por la falta de posibilidades nos parecen un mero espectáculo que de ninguna manera nos altera” (Evangelii gaudium, 54).
Reclamamos a los gobiernos y a las organizaciones internacionales que promuevan los derechos de la familia para el bien común.
Cristo quiso que su Iglesia sea una casa con la puerta siempre abierta, recibiendo a todos sin excluir a nadie. Agradecemos a los pastores, a los fieles y a las comunidades dispuestos a acompañar y a hacerse cargo de las heridas interiores y sociales de los matrimonios y de las familias.
También está la luz que resplandece al atardecer detrás de las ventanas en los hogares de las ciudades, en las modestas casas de las periferias o en los pueblos, y aún en viviendas muy precarias. Brilla y calienta cuerpos y almas.
Esta luz, en el compromiso nupcial de los cónyuges, se enciende con el encuentro: es un don, una gracia que se expresa –como dice el Génesis (2, 18)– cuando los dos rostros están frente a frente, en una “ayuda adecuada”, es decir semejante y recíproca.
El amor del hombre y de la mujer nos enseña que cada uno necesita al otro para llegar a ser él mismo, aunque se mantiene distinto del otro en su identidad, que se abre y se revela en el mutuo don. Es lo que expresa de manera sugerente la mujer del Cantar de los Cantares: “Mi amado es mío y yo soy suya… Yo soy de mi amado y él es mío” (Ct 2, 17; 6, 3).
El itinerario, para que este encuentro sea auténtico, comienza en el noviazgo, tiempo de la espera y de la preparación. Se realiza en plenitud en el sacramento del matrimonio, donde Dios pone su sello, su presencia y su gracia. Este camino conoce también la sexualidad, la ternura y la belleza, que perduran aún más allá del vigor y de la frescura juvenil.
El amor tiende por su propia naturaleza a ser para siempre, hasta dar la vida por la persona amada (cf. Jn 15, 13). Bajo esta luz, el amor conyugal, único e indisoluble, persiste a pesar de las múltiples dificultades del límite humano, y es uno de los milagros más bellos, aunque también es el más común.
Este amor se difunde naturalmente a través de la fecundidad y la generatividad, que no es sólo la procreación, sino también el don de la vida divina en el bautismo, la educación y la catequesis de los hijos.
Es también capacidad de ofrecer vida, afecto, valores, una experiencia posible también para quienes no pueden tener hijos. Las familias que viven esta aventura luminosa se convierten en un testimonio para todos, en particular para los jóvenes.
Durante este camino, que a veces es un sendero de montaña, con cansancios y caídas, siempre está la presencia y la compañía de Dios. La familia lo experimenta en el afecto y en el diálogo entre marido y mujer, entre padres e hijos, entre hermanos y hermanas. Además lo vive cuando se reúne para escuchar la Palabra de Dios y para orar juntos, en un pequeño oasis del espíritu que se puede crear por un momento cada día.
También está el empeño cotidiano de la educación en la fe y en la vida buena y bella del Evangelio, en la santidad. Esta misión es frecuentemente compartida y ejercitada por los abuelos y las abuelas con gran afecto y dedicación.
Así la familia se presenta como una auténtica Iglesia doméstica, que se amplía a esa familia de familias que es la comunidad eclesial. Por otra parte, los cónyuges cristianos son llamados a convertirse en maestros de la fe y del amor para los matrimonios jóvenes.
Hay otra expresión de la comunión fraterna, y es la de la caridad, la entrega, la cercanía a los últimos, a los marginados, a los pobres, a las personas solas, enfermas, extrajeras, a las familias en crisis, conscientes de las palabras del Señor: “Hay más alegría en dar que en recibir” (Hch 20, 35). Es una entrega de bienes, de compañía, de amor y de misericordia, y también un testimonio de verdad, de luz, de sentido de la vida.
La cima que recoge y unifica todos los hilos de la comunión con Dios y con el prójimo es la Eucaristía dominical, cuando con toda la Iglesia la familia se sienta a la mesa con el Señor. Él se entrega a todos nosotros, peregrinos en la historia hacia la meta del encuentro último, cuando Cristo “será todo en todos” (Col 3, 11). Por eso, en la primera etapa de nuestro camino sinodal, hemos reflexionado sobre el acompañamiento pastoral y sobre el acceso a los sacramentos de los divorciados en nueva unión.
Nosotros, los Padres Sinodales, pedimos que caminen con nosotros hacia el próximo Sínodo. Entre ustedes late la presencia de la familia de Jesús, María y José en su modesta casa. También nosotros, uniéndonos a la familia de Nazaret, elevamos al Padre de todos nuestra invocación por las familias de la tierra:
Padre, regala a todas las familias la presencia de esposos fuertes y sabios, que sean manantial de una familia libre y unida.
Padre, da a los padres una casa para vivir en paz con su familia.
Padre, concede a los hijos que sean signos de confianza y de esperanza y a jóvenes el coraje del compromiso estable y fiel.
Padre, ayuda a todos a poder ganar el pan con sus propias manos, a gustar la serenidad del espíritu y a mantener viva la llama de la fe también en tiempos de oscuridad.
Padre, danos la alegría de ver florecer una Iglesia cada vez más fiel y creíble, una ciudad justa y humana, un mundo que ame la verdad, la justicia y la misericordia. Amén".

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صورة من الشجاعية... يحولون الركام الى مجسامات تحاكي الواقع...
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DETRÁS DEL TELÓN POLÍTICO ▼ Cambios de agenda | Internacional | EL PAÍS

Cambios de agenda | Internacional | EL PAÍS



Cambios de agenda

China, y en menor medida Rusia, mueven sus hilos en América Latina



En un mundo sin paradigmas, en el que no se sabe bien dónde radica el centro del poder del dinamismo social, en un mundo que administra el terror al presente, incapaz de asumir el pasado y organizar el futuro porque la noción de progreso fue abolida por la posmodernidad, resultan interesantes algunos datos de la realidad latinoamericana.
La América que habla español no es un subcontinente ni es una sola: son muchas las Américas. Hasta hace sólo 25 años eran un territorio donde la democracia, que funciona desde hace más de un siglo en la mayor parte de Europa y desde luego en la Gran República del Norte, constituía un producto exótico, aspiracional e imposible para quienes rezan, piensan, sueñan, pero sobre todo, sufren en español.
La agenda, si es que existe tal cosa, está cambiando. Dos ejemplos. Primero, 10 años después de la creación del ALBA, la tercera elección de Evo Morales en Bolivia permite ver por dónde va el socialismo del siglo XXI: un discurso y una retórica indigenista y de izquierda, con políticas y tratamientos de derecha. Segundo, la decisión de sentar a Venezuela en el Consejo de Seguridad de la ONU como uno de los 10 miembros no permanentes, es decir, con voto, pero sin capacidad de veto. Pero, aunque ya estuvo presente en este organismo en cuatro ocasiones anteriores, ¿quién sentó a Venezuela en la ONU? ¿Qué sigue?
Para empezar, la extraña alianza contra un solo enemigo. Hubo un momento en que en el mundo que habla español era más fácil ser oposición que Gobierno porque el enemigo común era Estados Unidos de América. Después, surgieron las banderas de la dignificación territorial que, siguiendo el camino fracasado y sanguinario de los Castro en Cuba, tuvieron en Hugo Chávez su representante más depurado, tras el baño del populismo filofascista que representó el fenómeno del peronismo.
Hoy, China, verdadera dueña de Venezuela, y Rusia, verdadera garante de la estabilidad militar de la zona y los restos del naufragio castrista, son quienes llevan a que Venezuela se siente durante dos años en el histórico edificio de Naciones Unidas. A simple vista, resulta curioso, aunque lo cierto es que la ONU nunca ha llegado a servir para aquellos fines por los que fue creada. Es sabido que los seres humanos respondemos ante la violencia o el miedo, y sólo cuando no tenemos más remedio, por inteligencia y previsión.
No ha habido una III Guerra Mundial, pero ha habido tantos conflictos bélicos que han convertido la Tercera en un escenario inimaginable cuyo primer rasgo fue el nacimiento de la guerra religiosa de esta centuria, representada por el hundimiento de las Torres Gemelas.
En esta ocasión, Estados Unidos no ha gastado ni tiempo ni esfuerzos para impedir la entrada de Venezuela. Hugo Chávez ya lo intentó, pero George W. Bush, en uno de los pocos momentos en los que miró a América Latina, lo impidió.
Ahora no lo han aceptado por Nicolás Maduro —que no importa nada—, o por la propia Venezuela, que es una tragedia para los venezolanos, sino porque son Rusia y China los autores de esa extraña doble jugada.
Ese cambio de agenda obliga a los nicaragüenses no sólo a hacer compatible la cruz del cristianismo con el sandinismo, algo que ya se ha hecho, sino a tener al chino como segundo idioma obligatorio porque son los asiáticos quienes ocupan el país, a cambio de construir un canal interoceánico. El cambio de agenda está claro. Si el mundo está desordenado, la tendencia natural de América Latina al desorden encuentra su quintaesencia en estos momentos.
Sobre todo, porque la no sustitución de imperios dominantes (una cosa es la influencia económica o militar de Rusia o China, y otra muy diferente es el sometimiento imperial) está haciendo que modelos antagónicos, montados en la brecha social, estén constituyendo una nueva agenda.
Si los 100.000 millones de dólares (unos 74.000 millones de euros) para inversiones en infraestructuras del nuevo banco de los BRICS (cuya sede está en Shanghái) son al final una realidad, el espacio a llenar por los cinco países (Brasil, Rusia, India, China y Suráfrica) es inmenso. Sobre todo, porque el ejemplo del canal nicaragüense va a ser la verdadera prueba de laboratorio para ver qué queda de las moléculas históricas de los países latinoamericanos.
Los chinos, en el caso de Nicaragua no sólo llevan billones de dólares, sino que han impuesto unas condiciones lesivas para la soberanía que incluyen importar a 50.000 trabajadores chinos.
En el caso de Brasil, su principal socio comercial es ya Pekín. No sé si desde el punto de vista macroeconómico o competitivo la relación es positiva, lo que sí sé es que para resolver el gran desafío del siglo XXI de la América Latina, es decir, el desajuste social, esas sociedades, esos poderes determinantes se caracterizan por la insensibilidad total hacia la desigualdad social. Si no, observen a Rusia y China.
Colocar a países incapaces de garantizar ni su propia seguridad como garantes de la seguridad del mundo es una broma. Pero, sobre todo, es la expresión palpable de un cambio.

el dispreciau dice: el imperio aliado, otrora supuesto defensor de los derechos humanos y ciudadanos, se fue escudando en mentidas democracias y estados ausentes para instalar principios nazis de menor a mayor, invadiendo los derechos de las personas, hipotecándoles el futuro, y sobre todo condicionándolos desde sus nacimientos a "sobrevivir", bajo la hegemonía de una clase política que exhibe conductas dementes afines a los intereses que las sostienen, siempre corporativos, usualmente nefastos para cualquier sociedad humana... el imperio aliado está acostumbrado a usar, abusar, atropellar, manipular para luego expulsar, excluir, desechar... y esto viene siendo así desde que el imperio se asumió como tal a partir del "imperio" (justamente) de monedas vacías de contenidos y/o valor intrínseco... salvando a sus socios los usureros... y condenando a las sociedades a ser esclavas de sus propias pretensiones.
China, es algo semejante a un anti-imperio... peor que el aliado... ya que se sustenta en los exterminios de todo aquello que no le conviene al grupo político que se apoderó del sistema, diciéndose comunista, pero ejerciendo un despotismo demasiado peligroso para el futuro del ser humano como raza. China dista de ser homogénea... antes bien es demasiado heterogéna y degradante para cualquier condición humana que se pretenda como tal... de hecho, tener fondos políticos, responder a modelos económicos ultrajantes, sustentarse en ideologías retrógradas, no proporcionan beneficios a ninguna sociedad humana, y de hecho, los atropellos y los genocidios a escala son el modelo que se esconde detrás de la sonrisa china... una sonrisa de neto corte político y sin ninguna contribución social genuina... o lo que es lo mismo, lo que produce risa en unos pocos políticos, genera dramas en la mayoría del concierto social humano chino... que sabe y reconoce los atropellos desde hace miles de años... hoy mismo, la justicia china se está convirtiendo en una nueva llave para renovadas persecusiones ideológicas que pretenden disfrazar la intencionalidad imperial globalizada enfrentando al propio imperio aliado desde sus propias miserias, algo semejante a invadir el queso gruyere desde sus propios agujeros...

Rusia sigue bajo el imperio de los zares, disfrazados de comunismos sociales, pero ejerciendo la negación permanente de cualquier evidencia... podría decirse que desde la caída de la ex-URSS, viene involucionando socialmente a pasos agigantados... bajo un nuevo subimperio de las mafias y los poderes ocultos... utilizando los mismos principios del imperio aliado, ahora nazi, para atropellar los derechos ciudadanos y humanos a partir de la ausencia de los estados, creadores de cajas negras que retroalimentan a políticos sin cerebro, sin escrúpulos, sin moral...

América, despegada ideológicamente del imperio "aliado" al que sabe incipiente nazi, desesperada por subsistir en medio de la depredación corporativa ha buscado nuevos socios políticos en los enemigos naturales del imperio aliado, esto es en la China aberrante por un lado, y en la Rusia mafiosa por el otro, ambos polos cultores de las cajas negras, de la esclavitud, y de todo aquello que se obtenga por izquierda de los valores humanos... o bien, donde el ser humano anónimo no ocupa ningún otro rol que no sea el del "despojo"... desde luego, lo que hoy parece ser una panacea, mañana se convertirá en tragedia, pero dado que nadie lo ve, ni sabe cuándo va a llegar, ningún actor se da por aludido, mientras que los espectadores se encaminan a ser más descartables de lo que lo son hoy mismo.

lo que ninguno entiende es que, a estas alturas donde la Tierra es una sola, la globalización ha destrozado fronteras y banderas demandando un nuevo modelo humano global, esto es una sola Tierra para miles de millones de humanos que necesitan cursar sus destinos bajo un sistema que sea equitativo y eficaz para que se cumplan (los destinos), sin que ello implique arrollar la consciencia humana. La cuestión no es simple, pero la Tierra está demandando un sistema colegiado de índole universal que preserve los derechos individuales, ya que de no ser así, sea el nazismo aliado, sea el imperio aberrante chino, sea el zarismo oxidado ruso, sea quien sea, se terminarán devorando a la humanidad entera, hoy envuelta en cinismos e hipocresías que restan realidad a cualquier ángulo de la, cada vez más compleja, sociedad humana. OCTUBRE 20, 2014.-

SIN NOMBRE ▲ Salvación | Opinión | EL PAÍS

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COLUMNA

Salvación

Existen unos héroes modernos, agnósticos o creyentes, solo movidos por la solidaridad



He visto de cerca a unos héroes, los médicos sin fronteras, luchar contra el cólera, la malaria y cualquier peste en África con riesgo de la propia vida. He visto a estos héroes de cerca batirse en el infierno del campamento de refugiados hutus después de la matanza de Ruanda. Los he visto actuar entre los campesinos colombianos desplazados bajo la doble violencia y amenaza de la guerrilla y de los paramilitares. También he visto la labor humanitaria de algunos misioneros en la selva. Sin duda es admirable el sacrificio de estos religiosos en favor de los pobres, pero tal vez su principal misión consiste en convertirlos a nuestra religión, en salvar su alma sin dejar de atender su cuerpo y esperar de Dios una recompensa en el cielo. Los otros héroes no esperan nada, salvo la satisfacción de haber cumplido con un deber de humanidad. Me recuerdo de niño con una cabeza de negro, de chino o de piel roja a modo de hucha pidiendo limosnas para las misiones. No seré yo quien deje de valorar esta causa. Solo que ahora viendo crecer el imperio chino, el orgullo de la raza negra y la rebelión de los indígenas americanos la imagen de aquellas cabezas de infieles de porcelana en mis manos con una abertura en el cráneo para las monedas me produce un sentimiento de vergüenza irremediable. Hoy la peste ya no conoce fronteras. Los virus más letales pronto tendrán paso franco por todas las aduanas. Pero existen unos héroes modernos, agnósticos o creyentes, solo movidos por la solidaridad, dispuestos a desafiar el peligro en medio de cualquier tragedia. He visto de cerca a estos médicos sin fronteras, enfermeras y cooperantes arriesgar el pellejo al enfrentarse a la bestia en el corazón de las tinieblas solo en busca de la dignidad humana sin esperar ninguna salvación que no sea aquí en la tierra.

domingo, 19 de octubre de 2014

CASA ESPAÑA ► UNA SONRISA DE OREJA A OREJA ► El aula es la cancha | Planeta Futuro | EL PAÍS

El aula es la cancha | Planeta Futuro | EL PAÍS



El aula es la cancha

La Federación Española de Baloncesto impulsa en Senegal un proyecto educativo llamado Casa España con el deporte como hilo conductor.

Más de 300 niños han pasado ya por allí y numerosos jugadores famosos han compartido tiempo y canastas con ellos



VER FOTOGALERÍA

La Federación Española de Baloncesto da el material deportivo para los alumnos de su centro educativo en Senegal. / ALBERTO NEVADO (FEB)


Una sonrisa de oreja a oreja brilla por encima de una camiseta roja en la que destaca la letra Ñ. El niño levanta la mirada más de lo normal porque esta vez el adulto es un poco más alto que de costumbre. La sonrisa se agranda cuando el niño descubre de quién se trata. Sí, el mismo que juega al baloncesto en la NBA, el mismo que ha visto en un póster. Ricky Rubio hace girar una pelota roja y amarilla sobre su dedo índice derecho. Es como magia para estos chicos que asisten a clase en el Centro de Formación Integral Casa España, en el distrito de Hann Bel Air, en Dakar, la capital de Senegal.
El calor y la humedad son sofocantes incluso en la sombra. Pero la felicidad brota en los niños mientras corren de las aulas a las pistas de baloncesto. Casa España, un proyecto de la Federación Española de Baloncesto, es reconocido por el Ministerio de Educación como centro público de enseñanza elemental, y actualmente acoge a unos 320 niños y niñas (al 50%) de entre ocho y 12 años, con el objetivo de cultivar su educación y fomentar la práctica del baloncesto como elemento generador de valores personales.
La federación española pretende impulsar también una liga escolar y suministra el material para el juego. La inscripción en el centro es gratuita y una asistente social se encarga de que accedan las familias más necesitadas. Hay siete aulas, una sala de informática, tres pistas de minibasket y otra de basket, cocina y despensa. Se introduce el uso de la tecnología, se instruye en la educación sexual, alimentación y hábitos saludables, así como en valores como la autoestima, la tolerancia, el respeto, el desarrollo del niño y la igualdad de género. El castellano es una de las asignaturas que se quiere enseñar, junto a historia, lenguaje, geografía… que imparten profesores nativos. Se ha trabajado también en la formación de árbitros y en la preparación física y técnica de los entrenadores. Desde la lucha por la escolarización y contra el absentismo escolar se llega a la canasta en un proyecto que a muy largo plazo podría servir de cantera a las selecciones españolas.
Se suponía que yo iba a enseñarles un poco de baloncesto, pero ellos me enseñaron mucho más a mí que yo a ellos”, Ricky Rubio
¿Por qué Senegal? Debido a un acuerdo de cooperación entre ambos gobiernos y debido a su cercanía a la costa canaria, trayecto frecuente de pateras en busca de una vida mejor. La federación colaboró antes con una escuela de baloncesto en Tánger (Marruecos), y envió material médico a un hospital en Abiyán, la capital de Costa de Marfil. La idea de otras Casa España, como en Malí, está en vías de estudio.
La edificación en Senegal comenzó en julio de 2011 y terminó en marzo de 2012. Es un proyecto pionero entre todas las federaciones deportivas españolas, según el organismo que preside José Luis Sáez. “No podemos cambiar el mundo, pero sí ayudar a los más jóvenes. África no está sola”, dice el presidente. “Cuando impulsamos el Mundial 2014 en España dijimos que era un Mundial para todos. Y por eso estamos en África. Ahora no queremos quedarnos aquí, sino seguir”, añade Jorge Garbajosa, director de la Responsabilidad Social Corporativa de la FEB. “Cuando fui, me impacto muchísimo. Las madres quieren llevar a sus hijos porque aprenden y juegan, pero sobre todo porque allí comen. Es una realidad muy dura”, cuenta el exbaloncestista. Por las instalaciones de Dakar han pasado Ricky, Garbajosa, Juan Antonio Orenga, seleccionador de España en el pasado Mundial, y las jugadoras Amaya Valdemoro (ya retirada) y Alba Torrens. Cerca estuvo la selección de Estados Unidos de hacer una visita antes de que comenzara el pasado campeonato mundial, en el que ganó el oro, pero el temor al virus del ébola hizo suspender la escala prevista en su viaje desde Canarias hasta Bilbao.
Ricky Rubio pisó la tierra de la pistas de baloncesto de Dakar hace un año, antes del Europeo. Lo que vio fue un choque de realidad para alguien acostumbrado a la púrpura de un mundo tan distante en todo como es la NBA. “Son chicos con una alegría especial, una sonrisa que no sabría bien cómo definir. Es… diferente, contagiosa, transparente, natural”, escribió el base español en un artículo publicado en EL PAÍS SEMANAL. “Un día nos llevaron a la vivienda de una de las niñas que acude a Casa España. La estancia, en no muy buenas condiciones, tenías tres habitaciones para acoger a 25 personas, toda su familia. Algunas de las cosas que ves allí te emocionan. Sus abrazos, su agradecimiento por compartir su día a día, su capacidad de luchar… Se suponía que yo iba a enseñarles un poco de baloncesto, pero ellos me enseñaron mucho más a mí que yo a ellos”.

El credo de Savané

J. J. M. | MADRID
El credo de Sitapha Savané, jugador del Joventut de Badalona nacido en Senegal y con nacionalidad española, es sencillo: “El futuro de una población está en la salud, porque sin ella no hay nada, y en la educación, para que la generación siguiente mejore el nivel de vida que tenían sus padres”, cuenta por teléfono. “Esta generación es la llamada a sacar a África de la situación actual, y si no les damos las herramientas necesarias tendrán las mismas limitaciones y cometerán los mismos errores que sus padres”.
El futuro, dice el veterano ala-pívot (Dakar, Senegal, 36 años), que también es economista por la Academia Naval de Maryland, se construye hoy. Por eso participa en proyectos de cooperación en Senegal centrados en la universalización de la educación y la sanidad: un dispensario de medicamentos gratuitos (“en el sistema público la atención es gratuita, pero hay que comprar las medicinas y a muchos no les llega el dinero”); una sala de partos; una escuela para niños desfavorecidos (“muchos niños se quedan al margen del sistema a edad muy temprana porque los libros hay que pagarlos”); un orfanato…
“Me di cuenta de que tenía el deber de dar más según mi carrera iba a más”, reflexiona sobre el momento en el que dejó de conformarse con enviar un cheque o apadrinar niños y creó la Fundación Canaria Yakaar. “Quien recibe mucho, mucho debe dar. Ayudo a quien quiere ayudarse, a quien quiere trabajar por su sueño”, sigue este oficial en la reserva de la marina senegalesa que lleva la cooperación en la sangre, porque su madre fue empleada de la ONU.
Los días que descuenta la crisis del ébola, lamenta Savané, han hecho olvidar los años de sufrimiento por la malaria. “Y mata a mucha más gente que el ébola”, cuenta sobre el proyecto que tiene para limpiar de mosquitos, los transmisores de la enfermedad, una playa de su país de origen. “¡Y con esto se puede acabar!”.

Lavodrama y la inspiración de los Balcanes

J. J. M. | MADRID
Richard Anicet Lavodrama Ondoma, exjugador del Ferrol, el Valladolid y el Joventut, trabajaba para la Federación Internacional cuando descubrió lo bien que funcionaba el proyecto Baloncesto sin fronteras en los Balcanes desangrados por la guerra civil de la ex-Yugoslavia. Enseguida quiso replicarlo en su continente. “Y entonces, con la ayuda de la FIBA, de la NBA y de la Federación sudafricana, empezamos a hacer un programa anual en Johannesburgo”, cuenta, recalcando el lugar, que es la cuna del Apartheid, y la ironía de impulsar desde ahí la integración racial. “Cada año invitamos a 75-80 jóvenes jugadores”, fotografía sobre un programa que mezcla a canteranos de todo el mundo con estrellas consagradas de la NBA y jugadores locales. No es, sin embargo, el único proyecto en el que participa. Tampoco, probablemente, el que más le apasiona. Ese debe ser Olympafrica.
“Intento utilizar las puertas que tengo abiertas para proveer a los centros de jóvenes del proyecto con libros, computadoras, impresoras…”, dice sobre un programa que tiene sedes en Costa de Marfil, Ruanda, Somalia, Sudán…. “Son centros de juventud, pero no solo eso. Son aulas en las que los profesores ayudan a los jóvenes a aprender a leer y escribir, a preparar los exámenes, y que también tienen instalaciones deportivas”, sigue este antiguo pívot nacido en la República Centroafricana en 1963. “Todos los que he visitado me han impresionado, unos por la situación social que les rodea, otros por la difícil situación política, o por la pobreza”, recuerda. “El que más me gustó fue el de Yaoundé, la capital de Camerún, porque estaba enfocado hacia la educación y la sostenibilidad, con energía solar que usaban para tener electricidad, programas de potabilización del agua en las aldeas…”.
Frente a otros exjugadores centrados en proyectos en sus países de origen, Lavodrama, que fue seleccionado en la tercera ronda del draft de la NBA, tiene una visión panafricana: “África tiene muchos recursos”, recuerda; “pero hay que cuidar el más precioso que tiene, que es el humano”.

Los niños de Ibaka

J. J. M. | MADRID
El proyecto de Serge con Unicef se centra principalmente en niños y niñas huérfanos de su ciudad natal, Brazzaville, / ALBERTO NEVADO (FEB)
Es uno más de 18 hermanos. Perdió a su madre en la Guerra Civil, que también se llevó a su abuelo, el dueño del restaurante que mantenía a su familia. Vio a su padre en la cárcel. Hoy es una estrella de la NBA (Oklahoma) y de la selección de España, pero Serge Ibaka no olvida todo lo que vivió en el Congo.
“El proyecto de Serge con Unicef se centra principalmente en niños y niñas huérfanos de su ciudad natal, Brazzaville”, cuentan un portavoz de su compañía de representación. “El trabajo se divide en dos centros, uno de chicas, Actions de Solidarité Internationale (ASI) y otro de chicos, Espace Jarrot”, sigue. “El primero se centra en la formación de las chicas, para aumentar sus posibilidades en un entorno laboral futuro. El segundo centro apoya a chicos con pocos recursos y sin apoyo familiar”, añaden.
Ibaka, sin embargo, no ha centrado sus proyectos solo en escuelas. Colaboró este verano con la Starkey Foundation, dedicada a los audífonos, en hacer pruebas de audición gratuitas a decenas de vecinos de Brazzaville y Kinsasha. Ha apoyado los trabajos de la NBA en el país. Y, sobre todo, se ha centrado en que su querido baloncesto siga presente en la vida de los chavales de Brazzaville.
“Era uno de sus sueños, mejorar las condiciones de los jóvenes jugadores de su ciudad y su club”, cuentan desde su agencia de representación. “Este verano el proyecto se ha completado con la inauguración de la nueva cancha del Avenir du Rail, el club de origen donde Ibaka empezó a jugar de niño, en el barrio de Ouenzé. En el mismo terreno donde Serge y anteriormente su padre Desiré jugaron, se construyó una cancha nueva, con gradas y canastas profesionales cedidas por la Federación de baloncesto”, siguen. “Asimismo, se construyó una cancha polivalente para jugar a fútbol y a balonmano, un aparcamiento y una zona de recreo para los más pequeños”.
Ibaka, se deduce, no olvida de dónde viene. Esto decía en una entrevista con este diario: “Yo sigo siendo uno de esos niños. No lo voy a olvidar nunca. Solo tuve la suerte de que me dieran una oportunidad. Me veo reflejado en ellos. Sé cómo se sienten, lo que piensan, lo que sufren. Yo también tenía sueños, como ellos. En esta vida, no todos tienen lo que yo tengo. Con poco hay que estar contento. Si tengo una cama para dormir, un plato para comer y unos pantalones para vestir, estoy feliz”.
Casa España es un proyecto de la Federación Española a través de FEB RSC (Responsabilidad Social Corporativa), junto al Consejo Superior de Deportes, y con el apoyo de FIBA África y el Cabildo de Gran Canaria, y el patrocinio de Iberia y el Ayuntamiento de Alcobendas.

LA DIGNIDAD PERTENECE A TODOS LOS SERES HUMANOS ► Todología africana - GuinGuinBali.com

Todología africana - GuinGuinBali.com

el dispreciau dice: que te quede claro, la dignidad es patrimonio de la humanidad, no de una raza, tampoco de un continente, mucho menos del primer mundo, y la dignidad de los blancos es la misma que la de las personas negras, amarillas, rojas o azules... la dignidad que no se asume, se regala a los miserables, y cuando estos la toman, la desechan, porque antes de ser miserables de alma y de espíritu, han sido mezquinos de sí mismos. OCTUBRE 19, 2014.-

los dignos de nosotros mismos somos muchos... aún cuando no se note...

los miserables, son los menos, aún cuando parezcan ser muchos más...

África no es un país



GuinGuinBali - Una ventana a África



Fotografía: GGB


O CUANDO EL SIGLO XIX RECUPERA SU PROPIA FICCIÓN EN EL BACHILLERATO
Todología africana
DULCINEA TOMÁS CÁMARA
Alicante13/10/2014
(Hecho verídico)
Anoche recibo una llamada de mi amigo Joan. A su hija Clara, de dieciséis años, le han encargado en el bachillerato redactar un trabajo sobre (según él), «África». Como siempre que pasan estas cosas, me río en voz alta, y sólo por provocar le remito a la Historia General de África de la UNESCO –ahora mismo están elaborando el borrador del noveno tomo– y vuelvo a explicarle, aunque muy halagada porque piense que soy inmortal y he dedicado mi naturaleza sobrehumana para conocer absolutamente todo, sobre la historia completa, de un continente entero, que necesitaría algún detalle más.
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Y creo que él se da cuenta en ese mismo instante de su error o de mi ironía, y me aguanta como siempre el comentario: «¿A que si fuera un trabajo sobre las políticas económicas detrás de la Guerra de los Cien Años no llamarías a alguien que trabaja métrica en la poesía de la Generación del ‘27?». Y él lo entiende: nadie llama a nadie para pedirle ayuda para un trabajo sobre «Europa», siendo que ni yo misma tengo claro qué es ni cuándo empieza, y si lo supiera, apenas conocería algunos años y una parcela de conocimiento especializado sobre una época concreta. Que también parte de la gracia, radica en el debate sobre las entelequias infinitas que nos acosan o nos desafían sistemáticamente cuando hablamos de conceptos tan inabarcables, tan repartidos según áreas disciplinares, tan disipados en el tiempo, y tan guardianes de tantos fenómenos como grupos históricos o contemporáneos lo habitan desde el centro o lo anduvieron desde los márgenes.
- ¿Pero sobre qué de África? ¿Qué zona? ¿Qué aspecto? ¿Qué siglo? -digo yo, con déjà vu.
- Te paso con Clara -y sale del paso en el que me divierte poner a la gente con la que tengo confianza, y que ya me conoce una rebeldía más o menos amable ante la ignominiosa «Todología Africana».
Pero hablar con Clara resulta aún más gracioso: al parecer tiene que elaborar un trabajo de diez páginas sobre la música étnica y/o la música subsahariana, que según la consigna, son equivalentes. Y como sé que ella es brillante, me lo dice desconcertada y casi consciente de lo ridícula que suena la tarea. Le pregunto sobre qué siglo (no lo sabe), sobre qué zona histórica, grupo étnico o nación moderna (no lo sabe), sobre qué tipología secular/ritual musicológica (no lo sabe). Y ahora, soy yo la que no sé si en el curso de estos días tendremos que ponernos juntas y solemnes a escuchar recreaciones de recitativos de djélis del antiguo Imperio Malinké del siglo XIII o si no sería mejor meternos de lleno con el disco pirata del mejor hip-hop de Soweto compartiendo un cigarrillo a escondidas. Me comenta algo técnico sobre percusión (naturalmente, el tam-tam: el fetiche por antonomasia de la ciencia de los «todólogos» africanos), y son casi las once de la noche, y a esta hora no me queda corazón más que para decirle que se pase cualquier día de estos por mi casa, y que entre las dos elegimos juntas un área, una época, una tradición específica. Que a ver si a lo mejor buscamos rumbas congoleñas para bailar y reírnos o cantos religiosos que nos apacigüen la tardecita de otoño, y le explico la diferencia entre escuchar o hacer música por puro placer, o hacer o escuchar música porque ésta cumple una función social. Que igual para explicarle la diferencia, más me valdría llevármela cualquier noche de éstas a Sala Stereo y empalmar a la mañana siguiente con el coro de la primera misa en Santa Faz, y decirle «¿Lo ves? Ésa es la diferencia»). Tampoco tengo el coraje para explicarle a Joan, pero sobre todo a Clara, que es a la que me interesa hacer pensar bien fuerte (y lo haré la semana que viene cuando nos veamos), que yo me dedico a estudiar literatura africana contemporánea y que ni siquiera podría saberlo todo sobre esto. Que no por estudiar un aspecto de África en un período concreto, podré ayudarla en un trabajo que me queda igual de lejos que el folklore del noroeste argentino.
Tampoco tengo el coraje de preguntarle que si le pidieran un trabajo sobre «música europea», ella –igual que yo, igual que todos– nos preguntaríamos a carcajadas qué carajo es la música étnica en Europa (¿El flamenco? ¿La fanfarria balcánica? ¿Las rondas valencianas? ¿La doina rumana? ¿El fabuloso trabajo de compilación sobre música popular –sus famosísimos Spanish Recordings del ‘52– que hizo el gran etnomusicólogo Alan Lomax en la España rural, mientras demostraba con paciencia la mentira de esa España única y franquista? Un yanqui que de pueblo en pueblo, y de abuela en abuela confirmó que aquí había tantas Españas como el ingente número de culturas que aparecían en sus grabaciones). ¿Qué es la música europea? Pero sobre todo, ¿cómo decidimos qué es «música» en Europa? Y hete aquí el viejo debate entre alta y baja cultura: ¿Por qué Mozart o Stravinski y no el incendio en la garganta de un kyrie moldavo perdido en una iglesia derruida? Porque también me preocupa la indeterminación, la falta de responsabilidad en no asumir que aquí también se puede hacer «todología». El punk inglés, las sinfonías de Beethoven, el metal escandinavo, las polonesas de Chopin y el rap de Marsella son música europea y al mismo tiempo son muchas más cosas. Que las separan siglos, estilos, intenciones, funciones, pero ocurren bajo una misma premisa: expresar algo que está ocurriendo o que queremos precipitar. Lo convulsiva –históricamente– que fue, es y será la música, me conmueve.
Pero es que tampoco tengo el coraje de preguntarle sobre el siglo de su trabajo, porque siempre se asume que África es un continente atemporal, que todos los africanos tocan el tambor de forma transgeneracional y cuentan cuentos a la sombra de un baobab. Que cuando muere un anciano arde una biblioteca, que los negros son como fósiles contemporáneos, una muestra viva de quiénes son nuestros antepasados. En África no hay tiempo histórico, sólo hay tiempo mítico (que no es tiempo, que es lo que cada uno quiere que sea: que África no tiene Historia). ¿Cuándo África empieza a ser África? ¿Cómo le explico que en África también existe música clásica pero que allí la viola de gamba es una korá, que incluso el gran Tunde Jegede está haciendo música clásica contemporánea mientras Clara redacta su trabajo? ¿Cómo le explico que también en esos diez folios podríamos estudiar hip-hop, y que podría explicarle que académicos como Jimmy Briggs Jr. o la gran Patricia Yang están demostrando la relación entre esta métrica de protesta y de suburbios, y el arte recitativo medieval del oeste de África? ¿Cómo puedo contarle, para que ella también se estremezca como yo, que el patrimonio de una casta privilegiada que cantaba las gestas y epopeyas medievales de grandes emperadores africanos, llegó entre las costillas de algún barco negrero y mutó como sólo pueden mutar las criaturas volátiles y atrapadas, hasta convertirse en algo llamado rap? ¿Cómo no dibujarle un mapa en su mano pequeña y decirle que después el rap volvió a África, en un viaje de ida y vuelta («como un boomerang» decía el rapero senegalés Faada Freddy del grupo Daara J) donde somos y no somos nunca los mismos?
Pienso que le voy a decir a Clara que yo no sé sobre música africana, pero que podemos aprender juntas qué significa hablar sobre un sistema educativo que le pide hacer un trabajo imposiblemente planteado, apriorísticamente equivocado. Juntas, a lo mejor, poner en crisis las premisas de una redacción de diez folios que no tiene sentido porque su origen parte de una gran confusión eurocentrada. Le diría a Clara que ojalá pudiera transmitirle todo esto a su profesor: que África no existe como un todo, que la música étnica –a veces referida de manera mucho menos afortunada comoWorld Music cuando en realidad la discográfica sólo quiere decir Third-World Music: porque los «desposeídos chic» están a la última moda– es un concepto tan complejo como su atributo. Querría decirle a Clara que los adultos todavía estamos debatiendo qué es una etnia. Y que, pensándolo bien, no tengo la menor idea qué significa «música subsahariana».
Estoy asustada por la visita de Clara. Por no saber cómo explicarle que el trabajo que tiene que hacer es imposible sin cuestionar por qué le han pedido ese trabajo. Por pensar que a lo mejor la suspenden, no por el contenido (claramente, el contenido da igual), sino por plantarse como sólo se puede plantar alguien a su edad: una mano en la cintura, la media sonrisa de haberle ganado a un adulto mediocre, la satisfacción de sentirse precoz, de considerarse subversiva por el acto mínimo y enorme de contestar una fábrica de durmientes. Y exigirle a un docente que debería estar enseñándole a pensar en contra de las ideas, que ha fracasado estrepitosamente. Que ella no va a ser cómplice de perpetuar este peligro.
(Así me lo imagino yo. Aunque luego no ocurra, sonrío).